Viaje a Indonesia, Malasia y Singapur II: Kuala Lumpur, Malaca | Los viajes de Vagamundos día a día

DÍA 5 – CAMERON HIGHLANDS – KUALA LUMPUR

Desayuno buffet en el hotel.

Cameron Highlands o lo que es lo mismo, las Tierras Altas de Cameron, se encuentra a 1.542 m sobre el nivel del mar y es la estación de montaña más grande y popular de Malasia. Su nombre proviene del agrimensor británico William Cameron, que trazó el mapa de la zona en 1885. Se trata de una región salpicada de frondosas plantaciones de té y granjas, y famosa por sus flores y productos frescos. Las suaves temperaturas de la que disfruta la zona, la convirtió en el refugio favorito de los  británicos, que podían huir aquí durante los días de calores tropicales. En la década de 1930 se construyeron jardines, bungalows y hasta un campo de golf. Los que habéis visitado Tailandia, os resultará familiar el nombre de Jim Thomson, el fundador de la industria de la seda en aquel país. En Bangkok se encuentra su hermosa casa de teca, ejemplo de construcción autóctona y convertida en un precioso museo con arte del sureste asiático. Pues bien, fue por estas tierras, cuando en marzo de 1967 desapareció de forma misteriosa, y su cuerpo nunca fue hallado.  

Plantación de té, Cameron Highlands

Por la mañana visitaremos una de las hipnóticas plantaciones de té, donde el terreno aparece cubierto por un manto verde que parece de otro planeta. Aquí se encuentran las plantaciones de té más importantes de Malasia, que se extienden por las montañas, creando un maravilloso juego de formas geométricas y tonalidades verdes que van cambiando según la fuerza con la que impactan los rayos de sol.

A continuación nos desplazamos a un poblado Orang Asli («pueblo original» en malayo), los habitantes originarios de la península malaya. Se trata de un conjunto diverso de tribus, cada una con un idioma único y sutiles matices en apariencia física que habitan diferentes localidades a lo largo de la Malasia peninsular. Lo que todos tienen en común es una cultura intrínsecamente ligada al entorno de la selva tropical. Allí visitaremos una de sus casas y conoceremos cómo vive esta tribu, que aunque tiene contacto con la civilización, todavía sigue viviendo en la selva como sus ancestros. También nos harán una demostración de cómo utilizan una de sus herramientas de caza, su tradicional cerbatana.

Poblado Orang Asli, Cameron Highlands

Almuerzo en restaurante local.

A continuación, ponemos rumbo a Kuala Lumpur. Durante el camino realizaremos una breve parada para ver la Lata Iskandar, un salto de agua que cae sobre varios niveles de granito, con una última caída de 25 m de altura, que al final forma una pequeña piscina.

Lata Iskandar

Llegada a Kuala Lumpur, la mayor ciudad del país, capital de la federación y la capital nacional legislativa.​ Es asimismo uno de los tres territorios federales del país y se encuentra físicamente enclavada dentro del estado de Selangor. Albergaba el poder ejecutivo y judicial malayo, los cuales  desde finales de los años 1990 fueron transferidos a la recién construida capital administrativa Putrajaya. En la ciudad también se encuentra la residencia oficial del rey de Malasia, el Istana Negara.

Esta metrópoli relativamente joven y con casi 1,8 millones de habitantes ha evolucionado desde la humilde población que era en la década de 1850 hasta convertirse en capital comercial y financiera, así como la principal puerta de acceso al país.

Vista nocturna de Kuala Lumpur

La ciudad se halla en el valle de Klang y su nombre (confluencia embarrada), hace referencia a su ubicación en la desembocadura de los ríos Klang y Gombak. Fue fundada por inmigrantes chinos, que en 1857 establecieron aquí un campo minero bajo el gobierno de un cacique chino para la extracción de estaño. En 1873, empezó su crecimiento, cuando pasó a formar parte de la Administración colonial británica, recibiendo una población multirracial que fue asentándose en enclaves étnicos que han sobrevivido hasta hoy.  En 1886 la vía férrea la conectó con el puerto de Kelang, por donde empezó a exportar a todo el mundo la producción mineral y de caucho. En 1895 se convirtió en la capital del Protectorado Británico de la Federación Malaya, y en 1957, capital del nuevo estado independiente.

