Viaje a Filipinas
Del 24 noviembre al 9 de diciembre de 2026
Día 1: MADRID – Doha – MANILA
Presentación en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas tres horas antes de la salida. Trámites de facturación y embarque. Salida a las 11h25 del vuelo CX372 de la compañía CATHAY PACIFIC con dirección Hong Kong. Noche a bordo. Llegada a las 06h50, hora local. Enlace y salida del vuelo CX901 con destino MANILA, a las 09h00.
Día 2: Llegada a MANILA
Cena buffet en Restaurante Escolta by The Peninsula Manila.
Llegada al Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino de Manila a las 11h20, hora local. Tras realizar los trámites migratorios y recoger el equipaje, a la salida de la terminal internacional, nos encontraremos con los representantes de nuestro receptivo.
Inmediatamente, nos trasladamos en autobús a nuestro hotel, The Peninsula Manila, ubicado en el distrito de Makati, centro financiero de la metrópoli, para el registro. Posteriormente disfrutaremos de una cena buffet en el Restaurante Escolta del mismo hotel.
El archipiélago filipino está formado por un conjunto de 7.107 islas que se clasifican en tres grupos: la isla de Luzón, el grupo de las Bisayas y las islas de Mindanao.
Cuando Magallanes llegó a la isla de Homohon en 1521, reclamó esas islas en nombre del rey Felipe II (entonces príncipe de Asturias) y las llamó Felipinas. En aquellos tiempos poco se sabía de los tesoros que escondía este archipiélago, entonces sin explorar: sus montañas verdes ricas en oro y otros minerales, islas esmeraldas bordeadas de playas con calas y selva llena de flora y fauna exuberantes. También su gente, sonriente y alegre iban a ser conocida en el mundo por su gran hospitalidad.
Filipinas sería colonia española durante casi 350 años, una impronta que ha quedado manifiestamente visible en las fiestas, la comida, el profundo catolicismo de sus gentes o en muchas palabras de su idioma, el tagalo. En 1898, pasó a manos de Estados Unidos hasta 1942, cuando fue ocupada por Japón. Sería el 4 de julio de 1946 cuando el país alcanzaría definitivamente la independencia.
Alojamiento en The Península Manila.
Día 3: MANILA: visita ciudad
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en restaurante local. Cena libre.
Capital y puerta de entrada al país, MANILA se ubica en la isla de Luzón. Lo que comenzó siendo un pequeño asentamiento tribal junto al río Pásig, se convirtió en el centro del poder colonial de España en la región y puerto importante en el comercio de galeones por el Pacífico. El área metropolitana de Manila, denominada Gran Manila o Metro Manila, está formada por 16 ciudades o distritos y habitada por casi 14 millones de personas, siendo el principal centro político, económico, cultural e industrial del país. Caótica y vital, en esta megalópolis de contrastes tiene cabida desde lujosas zonas residenciales hasta barrios marginados donde sobreviven los desheredados del “milagro económico filipino”.
Después del desayuno, comenzaremos la visita de la ciudad a través de la historia colonial de la antigua Manila. Nuestro primer destino será el distrito de Binondo, el legendario chinatown, donde visitaremos el Cementerio Chino, donde los ciudadanos de esta comunidad más acaudalados son enterrados con todas las comodidades de la vida moderna. Mas que un camposanto al uso parece un barrio residencial de calles alineadas, donde algunos mausoleos tienen candelabros de cristal, aire acondicionado, agua corriente caliente, cocina y baños. Aquí la fusión de las religiones budista y cristiana es evidente.
Serpenteando entre el tráfico, llegaremos hasta la pequeña calle lateral en La Loma, donde se alinean filas de puestos de comida nativa que venden lechón. Aquí podremos observar lechones de todos los tamaños y formas asándose en las brasas.
La Manila colonial fue fundada por los españoles en 1571, bajo el mando del conquistador Miguel López de Legazpi. Se estableció tras las murallas de un recinto fortificado a orillas de la bahía y al sur del río Pásig, conocido como INTRAMUROS, un distrito que aún rezuma historia y todo el encanto colonial. Las murallas, de casi 4,5 kilómetros de largo, fueron construidas para protegerla de los piratas chinos e invasores holandeses, y dentro de ellas se desarrolló la vida política, religiosa y social de la colonia. Nos detendremos en el Fuerte Santiago, del siglo XVI, escenario de muchos momentos memorables de la historia filipina. Pasearemos por la Plaza de Armas, el corazón de la fortaleza, los jardines enclavados entre las ruinas y baluartes históricos. Desde aquí disfrutaremos de vistas sobre la Calle Escolta, la más antigua de Manila y observaremos los barcos de carga navegar por el río Pásig.
Continuando nuestro paseo por el casco antiguo, llegamos a la plaza de Roma, donde se encuentra la Catedral Metropolitana, de fachada prerrománica y bella cúpula, ha sido reconstruida siete veces (la más reciente en 1951). En su interior destaca el altar dorado, su enorme órgano y los hermosos rosetones. Seguiremos recorriendo sus calles empedradas hasta llegar a la Iglesia de San Agustín (Patrimonio de la UNESCO), un verdadero tesoro barroco español, donde yace el cuerpo de Legazpi. Construida a finales del siglo XVI, es la iglesia de piedra más antigua del país cuya estructura se ha mantenido en pie, a pesar de los numerosos terremotos que sacudieron Manila. Su diseño fue derivado de las iglesias agustinas construidas en México, siendo una copia casi exacta de la catedral de Puebla. Hay que tener en cuenta que el territorio de las Filipinas fue gobernado por el Virreinato de Nueva España desde 1565 hasta la independencia de México en 1821. Hasta entonces las islas eran administradas desde la Ciudad de México y controladas a través del puerto de Acapulco, en la costa novohispana del Pacífico.
Enfrente de la iglesia se halla la Casa Manila, un exquisito museo, reproducción de una casa del siglo XIX, ordenado construir por Imelda Marcos durante la década de 1980. El edificio sigue el modelo de arquitectura colonial española, con decoración oriental y europea, así como muebles antiguos filipinos que nos permitirá hacernos una idea de cómo era la Manila del período colonial.
Finalizaremos el día con la visita a la Destilería Limtuaco, la más antigua que se conserva en Filipinas. Este museo se construyó originalmente en 1982 como un espacio privado para la familia Limtuaco, con el fin de preservar la historia de su empresa. En 2018, la familia decidió abrir sus puertas al público, convirtiéndose en uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad amurallada de Intramuros. Durante la visita podremos degustar algunos de sus licores artesanales.
Al término de las visitas, regresamos al hotel.
Alojamiento en The Península Manila.
Día 4: MANILA – Laoag – VIGAN
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en restaurante local. Cena libre.
Por la mañana, traslado al aeropuerto Ninoy Aquino de Manila para tomar el vuelo que nos llevará hasta Laoag. Salida del vuelo PR2196 de la compañía Philippine Airlines a las 12h00, con hora prevista de llegada a Laoag a las 13h15.
Situada en el noroeste de la isla de Luzón, la provincia de Ilocos Norte nos descubre la Filipinas montañosa, de valles frondosos y playas de gran belleza. De esta región procedía el dictador Ferdinand Marcos, que fuera presidente del país desde 1965 hasta 1986.
Los primeros españoles llegaron en el siglo XVI y establecieron misiones cristianas e instituciones para controlar a la población nativa y convertirlos al cristianismo. La capital es LAOAG, centro político, comercial e industrial de la región.
Después del almuerzo, nos desplazamos hasta PAOAY, a solo 14 km de Laoag, para visitar el Palacio de Malacañang, una majestuosa mansión de dos plantas, construida en 1977, que sirvió como casa de verano del expresidente Ferdinand Marcos y su familia. Situada en un bellísimo entorno, a orillas del lago Paoay, hoy día es un museo que exhibe la opulencia de la era Marcos y ofrece una perspectiva de la historia política y cultural de la región. Cuenta con una elegante arquitectura, cuidados jardines, amplios salones, muebles antiguos, todo ello acompañado de fotografías y recuerdos de la época que reflejan el lujoso estilo de vida de la familia Marcos.
Muy cerca, se halla la iglesia de San Agustín en Paoay (Patrimonio de la UNESCO), de aspecto fortificado, fue construida entre 1694 y 1710. Después del terremoto de 1885, sería restaurada por iniciativa de la ex Primera Dama, Imelda Marcos. Se trata del principal ejemplo de arquitectura barroca colonial española de filipinas, adaptada a las condiciones sísmicas del país. De ahí el uso de contrafuertes en los laterales y la parte trasera del edificio. Sus paredes están hechas de grandes piedras de coral en la parte inferior y ladrillos en los niveles superiores. A cierta distancia de la fachada (como protección contra los terremotos), se halla el campanario de coral (1793) de tres pisos que se asemeja a una pagoda.
Finalizada la visita, continuamos ruta hasta la ciudad de Vigan, ya en Ilocos Sur, una provincia en la que convergen una miríada de culturas e historias. El paisaje se irá allanando, y las montañas serán sustituidas por diminutas colinas y grandes áreas de cultivos.
