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Viaje a Israel y Jordania II: Mar de Galilea – Tabgha – Cafarnaum – Canaán – Monte Tabor – Jericó | Los viajes de Vagamundos día a día

Publicado el 31/07/2021 en

Segunda entrega de nuestro viaje por Israel y Jordania que comprende el tercer y cuarto día del viaje. Visitamos Galilea, el lugar donde Jesús desarrolló la mayor parte de su apostolado, con lugares como Tabgha, el Monte de las Bienaventuranzas o Cafarnaun. El cuarto día de nuestro viaje, llegaremos hasta la Ciudad Santa de Jerusalén. Pero antes, realizaremos varias visitas en Jericó, una de las ciudades más antiguas del mundo.

 

DÍA 3 – NAZARET – Mar de Galilea (paseo en barca) – Tabgha – Monte de las Bienaventuranzas – Cafarnaum – NAZARET 

Desayuno buffet en el hotel.

Nos encontramos en GALILEA, una región histórica rica en llanuras fértiles y áridas montañas, que actualmente constituye la zona norte del Estado de Israel. Su altitud va de los 1.200 m del monte Hermon a los 212 m bajo el nivel del mar del lago Tiberíades.

Se trata de una encrucijada de caminos entre las planicies mediterráneas y los desiertos al este del río Jordán, lo que favoreció en el pasado tanto las invasiones como el intercambio comercial. Más tarde sería escenario de gran parte de la vida de Jesús.

Las principales actividades económicas son la pesca en el mar de Galilea y la agricultura en los kibutz. Actualmente la región cuenta con 1,2 millones de habitantes, de los cuales el 52% son árabes musulmanes y árabes cristianos, el 43,5% judíos y el resto drusos, circasianos y católicos.


El misticismo judío: la Cábala (artículo)
La cábala (literalmente “lo recibido”), es una doctrina místico-esotérica de la cultura judía. Aunque las primeras ideas cabalísticas surgieron en la antigüedad, en la Edad Media (siglo XI) inició su desarrollo, alcanzando su máximo esplendor en los siglos XIII y XIV en Sefarad, y posteriormente en el siglo XVI en Safed.

Frente al relativo racionalismo y la erudición de la tradición rabínica, que siempre ha constituido la corriente principal del judaísmo, la Cábala ha apelado a la especulación y la búsqueda de lo misterioso. Está organizada en torno a la búsqueda de mensajes ocultos en las escrituras y a la idea de que Moisés recibió una tradición en el Monte Sinaí y esta ha sido transmitida en secreto de generación en generación.

Hacia 1270 el judío español Moshé de León pretendió haber descubierto un libro muy antiguo, el Zohar o Libro del esplendor, atribuido por él al sabio Shimon bar Yojai, que había vivido mil años antes, para darle más prestigio, sin embargo la realidad es que el libro había sido escrito por el mismo Moshé de León. Aunque los cabalistas siempre han creído en la antigüedad del libro, desde el principio diversos rabinos mostraron su escepticismo.

El Zohar es una colección de diversos libros que constituye un comentario místico de la Torá (los primeros cinco libros de la Biblia) que gira en torno a dos ejes principales: el primero es el de los misterios de las emanaciones de Dios, llamado Sefirot, que se reflejan en muchos símbolos en el mundo creado; el segundo eje es la situación del judío y de su destino, tanto en el mundo material como en el de los espíritus. Escrito sobre todo en arameo, con algunas partes en hebreo y con diversas palabras y construcciones sintácticas procedentes del español, es el libro clásico de la Cábala por excelencia.

Entre las formas de alcanzar esa comunicación especial con Dios figuran técnicas que, en ocasiones, han reforzado esa imagen de la Cábala como una suerte de práctica oscurantista. Es el caso de la guematria, que consiste en extraer conclusiones ocultas de sumar en una palabra los valores numéricos de las letras (en hebreo, cada letra tiene un valor). Por ejemplo, las de la palabra Satán suman 364, lo que los cabalistas han interpretado como que el Yom Kipur es el único día del año en el que el demonio no tiene poder sobre los hombres.