La ciudad vivió uno de sus capítulos más negros el 13 de mayo de 1969, cuando los conflictos raciales entre malayos y chinos se cobraron cientos de víctimas.

En la actualidad, KL (como todos los malayos la conocen), ha sido el escenario elegido por el Gobierno en las últimas décadas para plasmar los “megaproyectos” urbanos que reflejen el éxito económico del país.

Alojamiento en DoubleTree By Hilton Kuala Lumpur.

DÍA 6 – KUALA LUMPUR 

Desayuno buffet en el hotel.

Comenzaremos nuestra estancia en la ciudad con la visita de las Cuevas de Batu, que se encuentran a 13 km de KL. Este complejo de enormes cuevas de piedra caliza, se formó hace más de 400 millones de años, y consiste en un conjunto de cuevas, situadas en lo alto de unos acantilados. Es  un tesoro nacional y uno de los sitios hindúes más sagrados de Malasia, con templos que atraen a los peregrinos desde hace más de 120 años. Descubiertas en 1878 por el naturalista estadounidense William Hornaday, las cuevas ya eran conocidas por los pobladores chinos y los indígenas locales. En 1890 fueron transformadas en un santuario dedicado al dios guerrero hinduista Murugan, hijo de Shiva y Parvati, convirtiéndose así en el principal lugar de peregrinación para los hindúes de Malasia.

Cuevas de Batu, Kuala Lumpur

Dominando el acceso a las cuevas se encuentra la estatua dorada del dios Murugan de 42,7 m de altura. Inaugurada en 2006, es la más grande dedicada a esta deidad en todo el mundo. Se tardó más de tres años en su construcción y para ello fueron contratados más de 50 escultores que vinieron directamente desde la India. Desde la estatua parten 272 escalones hasta llegar a la cueva principal. Durante la ascensión se disfruta de unas bellas vistas y se puede observar cómo acampan con total libertad las familias de monos. Llegada a una cámara de 100 m de altura, conocida como cueva del templo, la cueva más importante, y que será la que visitaremos. Aparece parcialmente iluminada por los rayos de sol que penetran a través de los huecos del techo, lo que le da un aire místico. Los muros están decorados con estatuas de Murugan y otras deidades hinduistas como Shiva, Ganesh y Durga. La cúpula luce una rica decoración con escenas pintadas de las escrituras hinduistas. En la cámara detrás del santuario central se halla la estatua de otro dios, Rama.

El recorrido continúa con una visita a una pequeña fábrica de batik, donde nos realizarán una demostración de esta técnica declarada en 2009 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, y cuyo se pierde en la antigüedad. Consiste en aplicar capas de cera a ciertas zonas del tejido que no se desea teñir (zonas reservadas), para que no permita que el tinte penetre durante los baños de teñido. Es una técnica muy laboriosa, antiguamente reservada a las mujeres de la aristocracia que disponían de tiempo suficiente. El resultado eran piezas muy valiosas, por lo que estaban limitadas a la alta nobleza de Java, con colores y diseños exclusivos. El Batik comenzó a extenderse al resto de la población a finales del siglo XIX, cuando surgieron talleres que comenzaron a crear diseños especiales para las comunidades china y holandesa. En el método tradicional, la cera se aplica directamente sobre la tela con una herramienta llamada canting, mediante una técnica conocida como batik tulis (batik escrito). En el siglo XIX, apareció el batik cap, hecho con un molde que “estampa” la cera y ahorra mucho trabajo. Estos suelen ser mucho más asequibles en cuanto a precio, aunque en este caso la cara anterior de la tela siempre tiene más color que la posterior. Los tejidos de fibras naturales como el algodón y la lana son los más apropiados para el batik porque absorben mejor el tinte (aunque hoy en día también se trabaja con fibras sintéticas). Los colores resisten muy bien el paso del tiempo, los lavados y la luz del sol, mucho mejor que aquellos que se pintan o imprimen, ya que las telas se sumergen completamente en el tinte y pueden absorber las tonalidades. En Indonesia y Malasia se encuentran batik por todas partes. Con él se fabrican camisas, sarongs, manteles, servilletas, cortinas, corbatas, bolsos y hasta sandalias. Continuamos con la visita del Royal Selangor Pewter una moderna fábrica donde los productos de estaño se fabrican a mano.