A la llegada, nos dirigiremos el centro colonial de la ciudad, donde podremos ver las fuentes danzantes, un espectáculo de luz y sonido que dura aproximadamente 20 minutos, en el que brotan los chorros de aguas de colores acompasadas al ritmo de la música.
Alojamiento en Hotel Luna.
Día 5: VIGAN
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en restaurante local. Cena libre.
Fundada en el siglo XVI, VIGAN (Patrimonio de la UNESCO) es una de las ciudades más antiguas y mejor conservadas de Filipinas, repleta de mansiones de maderas oscuras y calles adoquinadas, que nos pueden recordar algún bonito pueblo castellano. Sin duda, es el mejor ejemplo que se conserva de una ciudad colonial española en Asia, donde, a pesar del deterioro evidente de muchos de sus edificios, aún se percibe su histórico pasado.
Dedicaremos el día a la visita de la ciudad, que posee dos plazas principales casi contiguas que dominan el centro histórico: la plaza Salcedo y la animada plaza de Burgos, lugar de reunión y paseo de los lugareños. En la primera de las plazas, se halla la Catedral de San Pablo, barroca en su mayoría, cuenta también con algunos detalles románicos, neogóticos y adornos chinos. La primera iglesia fue construida en 1641. La que vemos es la cuarta reconstrucción, de 1790, con enormes y gruesos muros a prueba de terremotos y un campanario. Posee tres naves, doce altares y un coro, con influencia china en varios lugares, como el altar del baptisterio.
Posteriormente, visitaremos al Museo Nacional Padre José Burgos, ubicado en su casa familiar del sacerdote filipino (1788), rinde homenaje al padre Burgos, uno de los tres sacerdotes ejecutados por los españoles en 1872 y considerados mártires por el pueblo filipino. La casa es un ejemplo de construcción bahay-na-bato temprana, un tipo de arquitectura mestiza adaptada al clima tropical. El museo muestra objetos etnográficos de la región, así como interesantes cuadros del pintor local Esteban Villanueva.
Posteriormente, nos adentraremos en el distrito mestizo, un entramado de calles al sur de las plazas Burgos y Salcedo, donde se asentó la colonia china. Pasearemos por la calle Crisólogo que recorre el distrito de la plaza Burgos hasta el bulevar de la Liberación. Es la más hermosa de la ciudad, flanqueada por históricas casas coloniales con sus verandas, patios y balcones de hierro forjado, testimonio de la influencia española combinado con elementos de arquitectura china. Hay que tener en cuenta que, aunque los españoles ostentaban el poder político, los chinos formaban la élite comercial de la ciudad.
Un corto paseo, en las típicas calesas, símbolo de Vigan, nos llevará hasta el Museo Crisólogo, instalado en la mansión familiar de los Crisólogo, la dinastía política más insigne de la ciudad. La casa, que data del siglo XIX, es otro excelente ejemplo de la arquitectura de la época colonial española en Filipinas, que combina elementos de la arquitectura española con influencias locales. Además de fotos familiares, el museo muestra efectos personales, muebles de época y una impresionante colección de sombreros tradicionales filipinos.
Para finalizar la jornada, visitaremos el centro de cerámica y tejido artesanal Pagburnayan Jar Factory, una fábrica de jarras centenaria (“jarras burnay”), donde los artesanos locales moldean la arcilla para crear hermosas piezas artesanales, tanto artísticas como funcionales, de color marrón oscuro.
Después del almuerzo, disfrutaremos de la tarde libre para explorar a tu propio ritmo, las bonitas calles coloniales de Vigan, así como el interesante mercado local.
Alojamiento en Hotel Luna.
Día 6: VIGAN – Laoag – MANILA
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo libre. Cena en Barbara’s Restaurant con espectáculo.
Después del desayuno partimos hacia Laoag para tomar nuestro vuelo a Manila, pero antes realizaremos una serie de visitas en esta ciudad. Comenzaremos por el Museo Ilokos Norte, ubicado en el almacén histórico de la antigua Tabacalera, donde se almacenaba el tabaco controlado por el gobierno en la época colonial. Considerado uno de los mejores museos etnográficos de Filipinas, alberga una gran colección de trajes tradicionales de la región, objetos domésticos y objetos ceremoniales, entre otros.
Caminaremos hasta llegar a la plaza del pueblo, donde se halla el Monumento a la Abolición del Monopolio del Tabaco, y poco después se encuentra la catedral de San Guillermo, construida inicialmente en 1612 por frailes agustinos, fue restaurada en 1880 en estilo neorrenacentista italiano, con una fachada de dos niveles sostenida por columnas junto a la entrada. Su campanario, separado del templo, es el monumento más emblemático de Laoag. Con casi 45 m de altura, su fama le viene dada por su gradual hundimiento. Fue construida a principios del siglo XVIII en la manga del río, sobre cimientos de arena, y la torre se hunde a razón de unos 2,5 cm cada año debido a su peso y al terreno blando.
Finalizada la visita, nos trasladamos al aeropuerto de Laoag, para tomar el vuelo que nos llevará hasta Manila. Salida del vuelo PR2197 de la compañía Philippine Airlines a las 14h00, con hora prevista de llegada a Laoag a las 15h15. A la llegada, traslado a nuestro hotel.
Por la tarde nos desplazamos en autobús a Intramuros para disfrutar de una cena en Barbara’s Heritage Restaurant, con espectáculo KULTURA FILIPINO, de canciones y bailes tradicionales filipinos presentados por los grupos más destacados del país. Nos adentraremos en un lugar que evoca la elegancia, el encanto y la belleza de una época pasada que nada tiene que ver con los restaurantes modernos. Después de subir la escalera intrincadamente tallada, seremos recibidos por magníficos espejos bañados en plata y un salón principal con techos altos y lámparas de araña de cristal.
Alojamiento The Península Manila.
Día 7: MANILA – BOHOL
Desayuno buffet o picnic en el hotel. Almuerzo en Bohol Bee Farm. Cena libre.
A primera hora de la mañana, traslado al aeropuerto Ninoy Aquino de Manila para tomar el vuelo que nos llevará hasta Bohol. Salida del vuelo PR2773 de la compañía Philippine Airlines a las 08h55, con hora prevista de llegada a Bohol a las 10h25.
Ubicada en la región de las Visayas Centrales, BOHOL, es la décima isla más grande del país. Su capital y ciudad más poblada (104.000 habitantes) es Tagbilaran. Dos cordilleras atraviesan la isla en paralelo de noreste a sureste. Colinas, jungla interior y terrazas donde se ubican los arrozales, forman el espléndido paisaje de esta hermosa isla. Además de la isla homónima, la provincia de Bohol incluye 81 pequeñas islas e islotes.
A la llegada, nos dirigiremos a la isla de Panglao, que se encuentra unida a Bohol a través de dos grandes puentes sobre el mar. Solo Panglao posee más biodiversidad marina que Japón o el Mar Mediterráneo: alrededor de 250 nuevas especies de crustáceos y 2.500 nuevas especies de moluscos, además de un espectacular bosque de coral negro. También posee algunas de las mejores playas del país, como la playa de Alona, el punto turístico más popular de la isla, conocida por su arena blanca y sus aguas cristalinas.
A continuación, visitamos la iglesia de San Agustín, de gran importancia histórica y cultural, se halla en el extremo occidental de la isla. La iglesia original fue construida por los jesuitas en 1782. Quedó en ruinas, y la actual se inauguró en 1924. La fachada está inspirada en la arquitectura neoclásica e incluye el típico pórtico con columnas corintias. Sobre la entrada principal se encuentra el coro, pero lo más interesante son sus dos confesionarios antiguos de madera tallados con motivos de vides, flores y palomas, así como los murales del techo que representan los Siete Sacramentos de la Iglesia Católica Romana. Un campanario octogonal de cinco pisos, construido en piedra tallada en 1851 y cubierto por un tejado a dos aguas, se alza tras las ruinas de la iglesia original. Se dice que esta torre de vigilancia centenaria es la más alta de Filipinas.
Nuestra siguiente visita será al Museo de las Conchas, que alberga la colección de conchas marinas más grande de Filipinas. Su fundador, Quirino Hora, dedicó más de medio siglo a explorar los mares, estudiando y coleccionando conchas y moluscos, hasta crear este auténtico testimonio de la rica biodiversidad marina de la región. El museo contribuye a concienciar sobre la importancia de preservar los hábitats marinos, ilustrando el posible impacto de los problemas ambientales en la biodiversidad.
Posteriormente nos desplazamos hasta Dauis, un pequeño municipio donde se halla la cueva de Hinagdanan, una caverna iluminada naturalmente, con una laguna profunda y cuenta con numerosas y hermosas formaciones rocosas de estalagmitas y estalactitas. La cueva, de unos 100 metros de largo, fue descubierta accidentalmente por un granjero de la zona cuando estaba limpiando. Arrojó una piedra por un agujero y oyó un chapoteo. Tras construir una escalera accedió a al interior donde quedó impresionado de lo que encontró.