Otras prácticas son la temurá (la permutación de letras) o el notaricón, que consiste en buscar acrónimos. La frase “Al principio vio Dios que Israel aceptaría la Torá” es una de varias en la Biblia en las que, si se junta la primera letra de cada palabra, se forma la palabra hebrea Bereshit, que es el famoso “En principio...” con el que comienza (y da nombre) a lo que en la tradición cristiana se conoce como el Génesis.

 

Aunque nuestro viaje es esencialmente cultural, hoy dedicaremos la jornada a seguir, los pasos de Jesús en Galilea. Llegada al Mar de Galilea, el lago de agua dulce más grande de Israel y principal suministro de agua del país. Se halla a 212 metros por debajo del nivel del mar y se nutre en un 75% de las aguas del río Jordán. También conocido como lago Tiberíades, en el Antiguo Testamento se menciona como el mar de Kinnéret, asociado al término hebreo kinnor, que significa arpa.

Para algunos el lago tiene forma de arpa; para otros, la musicalidad de sus aguas recuerda al sonido de un arpa. Posee 21 km de longitud y 12 km de ancho, con una profundidad máxima de 48 m. 

A continuación, breve travesía en barco por el mar de Galilea, que nos permitirá disfrutar de bonitos paisajes, y para los creyentes supondrá vivir una experiencia muy emotiva. El lago es mencionado en la Biblia desde la época de los reyes de Israel. Ningún otro lugar acerca tanto al Nuevo Testamento y a la figura del Jesús humano que nos retratan los evangelios como este lago. Aquí hizo Jesús la mayor parte de su apostolado (muchos de sus discípulos eran pescadores de este lago), y donde se cree que realizó algunos de sus milagros más conocidos. 

Son numerosos los episodios bíblicos que tienen lugar en este mítico lago:
Milagro de los peces (Lucas 5, 1-11).
Milagro de apaciguar las aguas (Lucas 8, 22-25).
Jesús camina sobre las aguas del Mar de Galilea (Juan 6, 16-21).

Bordeando el lago, llegamos a CAFARNAUM, localidad que se encontraba en la ruta de las caravanas que se dirigían a Siria. Probablemente fundado en la época helenística, en tiempos de Jesús ya era una ciudad rica y populosa, alcanzando su esplendor durante el período bizantino (siglos V y VI). En el año 665 fue conquistada por las tropas árabes, comenzando su declive hasta su total abandono en el siglo X. Con el tiempo las construcciones quedaron sepultadas. En el siglo XIX los padres franciscanos compraron a los beduinos los terrenos, y a comienzo del siglo XX comenzaron las excavaciones.

Cafarnaum fue el hogar de Jesús durante el periodo más importante de su apostolado en Galilea. De no haber sido centro de su ministerio apostólico nunca este humilde pueblo hubiese pasado a la historia.

Visita de las ruinas de la casa de San Pedro, donde se cree que Jesús se alojó. Una moderna iglesia suspendida sobre las ruinas de otra iglesia octogonal del siglo V con el suelo de cristal, para poder apreciar los cimientos de la morada del apóstol. Solo se conservan los cimientos de los muros concéntricos rodeados por un pórtico en cinco de sus lados; cerca de la entrada encontramos una llamativa hilera de dinteles de piedra con motivos de frutas y plantas. A pesar de que es imposible saber con certeza quién fue el primer propietario de la estancia, la veneración ya desde tiempos anteriores a Constantino, hace pensar que efectivamente, se trata de la casa de Pedro en la que se alojaba Jesús.

Posteriormente visitamos la antigua sinagoga, cuyas ruinas se remontan a los siglos IV y V. Fue construido con piedra calcárea blanca, traída de alguna cantera lejana, ya que no se encuentra piedra de esa calidad en las inmediaciones.

El edificio, de estilo helenístico-romano, se componía de dos partes principales: la sala de oración, de forma rectangular (24 m x 18 m), orientada en dirección norte-sur, de manera que las puertas abrieran hacia Jerusalén, y un patio porticado a modo de atrio, de planta trapezoidal, en el lado oriental. La sala de oración tenía una nave central y dos laterales que estaban separadas por dos filas de siete columnas.