Fábrica de batik, Kuala Lumpur

Almuerzo en restaurante local.

Posteriormente realizaremos la visita de la ciudad de Kuala Lumpur, a lo largo de la cual podremos comprobar la curiosa y excitante mezcla de edificios ultravanguardistas dotados de la última tecnología punta y de casas de la época colonial muy bien conservadas. Pasaremos por el Jardín Botánico de Perdana, anteriormente conocido como Taman Tasik Perdana, diseñado en la década de 1880, el parque público más antiguo de Kuala Lumpur, que posee una gran variedad de plantas autóctonas y foráneas, con secciones dedicadas a helechos, árboles poco comunes, hierbas medicinales  y plantas acuáticas. Pararemos en la Mezquita Negara(o Nacional), para hacer fotos del exterior. Es un claro ejemplo del moderno arte religioso que nos ofrece este país y principal lugar de culto para la comunidad musulmana. Construida en la década de 1960, esta enorme mezquita (tiene una capacidad para 15.000 personas), se inspiró en la gran Mezquita de la Meca. Se encuentra en un parque de cinco hectáreas con estanques y fuentes. El edificio está coronado por un tejado de azulejos de un vivo color azul en forma de estrella de 18 puntas, que simbolizan los 13 estados de Malasia y los 5 pilares del islam. También posee un minarete de 73 m de altura desde la que se llama a la oración. Muy cerca se halla la Estación de Ferrocarril de Kuala Lumpur, majestuosa construcción de inspiración moruna y colonial, con su profusión de minaretes, paredes estucadas, cúpulas en forma de bulbo y arcos, que fue construido en 1911, según los planos del arquitecto británico Arthur Benison Hubbock (1871-1948). Este arquitecto fue el artífice de los principales edificios de estilo morisco, mongol o indosarraceno de Kuala Lumpur a principios del siglo XX, así como la mezquita Ubudiah en Kuala Kangsar. Hubbock combinó los estilos citados con elementos de corte grecorromano, tudor, victoriano y neogótico, siendo característico de sus obras el uso de los ladrillos rojos y blancos. Es uno de los edificios coloniales más emblemáticos de la ciudad. La estación sigue activa, pero solo para los trenes de cercanías que se mueven alrededor de la ciudad.

Chinatown, Kuala Lumpur

La siguiente parada es en la Plaza de la Independencia (Dataran Merdeka), enorme plaza donde en 1957 se declaró la independencia de Malasia. Se encuentra flanqueada por edificios históricos como  el majestuoso Sultan Abdul Samad (la antigua secretaría de estado), el edificio más llamativo de la zona, que recibe el nombre del gobernante de Selangor de la época. Construido en los últimos años del siglo XIX para la sede del Secretariado Colonial por el arquitecto británico A.C. Norman, posee un delicioso estilo que mezcla influencias moriscas y victorianas, de igual factura que muchos de los mejores edificios de Bombay o Calcuta. En su construcción se emplearon ladrillo rojo y piedra blanca. Entre sus elementos arquitectónicos se incluyen elegantes ventanas en arco, cúpulas, una imponente galería y la torre del  Reloj, de 43 m de altura y flanqueada por otras dos torres más pequeñas con cúpulas de cobre. Hoy es la sede de la Corte Suprema. También en la plaza se encuentra la Masjid Jamek (mezquita del Viernes) hermosa mezquita diseñada por A.B. Hubback en estilo mogol, de ladrillo rojo y mármol, se encuentra  coronada con tres grandes cúpulas bulbosas, dos alminares y una columnata en medio de un jardín con palmeras. Fue construida en 1907 en la confluencia de los ríos Klang y Gombak, donde se asentaron los primeros habitantes de la ciudad en la década de 1850.

