Viaje a VIETNAM y CAMBOYA II: Bahía de Halong – Da Nang – Hoi An – Ruinas de My Son | Los viajes de Vagamundos día a día

Día 4: HANOI – BAHÍA DE HALONG (crucero de un día)

Desayuno buffet en el hotel. Nos esperan 3 horas y media de camino hasta llegar a Halong. Realizaremos una rápida parada técnica en el Hong Ngoc Center. Este centro humanitario vende productos elaborados por las víctimas del “agente naranja”, la dioxina, que fue lanzada profusamente por los americanos. Este producto es altamente tóxico y provocó tanto en adultos como en niños, cuerpos deformados, miembros atrofiados, retraso mental, sordera, ceguera, etc. Cientos de miles de personas sufren aún sus secuelas.

Continuaremos camino hasta llegar a una de las maravillas naturales más extraordinarias del planeta, la Bahía de Halong (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1994 y 2000). Esta apacible y bellísima bahía abarca 4000 km2 salpicados por más de 3.000 islas e islotes de roca caliza cubiertas de una exuberante vegetación, que emergen de sus aguas verde esmeralda, ocultando cuevas y lagos interiores. Las extrañas y espectaculares formaciones rocosas que sobresalen en el mar y las numerosas grutas, han creado un mundo encantado que permanece ajeno al paso del tiempo. Las velas de los juntos y de los sampanes que se deslizan por la bahía acentúan la extraordinaria belleza del paisaje. Ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1994 por su pintoresca belleza, y en el año 2000 por su alto interés biológico. Su nombre, Halong, significa “donde el dragón desciende al mar” y procede de una leyenda local. El Emperador de Jade ordenó a un dragón celestial que frenase una invasión proveniente del mar. El dragón escupió trozos de jade que se convirtieron en islas maravillosas y de este modo lograron hundir a los enemigos. Otra versión dice que las joyas eran perlas y la bahía fue creada cuando el dragón se lanzó al mar; al caer agitó la cola y ésta golpeó la tierra ocasionando profundos valles y grietas que, acto seguido, inundó el mar. El dragón se quedó tan maravillado de su creación que decidió fijar su morada en el archipiélago. Se dice que todavía sigue viviendo en la bahía. Sin embargo, lo más probable es que hace unos cuantos millones de años Halong fuera una inmensa meseta horadada por el agua de lluvia. Inmensas masas de roca caliza se desgajaron, dejando en pie solo los montículos más sólidos, que quedaron expuestos a la acción del viento y el mar, lo que explicaría las formas dentadas y las cuevas, cavidades y túneles que las atraviesan. Todos estos escondites sirvieron de refugio a los combatientes de la guerrilla norvietnamita en las décadas de 1940-1950.

A la llegada al puerto abordaremos el barco de estilo tradicional, en el que realizaremos el crucero de un día completo alrededor de este paisaje único, visitando sus grutas y sus asombrosas cuevas.

Este es el programa que os hemos preparado:

11:45 Llegada al muelle de Hon Gai

12:45 Recibimiento del jefe del Crucero que nos dará la bienvenida y nos informará de las actividades del crucero, así como nos dará instrucciones de seguridad. Realizaremos el check in en las habitaciones

13:15 Disfrutaremos del almuerzo a base de productos de la Bahía mientras navegamos a través de las bellas y tranquilas aguas de Bai Tu Long Bay y la bahía de Halong.

14:45 Visita del pueblo pesquero flotante de Vung Vieng en kayak, lo que nos permitirá ver de cerca la vida de los pescadores locales.

15:30-16.30 Los que lo deseen podrán relajarse en lugar de participar en otras actividades, utilizando, por ejemplo, la sauna.

17:00 -18: 30 Happy Hour: estamos de oferta: compramos una bebida y nos dan otra gratis.

17:30 La Clase de cocina te está esperando para descubrir los secretos de la cocina vietnamita.