En el mismo municipio se halla la Iglesia de Dauis, fundada por sacerdotes jesuitas en 1697, es una de las iglesias más antiguas de la provincia. La actual, de 1863 (restaurada en 2017), es la quinta estructura, después de sufrir numerosos incendios y terremotos. El estilo es una mezcla de arquitectura neogótica y neoclásica. Su fachada neoclásica de dos niveles, presenta un pórtico de tres arcos que conduce a la entrada de la iglesia. Los murales adornan el techo de la iglesia, mientras que su crucero está flanqueado por una cúpula con forma de pirámide octagonal baja. El campanario octogonal (1774) levantado como una torre de vigilancia, es de estilo neogótico. El santuario alberga la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, titular de la iglesia y patrona de Dauis.
Alojamiento en Amorita Resort.
Día 8: BOHOL
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en restaurante local. Cena libre.
Después del desayuno disfrutaremos de una excursión de día completo que nos permitirá descubrir las maravillas que atesora la isla de Bohol.
Nos desplazamos hasta la ciudad de Corella, donde después de recorrer un corto sendero, llegaremos hasta la Reserva de Tarseros de Filipinas, que sirve de refugio al primate más pequeño del mundo, el tarsero, un curioso animal de tierno aspecto, con unos ojos enormes en comparación a su diminuto cuerpo: cabe en la palma de la mano y mide entre los 10-15 cm (la cola, en cambio, puede alcanzar los 20 cm), capaz de dar saltos de hasta 5 metros de altura, girar la cabeza casi 360 grados y mover las orejas hacia el lugar donde procede un ruido. Actualmente en peligro de extinción, en algunas regiones donde habitan los consideraban demonios. Podremos observar estas raras criaturas nocturnas y solitarias en su hábitat natural, y sorprendernos con su agilidad al moverse saltando de un árbol a otro.
Muy cerca de Tagbilaran, la caótica capital de Bohol, podremos ver el Monumento al Pacto de Sangre, una composición en bronce, creada por el escultor filipino Napoleón Abueva, que conmemora el tratado de paz que el explorador español Miguel López de Legazpi y el cabecilla boholano Datu Sikatuna, sellaron el 16 de marzo de 1565, bebiéndose una taza de la sangre del otro, a modo de pacto (“sandugo”, en idioma bisayo).
A continuación, nos dirigimos a la histórica ciudad costera de Baclayon, el primer asentamiento español en Bohol, para visitar la iglesia de la Inmaculada Concepción, fundada por los sacerdotes jesuitas en 1596, convirtiéndose en el asentamiento cristiano más antiguo de Bohol. Los Agustinos Recoletos sucedieron a los jesuitas en 1768 y renovaron la iglesia. Ubicada frente al mar, la iglesia está construida con piedras de coral, tiene forma de cruz y su crucero se halla coronado por un muro piramidal. El tejado original de tejas fue reemplazado por hierro galvanizado en 1893. El interior alberga un Museo que incluye una variada colección de objetos religiosos antiguos de gran valor histórico, vestimentas eclesiásticas, así como pinturas sobre paneles de madera, encargadas por el Padre Antonio Úbeda entre 1856 y 1859.
Posteriormente, nos trasladamos al interior de la isla, pasando por el Bosque Manmade en Bilar, un denso sotobosque de imponentes caobas que crecen al borde de la carretera que nos conducirá hasta un conjunto de asombrosos montículos alfombrados de hierba, conocidos como Colinas de Chocolate, que cambian de color con las estaciones. A lo largo de 50 km2 se extienden más de 1.268 de estos conos de piedra caliza, que en su mayoría están entre 30 y 50 metros de altura (aunque alguno llega a los 120 metros), y parecen como si hubieran sido esculpidos utilizando el mismo molde. Su nombre proviene del color tostado que adquiere la hierba durante los meses secos de febrero a julio. Desde el mirador, observaremos cómo esta rara formación geológica se extiende hasta perderse en el infinito.
Posteriormente realizaremos un crucero por el río Loboc a bordo de un catamarán, durante el que disfrutaremos de un delicioso almuerzo mientras nos relajamos contemplando la belleza natural de las colinas onduladas, los elegantes cocoteros y las verdes palmeras nipa que bordean las orillas del río.
Al final de la tarde, regresamos a nuestro hotel.
Alojamiento en Amorita Resort.
Día 9: BOHOL – CEBÚ
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo libre. Cena en Restaurante Tides by Shangri-La Mactan.
Dispondremos de la mañana libre para disfrutar de las instalaciones de nuestro hotel, así como del maravilloso entorno que lo rodea.
A última hora de la mañana, nos trasladamos a la terminal del puerto de Tagbilaran para tomar el ferry con destino a Cebú, en una travesía que durará aproximadamente 2 horas.
Perteneciente también a las Bisayas Centrales, la ISLA DE CEBÚ posee la mayor densidad de población de Filipinas, y es la segunda isla en importancia tras Luzón. Se trata de una de las regiones más prósperas del país, con una renta mucho más alta que el resto. Además de sus playas de arena blanca y unos enclaves para bucear espectaculares, la capital, del mismo nombre, posee una vibrante mezcla de modernidad y tradición, con importantes monumentos de la época colonial. También es interesante su contagioso ambiente, con discotecas y gran variedad de restaurantes.
A la llegada al puerto de Cebú, traslado a nuestro hotel que se encuentra en la isla de Mactán, ubicada frente a las costas de Cebú, a la que se encuentra conectada mediante dos grandes puentes. Antes de llegar, realizaremos una parada en Lapu Lapu, para visitar el Santuario de Nuestra Señora de la Regla. La devoción a la Virgen de la Regla llegó a Filipinas en el siglo XVIII, cuando la Orden de San Agustín tomó el control de esta parroquia. En el interior se encuentra la imagen de la Virgen, de tez morena, sosteniendo al Niño Jesús, al tiempo que lo ofrece a los fieles como acto de sacrificio. Tallada en madera oscura de Filipinas, la imagen está modelada en base a la original que se encuentra en Chipiona.
Llegada a nuestro hotel. Resto de la tarde libre.
Alojamiento en Shangri-La Mactan.
Día 10: CEBÚ
Desayuno picnic. Almuerzo en una casa local. Cena libre.
Capital del sur de Filipinas, la ciudad de Cebú, es la más antigua (1565) del país. Se trata de una bulliciosa urbe habitada por tres millones de personas, poseedora de una rica historia que iremos conociendo durante nuestra estancia. Recorreremos los caminos del explorador portugués Fernando de Magallanes cuando bajo la corona de España desembarcó en Cebú en abril de 1521, hasta que fue derrotado por el cacique Lapu-Lapu, muriendo en combate en la batalla de Mactán.
Comenzaremos el tour de la ciudad con una visita al majestuoso templo taoísta, que se halla situado en las afueras de Cebú. Este ornamentado santuario, es el centro de la comunidad religiosa taoísta. Su tamaño y arquitectura evidencian que una parte considerable de la población de Cebú es de etnia china. Tras cruzar la puerta de la entrada principal, una escalinata de 81 peldaños (uno para cada capítulo de las escrituras taoístas), se llega a la sala principal, con dragones observando desde el tejado. Construido en el año 1972, su ubicación, a más de 300 metros sobre el nivel del mar, nos ofrecerá una vista panorámica de toda la ciudad, alejado del intenso ruido del tráfico.
Cebú se divide entre Uptown y Downtown, o barrio viejo. En este último es donde se encuentran todos los monumentos históricos y será el que visitemos. Durante nuestro paseo podremos contemplar el exterior de algunos de sus edificios como el Capitolio Provincial de Cebú, un edificio de 1938 de espíritu neoclásico, que algunos comparan con la Casa Blanca; el ruidoso Mercado de Carbón, el más grande y antiguo de Cebú, donde podemos encontrar desde fruta, hortalizas, carne o pescados, hasta todo tipo de artesanías y puestos de flores.
Visitaremos la Basílica Menor del Santo Niño, construida en 1565 (la primera iglesia de Filipinas), en el lugar exacto donde se encontró una imagen del Niño Jesús. Esta figura, que perteneció a la expedición de Fernando de Magallanes de 1521, y que el explorador regaló a la esposa del rajá Humabón de Cebú, fue encontrada 40 años más tarde por la expedición de Miguel López de Legazpi en manos de los nativos. Para celebrar la recuperación de esta figura, se construyó la basílica. Tres estructuras anteriores a la actual de 1737 fueron pasto de las llamas. Combina elementos barrocos con influencias musulmanas, románicas y neoclásicas. El interior presenta un diseño de cruz latina, con tres naves divididas por pilastras y una galería superior.
A pocos metros, y frente al Ayuntamiento de la ciudad, se halla la conocida como Cruz de Magallanes, una cruz de madera que conmemora la conversión al cristianismo de los habitantes de la isla y el rajá Humabón, cuando fueron bautizados por fray Pedro Valderrama, miembro de la expedición de Magallanes en 1521.