Pasearemos por Chinatown, que se encuentra en pleno centro de la ciudad. Aquí se asentaron los primeros inmigrantes chinos y su calle principal, Jalan Petaling, conserva varios edificios tradicionales chinos de principios del siglo XX.

Posteriormente nos dirigimos a Kampung Baru, una zona malaya trazada por los británicos en la década de 1890 por la que pasearemos. En esta área la mayoría de las casas todavía están construidas en la arquitectura tradicional malaya. Podremos contemplar un estilo de vida antiguo y sosegado, que parece estar desapareciendo rápidamente ante el ritmo cada vez más frenético de la moderna KL.

Torres Petrona, Kuala Lumpur

Finalizaremos las visitas en el Parque KLCC, que disfruta de las mejores vistas de las Torres Petronas, el último gran símbolo de Kuala Lumpur y de la Malasia moderna. Construidas en la segunda mitad de la década de los noventa, se trata de unas de las torres más altas del mundo con sus ochenta y ocho plantas y 452 m de altura. Diseñadas por César Pelli, evocan motivos tradicionales del arte islámico, haciendo honor a la herencia musulmana de Malasia, en combinación con una tecnología innovadora. Se trata de dos torres unidas en el piso 41 por un puente que fue escenario de las peripecias de Sean Connery y Catherine Zeta Jones en la película “La Trampa”. Para su construcción, que se finalizó en 1998, se emplearon acero reflectante del calor y vidrio laminado y en su extremo final se añadió un pináculo de acero que les da aspecto de alminar. La planta en forma de estrella de ocho puntas y la distribución global reflejan los principios islámicos de unidad y armonía. Es la sede de la Compañía Petrolífera Nacional Petronas, y en su interior se encuentran, entre otros el Suria KLCC, uno de los centros comerciales más famosos y elegantes de la ciudad, que ocupa seis plantas.

Alojamiento en DoubleTree By Hilton Kuala Lumpur.

DÍA 7 – KUALA LUMPUR – MALACA  

Desayuno buffet en el hotel. A primera hora salimos rumbo a Malaca. Serán aproximadamente 3 horas para recorrer los 150 km entre ambas ciudades.

El pequeño estado de Malaca (o Melaka, en malayo), y sobre todo la ciudad del mismo nombre, es el que más importancia histórica tiene de Malasia. Fue fundada por un príncipe hindú Parameswara (1344-1424), que huyó de Palembang (Indonesia) con su corte y se estableció primero en la isla de Tumasik (Singapur), y en 1401 en el enclave de la actual Malaca. Tres años después, un   emisario del emperador Ming llegó a la ciudad, solicitando tributos con la contrapartida de proteger el territorio de una posible invasión del reino de Siam. Llegaron a un acuerdo y esto sirvió para el desarrollo de la ciudad. Su estratégica ubicación en las prósperas rutas comerciales entre China e India, le aportó enormes ganancias; se compraba y vendía desde té, sedas y especias hasta oro, opio y esclavos. En 1414, Parameswara, que se refería a sí mismo como sultán Iskandar Shah (“Iskandar” era el nombre persa de Alejandro Magno), se casó con la princesa Malik ul Salih del estado vecino de Pasai y abrazó el islam, que había llegado a la Península por los comerciantes árabes. Sus sucesores desarrollaron importantes lazos comerciales en toda el área, convirtiendo esta ciudad-estado en el punto más importante del Sureste Asiático. Esta riqueza atrajo a los portugueses, que se hicieron con la ciudad en 1511. Posteriormente, en 1641, se hacen con la ciudad los holandeses, apoyados por los estados vecinos, quienes la gobernaron durante 150 años. También llegaron etnias chinas e indias que, mediante los matrimonios con malayos, dieron lugar a las comunidades baba-nonya y chitty. Cuando Francia ocupó los Países Bajos, en 1795 los británicos, aliados de los neerlandeses, asumieron temporalmente la administración de sus colonias. En 1824 Malaca fue cedida a perpetuidad a los británicos.

