Viaje a Indonesia, Malasia y Singapur V: Mojokerto, Bromo, Ijen, Permuteran | Los viajes de Vagamundos día a día

DÍA 13 – YOGYAKARTA – MOJOKERTO – BROMO

Desayuno tipo picnic que nos entregarán en el hotel.

Salida muy temprano a la estación de tren de Yogyakarta, donde tomaremos el tren expreso a Mojokerto (salida a las 06.30h), en Java Oriental, en un recorrido que nos llevará algo más de 4 horas. A la llegada, nos trasladamos a Trowulan, que en su día fue la capital del Imperio Mayapajit, el  mayor imperio hindú de la historia de Indonesia.  Fundada por el príncipe Wijaya de Singosari en 1292, alcanzó el máximo poder bajo Hayam Wuruk, a finales del siglo XIV. Durante este período, Majapahit recibió tributo de gran parte de las regiones que comprenden la Indonesia actual, Malasia, Brunéi, Singapur, Timor Oriental, Tailandia y Filipinas. Su poder se basaba en el control del comercio de especias y de los fértiles arrozales de las llanuras de Java. La religión era un híbrido entre hinduismo y budismo, aunque se toleraba el islam. El imperio tuvo un desgraciado final en 1478, cuando la ciudad cayó en manos de Demak, una ciudad de Java Central que durante un breve tiempo fue el poder más fuerte de la isla.  A partir de aquí, la élite de Majapahit tuvo que huir a Bali, y Java se abrió a la conquista musulmana.

Sitio arqueológico de Trowulan

Sir Thomas Stamford Raffles, el explorador y gobernador británico de Java, redescubrió Trowulan en 1815 y, a pesar de estar cubierta por la selva, describió las ruinas como “el orgullo de Java”.

Los templos de Majapahit se construyeron principalmente con ladrillos rojos de arcilla, lo que hizo que se desmoronaran rápidamente. Muchos de ellos se han reconstruido, y a pesar de ser simples comparados con el esplendor de construcciones como Borobudur, nos dan una idea de lo que antaño fue la ciudad.

Visita del sitio arqueológico de Trowulan, del que destacamos en la entrada, la Bajang Ratu, esbelta puerta que data del siglo XIV y se eleva a 16,5 m de altura, con cabezas kala, bellamente esculpidas; Bajang Ratu en javanés significa literalmente “monarca enano o defecto”. La tradición  popular une la puerta con Jayanegara, el segundo rey Majapahit. Según ella, el gobernante se cayó de la puerta cuando era niño, causando defectos en su cuerpo. También es posible que signifique “pequeño monarca”, ya que Jayanegara ascendió al trono a una edad temprana. El Candi Tikus (Templo de Tikus) es una piscina utilizada para la higiene y el baño ritual de la nobleza. Significa literalmente “templo de ratas”, y se le dio ese nombre porque el lugar, cuando se descubrió en 1914, estaba llego de ratas. Restaurado entre 1985 y 1989, este complejo de ladrillo rojo toma la forma de una cuenca rectangular hundida, en la que desciende un tramo de escalones en el lado norte. A cada lado de los escalones hay dos pequeñas piscinas cuadradas: una para mujeres y otra para hombres. Las piscinas se llenan de agua durante la temporada de lluvias, de enero a  abril. La Puerta deWringin Lawang, de 13,7 m de altura (“la puerta del árbol de Banyan”). Los portales de la gran puerta están hechos de ladrillo rojo, con una base de 13 x 11 metros y una altura de 15,5 metros, y datan del siglo XIV. La estructura se divide en dos bloques de espejo, dejando el paso en el centro. El propósito de este tipo de puertas no era defensivo, sino ceremonial y estético, y crear un sentido de grandeza antes de ingresar en el siguiente complejo.

Por último, el Museo de Trowulan, que alberga magníficos ejemplos de escultura y cerámica majapahit de Java Oriental. El lugar de honor lo ocupa la espléndida estatua del rey Airlangga de Kediri, como Vishnú montado a horcajadas en un enorme Garuda, procedente de Belahan. También encontraremos algunas partes recuperadas de templos (como grabados en relieve, cabezas de kala, chorros de agua, estelas, azulejos), objetos cotidianos (jarras de agua, utensilios), así como miniaturas de Trowulan y sus alrededores.

Museo de Trowulan

Almuerzo en restaurante local.

Subiremos a nuestro autobús, y aún nos quedan algo menos de 4 horas hasta llegar a nuestro hotel, al pie del Monte Bromo.

Alojamiento en Jiwa Jawa Resort Bromo.