No muy lejos, en la plaza de la Independencia, se encuentra el Fuerte San Pedro, levantado en 1565, fue la primera fortaleza militar del país. Construido para repeler a los piratas de Mindanao, contaba con varias dependencias, como un polvorín y cuarteles para la guarnición. Ha servido de cuartel militar, bastión de la residencia filipina, campo de prisioneros, hospital (época japonesa) y zoo municipal. Actualmente, solo conserva la espectacular puerta y una parte de la muralla. En la parte exterior se halla una estatua de Miguel López de Legazpi y otra de Antonio Pigafetta, el cronista del viaje en que llegaron los españoles en 1565.
El distrito de Parian, en el actual centro de la ciudad, fue la residencia de los ricos de Cebú a principios del siglo XX. Aquí se haya, en una glorieta, el Monumento al Patrimonio Histórico de Cebú, un impresionante grupo escultórico de hierro inaugurado en el año 2000, que representa prácticamente toda la historia de la región: la lucha contra los españoles, la evangelización, el advenimiento del Santo Niño o la independencia.
Muy cerca se halla la Casa Gorordo, una mansión de mediados del siglo XX, antigua propiedad de los Gorordo, una familia ilustre de Cebú. Los muros de la planta inferior son de piedra coralina de Mactán y la impresionante planta superior está hecha de madera maciza filipina. Ha sido restaurada y amueblada al estilo de la época. Además de sus muebles, se conservan porcelana, piezas litúrgicas, ropa y fotografías antiguas de Cebú.
En nuestro almuerzo tendremos oportunidad de probar el famoso “lechón” o “cochinillo de Cebú”, el plato tradicional de Filipinas. Se trata de un cerdo entero, generalmente de tamaño mediano o pequeño, que se cocina a la parrilla, a fuego lento, durante varias horas. La piel se pone dorada y crujiente, mientras que la carne se vuelve tierna y jugosa por dentro.
Alojamiento en Shangri-La Mactan.
Día 11: CEBÚ – PUERTO PRINCESA – SABANG
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo libre. Cena en Four Points By Sheraton Palawan Puerto Princesa.
A media mañana, traslado al aeropuerto de Cebú para tomar el vuelo que nos llevará hasta Puerto Princesa. Salida del vuelo PR2347 de la compañía Philippine Airlines a las 14h30, con hora prevista de llegada a Puerto Princesa a las 15h50.
Situado en la zona más al oeste de Filipinas, el archipiélago de PALAWAN, es considerado como “la última frontera” del país. Es la región menos poblada de Filipinas, y a la vez una de las más seductoras, gracias al paisaje costero típico del Sureste Asiático, y a una fauna y flora tanto marítima como terrestre muy ricas. En la primera parte del siglo XVII, frailes españoles mandaron misiones a algunas islas del archipiélago, pero recibieron resistencia de las comunidades islámicas. A mediados del siglo XVIII, el territorio de Palawan fue dividido en tres provincias: Castilla, cubriendo la parte norte de la isla, con Taytay como capital; Asturias, en la parte sur de la isla con su capital en Puerto Princesa; y la Isla de Balábac, con su capital en el pueblo de Príncipe Alfonso.
La isla principal, también llamada Palawan (La Paragua, originalmente) posee forma alargada y estrecha, con una longitud máxima de 425 km y 40 de anchura. Su capital es Puerto Princesa, situada en el centro de la isla, y al norte se halla El Nido, con frondosa jungla y paisajes espectaculares.
A la llegada, traslado a Sabang, pequeño pueblo de pescadores que se halla a 2 horas de la capital, que será donde nos alojaremos, pues se encuentra muy cerca del río subterráneo.
Alojamiento en Four Points By Sheraton Palawan Puerto Princesa.
Día 12: SABANG – P.N. del Río Subterráneo de Puerto Princesa – EL NIDO
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Restaurante local. Cena libre.
El Parque Nacional del Río Subterráneo de Puerto Princesa (Patrimonio de la UNESCO), se encuentra en la cordillera de St. Paul y mezcla un paisaje de caliza cárstica, con 8,2 km de río subterráneo navegable. El parque abarca 5.753 ha y alberga once ecosistemas diferentes, desde una selva húmeda de las montañas al océano con los arrecifes. Aquí existe también gran variedad de animales endémicos amenazados, incluyendo el faisán, el murciélago zorro, la nutria, los pequeños pandas, las civetas y los tejones.
Por la mañana, partimos del muelle de Sabang en un bote con estabilizadores hasta la entrada al río subterráneo, en un trayecto que durará aproximadamente 30 minutos. A la llegada, distribuiremos al grupo en varias canoas de remos para adentrarnos en el río subterráneo que serpentea a través del espectacular sistema de cuevas, antes de desembocar directamente en el mar de China del Sur. Durante aproximadamente 45 minutos (entre ida y vuelta), nos adentraremos tres kilómetros en la cueva (el máximo permitido), para ver la belleza natural prístina de las formaciones rocosas. Podremos contemplar estalactitas y estalagmitas, todas iluminadas para un efecto aún más espectacular, así como grandes cámaras con apariencia de catedral. También encontraremos varias pequeñas cascadas dentro de la cueva y todo tipo de criaturas marinas que se han adaptado a vivir en la oscuridad la mayor parte del tiempo. El complejo de cuevas está habitado también por miles de golondrinas y murciélagos que vuelan en picado por los túneles. También sehan descubierto en su interior, al menos 11 minerales diferentes, formaciones de cristal con más de 20 millones años de antigüedad, y fósiles del Mioceno. El río subterráneo fue considerado en el 2011 como una de las nuevas 7 maravillas naturales del mundo.
Después del tour, almuerzo en un restaurante local.
Posteriormente, regresaremos al hotel para recoger el equipaje y partir hacia El Nido, en un trayecto que nos llevará aproximadamente 4 horas.
Alojamiento Seda Lio Hotel.
NOTA: aunque el viaje lo realizamos en temporada seca, en caso de fuertes lluvias el parque puede ser cerrado al público, y por tanto, la excursión del río subterráneo cancelada.
Día 13: EL NIDO – Island Hopping Tour – EL NIDO
Desayuno buffet en el hotel. Cena en Restaurante local durante la excursión. Cena libre.
Ubicado en el extremo de la costa noroccidental de la isla de Palawan, EL NIDO es un enclave conocido por su impresionante belleza natural, su increíble biodiversidad marina y sobrecogedores paisajes. Sus formaciones rocosas de piedra caliza, aguas cristalinas y playas de arena blanca, son deslumbrantes. El Nido está considerado entre los destinos más hermosos de Filipinas.
El clima tropical y las diversas formaciones geológicas crean una gran variedad de hábitats en la región, desde las aguas turquesas hasta las montañas cubiertas de vegetación. Esto convierte a El Nido en un lugar de enorme importancia ecológica y en un santuario para la vida silvestre, lo que ha llevado a esfuerzos locales para proteger y preservar su entorno natural.
Después del desayuno, nos trasladamos hasta el puerto de El Nido para realizar el tour de día completo, conocido como ISLAND HOPPING (que se podría traducir como “Ir de isla en isla”), un recorrido en bangka, el pequeño barco local (una especie de catamarán con balancín), rumbo al principal atractivo de Palawan: el magnífico archipiélago de Bacuit, con sus cautivadores islotes, donde desembarcaremos en busca de lagunas escondidas, hacer snorkel, ensimismarnos con sus paisajes, y apreciar los bellos contrastes que enmarcan una postal idílica.
Nuestra primera parada será en Miniloc, una de las islas más bellas, donde se halla la Big Lagoon, flanqueada por enormes paredes de afilada roca y sus maravillosas aguas color turquesa en las que podemos encontrar toda la belleza. El paisaje es realmente impresionante. Posteriormente, la exuberante Secret Lagoon, una preciosa piscina natural aislada, con aguas cristalinas y alucinantes alrededores de roca caliza a la que se accede por una pequeña cavidad en la roca. Una vez dentro, las altas paredes convierten el sitio en un mini paraíso despegado del mundo.
También situada en la isla Miniloc, se halla Payong Payong Beach, una pequeña pero preciosa playa que recibe su nombre por una formación rocosa muy particular. También desembarcaremos en la Shimizu Island, una auténtica belleza geológica hecha realidad. Recibe el nombre de un buceador japonés que falleció intentando explorar una de sus cuevas subterráneas. Es conocida por sus numerosos nidos del ave llamada Salangana, muy apreciados por los asiáticos por sus propiedades medicinales. En el centro de la misma se halla un macizo brutal lleno de pequeñas calas de arena blanca. Nos relajaremos en su playa y disfrutaremos del snorkel en sus orillas, repletas de vida marina y fondos coralinos.
Finalmente, llegaremos a la playa Seven Commands, cuyo nombre le viene dado por los siete comandantes japoneses que, tras la II Guerra Mundial se quedaron en la isla como náufragos. Una hermosa y larga playa llena de cocoteros que cautiva por su estampa tropical de arena blanca y fina y agua turquesa. Tendremos la posibilidad de disfrutar haciendo esnórquel, kayak, nadar en las cristalinas aguas coloreadas de corales, o sentarnos en un chiringuito en el que disfrutar de un refrescante cóctel.
Alojamiento en Seda Lio Hotel.
Día 14: EL NIDO – MANILA
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo libre. Cena en restaurante local.
