Viaje a Indonesia, Malasia y Singapur III: Singapur | Los viajes de Vagamundos día a día

DÍA 8 – MALACA – SINGAPUR  

Desayuno buffet en el hotel. Nos ponemos en marcha hacia Singapur. Serán aproximadamente tres horas (dependiendo del tráfico) en las que recorreremos los 240 km que separan ambas ciudades. Después de pasar dos controles de inmigración: en la salida de Malasia, en Johor Bahru, y en la entrada  a Singapur, en la que deberemos llevar nuestro equipaje, recepción y asistencia a cargo de los representantes de nuestro receptivo.

SINGAPUR no es solo el milagro económico más espectacular del Sudeste Asiático, sino también es una preciosa ciudad en constante desarrollo, con arquitectura de ciencia ficción, jardines de millones de dólares y bellos palacios coloniales. Pero también bulle la vieja Singapur, una mezcla de tradiciones chinas, malayas, indias y peranakan; templos llenos de humo, ruidosos mercados y tranquilas islas. Uno de sus principales atractivos es la fascinante mezcla de razas, culturas, lenguas y estilos urbanos que conviven en la isla. La población es en su mayoría de raza china, inmigrantes huidos de la pobreza del gigante amarillo hace siglos, seguida de los malayos, los habitantes originales de esta tierra, y de los indios que trajeron los ingleses durante el siglo XIX para  trabajar en el puerto. Pero además, los 140 años de dominación británica han dejado una indudable impronta en Singapur, motivo de que en medio de tanto exotismo se reconozca también la ciudad más occidental del área.

Vista aérea de Singapur

Esta antigua aldea de pescadores es hoy un puerto franco donde no se pagan impuestos. Es el paraíso de las compras, un escaparate de Asia, y un auténtico continente en miniatura con toda su variedad cultural. Unida al continente por dos puentes que conectan con Malasia, Singapur es la mayor de las 64 islas e islotes de un pequeño archipiélago que, en los últimos años, ha crecido a base de ganarle terreno al mar. Hecho este que ha traído el desencuentro con sus vecinos Malasia e Indonesia, que se niegan a venderle más arena.

Singapur también es uno de los países más impolutos y ordenados de Asia. El chicle está prohibido, así como fumar en la vía pública fuera de las zonas habilitadas para ello. Cruzar la calle por fuera del paso de cebra lleva sanción, igual que comer en el metro o incluso intentar meter un durian en algún local cerrado. Esta fruta del país, que se caracteriza por su fuerte olor a heces, está prohibida en muchos de los hoteles. Con tantas exigencias, multas y órdenes, se ha convertido en una ciudad modelo.

Nombre oficial: REPÚBLICA DE SINGAPUR

Superficie: 719,9 km². La isla de Singapur se encuentra a 137 km al norte de Ecuador. No hay accidentes geográficos destacables. Más del 60% del terreno está urbanizado, dedicado a residencia, comercio y, en menor medida, industria, con el resto dedicado a parques naturales y zonas verdes.

Jardín Nacional de Orquídeas

Almuerzo en restaurante local.

Visitaremos en primer lugar el Jardín Nacional de Orquídeas ubicado dentro del maravilloso Jardín Botánico (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2008), de 74 Ha, fue creado en 1860. Se trata de un paraíso tropical salpicado de lagos cristalinos, onduladas zonas de césped, jardines temáticos, fuentes y hermosas cascadas. El Jardín Nacional de orquídeas es el legado de un programa de cultivo de orquídeas iniciado en 1928, y sus 3 hectáreas cobijan más de 1000 especies y 2000 híbridos, de las que se exhiben alrededor de 600 tipos, la mayor exposición mundial de orquídeas tropicales. Se trata del líder mundial en hibridación, estudio y conservación de estas plantas.

Durante la visita de la ciudad de Singapur, nos detendremos para foto en el Merlion Park, uno de los lugares más fotografiados de la ciudad, donde se encuentran dos estatuas de Merlion, la bestia mítica de Singapur que tiene el cuerpo de un pez y la cabeza de un león. Diseñado en 1964 como la imagen del Ministerio de Turismo de Singapur, la cabeza de león representa al león que vio el príncipe Sang Nila Utama cuando llegó a Singapur en el siglo XI. La cola de pez representa el pasado pesquero de la ciudad, cuando aún se conocía como Temasek. Cuando Sang Nila llegó a Singapur cambió el nombre de Temasek por Singapura o lo que es lo mismo “Ciudad León” («singa» león y «pura» ciudad). Aquí encontraremos dos estatuas de Merlion. La más famosa es la estatua grande, de 8,60 m de altura y 70 toneladas, que escupe agua a la bahía. Como buenos viajeros (en este caso, más bien, turistas), nos haremos una foto debajo del agua que expulsa el curioso felino.