DÍA 14 – BROMO – Excursión Monte Bromo – BANYUWANGI

Hoy toca madrugón y es que hay cosas que debemos ver aunque sea una sola vez en la vida. Con un paisaje lunar y belleza surrealista, el Parque Nacional del Gunung Bromo, es una de las regiones volcánicas más impresionantes de indonesia. Java forma parte del llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona de mayor actividad volcánica del planeta. De los cerca de 300 cráteres repartidos entre las 13.000 islas que forman el país, más de la mitad están activos, lo que supone el 13% de la actividad vulcanológica mundial. La culpa la tienen las placas tectónicas indo-australiana y euroasiática,  que se topan a lo largo del territorio indonesio. En Java hay más de cien volcanes, y algunos son  accesibles, con más o menos dificultad. En nuestro viaje tendremos la oportunidad de contemplar los dos más famosos y complementarios, ya que ofrecen experiencias diferentes. Uno, el Bromo, permite asomarse al abismo del cráter y mirar dentro de sus entrañas; el otro, el Ijen, es el escenario de un fenómeno natural excepcional.

Parque Nacional del Gunung Bromo

El misterioso paisaje del Bromo y sus volcanes vecinos ha generado un sinfín de mitos y leyendas. Se dice que originariamente fue excavado con media cáscara de coco por un ogro locamente enamorado de una princesa. Pero el Bromo tiene una gran trascendencia religiosa para los hindúes de Tengger, que todavía habitan el macizo. Llegaron por primera vez huyendo del avance del islam que se hizo con el reino de Majapahit en el siglo XVI. Los tenggereses creen que antaño el Bromo intervino en el reino del rey Joko Seger y la reina Roro Anteng que no tenían hijos y pidieron ayuda al dios del volcán para concebir un heredero. El dios les complació dándoles 25 hijos, pero exigió que a cambio el más joven, llamado Dian Kasuma, fuera sacrificado en las llamas. Cuando más tarde la reina se negó a cumplir su promesa, el joven se sacrificó a sí mismo con valor para salvar al reino del castigo. Para los lugareños, el Bromo, es un dios benefactor, sus cenizas fertilizan los cultivos y cuando no está en erupción, como ahora, atrae hasta aquí a cientos de turistas. El verdadero destructor es el Semeru, que  se encuentra a la espalda. Los habitantes de estas tierras, de la etnia tenggerese, son de las pocas comunidades javanesas que continúan practicando el hinduismo. Aquí, al hombre no le queda más que encomendarse a los dioses de las montañas como Bromo pues en cualquier momento la naturaleza se desborda y arrasa con la vida. Pero para ellos, como buenos hindúes, no es más que una coyuntura pasajera, porque la destrucción es siempre la semilla de una nueva existencia. Por ello los tenggereses celebran cada diciembre, el ritual del Kasodo, la ceremonia  con la que desde tiempo inmemorial rinden pleitesía al volcán. Vestidos con sus mejores galas peregrinan hasta su cráter para entregarle, entre mantras y deseos implorados, los tributos que han de pagar a cambio de su protección. Ya no se sacrifican criaturas humanas como antaño pero sí algún búfalo de agua, símbolo de prosperidad y fecundidad, así como el que hace las veces de tractor de los campos indonesios.

Aproximadamente a las 4.00 de la mañana, nos recogerán en 4×4 para presenciar un memorable amanecer sobre el Monte Bromo (si el clima lo permite). La luz del amanecer, el paisaje y la niebla que rodea los volcanes Bromo, Batok y Semeru se convierte, junto con la salida del sol de la mañana en un paisaje de ciencia ficción, que disfrutaremos desde el volcán Penanjakan. El Gunung Bromo (2.392 m), uno de los tres volcanes que ha emergido de un inmenso cráter, se eleva desde las entrañas de la antigua caldera del volcán extinto del monte Tengger y alcanza los 10 km de ancho. Flanqueado por las cumbres del Kursi (2581 m), y el Batok (2440 m), el humeante cono del Bromo, se alza en un mar de cenizas y arena volcánica, rodeado por los altos precipicios del borde del cráter. Al sur, el gran Gunung Semeru (3676), el volcán más alto de Java y uno de sus volcanes más activos, proyecta su sombra y a veces su ceniza, sobre el paisaje.