Malaca, Penang y Singapur, constituyeron las llamadas Colonias de los Estrechos, tres territorios británicos que fueron los núcleos de la posterior expansión por la península. Sin embargo, bajo dominio británico, Malaca quedó eclipsada por otras colonias del estrecho y posteriormente por la pujante Singapur. A excepción de una breve recuperación a principio del siglo XX, gracias a la importancia del cultivo del caucho, Malaca desapareció de la circulación. Durante la II Guerra Mundial fue ocupada por los japoneses, que tuvieron un trato muy cruel con la población china local. Al finalizar la guerra, los  británicos recobraron el control de la zona, pero ya se había producido en la población un despertar político, basado en el anticolonialismo y los sentimientos nacionalistas; Penang y Malaca conformaron la nueva Unión Malaya, alcanzando la independencia el 31 de agosto de 1957.

Resultado de su rica historia es la cantidad de monumentos, fuertes coloniales y edificios chinos de ricos mercaderes que pueden verse en esta colorida y ruidosa ciudad, que destaca por su población multicultural que incluye, además de malayos, indios y chinos, euroasiáticos portugueses y sobre todo babanonyas (descendientes de los primeros comerciantes chinos que se casaron con mujeres malayas de la zona). A la llegada realizaremos la visita de la ciudad de Malaca (declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2008), que comenzaremos por la Plaza de la Ciudad, que se encuentra flanqueada por el Stadthuys, el edificio más sobresaliente de la dominación holandesa. Esta antigua sede de las autoridades coloniales se construyó en ladrillo rojo entre 1641 y 1660, el edificio holandés más antiguo de cuantos quedan en pie en Asia. Es una reproducción del antiguo Stadhuis (ayuntamiento) de la ciudad frisona de Hoorn. También en la plaza, la Torre de Reloj, guarda el mismo estilo colonial holandés. La iglesia de Cristo, construida en 1753 con ladrillo rosa de laterita traídos  desde Zelanda (Países Bajos) para celebrar el centenario del gobierno holandés en la ciudad y convertida en un templo anglicano a raíz de la anexión británica, cuando se le añadió la torre del reloj. Se trata de uno de los iconos de Malaca. Alberga lápidas neerlandesas y armenias en el suelo de su interior, bastante desnudo. Cada una de las enormes vigas del techo, de 15 m de largo se talló a partir de un único árbol. Sobre la plaza se encuentra la colina de San Pablo, donde se asentó el fuerte portugués de A Famosa, construido por Alfonso de Albuquerque en 1512. Aquí quedan los únicos restos de la presencia lusa en Malaca: las ruinas de la iglesia de San Pablo, junto con las de la Porta de Santiago. Un empinado tramo de escaleras nos llevará hasta la iglesia de San Pablo, construida en 1521 como Nuestra Señora de la Anunciación. Se dice que fue visitada por San Francisco Javier (fundador de la orden jesuita en el siglo XVI) y que tras su muerte, en China, el cuerpo pasó aquí casi un año antes de trasladarse definitivamente a Goa (India). Por ello,  hay una estatua de mármol del santo que parece mirar la ciudad con nostalgia. Los holandeses le cambiaron el nombre por el de San Pablo, pero tras la construcción de la iglesia de Cristo, esta cayó en desuso. Actualmente se encuentra en ruinas, aunque conserva una colección de elaboradas lápidas holandesas del siglo XVII y la tumba vacía de San Francisco Javier.

Porta de Santiago, Malaca

El último vestigio que queda del fuerte es la Porta de Santiago, que se alza cual centinela a los pies del monte. Fue una de las cuatro puertas de entrada principales de la fortaleza portuguesa, construida en 1511 por Alfonso de Albuquerque, virrey portugués, y reutilizada y ampliada por los holandeses en el siglo XVII. El solitario arco de piedra lleva el medallón con el escudo de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales que los nuevos invasores añadieron al fuerte al expulsar a los lusos. En 1641 los británicos la tomaron y comenzaron a destruirlas a principios del siglo XIX, para evitar que cayera en manos de Napoleón.