19:00 Disfrutaremos de la cena de set menú a bordo

21:00 Nos podemos unir a la actividad de Pesca de Calamar. Tiempo libre en el bote

El bar lo tenemos abierto hasta muy tarde para atendernos. Pasaremos la noche en el área de Cong Do en nuestro barco, el Athena cruise

NOTA A NUESTRO CRUCERO PORLA BAHÍA DE HALONG:

  • Como siempre que se realiza un crucero, en el caso de que la bahía se vea afectada por mal tiempo, las autoridades portuarias podrán decidir reducir el recorrido ofrecido o incluso suspender el crucero. En ese caso se pernoctará en hotel en la ciudad Halong.
  • El itinerario del crucero está sujeto a cambio debido al mal tiempo o los niveles de las mareas. La ruta y las visitas que se realizan durante la navegación, quedan a la elección del capitán del barco

Día 5: Bahía de HALONG – HANOI – HOI AN (avión)

06:30 Posibilidad, el que lo desee, de practicar una de las tradiciones más antiguas de Asia Oriental: Tai Chi: una experiencia hermosa y relajante en la cubierta. Se sirven té y café

07:00 Se sirve un desayuno ligero

07:30 Exploraremos la cueva de Thien Canh Son en la bahía de Ha Long. Podremos contemplar sus hermosas estalactitas y estalagmitas.

09:00 Hora de check out

Dejaremos el equipaje fuera de la cabina y la llave en recepción. El personal llevará el equipaje al salón.

09:30 Se servirá un brunch en el restaurante de la 2ª terraza.

10:45 El bote llega al muelle.

11:00 Desembarcaremos en el muelle

Posteriormente, nos dirigiremos al restaurante de la compañía Halong Sails que se encuentra en el mismo muelle para disfrutar del almuerzo a partir de las 11:00 horas.

Nos dirigiremos a Hanoi, pero antes realizaremos una parada en la aldea de Dinh Bang, para visitar el Templo Den Do construido hace casi 1000 años como homenaje a los reyes de la dinastía Ly. Este templo de una bella arquitectura fue dañado por los franceses en 1952, y actualmente está en reconstrucción. Durante nuestra visita tendremos oportunidad de gozar de la música tradicional “Quan Ho” (declarado patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO en 2009). Se trata de coplas interpretadas en alternancia por dos mujeres de una aldea que cantan al unísono y por dos hombres de otra aldea que les responden con melodías similares, pero de letra diferente. Las mujeres van ataviadas con grandes sombreros redondos y mantones típicos, mientras que los hombres van vestidos con túnicas y turbantes, y llevan además un paraguas. Interpretadas con 213 variaciones melódicas diferentes, las 400 letras de canciones existentes expresan diversos estados emocionales de las personas, como la nostalgia y tristeza de la separación y la alegría del encuentro de los amantes. La costumbre prohíbe que las personas que cantan juntas se casen entre sí. Los cantos quan họ se suelen interpretar en ceremonias rituales, festivales, concursos y reuniones amistosas donde los invitados cantan diversas coplas en honor de sus anfitriones antes de entonar un canto de despedida.

Posteriormente, traslado al aeropuerto de Hanoi para tomar el vuelo VN185 (18.30-19.50 hrs.) con destino Danang. Llegada y traslado a Hoi An.

Alojamiento en el hotel Koi Resort & Spa Hoi An

Día 6: HOI AN – Ruinas de MY SON – HOI AN

Desayuno buffet en el hotel. Salida en dirección a uno de los templos hindúes más sobresalientes de toda Asia: My Son (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1999). Constituye el conjunto arquitectónico y religioso más importante del reino Champa, un pueblo de ascendencia malayo-polinesia y cultura de influencia hindú. El rey Bhadravarman I eligió este lugar como santuario religioso, y a partir del siglo IV se levantaron en esa zona numerosos templos y torres, la mayoría dedicados a los monarcas y a las divinidades brahmánicas, incluido el dios Shiva, considerado el creador, fundador y defensor del reino Champa y de las dinastías reales de Cham. Este sitio puede ser comparado a otros del sureste asiático como Angkor (Camboya), Bagan (Myanmar), Ayuthaya (Tailandia) y Borobudur (Indonesia). Se trata de una joya de la arquitectura de esta civilización que atestigua la grandeza del imperio Champa y la riqueza de su arte, que se expresaba sobre todo en el ámbito religioso. Con un total de 68 templos construidos entre los siglos IV y XIII, de los que hoy día quedan en pié 20 monumentos. Visitaremos las zonas más interesantes del complejo arqueológico, de los que destacamos los que forman parte del grupo B, como el Kalan, santuario principal dedicado al dios Sri Ishana Bhadresvara, que reposa sobre un yoni (símbolo típico de la energía procreativa divina) destinado a recolectar el agua procedente de las abluciones rituales. El cuerpo de la torre ha desaparecido y solo se conservan los cimientos de arenisca; el Kohagraha, uno de los edificios mejor conservados y que consta de una estancia rectangular con dos ventanas, una al este y otra al oeste, sostenidas por tres columnas de piedra y con una bóveda de cañón magníficamente esculpida. Debemos fijarnos en la belleza y finura del fresco de apsaras (bailarinas celestiales) en la fachada, así como en la pareja de elefantes encima de las ventanas; el estanque que, aunque muy deteriorado es el único edificio que subsiste de este pido. Finalizada nuestra visita regresamos a Hoi An.