Borde del cráter Bromo

A continuación subiremos a pie (*) hasta el cráter del Bromo (1.30 horas de marcha ida y vuelta); llegada a unas escaleras de piedra que nos llevarán hasta el mismo borde del cráter Bromo (**), un volcán que todavía permanece activo, en el momento en que mejor se percibe la hermosura etérea del cráter y sus colores surrealistas. La excursión no es agotadora, y la puede realizar cualquier persona siempre que tenga un mínimo de condición física. Tras subir los 253 peldaños, nos encontraremos cara a cara con las entrañas sulfurosas y humeantes del volcán. De un pequeño agujero surge una fuente de lava a borbotones pero por más que intenta salir a la superficie muere convertida en humo negro y carbonizado. Desde allí, se disfruta de unas magníficas vistas del Laotian Pasir, del Batok, y del templo hindú a sus pies.

A continuación volvemos a nuestro hotel. Desayuno buffet en el hotel.

Continuamos nuestra ruta que sigue a lo largo de la costa del mar de Java, a través de plantaciones de maíz, arroz y caña de azúcar. Llegada al pintoresco pueblo pesquero de Pasir Putih (conocido como “playa Dream”), una larga curva de arena blanca (su nombre significa precisamente eso “arena blanca”) resguardada por cocoteros. Aquí nos encontraremos además de barcos pesqueros, algunos warungs (restaurantes locales) y cafés playeros con techo de paja. En el extremo, los acantilados proporcionan sombra.

Almuerzo en restaurante local.

A continuación recorreremos los 115 km que nos separan de Banyuwangi, en el extremo más oriental de la isla, en aproximadamente 3 horas.

Alojamiento en Dialoog Banyuwangi.

(*) Existe la posibilidad de que las personas que lo deseen, realicen a caballo el trayecto (paseo en pony) con un suplemento de alrededor de 15/20 USD por persona, que pagará en el momento el propio viajero.

DÍA 15 – BANYUWANGI – Excursión Monte IJEN – PERMUTERAN (Bali) 

Desayuno tipo picnic que nos entregarán en el hotel.

La legendaria meseta de Ijen es una extensa región volcánica dominada por los tres conos: el Ijen (2.368 m), el Merapi (2.800 m) y el Raung (3.332 m). Se trata de una hermosa zona alpina boscosa y espectacular que disfrutaremos andando por plantaciones de caucho y clavo, siguiendo hasta un desfiladero antes de bajar al cráter extinto (la denominada llanura) que hoy alberga plantaciones de café atravesadas por arroyos y borboteantes manantiales de aguas termales. Estas tierras altas, escasamente pobladas, constituyen una preciosa y frondosa zona alpina con algunos asentamientos aislados (Gunung Ijen significa “montaña aislada” en  javanés).

Saldremos muy temprano en 4×4 para descubrir el fabuloso sitio del volcán Kawah Ijen. Después de cruzar una de las selvas tropicales de Java, en las que nos encontraremos con aldeas rurales, plantaciones de café con un olor a clavo que impregna el ambiente, llegamos al punto de  partida. Humedad, vida salvaje, helechos gigantes y grandes árboles cubren la ladera de la montaña. Nuestra caminata a lo largo de una pista nos llevará alrededor de 90 minutos. La peculiaridad de este volcán es la gran acumulación de azufre que alberga en su interior. Un elevado porcentaje de este elemento químico emerge en estado líquido y desciende creando ríos rojizos que se solidifican y cristalizan en contacto con la atmósfera; se originan así grandes bloques de color amarillo intenso. Otra gran parte del azufre, sin embargo, es expulsado en estado gaseoso. Sometido a enormes presiones y a temperaturas de más de 600 °C, mucho más altas que su punto de ignición, de 360 °C, el gas es canalizado por cualquier vía de escape (una grieta, una fisura o una fumarola) y arrojado en plena combustión, envuelto en llamas. Una vez en el exterior, los gases de azufre arden de nuevo en contacto con el oxígeno, pero en cuanto la temperatura desciende, el gas se licúa y forma pequeños ríos de azufre líquido sobre los cuales «navegan» los característicos fuegos brillantes y azules (solo visibles de noche), una tonalidad que se debe a la presencia de dióxido de azufre.

Volcán Kawah Ijen

Estos llameantes ríos ácidos concluyen su recorrido en la cuenca del lago Ijen, un gran lago ácido formado en el interior del cráter, que se encuentra a 2.368 m de altura, con un misterioso e i  ntenso color azul turquesa, y que junto con el humo que emana de los depósitos de azufre amarillo brillante, crean el paisaje desolado, árido y visiblemente vivo, con los estallidos de burbujas de ácido clorhídrico y sulfúrico. El lago humeante y caliente (a unos 40 °C de temperatura), tiene una profundidad media de 176 m, llegando a alcanzar hasta los 212 m. Con 1 km de diámetro, es el lago más grande del mundo. También es el más ácido, con un pH de 0,5, debido a su composición basada en ácido sulfúrico, cloruro de hidrógeno y sulfato de hierro. Para contener la destrucción que producían los desbordamientos del lago durante la temporada de lluvias, en el año 1921, los colonos holandeses construyeron una presa para regular el nivel del agua. Hay que tener en cuenta que el nivel del agua en la época de lluvias llega a subir 4 metros, y que las aguas del lago fluyen por un río por el lado occidental del cráter.