Tiempo libre hasta la hora indicada para el traslado al aeropuerto de El Nido. Nuestro vuelo T6143 parte a las 15h50, con llegada prevista a Manila a las 17h20.
A la llegada, traslado al hotel. Posteriormente, disfrutaremos de la cena en un restaurante local.
Alojamiento en The Península Manila.
Día 15: MANILA
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en restaurante local. Cena libre.
Por la mañana, dejaremos nuestras maletas y bolsas en la consigna del hotel, que recogeremos a última hora de la tarde para dirigirnos al aeropuerto.
En nuestro último día en Manila, aprovecharemos para completar la visita de esta sorprendente ciudad. Uno de los atractivos que tiene la capital de Filipinas, es el crisol y mezclas de culturas que ha habido a lo largo de toda su historia. Una de estas raíces culturales más importantes, es la llegada desde tiempo inmemorial de emigrantes de origen chino. Esta cultura china, tiene su propio rincón en la ciudad, Chinatown, en el distrito de Binondo, en la margen derecha del río Pásig. Fue fundado en el año 1594 (el barrio chino más antiguo del mundo), por orden del Gobernador Luis Pérez Dasmariñas con la intención de aglutinar en una misma zona a toda la comunidad de emigrantes chinos que vivían en la Manila de esa época, muchos de ellos convertidos al catolicismo. Visitaremos el Templo Kuang Kong, un santuario muy popular entre los miembros de esta comunidad. Creado en 1882, está dedicado a Kuang Kong, deidad china que representa la justicia y el equilibrio. Es muy apreciado entre los hombres de negocios de Binondo. Como curiosidad, este pequeño templo se localizada escondido en el segundo piso de un edificio de la calle Kipuja.
Frente a la plaza Calderón de la Barca, se halla la Basílica Menor de San Lorenzo Ruiz (o iglesia de Binondo), fundada por los dominicos en 1596, para servir a sus conversos chinos al cristianismo. Fue destruida en varias ocasiones, primero en 1762 por los bombardeos británicos. Después de ser reconstruida en granito en el mismo sitio, en 1852, en la II Guerra Mundial será dañada nuevamente y sólo sobreviviría la fachada occidental y la torre campanario de planta octogonal. San Lorenzo Ruiz nació alrededor del año 1600, de madre filipina y padre chino; trabajó en esta iglesia y luego marchó como misionero a Japón siendo ejecutado en 1637 en Nagasaki por negarse a renunciar a su fe cristiana. Fue el primer santo de Filipinas, siendo canonizado en 1987 por Juan Pablo II. Una gran estatua del mártir se encuentra delante de la iglesia.
Pasearemos por Escolta Street, sin duda, la calle más importante de Binondo, que se extiende de este a oeste de este distrito. Discurre paralela al río Pásig y se halla salpicada de los edificios que antaño fueron símbolo de la riqueza de comerciantes y navegantes. En su época se vendían artículos de importación de China, Europa y América y hoy sigue siendo una arteria comercial de Manila.
Pegado al barrio chino, se halla el distrito de Quiapo, que forma parte del antiguo centro de Manila y es donde habita la mayor parte de la comunidad musulmana de Manila. Su monumento más importante es la Iglesia de Quiapo, construida a finales del siglo XVI, el templo fue reconstruido varias veces. En 1928 sufrió un incendio que casi la destruye por completo. La estructura actual data de 1935. La basílica presenta una arquitectura barroca mexicana, de planta octogonal, con columnas torsionadas, cúpula principal y amplios transeptos. Se trata de un lugar que despierta ferviente pasión entre los fieles, pues alberga al Nazareno Negro, una imagen de Cristo de tamaño natural tallada en ébano, que fue llevada por primera vez a Quiapo en 1767 y que se tiene por milagrosa.
Cerca se halla el popular Mercado de Quiapo, fundado en 1851, atendía a las familias adineradas que vivían en Quiapo en aquel entonces. Es el más grande de Filipinas y en el mismo podemos encontrar casi de todo: frutas, verduras, utensilios para la casa, objetos decorativos de la cultura china, hierbas medicinales, amuletos o ropa. Además, es uno de los mercados de falsificaciones más importantes del mundo. Como en cualquier mercado, los precios son negociables, por lo que hay que estar muy hábiles en el arte del regateo.
Nuestro paseo, continua hasta la Mezquita Dorada, levantada en 1976 bajo la supervisión de la Primera Dama Imelda Marcos, como regalo de bienvenida para la visita programada del fallecido líder libio Muammar al-Gaddafi, que nunca llegó a suceder. Es la mezquita más grande de la ciudad y el lugar de culto más importante de la creciente comunidad musulmana de Quiapo. Presenta una gran cúpula dorada de 12 metros de diámetro y se eleva 10 metros sobre la sala principal de oración. La mezquita incorpora patrones geométricos y motivos serpentinos del arte de distintas minorías musulmanas filipinas.
Volvemos al distrito de Makati, la zona más moderna de Manila, plagada de rascacielos y donde se ubica los principales hoteles. Aquí visitaremos el Museo Ayala, que posee magníficas exposiciones de arte cultura e historia filipinas distribuidas en cuatro plantas. Destaca, en la segunda planta, la historia del pueblo filipino explicada de manera concisa en una serie de 60 dioramas. También interesante es la cuarta planta, donde se incluye una colección de joyas de oro de tiempos prehistóricos y antigua cerámica de China, Vietnam y Tailandia, así como ropas y otros tejidos indígenas.
Finalizada la visita, dispondremos de tiempo libre para realizar las últimas compras y picar algo por nuestra cuenta antes de dirigirnos al aeropuerto.
A la hora indicada, traslado al Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino de Manila para tomar nuestro vuelo de regreso a España. Trámites de aduanas, facturación y embarque en el VUELO CX902 de la compañía CATHAY PACIFIC. Salida prevista a las 19h45, y llegada a HONG KONG a las 22h20.
Día 16: MANILA – Doha – MADRID
Enlace y salida en el VUELO CX315 a las 00h40. Llegada al aeropuerto de MADRID a las 08h30.
Recogida de equipajes.
FIN DE NUESTRO VIAJE
FILIPINAS – DATOS PRÁCTICOS
Requisitos de entrada
No se requiere visado para entrar en Filipinas si la estancia en el país no es superior a un mes, pero sí se requiere pasaporte español con una validez mínima de 6 meses de vigencia, a contar desde la fecha de finalización del viaje, y un billete de salida de Filipinas dentro del mes de estancia permitido.
Es obligatorio tener la tarjeta de llegada electrónica (eArrival Card). Su obtención requiere registrarse previamente en la web https://etravel.gov.ph/ . Esto lo gestionaremos desde la propia agencia.
DINERO
Divisa
La moneda de Filipinas es el peso filipino (PHP). Se divide en 100 céntimos (en filipino y tagalo: sentimo). El símbolo que se utiliza para designar al peso es ₱.
En estos momentos, el efectivo en Filipinas se encuentra dividido en billetes de 20, 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos y monedas de 1, 5, 10 y 25 céntimos y de 1, 5 y 10 pesos.
El cambio actual es 1 euro = 66,38 pesos (07-08-2025)
Es buena idea llevar dólares estadounidenses en efectivo, por si acaso el viajero se encuentra en una zona donde no haya cajeros operativos. Otras monedas como el euro son más difíciles de cambiar fuera de las ciudades más grandes.
Hay que hacer acopio de monedas y billetes de 20, 50, 100 y 200 PHP, ya que al realizar pagos de poco importe en tiendas y mercadillos podemos encontrar dificultad para que nos devuelvan el cambio.
Tarjetas de crédito
La mayoría de los hoteles, restaurantes de calidad y negocios de Manila, Cebú y otras grandes ciudades aceptan las principales tarjetas de crédito, sobre todo Visa o MasterCard. American Express es bastante menos aceptada.
Fuera de las grandes ciudades, es posible que nos cobren una comisión adicional de 3-5% al realizar los pagos con tarjeta de crédito.
La mayoría de los bancos filipinos adelanta efectivo con cargo a la tarjeta de crédito.
Cajeros automáticos
No hay problemas en encontrar cajeros en las grandes ciudades. Dispensan pesos.
Las poblaciones más remotas no tienen cajeros.
Los cajeros más predominantes que aceptan la mayoría de las tarjetas bancarias occidentales pertenecen al Banco de Oro (BDO), al Bank of the Philippine Islands (BPI) y al Metrobank.
La comisión estándar en los cajeros es de 200 PHP por extracción.
La mayoría de los cajeros tiene un límite de extracción de 10.000-15.000 PHP, exceptuando los del HSBC en Manila y Cebú, que permiten extraer 40.000 PHP por transacción.
Cambio de moneda
Puedes cambiar euros o dólares directamente en el aeropuerto, bancos o casas de cambio. Aunque lo más conveniente es que te dejes aconsejar por el guía para obtener una mejor tasa de cambio.
DIFERENCIA HORARIA
Filipinas corresponde a la zona horaria GMT+8, todo el año, lo que significa que no tienen horario de verano. Con ello, la diferencia horaria entre España y Filipinas es de 6 horas más que en España en verano y 7 horas más en invierno.