Almuerzo en restaurante.

Conocida como Faifoo por los mercaderes occidentales, Hoi An, ya era un importante puerto marítimo estratégico desde el siglo II a.C. Fundada oficialmente entre 1602 y 1614, conoció en los dos siglos siguientes una intensa actividad comercial en la que participaron muchas naciones europeas: holandeses, ingleses, franceses y portugueses. Aquí podían adquirirse seda, té, especias, porcelana y laca. A medida que el comercio iba prosperando, muchos comerciantes se instalaron en la ciudad, donde se hicieron construir grandes mansiones que cumplían al mismo tiempo funciones de vivienda, tienda y almacén. Además, cuando la dinastía Ming fue derrocada por los manchúes, numerosos mandarines, nobles y comerciantes chinos se refugiaron en la ciudad donde se instalaron. Los edificios más hermosos de Hoi An son obra suya. Así mismo se conformaron barrios japoneses y franceses cada uno con sus propios usos y costumbres. Desembarcaron también los primeros misioneros, entre ellos el padre Alexandre de Rhodes, quien llegó en 1625 y es el responsable de la latinización del idioma vietnamita. A finales del s. XVIII, la guerra que enfrentó a los Nguyen y los Trinh, dañaron gravemente la ciudad y señalaron el declive de su puerto en beneficio del de Danang.