Actualmente solo se ve el muro norte junto a su columnata, arquitrabe y frisos. Aunque esta no es la sinagoga en la que predicó Jesús, sí que es bastante probable que estuviera ubicada en este mismo emplazamiento. Durante las excavaciones del lugar aparecieron monedas y trozos de cerámica fechados en los siglos I y II, lo que indicaría que bajo la misma se encuentran los restos de la que se cita en el Evangelio.

Almuerzo en restaurante local.

A 3 km de Cafarnaún y a los pies del monte de la Beatitud, se encuentra TABGHA, uno de los enclaves más importante del ministerio de Jesús en Galilea; aquí, según la tradición cristiana, acontecieron tres episodios fundamentales de los Evangelios, conmemorados en la actualidad por los tres santuarios.

Según la tradición cristiana, en TABGHA acontecieron tres episodios fundamentales de los Evangelios, conmemorados en la actualidad por los tres santuarios del lugar: 
La Multiplicación de los panes y los peces (Marcos 8, 1-10).
La Pesca milagrosa en la que le fue otorgado el primado a Pedro (Juan 21, 1-19).
El sermón de la montaña (Mateo 5, 1-12).

Visita de la iglesia de la Multiplicación de los Panes y los Peces, consagrada en 1982, sobre los cimientos de una basílica bizantina del siglo V destruida por los persas en el 614 y de la que se conservan espléndidos mosaicos en el pavimento. Esta original iglesia benedictina alemana se levantó en el lugar en el que se supone que Jesús alimentó a 5.000 devotos seguidores con 5 panes y 2 peces multiplicados en sus manos. Es una reproducción de la iglesia bizantina: planta clásica de tres naves, crucero y nártex; bajo el altar se encuentra la roca venerada por el peregrinos desde el siglo IV, el “lugar desierto” en el que Jesús depositó los 5 panes y los 2 peces.

Junto al lago Tiberíades se encuentra la iglesia del Primado de San Pedro, construida por los padres franciscanos sobre los restos de otras dos capillas de los siglos IV y V. Se trata de un edificio muy sencillo con planta de nave única. La tradición sitúa aquí la aparición de Jesús a algunos de sus apóstoles después de resucitado, cuando éstos volvían desalentados de la larga faena de una noche sin pescar nada. Entonces se les apareció Jesús y llenaron sus redes. Después de esto se acercaron a la orilla y encima de una piedra el Señor les repartió la comida.

Aquí Jesús encomendó a Pedro cuidar de su Iglesia. Bajo el altar hay una roca plana que era conocida entre los peregrinos bizantinos como la Mensa Christi, porque se cree que fue donde Jesús y sus discípulos comieron pescado. En el lado de la iglesia que da al lago, los escalones tallados en la roca son, al parecer, el lugar donde los discípulos vieron a Jesús, aunque podrían ser de los siglos II o III, cuando se extraía piedra caliza en la zona.

Nos desplazamos hasta el Monte de las Bienaventuranzas, que se encuentra a unos 5 km de Tabgha, y donde en su cumbre se encuentra la iglesia de las Bienaventuranzas, construida entre 1936 y 1939 por Antonio Barluzzi con fondos aportados por Mussolini. La iglesia, de forma octogonal (símbolo de las ocho bienaventuranzas), se encuentra coronada por una cúpula. Un gran pórtico sostenido por columnas comunica la estructura de la iglesia con los jardines y las hermosas vistas que la rodean. Desde aquí se disfruta de una de las imágenes más bellas del mar de Galilea.

Construida en basalto negro local a excepción de las arcadas, de piedra blanca de Nazaret, y las columnas, de travertino. En el interior destacan las vidrieras del tambor donde se representan las bienaventuranzas. En el pavimento figuran los símbolos de las siete virtudes (justicia, caridad, prudencia, fe, fortaleza, esperanza y templanza). En el ábside se puede ver un gran altar de mármol de Carrara rematado por un baldaquino. A pesar de todo, esta iglesia no es el verdadero lugar donde según la tradición, Jesús, mirando al lago, pronunció el Sermón de la Montaña, que comenzaba con las Bienaventuranzas. El verdadero emplazamiento se halla antes de llegar a la cima, donde en 1935 se encontraron los restos de una pequeña iglesia de época bizantina.