Horarios laborales
Bancos: de lunes a viernes de 9:00 a 17:00 horas.
Centros comerciales: de 10.00 a 22.00 horas. En los lugares más turísticos puede ser más amplio.
Restaurantes: de 12.00 a 14.00 horas para almorzar y a partir de las 19.30 horas para cenar.
CLIMA Y ROPA
Clima
Filipinas, por su posición geográfica, tiene un clima tropical y diferentes zonas climáticas.
Resumiendo, podemos decir que el clima en Filipinas se resume en 3 épocas:
- Temporada seca y suave: de diciembre a marzo.
- Temporada seca y calurosa: de abril a mayo.
- Temporada de lluvias: de junio a noviembre.
En diciembre, nos encontraremos aproximadamente estas temperaturas:
Manila : Máx 30°C – Mín 24°C
Vigán : Máx 30°C – Mín 23°C
Bohol : Máx 31°C – Mín 23°C
Cebú : Máx 30°C – Mín 23°C
Sabang : Máx 28°C – Mín 24°C
El Nido : Máx 30°C – Mín 24°C
Ropa
En general, debes llevar ropa fresca de lino o algodón. Para las noches, una camiseta de manga larga o jersey fino es buena idea para protegerte de los mosquitos y por si baja algo la temperatura en el norte.
Imprescindible gorra, bañador y gafas de sol.
Recuerda que es mejor llevar poco que mucho, pues en Filipinas hay tiendas y mercados donde podrás comprar casi todo lo que necesites a buen precio.
Calzado
En este circuito no tendremos largas caminatas, pero a pesar de ello siempre es conveniente viajar con calzado cómodo (lo mejor zapatillas deportivas).
También es convenientes que metas en la maleta unos escarpines (las típicas cangrejeras de playa), o unas sandalias de goma, que te pueden ser muy útiles en los tours por las islas o para entrar a ciertas playas.
ELECTRICIDAD/ENCHUFES
Filipinas utiliza principalmente tres tipos de enchufes: Tipo A (dos clavijas planas), Tipo B (similar a la anterior, pero con una clavija redonda en medio) y Tipo C (utilizadas en España). El más habitual es el Tipo A.
Para no tener problemas a la hora de cargar el móvil o la Tablet, debes hacerte con un adaptador de corriente.
En cuanto al voltaje y la frecuencia, Filipinas opera a 220 V con una frecuencia de 60 Hz.
GASTRONOMÍA
De base austronesia, la cocina filipina recibe influencias tanto de la china, de otras cocinas del Sureste Asiático, así como de la cocina española debido a tres siglos de colonización.
El comercio con China trajo consigo ingredientes como la salsa de soja, el tofu o la salsa de pescado. También platos como el pancit (los noodles filipinos), la lumpia (la versión filipina de los rollitos de primavera) o el siopao (los buns rellenos de carne).
Las relaciones con otros países del Sudeste Asiático, se evidencian en el caso del bagoong, una pasta de gambas, o el uso del tamarindo en platos como el siniggang, que vinieron desde Malasia.
La forma de preparación de los platos en general se parece a la española. Notarás que la comida filipina tiene mucho de guisos o cozidos tradicionales españoles como el menudo, la kaldereta, el pochero o, incluso, la paella, que también tiene su versión asiática. La gran mayoría de ellos se comienzan a cocinar con un sofrito, como hacemos en nuestras casas, por lo que notarás ese sabor tan normal para nosotros. Además, los filipinos rápidamente incluyeron preparaciones de embotidos como la logganisa o el morcon, que no dudan en hacer a la parrilla. Por otro lado, debido al comercio con México también introdujeron ingredientes y cultivos como el chocolate, el maíz, la patata, el tomate, la piña, el pimiento, el aguacate o los cacahuetes, que ahora se pueden ver con normalidad en cualquier cocina filipina.
La gastronomía filipina es rica en aceites, grasas y salsas. Sus sabores suelen ser una combinación de dulce, salado y agrio y el componente omnipresente es el arroz, que es la base de la alimentación de cualquier familia. Aquí no se usan los palillos, sino que se come con kutsara y tinidor o directamente con las manos.
Principales platos
Adobo: descendiente de la tradición española, el adobo es uno de los platos más comunes en Filipinas. En los tiempos de la colonia, los españoles exportaron esta manera de conservar la carne y el pescado en una época en la que los frigoríficos no existían. Aunque se puede hacer con muchas carnes, el guiso más popular es el chicken adobo, en el que la carne de pollo se marina con salsa de soja, vinagre, pimienta, ajo y hojas de laurel. A diferencia del adobo español, el filipino es una mezcla de dulce y salado y, por supuesto, se acompaña siempre de arroz.
Lato: se trata de un tipo de alga conocida como “uva del mar”, ya que tiene forma de pequeñas bolitas verdes. El lato es muy rico en yodo, magnesio y calcio, pero además está muy bueno y es habitual comerlo en ensaladas o como acompañamiento del pescado o el marisco, como el kinilaw. También se puede comer con tomate, cebolla, vinagre y sal.
Balut: es una curiosidad filipina que está considerado una auténtica delicia. Consiste en un huevo de pato fertilizado con su embrión dentro, que se deja crecer durante 2 o 3 semanas, lo que permite que el embrión se desarrolle lo suficiente como para tener pico y plumas, pero no tanto como para que sea un pato completamente formado. Después se cocina igual que un huevo cocido para que se absorba el flujo interno. El embrión del huevo se come entero, ya que es rico en proteínas y se cree que es afrodisíaco. La técnica para comerlo es simplemente abrir un agujero, se sorbe el “caldo” y después se le añaden los condimentos. Estos suelen ser sal, vinagre, ajo y chile. Aunque para nosotros nos puede provocar cierto rechazo, en Filipinas está muy bien considerado y en muchos restaurantes lo sirven como aperitivo o lo incluyen en algunos de sus platos principales. También se encuentra en puestos callejeros.
Kaldereta: seguro que su nombre ya te ha dado una pista de lo que te vas a encontrar, porque sí, la kaldereta es un plato muy parecido a su homólogo español. Es un estofado de carne de ternera (aunque también puede emplearse carne de cabra) al que no le falta un sofrito de cebolla y tomate, así como patatas, pimientos y guisantes. Por supuesto, en Filipinas siempre se acompaña de arroz, en vez de pan para mojar.
Espaguetis filipinos: un plato muy consistente y que sorprende. Los espaguetis se acompañan con salchichas, carne y hasta huevo; pero el secreto está en la salsa dulce que, en algunos casos, lleva hasta leche condensada. Aunque en un primer momento esto puede echar para atrás a cualquier comensal, una vez que los pruebes te darás cuenta que están deliciosos.
Lechón: sin duda el plato más icónico de todo el archipiélago. Está cocinado a fuego lento en unas brasas de bambú y marinado con “Lemongrass”, tamarindo, ajo y cebolla. El cerdo va dando vueltas hasta que la piel se queda crujiente mientras que el interior se queda lo más blandito posible. Se sirve como centro de mesa acompañado de diferentes salsas y especias para que se sazone a gusto del consumidor. Es un plato festivo y popular en celebraciones y ocasiones especiales.
Pancit: la versión filipina de los noodles, que introdujo la comunidad china allá por el siglo VII. Hay muchas variantes. El Pancit Bihon, con trocitos de pollo, panceta de cerdo, pimiento, judías verdes, col, ajo y cebolla con noodles de arroz finos; el Pancit Canton lleva parecidos ingredientes, pero los fideos son más gorditos y están hechos de huevo. Otra variedad muy similar es el Pancit Malabon, que es prácticamente igual que los anteriores, pero al que se le puede añadir marisco: gambas, ostras y mejillones. Todos están deliciosos y son bastante contundentes.
Kinilaw: muy similar al ceviche, se cree que su receta fue importada con la ruta del Galeón de Manila a México y Perú y, por tanto, que el origen del ceviche es, en realidad, filipino. Se elabora con pescado crudo (normalmente caballa, pez espada, atún o chanos) marinado con vinagre (normalmente vinagre de coco), zumo de calamansi, tamarindo, mango verde, carambolas y otros cítricos como el dayap o el biasong. A esta salsa se le añade cebolla, jengibre, pimienta, chile, leche de coco y azúcar para reducir la acidez. Existen diferentes variantes dependiendo del ingrediente que se utilice. Así, también es común encontrar kinilaw de marisco, erizos de mar, algas o, incluso, gusanos (tapilok). También puede hacerse de verduras, normalmente de berenjenas.
Ukoy: es la versión filipina de los buñuelos de camarones. Suelen cocinarse enteros, seleccionando aquellos más pequeños, se mezclan con la pasta y se fríen, para que queden crujientes. Se sirve como aperitivo, para acompañar al plato principal. También existen algunas variaciones, dependiendo del lugar, en ocasiones también puede incluir brotes de soja u otros pescados en sustitución del camarón.
Lumpiang: la versión filipina de los rollitos de primavera filipinos, normalmente son un poco más alargados. Se utiliza una masa de huevo fina y estilo crêp, que recubre un relleno de cerdo o ternera. Se fríe y la textura queda crujiente, y se suele acompañar con agre dulce (agridulce), de soja o kétchup de plátano. Es un plato que se suele encontrar con facilidad en los puestos callejeros.