Realizaremos la visita a pié de la ciudad de Hoi An (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1999). Sus edificios están muy bien conservados. Se trata de un verdadero museo al aire libre, donde cada rincón está lleno de encanto y cultura. Podremos pasear por sus antiguas y empedradas calles, con paredes y techos de terracota, vestidas de flores multicolores y los fascinantes farolillos, característica singular de esta ciudad. Llegaremos al Puente Pagoda Japonés (símbolo de Hoi An), construido por la comunidad japonesa en el siglo XVII, con el fin de unir el extremo oeste de la ciudad, donde estaban instalados, con el barrio chino situado más al este. La forma curva del puente y su tejado ondulado de tejas verdes y amarillas (yin y yang), dan la impresión de agua en movimiento. En su centro se eleva una pagoda cuadrada dedicada a Dac De y Tran Vu, dos personajes legendarios. Las obras duraron tres años desde el año del mono hasta el año del perro, motivo por el cual hay en cada extremo del puente una pareja de monos y de perros. La Pagoda de Phuc Kien (o Casa comunal de la congregación china de Fujian), es uno de los dos edificios declarados Monumento Histórico. Construida a mediados del s. XVII, por seis familias de la dinastía Ming que llegaron en barco desde China huyendo de los manchúes. Está dedicada al culto de los antepasados y de la diosa del Mar. Es la casa más alta de la ciudad por eso se utilizó como refugio durante el diluvio de 1964. Descansa sobre 80 pilares de madera apoyados en una base de mármol. Su arquitectura constituye una armoniosa síntesis de los estilos vietnamita, chino y japonés. Los chinos inspiraron el atrio con la galería interior y los japoneses, el tejado a cuatro aguas y las tejas “tierra y cielo”. Un magnífico pórtico de ladrillo rojo reconstruido en 1974, precede a la casa que da a un gran patio sembrado de árboles y franchipanes en flor. Este templo contiene muy bellas pinturas y la maqueta de un barco que simboliza el viaje inicial hasta Vietnam. Hay un primer altar dedicado a la diosa de la compasión y un segundo altar dedicado a la diosa del mar vigilado por dos extraños seres, uno verde y otro rojo. También contiene imágenes de las comadronas celestiales y de los señores de la fertilidad que atraen a quienes desean tener descendencia. La casa Tan Ky, joya arquitectónica de finales del s. XVIII, ha visto nacer siete generaciones de inquilinos. Fue la primera casa de Hoi An que recibió la clasificación de monumento histórico en 1985. Construida por un acaudalado mercader de la etnia vietnamita, su diseño, con un estilo muy refinado, es un ejemplo de las típicas casas chino-vietnamitas de la época, con clara influencia japonesa. Levantado alrededor de un pequeño patio, presenta motivos chinos de conchas de cangrejo en el techo; el tejado descansa sobre vigas triples de origen japonés y el suelo está cubierto por ladrillos procedentes del delta del río Rojo; hay que prestar especial atención a las columnas de madera que soportan el tejado, de las que cuelgan versos chinos con incrustaciones en nácar. A continuación, visitaremos el Museo de Historia y Cultura, que se encuentra ubicado en una de las dependencias de la pagoda Quan Am, y que exhibe, de forma cronológica, una amplia exposición de objetos (campanas, cerámicas, ornamentos arquitectónicos de madera y manuscritos) que narran la historia de Hoi An, desde las primeras etapas del reino de Champa hasta útiles portuarios del siglo XX. Por último, visitaremos el colorido mercado de Hoi An, lleno de colores, aromas y sabores, con puestos que exhiben verduras, frutas, aves y pescados, platos típicos y un largo sinfín de productos que pasan de mano en mano en un ambiente frenético. Es el corazón de esta antigua ciudad comercial. El perfume de las flores se mezcla con el aroma de las especias y el olor de las redes de pesca secas. Uno de sus importantes atractivos es la venta de exquisitas sedas (te confeccionan una prenda de vestir en un día), que no suelen ser muy caras.

Alojamiento en el hotel Koi Resort & Spa Hoi An

Día 7: HOI AN – DA NANG – HUE

Desayuno buffet en el hotel.

Salida a Da Nang, uno de los puertos más importantes del país, y la tercera mayor ciudad. Situada en la llanura litoral que se extiende al pie de las montañas, al fondo de una bahía resguardada de los vientos, aquí atracaron los primeros colonos españoles y franceses en 1858. Treinta años después, estos últimos la convirtieron en una de sus concesiones que bautizaron como Tourane, convirtiéndose durante el período colonial en una de las ciudades más importantes de Indochina. Cuando los franceses fueron expulsados, los estadounidenses desembarcaron, en 1965, para implantar en la ciudad la base aérea y naval más importante del sudeste asiático. La caída de la ciudad en 1975 marcó el comienzo de la renuncia del régimen de Vietnam del Sur.

Visitaremos su Museo de Arte Cham, sin duda el lugar más destacado de la ciudad. Construido en 1915, este museo acoge la más completa colección de esculturas cham del mundo. Más de 300 obras originales de arenisca y barro que permiten seguir la evolución del arte del reino Champa entre los siglos VII y XV. El arte de este imperio asimiló la herencia cultural india, y se inspira en el budismo y el hinduismo. Aunque hoy constituyen una pequeña minoría étnica, los cham vinieron posiblemente de Indonesia y se instalaron en las costas del centro y el sur de Vietnam a partir del primer milenio antes de nuestra era. Los intercambios comerciales les permitieron establecerse en los puertos, abriendo así rutas comerciales con China y la India. Entre las piezas que componen el museo se incluyen altares e imágenes de Shiva, Ganesha, Brahma y Vishnu, trazadas con un exquisito detallismo. Visitaremos lo más interesante del museo, de lo que destacamos el pedestal de Tra Kieu, del s. X, una auténtica obra maestra que representa los actos milagrosos de la vida del dios Krishna y está decorado con gráciles y flexibles bailarinas celestiales, todas ellas en distinta pose. A la derecha una estatua de la diosa Lakshmi (s. VIII) se eleva sobre un asombroso friso de elefantes, caballos y leones. A la izquierda, trece cabezas de serpiente coronan una representación de Vishnu. También es interesante la sala My Son, en el centro de la cual se erige un fragmento del altar que se encontró en la torre del recinto arqueológico, y que posee bajorrelieves poblados por eremitas rezando o tocando música. Por último, en las salas del fondo, encontraremos esculturas de los siglos XIII y XIV, con imágenes de Brahma, Shiva, bonitas aves sagradas Garuda y magnífico Gajasimha, una criatura mitológica, montura de Shiva, que combina cuerpo de león (la fuerza) con una cabeza de elefante (la inteligencia).