Regresamos a NAZARET, lugar que junto a Belén y Jerusalén es uno de los enclaves más importantes para los cristianos. Situada en una elevación entre el valle del Jordán y la llanura de Jezreel, la ciudad consta de dos partes: la ciudad vieja, habitada por cristianos y palestinos musulmanes, que es la que contiene todos los lugares históricos; y al norte, Nazaret Illit (42.000 habitantes), una ciudad creada en 1954 por colonos judíos como parte del plan para poblar toda Galilea y para hacer de contrapeso a los casi 73.000 habitantes de la ciudad antigua, en su gran mayoría de etnia árabe.

Famoso por ser el lugar de la Anunciación y de la infancia de Jesús, es muy poco lo que se conoce del Nazaret antiguo, ya que no es mencionado en ninguna de las fuentes anteriores al Nuevo Testamento. Se sabe que el pueblo sufrió represalias a manos de los romanos durante la revuelta judía del año 66 d.C.; luego floreció en época bizantina y más tarde se convirtió en un importante enclave cristiano tras la conquista de los cruzados de Tierra Santa en 1099, pero un siglo más tarde fueron expulsados por Saladino.

Durante más de cuatro siglos Nazaret fue musulmana, hasta que en 1630, Fakhr al-Din II, un emir de los drusos (un grupo étnico religioso esotérico de habla árabe originario de Asia occidental que se identifican a sí mismos como el pueblo del monoteísmo), permitió a los franciscanos trasladarse a Nazaret, comenzando la primera gran inmigración de cristianos. Desde entonces las construcciones cristianas no han cesado y Nazaret se ha convertido en la segunda ciudad de peregrinación después de Jerusalén.

Según el Nuevo Testamento, en NAZARET, el ángel Gabriel se apareció a María para comunicarle que iba a concebir y dar a luz al Hijo de Dios, suceso que se conoce como la Anunciación (Lucas 1, 26-38). 

El principal reclamo de la ciudad es, sin duda, la Basílica de la Anunciación, una estructura moderna construida entre 1960 y 1969, se cree que se alza sobre la que fuera la casa de Maria, donde muchas confesiones (no la ortodoxa griega) creen que tuvo lugar la Anunciación. Es la basílica más grande de todo Oriente Medio, diseñada por el italiano Giovanni Muzio, quien insertó los restos de las dos anteriores iglesias construidas en el lugar: bizantina (siglo IV) y cruzada (siglo XII).

Sus dimensiones son impresionantes: 67,85 m de longitud, 28,60 m de ancho y 20 m de altura. Se encuentra coronada por una cúpula octogonal de 18 m de diámetro, con una linterna en lo alto que se asemeja a un faro. La fachada principal muestra en la parte superior una imagen en bronce de Cristo, debajo la escena de la Anunciación y más abajo los cuatro evangelistas.

El interior, dominado por la cúpula en forma de lirio invertido, está dividido en tres naves con las paredes en cemento desnudo y decoradas con 17 paneles con mosaico regalados por diferentes países, que muestran las Vírgenes patronas de cada uno, entre ellos España (el primero a la derecha de la entrada).

En el piso central, un espacio a nivel más bajo, iluminado solo por la luz que atraviesa la cúpula, cuatro columnas de granito gris flanquean la entrada a la gruta de la Anunciación, donde según la tradición estuvo la casa de María. En el área arqueológica se encuentran los restos de la iglesia bizantina con fragmentos de mosaico en su pavimento y de la de los cruzados; también se encontraron cantidad de fragmentos de estuco polícromo con inscripciones (grafitis) de carácter cristiano que demuestran junto con las cruces de los mosaicos, la veneración de este lugar en los cuatro primeros siglos.