Seguiremos, y a través del puente, nos encontramos en Chinatown, en la orilla occidental del río; el legendario barrio chino de Malaca, con sus calles estrechas flanqueadas por casas bajas de estilo peranakan, resultante de la mezcla de elementos traídos por los primeros inmigrantes chinos con los puramente autóctonos. Aquí encontraremos antiguas tiendas chinas cuyos edificios han sido renovados, mezquitas, artesanía y restaurantes. 

Crucero por el río Malaca

Llegaremos al embarcadero para realizar un breve crucero por el río Malaca de 20 minutos, en el que a lo largo de 9 km, podremos admirar, desde barriadas de pequeñas y antiguas casas, a edificios con influencia arquitectónica holandesa y británica, así como los puentes que cruzan el río desde otra perspectiva. Y es que el río era la principal arteria del comercio de Malaca durante su apogeo, cuando  llegaron comerciantes de todo el mundo, y era conocida como la «Venecia de Oriente». Se decía que en su época de mayor esplendor se hablaban 84 idiomas, y el rio se encontraba lleno de barcos mercantes de todos los tamaños. En el lado norte se encuentran los antiguos edificios comerciales, muchos de los cuales se han convertido en bares, cafeterías y hoteles junto al río. En el lado sur se encuentran los edificios más antiguos. El barco pasa por debajo de varios puentes históricos que reflejan la historia de Melaka, incluido un puente peatonal que se asemeja al Puente Rialto de Venecia.

Almuerzo en restaurante local.

Después del almuerzo visita de la Casa Museo de Baba-Nyonya, casa tradicional de estilo peranakan, muestra todo su interior dispuesto como en una vivienda baba-nyonya de Malaca en el siglo XIX, con sus muebles y otros objetos en los que se aprecian también influencias de los sucesivos poderes coloniales. Nos trasporta a una época en que las mujeres observaban a las visitas a través de tabiques con elaboradas celosías y cada situación social tenía una ubicación específica. (Peranakan es el nombre con el que se denominan a las personas descendientes de los primeros inmigrantes chinos principalmente de etnia Han instalados en parte del archipiélago malayo. Peranakan significa “descendiente”, tanto en idioma malayo como en indonesio. En dichos idiomas, el término no es exclusivo de este grupo étnico sino de cualquier grupo de descendientes. En Malasia, este grupo se denomina Baba-Nyonya, mientras en Indonesia se conoce como Kiau-Seng. En español, también son referidos como “chinos de los estrechos”, debido a su origen geográfico).

Casa Museo de Baba-Nyonya, Malaca

Proseguimos nuestro recorrido con la visita del Cheng Hoon Teng, el templo chino más antiguo de Malasia (1645), fundado por Kapitan China, Lee Wei King, y dedicado a Kuan Yin, diosa de la misericordia. (Kapitan China, fue un cargo gubernamental de alto rango en la administración civil colonial de Indonesia, Malasia, Singapur, Borneo y en Filipinas. Los titulares de estoe cargo eran nombrados por las autoridades coloniales, y ejercieron diversos grados de poder e influencia manteniendo controlada a la población de su etnia. Hubo puestos correspondientes para otros grupos étnicos, como Kapitan Arab y Kapitan Keling para las comunidades locales árabes e indias, respectivamente). Conocido también como “templo de las nubes verdes”, resulta un destacado ejemplo de la arquitectura del sur de China. Posee un tejado de color rojo chillón, típico de los templos chinos con puertas finamente labradas. Todos los materiales de construcción fueron traídos de China. Todavía es un importante centro de culto de la comunidad budista de Malaca, donde taoísmo, confusionismo y budismo chino disfrutan del mismo estatus dentro de sus muros. Fue restaurado en 2005, y actualmente se puede contemplar la elaborada decoración en todo su esplendor. La sala central, donde arden las varillas de incienso en ofrenda a los dioses, está adornada con hermosas pinturas y tallas  simbólicas de leones, fénix dorados y otras criaturas míticas. Asimismo, aparecen escenas de la literatura y la mitología chinas, como el panel de oración que representa la vida de Buda y una acuarela de Lao Tsé, filósofo chino fundador del taoísmo. 