Frente al museo veremos el Dragon Bridge, un original puente de 666 m de largo por 37,50 m de ancho y seis carriles de tráfico que cruza el río Han que se inauguró en marzo de 2013. Como su propio nombre indica posee forma de dragón.

Continuaremos camino hasta las Montañas de Mármol, compuesto por cinco colinas calcáreas que fueron moldeadas por la erosión y que antaño estuvieron sumergías en el mar. Esta zona formaba parte del dominio de los cham, que establecieron en estas montañas santuarios religiosos. De ellas se extrae un mármol de gran calidad que se utilizó en la construcción del mausoleo de Ho Chi Minh. El emperador Gia Long bautizó estas colinas con el nombre de los cinco elementos que componen los elementos del universo: Thuy Son (agua), Moc Son (madera), Hoa Son (fuego), Kim So (de metal o de oro) y Tho Son (tierra). La leyenda popular nos dice que estos montículos son los restos de la cáscara de un huevo del dragón. Visitaremos Thuy Son, la más alta y grande de todas. Llegaremos a la pagoda de Tam Thai, construida en 1825 bajo el reinado del emperador Minh Mang. Alberga la estatua de Buda rodeado por las diosas Quan Am (diosa de la misericordia), Van Thu (diosa de la sabiduría y de la inteligencia) y Pho Hien (diosa de la generosidad y del perdón). Llegaremos a la cueva Huyen Khong, de unos 30 m de altura y que constituye un enclave mágico, bañado por los pocos rayos de sol que se filtran a través de las pequeñas aperturas en la bóveda natural. El aire está saturado de volutas de incienso, en un ambiente de lo más místico. Este antiguo santuario cham, que sirvió como hospital y refugio vietcong durante la guerra, es hoy un importante santuario de peregrinación budista. Llegaremos a la cima de la montaña desde donde tendremos unas bellas vistas de Da Nang, del mar y de las otras cuatro montañas de Mármol. Llegamos a Hue.

Almuerzo en restaurante.

Enclavada en un paraje natural y geográfico casi ideal, en el centro de Vietnam, Hue se extiende a orillas del hermoso río del Perfume, que desciende de las montañas de la cordillera de Annam, a menos de 20 km del golfo de Tonkin. Se trata de un lugar atípico dentro del paisaje vietnamita. Si Hanoi es la política y el ejército y Saigón es el comercio, Hue es los emperadores y la cultura. Sometida la zona por los chinos desde el s. III a.C. hasta el III d.C., fue posteriormente ocupada por el pueblo cham. En el s. XV el reino cham fue derrocado por la dinastía Nguyen, adoptando el nombre de Thuan Hoa. La ciudad comienza a tener importancia cuando en el s. XVII los Nguyen establecieron en ella su capital, rebautizada como Phu Xuan. A principios del s. XIX se emprenden obras faraónicas: decenas de miles de obreros y prestigiosos artistas, levantaron palacios, recintos fortificados y lujosos mausoleos. En Hanoi, numerosos palacios fueron desmantelados para suministrar piedras y otros materiales. Cuando las obras finalizaron en 1833, la ciudad adoptó el nombre de Hue. Al igual que Hanoi, Hue se construyó respetando los estrictos principios de la geomancia, según los cuales, pagodas, palacios ciudadelas se erigieron en los lugares precisos, en cuya elección intervenían la astrología, las leyendas, las tradiciones religiosas y una serie de criterios geográficos muy estudiados, para tener como resultado una armoniosa fusión con la naturaleza. Durante el protectorado francés, fue un tiempo capital oficial de Vietnam, pero en realidad su poder era aparente. Durante la guerra con los americanos, Hue tuvo la desgracia de estar situada junto al famoso “paralelo 17”, que dividió el país en Vietnam del Norte y Vietnam del Sur de acuerdo a la Conferencia de Ginebra de 1954. Durante los años siguientes, la ciudad sufrió terribles bombardeos y hubo que reconstruir una gran parte de la ciudad. Hoy es una ciudad con aproximadamente 300.000 habitantes que se ha convertido en un importante núcleo cultural y turístico del país.