Para finalizar este intensísimo día, visitamos la iglesia de San José, levantada en 1914 en estilo neorromántico en el lugar donde se cree que estuvo la carpintería de José. Se construyó sobre los restos de una iglesia cruzada (siglos XII y XIII), donde previamente (siglo VI) había existido una iglesia bizantina, y anteriormente la comunidad judeocristiana había transformado el lugar en una sinagoga-iglesia. Las excavaciones han sacado a la luz parte del poblado del siglo I d.C. Destacamos el baptisterio con bonitos mosaicos del período bizantino. 


La Biblia (artículo)
La Biblia es un conjunto de libros canónicos de extensión variable que se consideran producto de inspiración divina y un reflejo o registro de la relación entre Dios y la humanidad. Se trata de un revoltijo que contiene de todo, desde leyes, historia, poesía, profecías o proverbios. Estos libros son la guía y el fundamento de las tres religiones monoteístas: judía, cristiana y musulmana.

La Biblia (del griego βιβλία: biblía, “papiro para escribir” y, por extensión “libro”) es, con mucho, el libro más divulgado, el más traducido, el más impreso, el más vendido y el más estudiado de la Historia. Se estima que a lo largo de los siglos se han producido alrededor de cinco mil millones de copias.

Tradicionalmente la Biblia se divide en tres partes:
- La Torá o Pentateuco (en griego “cinco libros”), atribuida a Moisés, que cuenta la Creación del mundo y la historia de los judíos hasta la llegada a la Tierra Prometida.
- Los Profetas, que continúan la historia en la Tierra Prometida hasta la caída de los reinos israelitas y el exilio de su población a Babilonia.
- Los escritos: un conjunto de salmos e instrucciones compuestos entre el siglo V y el II a.C.

No se ha conservado ningún manuscrito original de ningún texto de la Biblia. Lo que tenemos son copias transmitidas a lo largo del tiempo. La Biblia, tal y como la conocemos, fue recopilada por primera vez en el siglo III a.C., cuando setenta sabios judíos fueron invitados a Alejandría por el rey Ptolomeo II para aportar a la famosa biblioteca la historia del pueblo de Israel (lo que hoy llamamos el Antiguo Testamento).

Durante meses, pusieron por escrito la memoria de miles de años del pueblo de Israel, desde Adán, hasta Moisés, incluyendo los libros históricos, sapienciales y proféticos. Su trabajo se tradujo del arameo (el idioma de Jesús) y hebreo antiguos, al griego. Así nació la llamada Biblia Septuaginta, en la que se basa el texto cristiano actual.

Su tradición latina, la Vulgata, fechada hacia el 405 d.C., constituye el texto oficial de la Iglesia católica. Los judíos de la Diáspora, que inicialmente la habían aceptado, la rechazaron y rescataron la antigua Biblia hebrea, que muy pocos entendían, y adoptaron la traducción y el canon de Jamnia (70 d.C.) que proponía el judío helenizado Aquila.

Los textos se fueron desarrollando a lo largo de los tiempos y fueron transmitidos oralmente de generación en generación desde el siglo XIV a.C. hasta que finalmente fueron escritos y conservados. Los más antiguos fueron escritos entre los siglos VIII y VI a.C.; un segundo bloque entre los siglos V y II a.C., principalmente en hebreo, aunque algunas pequeñas partes fueron escritas en arameo y algunos libros de sabiduría en griego.

Los cristianos añadieron el Nuevo Testamento, unos textos escritos en la segunda parte del siglo I d.C. por cuatro evangelistas: san Mateo, san Marcos, san Lucas y san Juan, que son los aceptados como auténticos que explican hechos y doctrina de Jesús durante su vida. Para los católicos la Biblia contiene 46 libros el Antiguo Testamento y 27 el Nuevo Testamento; para los protestantes 39 AT y 27 NT; la versión ortodoxa contiene 51 libros el AT y 27 el NT; los judíos solo aceptan los 39 libros del Antiguo Testamento.

Cena y alojamiento en LEGACY HOTEL ַ& CONVENTION CENTER NAZARETH.

 

DÍA 4 – NAZARET – Canaán – Monte Tabor – JERICÓ – JERUSALÉN

Desayuno buffet en el hotel.