Merlion Park

El distrito financiero, en pleno centro de la ciudad, donde se elevan fabulosos rascacielos, máximos exponentes de la arquitectura de finales del siglo XX. Pero el paisaje resulta armónico, ya que  aquí, todo lo que se construye se hace teniendo en cuenta las leyes del feng shui, un antiguo sistema filosófico chino de origen taoísta basado en la ocupación consciente y armónica del espacio, con el fin de lograr de este una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan. En este vibrante distrito descubriremos el Padang, una de las instituciones más representativas del Singapur colonial, donde los colonos celebraban grandes eventos deportivos en el siglo XIX: un campo de críquet de cuidado césped rodeado de importantes edificios civiles y de antiguos clubes británicos, como el Victoria Theatre, un precioso edificio colonial construido en 1862, sede de la Orquesta Sinfónica de Singapur. A lo largo de los años ha tenido diferentes usos: durante la II Guerra Mundial se convirtió en hospital, y cuando Japón ocupó la isla, el reloj de la torre marcaba la hora de Tokio; tras la rendición de los japoneses albergó los tribunales de crímenes de guerra. El Antiguo Parlamento, de estilo neopalatino, es el edificio gubernamental más antiguo de Singapur y se construyó como residencia de un comerciante escocés a finales de la década de 1820. En 1962 albergó el parlamento del estado independiente. El elefante de bronce que decora el exterior fue un regalo del monarca tailandés Rama V tras su visita a Singapur en 1871; el Ayuntamiento, construido en 1929, con una fachada neoclásica, luce una hilera de 18 elegantes columnas corintias. También el Singapore Criket Club, peculiar edificio achaparrado con persianas de bambú verdes, construido en 1884.

Singapur posee tres distritos étnicos: Little India, Kampong Glam y Chinatown. Aquí viven y mantienen sus centros de culto, tiendas y restaurantes las tres principales comunidades del país: indios, malayos y chinos, respectivamente. Tendremos la oportunidad de sumergirnos en todos ellos en lo que  será una experiencia fascinante. Comenzaremos por el Barrio Chino (los otros dos los veremos mañana), cuyas calles se fueron llenando progresivamente de templos, kongsi (casas clan), restaurantes y casas tiendas (edificios con postigos en cuya planta baja estaba la tienda y en la planta superior la vivienda familiar), y que se convirtieron en el núcleo de la vida y la cultura china. Algunas de estas casas tiendas albergaban locales de opio y burdeles que concedieron a la zona una reputación algo sórdida. Aunque en las últimas décadas ha sido objeto de una profunda renovación, se ha conservado gran parte del carácter original de la zona, por lo que un paseo por este barrio sigue siendo excitante, con sus mercados, embriagadores templos y tiendas tradicionales donde encontrar remedios medicinales, vestidos y trajes típicos, amuletos de jade y orfebrería en general (aunque cada vez más, “made in china”).

Barrio Chino de Singapur

En medio del barrio nos encontramos con un santuario hindú, el Templo de Sri Mariamman, el más antiguo de Singapur. Construido en 1827 cuando se levantó una sencilla construcción de madera y tejado de paja, en 1843 fue reemplazado por el actual. En esa época servía de cobijo a los emigrantes  recién llegados a la ciudad, así como de centro social de la comunidad. Se trata de un típico templo drávida del sur de la India, con su colorida gopuram (torre), cubierta de imágenes kitsch de yeso, decorada con unas 72 deidades. En torno al complejo se alza un muro rematado con figuras de vacas sagradas. Aunque en muchos de los espléndidos frisos y estatuas aparece representada la tríada divina hinduista (Brahma, el creador, Vishnú, el preservador y Shiva, el destructor), el templo está dedicado a la diosa Sri Mariamman, encarnación de Parvati, esposa de Shiva, conocida por su poder de curar enfermedades.