Postres
Bibingka: es uno de los pasteles más deliciosos de Filipinas. Se suele consumir durante Navidad, aunque dependiendo de la isla se puede encontrar durante todo el año. Está elaborado con arroz, leche de coco, agua y, en algunas ocasiones, leche y huevo. Tradicionalmente este dulce se cocinaba con la base de la piel del plátano, todavía hay muchos lugares donde lo preparan así. Existen diferentes variedades de sabores, aunque el original sabe como a pudin de arroz.
Puto: este pastel ya estaba antes de la llegada de los españoles, aunque su nombre era “poto”. Los españoles hicieron la gracia y cambiaron la primera vocal, y así se ha quedado hasta ahora. Es un pastel cocido al vapor hecho con harina de arroz. El más famoso es el de queso y suelen comerlo para desayunar junto con un café o con chocolate caliente. Además, existen muchísimas variedades de puto como el puto bumbong (hecho en bambú), el puto manapla (cocido en hojas de plátano) o el puto mamón (que no lleva arroz y que combina yemas de huevo, sal y azúcar).
Halo Halo: el postre insignia de Filipinas. Consiste en una mezcla loca de ingredientes que varían según quien lo cocine, pero lo habitual es que sean hielo raspado con leche evaporada o condensada, a lo que se le añaden judías rojas dulces, maíz, leche flan, nata de coco, ube (un tubérculo morado), tapioca, diferentes helados, gulaman (gelatinas), pinipig rice (arroz como tostado), diferentes frutas (como el jackfruit o jaca) y camote. A primera vista no parece un postre atractivo, pero merece la pena atreverse a probarlo.
Bebidas
En Filipinas, el alcohol es un elemento esencial para estrechar lazos con la familia y los amigos. Los fines de semana y los días festivos se celebran reuniones en casas, bares y locales de karaoke donde se disfruta del alcohol en un ambiente alegre. Beber se considera una actividad social, y destaca la tradición del Tagay, en la que se comparte una sola copa entre un grupo. Este estilo tradicional de beber refuerza el sentido de camaradería y es habitual verlo en eventos y fiestas especiales.
Cerveza: la cerveza es el día a día del filipino que disfruta de la vida. Las dos grandes marcas del país son San Miguel Pale Pilsen y Red Horse, ambas pertenecientes a San Miguel Brewery. ¿Pero San Miguel no es española? No, fue creada en Filipinas, y exportada a España, donde se creó la primera fábrica en Lleida. Hay muchas versiones, 3 de ellas las más populares: la pilsen (clásica), la light (menos calorías) y la red horse (7% alcohol). En las grandes ciudades o en sitios turísticos, cada vez hay más cervezas artesanales. Además, en algunos lugares también se puede encontrar la Brew Kettle, de estilo belga.
Ron: el ron va que vuela, y no es de extrañar sabiendo que la botella vale lo mismo que una botella de agua y se encuentra en todos los sari-sari (tienda de barrio filipina). El Tanduay, creado en 1854, es la marca de ron filipino más famosa en todo el mundo. Elaborado con caña de azúcar de origen local, este ron es conocido por su rico sabor y aroma a vainilla, que lo hacen agradable tanto solo como en cócteles. Otra marca importante es el llamado Zapata, menos conocida, pero quizás de más calidad. El ron Don Papa, introducida en 2012, es un ron de alta calidad envejecido durante siete años en barricas de roble. Su suave textura hace que se disfrute tanto solo como en cócteles.
Lambanog: es un licor tradicional filipino que se obtiene de la savia de palma de coco o nipa fermentada. Se destila dos veces. La primera destilación produce un líquido de mayor graduación alcohólica, y la segunda rebaja un poco el porcentaje de alcohol y se obtiene el lambanog. Es conocido como el “vodka filipino” debido a su parecido con el vodka en apariencia y contenido alcohólico (entre el 40% y el 45%).
Destilería Limtuaco: fundado en 1852, este tradicional fabricante de bebidas espirituosas ofrece licores como el “Anisado”, elaborado con semillas de anís, y el ron dulce y picante “Albahaca del Diablo”, que muestra los sabores tradicionales filipinos.
Licor de Cacao Intramuros: un rico licor de chocolate elaborado con cacao filipino. Su dulzor se extiende por todo el paladar, por lo que es perfecto para cócteles de postre o café.
Ginebra San Miguel Gin: fundada en 1834, esta marca de ginebra tradicional es conocida por su sabor refrescante, que la convierte en una opción perfecta para cócteles y que gusta desde hace muchos años. En 2015 se lanzó la Ginebra San Miguel Premium Gin, una ginebra premium elaborada con granos franceses que ofrece un sabor suave y dulce, también ideal para cócteles.
COMPRAS
Regateo
En la mayoría de los mercados es necesario regatear un poco, especialmente para comprar artesanía y recuerdos. No suelen poner unos precios astronómicos de inicio, así que presionar en demasía no suele dar buen resultado. En centros comerciales y tiendas de cierta distinción, los precios son fijos.
Dónde comprar
Filipinas es un país donde su turismo es bastante reciente, por lo que todavía hay muchos pueblos en sus islas donde las tiendas están enfocadas a sus locales. Por regla general, en Manila y Cebú, las grandes ciudades del país, tienes más opciones tanto para artículos de calidad, como para los más corrientes. Manila es el mejor sitio si buscas ropa económica e imitaciones, ya que tienes algunos de los mejores centros comerciales o mercadillos de Filipinas donde dar con ellas.
En general, en las ciudades más importantes son muy recomendables las tiendas de Kultura Filipino, donde encontrarás un poco de todo, y de una calidad bastante buena a un precio aceptable. Estas se suelen ubicar en unos centros comerciales llamados SM y en ella se agrupan objetos de decoración y hogar hechos con materiales tradicionales, tejidos, perlas, ropa típica (el bonito barong y su versión femenina) y también camisetas, pequeños trycicles o jeepsey e, incluso, productos de alimentación como el mango seco o el vino de coco.
¿Qué comprar?
Souvenirs: además de los típicos llaveros e imanes en los que aparecen los tarsiers o animales marinos como el tiburón ballena, tienes las camisetas con los nombres de la isla o atracción turística (las de las tiendas de Kultura Filipino, son los más bonitas). También los Jeepneys y trycicles, que cuando los ves por primera vez al llegar a Manila, te sorprenderán. Por ello, adquirir una pequeña reproducción de estos coloridos medios de transporte será algo que te recordará siempre tu estancia en Filipinas. Además, puede ser un original regalo.
Artesanía: la riqueza cultural del archipiélago es muy grande y vas a tener la oportunidad de comprar artesanía en Filipinas en muchos lugares. Tiendas llenas de productos hechos a mano de todo tipo: ropa, complementos, muebles, ceniceros, souvenirs, cojines, mantas, etc. En Manila las tiendas de artesanía más auténticas se pueden encontrar en Intramuros, la parte antigua de la ciudad. En el resto de las islas también encontrarás pequeñas tiendas llenas de productos artesanos. En Palawan, por ejemplo, en la zona de El Nido está repleta de ellas. Una de las más completas es Kashiecas.
- – Abaniko o pamaypay: por el nombre ya te habrás dado cuenta de que este objeto es una herencia española. El abaniko es lo más parecido a uno español, así que creemos más interesante el pamaypay o paipay, que está hecho de las hojas de un tipo de palmera, la buri palm. Este suele ser más colorido y queda genial para decorar y regalar.
- – Sungka: si te gustan los juegos tradicionales la sungka es el juego de mancala en su versión filipina. Hay estudios que demuestran que se lleva, al menos, usando desde el siglo XVII. Normalmente las fichas son conchas y el tablero es de madera, haciéndolo un bonito objeto decorativo.
- – Productos de banig: el banig es una esterilla hecha con hojas de buri palm u otro tipo de hojas como la del tikog o el pandano, según los materiales de la región. Esta se usa para dormir o para sentarse en el suelo y es uno de los emblemas del país. Suele ser muy colorido y no solo se fabrican esterillas, sino también otros productos como manteles individuales, bolsos o neceseres.
- – Bolsos: vas a encontrar un montón de variedades de bolsos, ya sea en banig u otros tejidos tradicionales. Si buscas algo un poquito más elegante, la marca Aranáz tiene varias tiendas distribuidas por Manila.
- Kubing: si eres una persona muy musical o quieres comprar en Filipinas algo curioso, llévate un kubing. Esta es una harmónica hecha de bambú y que suele estar muy decorada. Quizás te cuesta un poco entender cómo se usa, pero quedará preciosa en tu casa.
- – Productos de abacá y bambú: el abacá es un tipo de planta nativa del país y el cáñamo de Manila es una fibra que se extrae de él. Al ser muy resistente y duradera, existen un montón de objetos decorativos y para el hogar, que pueden ser muy interesantes para llevarte de recuerdo. Lo más común son las cestas, pero también encontrarás manteles, servilletas o bolsos. Lo mismo ocurre con el bambú que también se utiliza para objetos como baúles, al ser un material muy común en todo el país.