Partimos a primera hora hacia CANAÁN (Kafr Kana en hebreo) una pequeña población árabe de 10.000 habitantes (de los cuales un 10% son cristianos), y donde según la tradición cristiana Jesús realizó su primer milagro.

Entre unas callejuelas empedradas se encuentra la iglesia católica de las Bodas de Canaán, erigida por los franciscanos en 1879 sobre las ruinas de una iglesia anterior del año 726. Este es el lugar donde la tradición sitúa el primer milagro de Jesús.

Posee dos torres gemelas y una cúpula roja, copia a menor escala de la catedral de Salzburgo. La nave es de planta de cruz latina precedida de un pórtico de tres arcos en fachada, sostenido por dos columnas centrales y dos pilastras en los extremos. En el sótano, protegido por una verja, se puede ver una antigua tinaja de barro, que podría ser una de las seis que Jesús utilizó para convertir el agua en vino. Muy cerca, se edificó en el siglo XVI otra iglesia, en este caso de la comunidad griega ortodoxa, que recuerda el mismo hecho evangélico. 

En CANAÁN, Jesús, a petición de su madre, obró su primer milagro transformando el agua en vino en un banquete de bodas (Juan 2, 1-11).
Posibilidad de la renovación de los votos matrimoniales a las parejas del grupo.

Elevándose sobre el valle de Jezreel, y con una bella vista de la región entre Nazaret y el mar de Galilea, se encuentra el simétrico MONTE TABOR (588 m), considerado sagrado desde la más remota antigüedad; su forma esbelta en el centro de una región llana y fértil la convertía en escenario ideal para los cultos cananeos, quienes construyeron santuarios en la cumbre para venerar a sus dioses.

Aquí, en medio de este paisaje de gran belleza, se cree que se produjo la Transfiguración de Jesús. Aunque no se sabe con certeza si fue este el monte, ya que el evangelio solo habla de una montaña alta (algunos historiadores la sitúan en el monte Hermón), aunque no lo fuera, merecería haberlo sido por el silencio que se respira en su cumbre, por las vistas panorámicas que regala y por tantos hechos de los que ha sido testigo.

A lo largo de la historia, en la cima del monte (1.200 m de largo y 250 m de ancho), se han edificado varias basílicas en honor a Jesús, Elías y Moisés, así como una fortaleza levantada por los árabes en el siglo XII. En 1631 el emir druso Fakhr al-Din II donó el monte a los franciscanos que construyeron una iglesia y un albergue. Actualmente, el monte se reparte entre franciscanos y ortodoxos griegos.

Visita de la basílica de la Transfiguración, una construcción de 1924, diseñada por Antonio Barluzzi en estilo romano-siriaco del siglo V, sobre una iglesia anterior de los cruzados. Su fachada está precedida de dos torres de idéntica factura y un arco central. El interior tiene planta de tres naves y varias columnas sostienen el techo abovedado; bajo el ábside central se encuentra la cripta, convertida en capilla y cuyo altar es aún el de la basílica bizantina.

Desde la cumbre disfrutaremos de una hermosa vista: la llanura del valle de Jezreel, las montañas de Galilea al norte y las de Samaria al sur, las nieves del monte Hermón, Tiberíades, la depresión del Jordán, los Altos del Golán y la frontera jordana

Según el Antiguo Testamento, en el MONTE TABOR, los israelitas, guiados por la profetisa y juez Débora, derrotaron a un ejército cananeo al mando de Sisera hacia el siglo XII a.C. (Jueces 4).
Aquí se produjo la Transfiguración de Jesús, “su rostro resplandecía como el sol y sus vestimentas se volvieron blancas como la luz” mientras hablaba con los profetas Moisés y Elías (Lucas 9, 28-36).

Almuerzo en restaurante local.