Muy cerca se encuentra el Templo de la Reliquia del Diente del Buda, consagrado en el 2008, este enorme templo budista de cinco plantas alberga el supuesto colmillo izquierdo de Buda,  recuperado de su pira funeraria en Kushinagar, en el norte de la India. Aunque se duda de su autenticidad, la reliquia se guarda en una stupa de oro macizo de 420 kg en una deslumbrante sala ornamentada de la 4ª planta. En el museo budista de la 3ª planta hay más reliquias religiosas y el tranquilo jardín de la azotea cuenta con una enorme rueda de oración dentro del pabellón de los 10.000 budas.

Alojamiento en Grand Copthorne Waterfront.

DÍA 9 – SINGAPUR   

Desayuno buffet en el hotel. A continuación nos dirigimos al Barrio Little India, un refugio de cultura y etnia india que encarna el pulso vibrante y colorido de esta comunidad en Singapur. Con sus  estrechas y vibrantes calles, repletas de tiendas de ropa, especias, imágenes religiosas, telas, joyas y toda la preciosa parafernalia india con sus atronadoras melodías de Bollywood, es como si nos  trasladamos a lo que podría ser Delhi o Bombay. Inicialmente lo que fue un enclave europeo, se convirtió en un centro indio a partir de la segunda mitad del siglo XIX, después de que un empresario judío-indio empezara a criar búfalos aquí. 

Casi pegado se encuentra el Kampong Glam o barrio malayo, donde se asentaron los mercaderes árabes, a los que se unieron inmigrantes de Sulawesi y Java, para crear un enclave musulmán de Singapur, salpicado de mezquitas, cafeterías que huelen a narguile y comercios de telas, antigüedades, batiks indonesios. Pero también es un barrio moderno, repleto de bares y locales de música en directo. Pasearemos por la Arab Street, calle que debe su nombre a los mercaderes árabes que se asentaron en ella en el siglo XIX. Llena de colores vibrantes, y con un laberinto de tiendas adornadas en sus escaparates con telas de algodón, pashminas o alfombras, y en las que además podemos encontrar desde lámparas turcas, batiks de Indonesia y Malasia con diseños tradicionales o bonitos pareos, hasta cestas de ratán, trabajos de latón y productos de cuero únicos, utilizados por la comunidad musulmana.

Mezquita del Sultán, en el Barrio Malayo

Nos detendremos para ver el exterior la Mezquita del Sultán, uno de los monumentos más notables de Singapur. Diseñada en estilo sarraceno por el irlandés Denis Santry, domina el horizonte con sus cúpulas doradas de estilo mongol, balaustradas, arcos y alminares en cada esquina, parece sacada de Las mil y una noches. Fue construida en 1825 gracias al crédito concedido por la Compañía Británica de las Indias al sultán de Johor, como parte del trato de la venta de Singapur. En 1928 la mezquita original fue sustituida por el magnífico edificio actual. Es la mayor mezquita de la ciudad, y puede albergar hasta 5.000 fieles en su sala principal. Muy cerca se encuentra la Istana Kampong Glam, el palacio residencial del Sultán de Johor, edificado en 1840 en la zona donde tradicionalmente se hospedaban los sultanes malayos antes de la llegada de los británicos. Formó parte del tratado por el que el sultán cedió los derechos soberanos de Singapur a los británicos. Se construyeron varias casas estilo malayo donde residía el séquito del sultán, que incluía a cientos de familiares y sirvientes. Este palacio fue reclamado por el gobierno que compensó a los descendientes del sultán y lo transformó en un centro dedicado a la historia y cultura malayos.

Almuerzo en restaurante local.

La tarde la dedicaremos a la visita del Gardens by the Bay (Jardines de la Bahía) galardonado con el honorífico título de uno de los 10 mejores jardines del mundo, constituye el mayor parque de  Singapur y se ha convertido, por mérito propio, en el símbolo de la ciudad y en su atracción más popular. Este jardín botánico del siglo XXI, en sus 101 hectáreas, acoge más de un millón de de plantas de los cinco continentes, y recrea un mundo de fantasía con biocúpulas futuristas, supertrees (superárboles) de alta tecnología y estructuras imposibles. Su costo se estima en más de 1.000 millones de SGD (equivalentes a 660 millones de euros). Tras casi 5 años de construcción, los jardines fueron inaugurados en junio de 2012, dando un paso más para lograr el objetivo del gobierno, ser “una ciudad dentro de un jardín”. Además del paisaje natural en sí, el jardín posee algunas estructuras singulares, de las que  destacamos sobremanera los “superárboles” y los invernaderos.