Lago del volcán Kawah Ijen

Además, Ijen es un importante centro de recogida de azufre y durante el ascenso nos cruzaremos con porteadores de azufre (pencari), que cargan en sus cestas pendulares de 60 a 80 kg de azufre que brota en estado líquido a 120ºC y luego se enfría. El cráter del volcán es uno de los pocos  lugares del mundo donde se lleva a cabo una actividad minera completamente exenta de mecanización. Bajo un cielo estrellado, una cuadrilla de mineros cargados con bloques de la preciada mercancía extraída más abajo asciende por la pared interior del cráter, una escarpada pendiente de unos 200 metros. Un trabajo realizado en las peores condiciones. Estos recolectores de azufre hacen dos viajes (15 km) y regresan a su campamento al final de la mañana. Sus cestas se pesan y el azufre se vende a una cooperativa. Posteriormente se rompe el azufre, se funde y el líquido filtrado se vierte sobre una losa donde se solidifica. El sueldo que perciben (alrededor de 10 euros al día) es superior al salario medio, pero el trabajo es agotador e insano (de hecho trabajan días alternos). Son ya generaciones enteras las que han encontrado aquí una forma de vida cargando con un mineral presente en un sinfín de procesos industriales como la fabricación de dinamita, cerillas, fertilizantes, líquido para baterías, ciertos productos cosméticos o en procesos como el blanqueado del azúcar o la vulcanización del corcho. Y hay trabajo para rato, porque el Kawah produce unas cinco o seis toneladas diarias de azufre.

Nos desplazamos hasta Ketapang, uno de los puertos más importantes de Indonesia.

Almuerzo en restaurante local.

A continuación tomaremos el ferry que une las islas de Java y Bali, y que nos llevará hasta el puerto de Gilimanuk, en el oeste de Bali, en lo que será un delicioso trayecto de algo menos de una hora. Desde allí nos trasladamos a Pemuteran, que se encuentra a 30 km, una aldea pesquera situada en una pequeña bahía con forma de hueso que resuma vida local; un auténtico oasis en la esquina noroeste de la isla.

Alojamiento en Menjangan Dynasty Resort.

Experiencias únicas en el viaje a INDONESIA, MALASIA Y SINGAPUR con VAGAMUNDOS:

INDONESIA – Isla de JAVA

  • Disfrutar de unos momentos únicos subiendo a dos accesibles volcanes de Java: el Kawah Ijen, que acumula gran cantidad de azufre en su interior creando un gran lago de ácido azul turquesa. El otro volcán, el Bromo, todavía activo, y rodeado de un misterioso paisaje, admiraremos la hermosura etérea del cráter y sus colores surrealistas, con las entrañas sulfurosas y humeantes.
  • Encontrarnos de pronto con el arrebatador templo de Borobudur, uno de los grandes milagros que ha creado el alma humana, y el principal monumento de Indonesia, un gigantesco mandala tridimensional, un diagrama simbólico del universo, destinado a favorecer la ascensión espiritual del creyente.
  • Extasiarnos ante los Templos de Prambanan, testigos del pasado hinduista  de la isla de Java. Es el segundo templo más importante del país, tras Borobudur, y reúne lo esencial de las deidades del hinduismo. Otra obra sublime, un lugar mágico, con un encanto especial.
  • Disfrutar de un espectáculo de danza Ramayana, donde cerca de 200 bailarines y músicos gamelán (orquesta tradicional javanesa y balinesa) nos harán revivir el viaje que realizó Rama para rescatar a su esposa Sita, que fue secuestrada por Rahwana, y en el que aparecen ejércitos de monos, gigantes sobre zancos, combates entre rivales y acrobacias.