A continuación nos dirigimos hacia una de las ciudades más antigua del mundo y la primera conquistada por los Hijos de Israel cuando regresaron del cautiverio egipcio, nada más y nada menos que JERICÓ (*), conocida en la Biblia como la “Ciudad de las Palmeras”. Situada en Cisjordania, a pocos kilómetros del norte Mar Muerto, 258 m por debajo del nivel del mar (la ciudad más baja de la Tierra), y en pleno desierto de Judea, Jericó debe su existencia a los numerosos cauces de agua que circulan por la zona que parten del famoso manantial Ain es-Sultan (el manantial de Eliseo de la Biblia), y que la han convertido en una ciudad oasis, próspera en el desierto con una tierra fértil y un microclima cálido que atrajo hace 10.000 años, a finales del período mesolítico, a sus primeros habitantes.

Según la Biblia, Jericó fue la primera ciudad tomada por los israelitas en el siglo XIII a.C., liderados por Josué (aunque las excavaciones arqueológicas no han hallado restos de la conquista hebrea). Durante la época romana, Marco Antonio regaló la ciudad oasis a Cleopatra, quien a cambio se la dejó a Herodes el Grande.

Jesús estuvo en Jericó en su último viaje a Jerusalén. Vespasiano la destruyó durante la primera guerra judaica y Adriano la volvió a edificar, continuando hasta la época bizantina, en la que se convirtió en un importante foco cristiano. Conquistada por los cristianos en 1099, es destruida por Saladino en 1187, quedando reducida a un mísero villorrio.

Durante 400 años fue parte del Imperio Otomano hasta 1917, luego estuvo bajo el Mandato Británico de Palestina, pasando a control jordano entre 1948 y 1967. Posteriormente fue invadida por Israel durante la Guerra de los Seis Días, permaneciendo desde entonces bajo ocupación militar israelí. En 1994, después de los Acuerdos de Oslo, fue la primera ciudad devuelta a la Autoridad Palestina.

Según la Biblia, los israelitas acamparon ante la ciudad, rodeada de altas murallas y con casas en lo alto. El séptimo día las murallas fueron derribadas al sonido de las trompetas y sus habitantes muertos, excepto la prostituta Rahab, que había dado cobijo a los espías de Josué. Poco después Josué maldijo a quien volviera a edificar la ciudad (Josué 6)
En JERICÓ tuvo lugar la parábola del Buen Samaritano (Lucas 10, 29-37)
En el monte de las Tentaciones Jesús resistió durante 40 días de ayuno las tentaciones de Satanás (Mateo 4, 1-13)

Visita del Palacio de Hisham (Khirbet el Mafyar), pabellón de caza que pertenece a los llamados castillos del desierto, una serie de monumentos que datan del periodo omeya y que se encuentran repartidos entre Siria, Jordania, Israel y Palestina (en Jordania tendremos la oportunidad de visitar otros). Aunque distan mucho unos de otros en términos de tamaño, ubicación y función, todos ellos están relacionados con los diversos personajes de la familia dominante de los Omeyas.

Probablemente es el monumento islámico más importante de Palestina por la decoración de estuco de las paredes y sus suelos de mosaico. Los arqueólogos lo denominan el “Versalles de Oriente Próximo”. Su construcción fue iniciada por el califa omeya Hisham ibn Abd al-Malik (724-743) y continuada por su sucesor Walid II (743-744), famoso por su vida extravagante, y que al poco fue asesinado.

Aunque se encuentra en ruinas, ya que fue destruido hace siglos por un terremoto, lo que queda en pie nos da idea de lo extraordinario que debió ser. Descubierto en el transcurso de unas excavaciones realizadas entre 1930 y 1940, el complejo incluye el propio palacio, el patio, la casa de baños, la mezquita, una fuente con jardines y un recinto de 60 hectáreas con plantas, animales, mosaicos y elaboradas decoraciones.

El palacio mismo es un gran edificio cuadrado con entrada monumental, en torno a un gran patio porticado. La sala de baño servía también de sala de audiencias y sala de banquetes. Especialmente hermosos son los mosaicos que adornan el pavimento del palacio, destacando el diwan de la sala de baños, llamado "árbol de la vida", que representaba un frondoso árbol y debajo tres gacelas que pastan y sobre las que se abalanza un león.