Los “superárboles” son las estructuras más icónicas del parque. Estos 18 gigantes de entre 25 y 50 metros de altura, además de dotar a la atmósfera con un aire mágico, están envueltos por un jardín  vertical exterior, y cuentan con paneles solares en su parte superior. La mayoría de ellos se encuentran en la zona conocida como “Supertree Groove” ubicada en el centro del parque.

Gardens by the Bay

También podremos descubrir la diversa vida vegetal de todo el mundo en sus invernaderos, dos enormes cúpulas recubiertas de miles de paneles de cristal conocidas como Cloud Forest (“Bosque Nuboso”) y Flower Dome (“Cúpula de Flores”). El primero de ellos, Cloud Forest, se  construye alrededor de una montaña artificial de 35 metros de altura donde se esconde la catarata interior más alta del mundo (35 m). Según se desciende por la montaña, se van viendo los diversos hábitats que existen en función de la altitud, ya que acoge plantas que habitan a más de 2.000 metros de altura. Por su parte, con más de 12.000 metros cuadrados, Flower Dome está catalogado como el mayor invernadero de cristal del mundo. En su interior encontraremos flores de todos los lugares del mundo.

Si bien las plantas en sí representan un valor significativo, los invernaderos mismos están diseñados para la sostenibilidad con sistemas de enfriamiento que reducen el consumo de energía en al menos el treinta por ciento. Éstos incluyen el vidrio especial que permite el ingreso de luz para las plantas pero reduciendo el calor, refrescando el aire, y deshumidificándolo antes de enfriarlo para reducir la cantidad de energía usada; aprovechando así el calor inútil para reducir la dependencia de los sistemas eléctricos de calefacción. En la medida de lo posible, los invernaderos pretenden reutilizar la energía creada y reducir los residuos energéticos.

Alojamiento en Grand Copthorne Waterfront

Experiencias únicas en el viaje a INDONESIA, MALASIA Y SINGAPUR con VAGAMUNDOS:

INDONESIA – Isla de JAVA

  • Disfrutar de unos momentos únicos subiendo a dos accesibles volcanes de Java: el Kawah Ijen, que acumula gran cantidad de azufre en su interior creando un gran lago de ácido azul turquesa. El otro volcán, el Bromo, todavía activo, y rodeado de un misterioso paisaje, admiraremos la hermosura etérea del cráter y sus colores surrealistas, con las entrañas sulfurosas y humeantes.
  • Encontrarnos de pronto con el arrebatador templo de Borobudur, uno de los grandes milagros que ha creado el alma humana, y el principal monumento de Indonesia, un gigantesco mandala tridimensional, un diagrama simbólico del universo, destinado a favorecer la ascensión espiritual del creyente.
  • Extasiarnos ante los Templos de Prambanan, testigos del pasado hinduista  de la isla de Java. Es el segundo templo más importante del país, tras Borobudur, y reúne lo esencial de las deidades del hinduismo. Otra obra sublime, un lugar mágico, con un encanto especial.
  • Disfrutar de un espectáculo de danza Ramayana, donde cerca de 200 bailarines y músicos gamelán (orquesta tradicional javanesa y balinesa) nos harán revivir el viaje que realizó Rama para rescatar a su esposa Sita, que fue secuestrada por Rahwana, y en el que aparecen ejércitos de monos, gigantes sobre zancos, combates entre rivales y acrobacias.