Templo chino de Cheng Hoon Teng, Malaca

Muy cerca se encuentra la mezquita Kampung Kling, construida en 1748, es la más antigua de todo Malasia. De madera en su origen, se renovó en 1872, pero respetando su diseño original que es una mezcla de estilos de Sumatra, China, Malasia y Europa. Su tejado meru con tejas verdes de varios niveles (similar a los de la arquitectura hindú balinesa), está inspirado en los templos hindúes; su minarete-atalaya morisco es típico de las primeras mezquitas de Sumatra, mientras que su interior está rodeado de columnas jónicas y adornado con azulejos ingleses y neerlandeses.

Por último, pasaremos por Bukit China (colina china), el cementerio chino más grande fuera de China, con veinticinco hectáreas y alrededor de 12.000 tumbas, una veintena de las cuales son musulmanas. Antes de cementerio fue la residencia del Sultán de Malaka Mansor Shah, que en el siglo XV contrajo matrimonio con una hija del emperador Ming para sellar un pacto de amistad que derivó en la protección del Imperio Celeste al Sultanato. La novia, trajo consigo a la Bukit China, esto es, su numerosa comitiva, incluidas 500 sirvientas, y desde entonces ha sido una zona china.

Alojamiento en DoubleTree by Hilton Melaka.

Experiencias únicas en el viaje a INDONESIA, MALASIA Y SINGAPUR con VAGAMUNDOS:

INDONESIA – Isla de JAVA

  • Disfrutar de unos momentos únicos subiendo a dos accesibles volcanes de Java: el Kawah Ijen, que acumula gran cantidad de azufre en su interior creando un gran lago de ácido azul turquesa. El otro volcán, el Bromo, todavía activo, y rodeado de un misterioso paisaje, admiraremos la hermosura etérea del cráter y sus colores surrealistas, con las entrañas sulfurosas y humeantes.
  • Encontrarnos de pronto con el arrebatador templo de Borobudur, uno de los grandes milagros que ha creado el alma humana, y el principal monumento de Indonesia, un gigantesco mandala tridimensional, un diagrama simbólico del universo, destinado a favorecer la ascensión espiritual del creyente.
  • Extasiarnos ante los Templos de Prambanan, testigos del pasado hinduista  de la isla de Java. Es el segundo templo más importante del país, tras Borobudur, y reúne lo esencial de las deidades del hinduismo. Otra obra sublime, un lugar mágico, con un encanto especial.
  • Disfrutar de un espectáculo de danza Ramayana, donde cerca de 200 bailarines y músicos gamelán (orquesta tradicional javanesa y balinesa) nos harán revivir el viaje que realizó Rama para rescatar a su esposa Sita, que fue secuestrada por Rahwana, y en el que aparecen ejércitos de monos, gigantes sobre zancos, combates entre rivales y acrobacias.

INDONESIA – Isla de BALI

  • Al llegar a BALI, cuyo solo nombre nos evoca un paraíso exótico y lejano, sentiremos una energía especial que nos hará volar la imaginación. Una isla diferente, donde la religión que predomina es el especial hinduismo balinés, a diferencia del resto de Indonesia, donde se practica el islam. Existe la leyenda que la isla de Bali es un caparazón de tortuga que reposa sobre el mar.
  • En esta auténtica “isla de los Dioses”, podremos visitar lugares sagrados antiguos como Gunung Kawi, con sus santuarios tallados en piedra o el Pura Besakih, el templo más grande y venerado de Bali.
  • Tampoco nos perderemos el templo Tanah Lot, el más fotografiado de la isla, con su espectacular ubicación en acantilados que se elevan sobre el océano Índico o el Pura Ulun Danu Bratan, dedicado a la diosa de las aguas, en lo que es una de las imágenes más conocidas y bellas de Bali.
  • Cuenta la leyenda que los manantiales sagrados de Tirta Empul, fueron creados por Indra, quien perforó la tierra para crear un manantial de elixir de la inmortalidad con que recuperar sus fuerzas después de ser envenenadas por el malvado rey Mayadanawa. En medio de los manantiales se encuentra el Pura Tirta Empul, a donde los fieles acuden a realizar sus abluciones rituales.
  • Pasearemos por las hipnóticas terrazas de arroz de Tegallalang, sin duda las más bellas de las muchas que hay en la isla, y que además han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Esta isla tiene una larga historia, y prueba de ello es el Semara Pura, un complejo palaciego que en su momento fue el centro del reino más importante de Bali, y que alberga el Kertha Gosa (Palacio de Justicia), soberbio ejemplo de la arquitectura Klungkung, y el Bale Kambang (pabellón flotante), situado en medio del estanque sobre el que flotan nenúfares y flores de loto.