Llegada a Tell Jerico (también conocido como Tell es-Sultan), una abrasado lugar situado en una colina (tell, en árabe), en el margen occidental del río Jordán, donde se encuentran restos de viviendas y fortificaciones de hace 10.000 años. Se trata de uno de los más antiguos lugares de ocupación del Oriente Próximo y enclave fundamental para el conocimiento del Neolítico.

Es imposible no sentir la historia al pasear por sus montículos y ruinas. Bajo tierra, las capas de civilización se remontan hasta las neblinas de la historia. Sus habitantes ya conocían la agricultura y cultivaban trigo y cebada en sus fértiles terrenos. El poblado estaba habitado por alrededor de 500 personas, una cantidad muy elevada para la época. También comenzaron a construir grandes estructuras de piedra.

Lo más asombroso es la gran torre de piedra (se alza a 11 m de altura y una anchura de 9 m en la base) de gruesas paredes que data del año 8000 a.C., así como las ruinas de la doble muralla defensiva (entre 4 y 5 m de alta y 1,5 a 2 m de ancha), que rodeaba todo el poblado y que indican que Jericó fue probablemente la primera ciudad fortificada del mundo: según la leyenda, la torre aguantó siete terremotos.

Para algunos estudiosos, la muralla no tuvo un carácter defensivo, sino que pudo construirse para proteger el poblado contra las inundaciones, teniendo la torre algún tipo de significado ritual. Jericó aparece en la historia por primera vez en la Biblia, donde se describe cómo caen sus muros ante el sonido de las trompetas del ejército de Josué, un hecho fechado en torno al año 1200 a.C. En cualquier caso, no se han encontrado restos de la antigua ciudad conquistada por los israelitas. De hecho, la muralla, que inicialmente se identificó con la arrasada por Josué, se remonta al III milenio a.C., esto es, muy anterior al hecho narrado en la Biblia.

Tomaremos un teleférico que nos llevará hasta el Monte de las Tentaciones, donde según la Biblia, el diablo se le apareció a Jesús para tentarle tras sus 40 días de ayuno después de haber sido bautizado en el río Jordán. El monte se halla salpicado por varias decenas de cuevas que fueron habitadas por ermitaños desde los primeros años del cristianismo, que convirtieron en pequeñas celdas y capillas.

Aquí se encuentra uno de los lugares más impresionantes de toda Cisjordania, como es el monasterio de Quarantul (“de la Cuarentena”) construido en el lugar de la tentación. En el siglo IV, los bizantinos construyeron un pequeño monasterio sobre las ruinas de una fortaleza asmonea, donde la tradición sitúa que Jesús pasó cuarenta días de ayuno y meditando sobre la tentación de Satán.

El monasterio fue abandonado en el año 614 por la invasión persa. La Iglesia Ortodoxa Griega, adquirió estas tierras en 1874, y en 1895 se construyó el actual monasterio. La iglesia de la Tentación está decorada con más de cien iconos de los siglos XVIII y XIX. En el ala sur hay trece peldaños que bajan a la capilla de la Primera Tentación, donde se encuentra la piedra sobre la que se dice que se sentó Jesús durante su ayuno.

El monasterio es una increíble proeza de ingeniería, excavado en la cara del peñasco y con unas vistas espectaculares del valle del Jordán, los montes de Judea, el oasis de Jericó y el Mar Muerto.

Finalmente, llegaremos hasta la frontera entre Jordania y Cisjordania, donde se encuentra Qasr el-Yahud ("Castillo de los Judíos"), el lugar en el que Jesús fue bautizado por Juan el Bautista, dando comienzo así a su ministerio. El lugar, seas o no creyente, es sumamente hermoso. Al parecer, Juan escogió este lugar porque se encuentra en las cercanías de una antigua ruta que conecta Jerusalén, con varios sitios bíblicos de Jordania tales como Madaba, el Monte Nebo y el Camino de los Reyes.

Seguimos ruta y llegada a la Ciudad Santa de Jerusalén.

Cena y alojamiento en LEONARDO PLAZA HOTEL JERUSALEM.

(*) Visita sujeta a condiciones de seguridad
 

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