Visitaremos la Ciudadela Imperial (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1993). Muy bien conservada, a pesar de que fue duramente bombardeada por los americanos, algunos de sus edificios se encuentran intactos, y otros se están restaurando. Gia Long, fundador de la dinastía de los Nguyen, mandó construirla entre 1804 y 1833. Con un perímetro de 10 km, está inspirada en el modelo de los palacios chinos. En su edificación tomaron parte hasta 80.000 habitantes de la región. La ciudad comprende tres recintos: la ciudad imperial, la ciudad real y la Ciudad Púrpura Prohibida. Tendremos la oportunidad de visitar, entre otros, el Palacio de Thai Hoa (“de la Armonía Suprema”), construido en 1805, es el más importante de la Ciudad Imperial, y donde el emperador recibía a los altos dignatarios del país, y a los diplomáticos extranjeros. Es el único palacio que se libró de los bombardeos americanos en 1968. Podremos contemplar su hermoso tejado de tejas desgastadas, su espaciosa sala con un elaborado techo de madera. Sus paredes y sus 80 columnas de madera de teca lacada en rojo y dorado están cubiertas con grabados en caracteres chinos que ensalzan la belleza del país, así como con motivos tradicionales como el dragón, símbolo del poder imperial. Bajo un gran dosel finamente cincelado se expone el trono de madera lacada en dorado desde el que reinaron los 13 emperadores de la dinastía Nguyen; delante del trono hay una mesa en la que se depositaban las peticiones al monarca. El Templo Dinástico (The Mieu), construido en 1821, bajo el reinado de Minh Mang y dedicado a los reyes Nguyen. Su interior alberga diez altares, cada uno dedicado a un rey y su reina de la dinastía. Detrás se encuentran las mesas de las ofrendas, y al fondo las tablillas funerarias. El Pabellón del Esplendor (Ham Lam Cac), que se construyó entre 1821 y 1822 en memoria de los mandarines que rindieron servicios a la dinastía Nguyen. Con una altura de 13 m, es el más alto de todos los edificios de la ciudadela. Frente a este pabellón, se alzan las nueve urnas dinásticas (Cuu Dinh)que, forjadas entre 1835 y 1837, están dedicadas cada una de ellas a un soberano de la dinastía Nguyen distinto; tienen cerca de dos metros de alto, y pesan entre 2000 y 2600 kilos cada una. Simbolizan el poder y la estabilidad de la dinastía. Aunque parecen iguales, todos los pies y asas de las mismas son distintos y los motivos del cuerpo no se repiten. Cada una está decorada con 17 dibujos que evocan las bellezas de Vietnam: flores, árboles, ríos, montañas, animales o especias. El trípode de bronce (dinh), es un emblema muy antiguo del poder real en el mundo chino. Uno de los soberanos míticos de China mandó fundir nueve trípodes que representaban los territorios que controlaba y ordenó representar en ellos las montañas y los ríos. El número 9, impar y yang, se considera la cifra absoluta y representa el todo. Las dinh de Hue se inspiran en esa misma simbología. No es fortuito que cada una de las 9 urnas dinásticas contenga 17 dibujos: si multiplicamos 9 por 17, obtenemos 153. Y si sumamos las cifras 1, 5 y 3, obtenemos otra vez 9. La Ciudad Púrpura Prohibida, construida entre 1802 y 1833, estaba reservada exclusivamente al emperador y sus familiares, que residían allí, detrás de un muro de ladrillos de 4 metros de grosor. Cualquier hombre que traspasara el umbral era condenado a muerte. Desgraciadamente los bombardeos de 1968 destruyeron la gran mayoría de sus edificios, de los que solo quedaron en pie dos de ellos.

Alojamiento en el hotel Indochina Palace.

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