- – Hamacas: en Filipinas no se llevan tanto las hamacas de tela, pero caerás rendido a las de ratán. Rápidamente te transportarán a cualquier playa paradisiaca y, además, se enrollan de tal manera que es fácil transportarlas.
- – La Alegre Guitar Factory en Cebú, es conocida por su calidad excepcional en la fabricación de instrumentos de cuerda. Fundada en 1960, la fábrica ha ganado una reputación internacional por producir guitarras artesanales de alta gama, que combinan técnicas tradicionales y materiales locales de alta calidad. La fábrica produce una amplia variedad de guitarras, incluyendo guitarras acústicas, eléctricas y clásicas, utilizando maderas locales como narra, mahogany y maple.
Joyería: Filipinas es uno de los mayores productores de perlas del mundo. Estas se encuentran en los fondos marinos de manera natural o se cultivan. Las hay de varios colores: doradas, rosadas, blancas o grises; así como de varios tamaños. Las más económicas son las que son cultivadas en agua dulce. Las primeras granjas de cultivo del país se crearon en Palawan por Jacques Branell en 1979, quien a su vez fue el primero en crear las perlas doradas. Debes asegurarte de que son auténticas. En el Greenhills Shopping Center de Manila, encontrarás muchas pequeñas tiendas donde podrás comprar todo tipo de perlas. Otro lugar de confianza es Kultura Filipina, donde las venden con certificado de autenticidad. También las encontrarás en otros centros comerciales como el Robinsons de Puerto Princesa (Palawan) o en las diferentes sucursales de Jewelmer.
Ropa: si lo que se quiere es ropa de marca, original y a buen precio, entonces no hay que perderse el Mall of Asia, en Manila. Dicen que es el centro comercial más grande del continente, con tiendas de todo tipo. En el mercadillo de Genhills, uno de los más populares de Manila, encontrarás todo tipo de falsificaciones y admite el regateo. En Cebú estarían el Ayala Center Cebu, el SM City Cebu o el Marina Mall. Si buscas algo tradicional, no hay duda, lo que tienes que comprar es ropa hecha de piña. Esta delicada fibra se usa fundamentalmente para confeccionar el barong (hombre) y baro’t saya o terno (mujer), los trajes nacionales de Filipinas que se usan en ocasiones especiales como bodas.
SEGURIDAD
Salvo la región de Mindanao, que no tocamos en nuestro viaje, el resto de Filipinas es un país relativamente seguro. Lo más habitual son los hurtos por descuido en mercadillos o en lugares turísticos donde se acumula mucha gente. En Manila o Cebú, como en toda gran metrópoli, hay que tomar ciertas precauciones: no visitar barrios poco recomendables, no hacer ostentación de productos caros o mucho dinero en las “zonas más deprimidas”; también se aconseja no aceptar comida ni bebida de extraños, pues se han dado algunos casos de turistas drogados y desvalijados de esta manera.
Recomendaciones varias
- – Evita beber agua del grifo, ya que normalmente no es potable. Beber el agua purificada que beben los filipinos de los tanques es totalmente seguro.
- – Usa repelente de mosquitos, al amanecer y al atardecer.
- – En Manila o Cebú, en lugares donde haya bastante gente, ten siempre cuidado de tus pertenencias. Son muy raros los casos de robo con violencia, pero, como en todos lados, los hurtos ocurren.
- – No se te ocurra llevarte corales, conchas o caracolas de Filipinas. No está permitido y es casi seguro que te lo quitan en el aeropuerto. Además, si las playas son tan bonitas es porque existen este tipo de cosas y es mejor dejarlas donde están, como viajero responsable que seguro eres.
- – Los filipinos suelen ser personas muy honestas, pero nunca está de más conocer de antemano el precio normal de los traslados o las excursiones, ya que los conductores de tricycles tienden a cobrar de más. Puedes preguntar en tu hotel para tener una idea aproximada.
- – Es seguro viajar a Filipinas, pero ni se te ocurra comprar o consumir drogas. Las penas por la simple tenencia son muy elevadas y el actual presidente mantiene una cruzada sin medida por ello.
- – Practicar topless o nudismo está prohibido y puede suponer penas de multa o hasta de prisión.
- – Usa siempre el sentido común y la intuición. En Filipinas te sentirás siempre muy seguro, pero, como en cualquier viaje, sé precavido sin dejar de disfrutar al máximo.
Telefonía e Internet
Si quieres mantenerse conectado a internet durante todo el viaje a Filipinas, tienes básicamente dos opciones:
- Hacerte con una tarjeta SIM con llamadas y datos en un punto de venta del aeropuerto (abierto 24 horas) o en algún kiosco o tienda de telefonía. Para ello, debes llevar un teléfono libre en el que puedas insertar la tarjeta y presentar tu pasaporte para comprarla. Allí mismo te la pueden activar.
Las compañías de teléfono con las que podrás tener una mejor cobertura son Globe o Smart. En un nivel algo inferior está la Sun. Las tres tienen distintos tipos de tarifas y los precios no son muy altos.
- Comprar un e-Sim con Holafly. Esta empresa española ofrece internet ilimitado para el número de días que dure tu viaje. Se deja preinstalado antes de viajar, mediante un código de barras que recibes por e-mail y nada más aterrizar en Vietnam se puede activar. Previamente debes comprobar que tu móvil admita este tipo de tarjetas e-Sim.
Existen también otras compañías más baratas pero que no ofrecen internet ilimitado.
Por otra parte, en la gran mayoría de cafés y restaurantes la conexión WIFI es buena y gratuita. En los hoteles que estaremos alojados durante nuestro viaje podréis tener conexión a Internet sin problemas.
TEMAS SANITARIOS
Salud
En Filipinas, la atención médica varía significativamente entre áreas urbanas y rurales. En las ciudades, los hospitales y clínicas suelen ser modernos y ofrecen servicios de calidad, a menudo con acreditaciones internacionales. Están dotados del mejor equipamiento para realizar operaciones de cualquier complejidad y otros servicios médicos, así como de profesionales altamente cualificados capaces de prestar estos servicios.
En las zonas rurales, sin embargo, la infraestructura y los recursos pueden ser limitados, con menos acceso a médicos y equipos especializados.
Vacunas
Aunque no es necesaria ninguna vacuna para entrar en Filipinas, sí son recomendables la vacuna contra la hepatitis A y B, tétanos, fiebre tifoidea y, en algunos casos, la encefalitis japonesa.
Como siempre aconsejamos, para más información, contacta con el Centro de Vacunación Internacional de tu provincia.
Botiquín
Además de las medicinas específicas de cada viajero, el botiquín deberá incluir: antiséptico, antidiarreico y antiinflamatorios (ibuprofeno).
Imprescindible: crema de protección solar y repelente contra insectos.
Si tomas alguna medicación específica, no olvides traerla de casa.
PROPINAS
Restaurantes: habitualmente se añade el 10% de servicio a la cuenta en las ciudades y lugares turísticos. De lo contrario, se recomienda dejar entre un 5 y un 10%.
Taxis: se recomienda redondear hacia arriba la carrera; si el taxista es honesto y pone el taxímetro, se le puede dar más (50-70 PHP).
Hoteles: no se espera, pero se le puede dar 50 PHP a los botones o dejar unos cientos de pesos en la caja de propinas para el personal en los resorts.
Guías: es voluntario, pero siempre es aconsejable, si el servicio ha sido bueno, darle una gratificación, ya que de esta forma pueden complementar sus bajos sueldos.
PUNTUALIDAD
Para el buen desarrollo del programa y por respeto hacia el resto de viajeros, debemos ser siempre superpuntuales y respetar en todo momento los horarios establecidos por el guía. Debéis tener siempre presente que nuestros programas son bastante intensos, con muchas actividades y visitas, y que cualquier retraso pueden incidir negativamente en el desarrollo del circuito.
Compartir habitación
Los precios están basados en alojamientos en habitación doble. Si viajas solo y quieres compartir habitación, se utilizaría una doble con otra persona que se encuentre en tu misma situación. En caso de que sólo desees realizar el viaje si compartes habitación, deberás indicarlo al hacer la reserva.
En algunas ocasiones se pueden utilizar habitaciones triples, aunque no es recomendable, ya que suelen ser en la mayoría de los casos, 2 camas, una de ellas normalmente de matrimonio, a la que se añade una cama mueble, bastante incómoda, y que reduce considerablemente el espacio en la habitación.
UN ÚLTIMO CONSEJO
Este es un consejo “comodín”, que engloba varios y que nos vale para todos los países que podamos visitar: olvidaos de los prejuicios, abrid la mente, mezclaros con la gente, documentaros sobre el país, leed mucho para comprender su historia antigua y reciente, pero también estad alerta para que el mundo os sorprenda; improvisad, atreveos, perder el miedo, dejaos llevar por vuestro instinto y descubrid por vuestra cuenta. El contacto con otras gentes y culturas os hará más ricos, y os ayudará a conoceros mejor a vosotros mismos.
Pero, sobre todo, tenemos una sola vida, ¡aprovecha el momento y disfruta!