INDONESIA – Isla de BALI

  • Al llegar a BALI, cuyo solo nombre nos evoca un paraíso exótico y lejano, sentiremos una energía especial que nos hará volar la imaginación. Una isla diferente, donde la religión que predomina es el especial hinduismo balinés, a diferencia del resto de Indonesia, donde se practica el islam. Existe la leyenda que la isla de Bali es un caparazón de tortuga que reposa sobre el mar.
  • En esta auténtica “isla de los Dioses”, podremos visitar lugares sagrados antiguos como Gunung Kawi, con sus santuarios tallados en piedra o el Pura Besakih, el templo más grande y venerado de Bali.
  • Tampoco nos perderemos el templo Tanah Lot, el más fotografiado de la isla, con su espectacular ubicación en acantilados que se elevan sobre el océano Índico o el Pura Ulun Danu Bratan, dedicado a la diosa de las aguas, en lo que es una de las imágenes más conocidas y bellas de Bali.
  • Cuenta la leyenda que los manantiales sagrados de Tirta Empul, fueron creados por Indra, quien perforó la tierra para crear un manantial de elixir de la inmortalidad con que recuperar sus fuerzas después de ser envenenadas por el malvado rey Mayadanawa. En medio de los manantiales se encuentra el Pura Tirta Empul, a donde los fieles acuden a realizar sus abluciones rituales.
  • Pasearemos por las hipnóticas terrazas de arroz de Tegallalang, sin duda las más bellas de las muchas que hay en la isla, y que además han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Esta isla tiene una larga historia, y prueba de ello es el Semara Pura, un complejo palaciego que en su momento fue el centro del reino más importante de Bali, y que alberga el Kertha Gosa (Palacio de Justicia), soberbio ejemplo de la arquitectura Klungkung, y el Bale Kambang (pabellón flotante), situado en medio del estanque sobre el que flotan nenúfares y flores de loto.

MALASIA

  • Conocida como “la Perla de Oriente”, la isla de Penang, es uno de los lugares más cosmopolitas y apasionantes de de toda Asia, con sus shop-houses convertidos en casas-museo, encantadores hoteles-boutique o elegantes cafés. En su capital Georgetown, una ciudad que conserva todos los alicientes de un asentamiento colonial, nos encontraremos con una impresionante mezcla de culturas, tanto asiáticas como europeas.
  • Cambiamos de paisaje, y nos vamos a las Tierras Altas de Cameron o Cameron Highlands, donde debido a la bondad de su clima, los británicos la convirtieron en su refugio para escapar del calor. Sus montañas neblinosas, arquitectura estilo tudor, sus granjas, fresas y sus hipnóticos campos con plantaciones de té convergen en este singular destino malayo. Y por su fuera poco, aquí podremos visitar un poblado original malayo.
  • Para muchos, Malaca es la ciudad más bonita de Malasia y con un carácter muy especial. Aquí, al igual que en Penang o Kuala Lumpur, conviven en armonía culturas muy distintas, desde indios, chinos y malayos hasta euroasiáticos, holandeses o portugués, lo que se refleja en todas las mezquitas, iglesias, templos budistas e hinduistas y edificios coloniales que llenan la ciudad.
  • Nos dejaremos atrapar por el ordenado caos de Kuala Lumpur, donde descubriremos desde barrios financieros con enormes rascacielos como las famosas Torres Petronas, hasta sus barrios étnicos, con costumbres milenarias, templos y mezquitas de la población hindú, musulmana y budista se entremezclan, con el humo que despiden las espirales de incienso, las estatuas hinduistas adornadas con guirnaldas de flores o la llamada a la oración de los musulmanes.

SINGAPUR

  • Y llegamos a un enclave singular, la única ciudad-isla-nación del mundo, Singapur, que además posee una de las rentas per cápita más altas del mundo. Pero lo que podríamos imaginar un universo  de hormigón y acero, es una ciudad jardín donde abunda el verdor tropical, como el Jardín Nacional de Orquídeas un paraíso tropical que cobijan más de 1000 especies o el enorme Gardens by the Bay, símbolo de la ciudad, y uno de los jardines más singulares y bonitos del mundo, que recrea un mundo de fantasía con biocúpulas futuristas, superárboles de alta tecnología y estructuras imposibles.
  • Pasear por Marina Bay Sands, antiguo enclave administrativo británico que refleja la grandeza de Singapur, y donde se concentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, con la famosa estatua de Merlion, la bestia mítica de Singapur de 9 metros de altura, mitad pez y mitad león y donde nos llevaremos el recuerdo de la foto debajo del agua que expulsa el curioso felino.
  • Sus barrios coloniales son una fuente de sorpresas, Little India, un lugar frenético y colorido, donde el tiempo parece haberse detenido; Kampong Glam, el barrio malayo, antiguo hogar del sultán local, salpicado de cafeterías con olor a narguile y batik indonesios, y de mezquitas como la Sultan Mosque, con su cúpula dorada en una de las imágenes recurrentes de la ciudad; Chinatown, que a pesar de ser uno de los barrios más comerciales de la ciudad, sigue manteniendo el encanto con sus casas de colores muy bien conservadas.


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