INDONESIA – Isla de BALI

  • Al llegar a BALI, cuyo solo nombre nos evoca un paraíso exótico y lejano, sentiremos una energía especial que nos hará volar la imaginación. Una isla diferente, donde la religión que predomina es el especial hinduismo balinés, a diferencia del resto de Indonesia, donde se practica el islam. Existe la leyenda que la isla de Bali es un caparazón de tortuga que reposa sobre el mar.
  • En esta auténtica “isla de los Dioses”, podremos visitar lugares sagrados antiguos como Gunung Kawi, con sus santuarios tallados en piedra o el Pura Besakih, el templo más grande y venerado de Bali.
  • Tampoco nos perderemos el templo Tanah Lot, el más fotografiado de la isla, con su espectacular ubicación en acantilados que se elevan sobre el océano Índico o el Pura Ulun Danu Bratan, dedicado a la diosa de las aguas, en lo que es una de las imágenes más conocidas y bellas de Bali.
  • Cuenta la leyenda que los manantiales sagrados de Tirta Empul, fueron creados por Indra, quien perforó la tierra para crear un manantial de elixir de la inmortalidad con que recuperar sus fuerzas después de ser envenenadas por el malvado rey Mayadanawa. En medio de los manantiales se encuentra el Pura Tirta Empul, a donde los fieles acuden a realizar sus abluciones rituales.
  • Pasearemos por las hipnóticas terrazas de arroz de Tegallalang, sin duda las más bellas de las muchas que hay en la isla, y que además han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Esta isla tiene una larga historia, y prueba de ello es el Semara Pura, un complejo palaciego que en su momento fue el centro del reino más importante de Bali, y que alberga el Kertha Gosa (Palacio de Justicia), soberbio ejemplo de la arquitectura Klungkung, y el Bale Kambang (pabellón flotante), situado en medio del estanque sobre el que flotan nenúfares y flores de loto.

MALASIA

  • Conocida como “la Perla de Oriente”, la isla de Penang, es uno de los lugares más cosmopolitas y apasionantes de de toda Asia, con sus shop-houses convertidos en casas-museo, encantadores hoteles-boutique o elegantes cafés. En su capital Georgetown, una ciudad que conserva todos los alicientes de un asentamiento colonial, nos encontraremos con una impresionante mezcla de culturas, tanto asiáticas como europeas.
  • Cambiamos de paisaje, y nos vamos a las Tierras Altas de Cameron o Cameron Highlands, donde debido a la bondad de su clima, los británicos la convirtieron en su refugio para escapar del calor. Sus montañas neblinosas, arquitectura estilo tudor, sus granjas, fresas y sus hipnóticos campos con plantaciones de té convergen en este singular destino malayo. Y por su fuera poco, aquí podremos visitar un poblado original malayo.
  • Para muchos, Malaca es la ciudad más bonita de Malasia y con un carácter muy especial. Aquí, al igual que en Penang o Kuala Lumpur, conviven en armonía culturas muy distintas, desde indios, chinos y malayos hasta euroasiáticos, holandeses o portugués, lo que se refleja en todas las mezquitas, iglesias, templos budistas e hinduistas y edificios coloniales que llenan la ciudad.
  • Nos dejaremos atrapar por el ordenado caos de Kuala Lumpur, donde descubriremos desde barrios financieros con enormes rascacielos como las famosas Torres Petronas, hasta sus barrios étnicos, con costumbres milenarias, templos y mezquitas de la población hindú, musulmana y budista se entremezclan, con el humo que despiden las espirales de incienso, las estatuas hinduistas adornadas con guirnaldas de flores o la llamada a la oración de los musulmanes.

SINGAPUR

  • Y llegamos a un enclave singular, la única ciudad-isla-nación del mundo, Singapur, que además posee una de las rentas per cápita más altas del mundo. Pero lo que podríamos imaginar un universo  de hormigón y acero, es una ciudad jardín donde abunda el verdor tropical, como el Jardín Nacional de Orquídeas un paraíso tropical que cobijan más de 1000 especies o el enorme Gardens by the Bay, símbolo de la ciudad, y uno de los jardines más singulares y bonitos del mundo, que recrea un mundo de fantasía con biocúpulas futuristas, superárboles de alta tecnología y estructuras imposibles.
  • Pasear por Marina Bay Sands, antiguo enclave administrativo británico que refleja la grandeza de Singapur, y donde se concentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, con la famosa estatua de Merlion, la bestia mítica de Singapur de 9 metros de altura, mitad pez y mitad león y donde nos llevaremos el recuerdo de la foto debajo del agua que expulsa el curioso felino.
  • Sus barrios coloniales son una fuente de sorpresas, Little India, un lugar frenético y colorido, donde el tiempo parece haberse detenido; Kampong Glam, el barrio malayo, antiguo hogar del sultán local, salpicado de cafeterías con olor a narguile y batik indonesios, y de mezquitas como la Sultan Mosque, con su cúpula dorada en una de las imágenes recurrentes de la ciudad; Chinatown, que a pesar de ser uno de los barrios más comerciales de la ciudad, sigue manteniendo el encanto con sus casas de colores muy bien conservadas.

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