MALASIA

  • Conocida como “la Perla de Oriente”, la isla de Penang, es uno de los lugares más cosmopolitas y apasionantes de de toda Asia, con sus shop-houses convertidos en casas-museo, encantadores hoteles-boutique o elegantes cafés. En su capital Georgetown, una ciudad que conserva todos los alicientes de un asentamiento colonial, nos encontraremos con una impresionante mezcla de culturas, tanto asiáticas como europeas.
  • Cambiamos de paisaje, y nos vamos a las Tierras Altas de Cameron o Cameron Highlands, donde debido a la bondad de su clima, los británicos la convirtieron en su refugio para escapar del calor. Sus montañas neblinosas, arquitectura estilo tudor, sus granjas, fresas y sus hipnóticos campos con plantaciones de té convergen en este singular destino malayo. Y por su fuera poco, aquí podremos visitar un poblado original malayo.
  • Para muchos, Malaca es la ciudad más bonita de Malasia y con un carácter muy especial. Aquí, al igual que en Penang o Kuala Lumpur, conviven en armonía culturas muy distintas, desde indios, chinos y malayos hasta euroasiáticos, holandeses o portugués, lo que se refleja en todas las mezquitas, iglesias, templos budistas e hinduistas y edificios coloniales que llenan la ciudad.
  • Nos dejaremos atrapar por el ordenado caos de Kuala Lumpur, donde descubriremos desde barrios financieros con enormes rascacielos como las famosas Torres Petronas, hasta sus barrios étnicos, con costumbres milenarias, templos y mezquitas de la población hindú, musulmana y budista se entremezclan, con el humo que despiden las espirales de incienso, las estatuas hinduistas adornadas con guirnaldas de flores o la llamada a la oración de los musulmanes.

SINGAPUR

  • Y llegamos a un enclave singular, la única ciudad-isla-nación del mundo, Singapur, que además posee una de las rentas per cápita más altas del mundo. Pero lo que podríamos imaginar un universo  de hormigón y acero, es una ciudad jardín donde abunda el verdor tropical, como el Jardín Nacional de Orquídeas un paraíso tropical que cobijan más de 1000 especies o el enorme Gardens by the Bay, símbolo de la ciudad, y uno de los jardines más singulares y bonitos del mundo, que recrea un mundo de fantasía con biocúpulas futuristas, superárboles de alta tecnología y estructuras imposibles.
  • Pasear por Marina Bay Sands, antiguo enclave administrativo británico que refleja la grandeza de Singapur, y donde se concentran algunos de los edificios más emblemáticos de la ciudad, con la famosa estatua de Merlion, la bestia mítica de Singapur de 9 metros de altura, mitad pez y mitad león y donde nos llevaremos el recuerdo de la foto debajo del agua que expulsa el curioso felino.
  • Sus barrios coloniales son una fuente de sorpresas, Little India, un lugar frenético y colorido, donde el tiempo parece haberse detenido; Kampong Glam, el barrio malayo, antiguo hogar del sultán local, salpicado de cafeterías con olor a narguile y batik indonesios, y de mezquitas como la Sultan Mosque, con su cúpula dorada en una de las imágenes recurrentes de la ciudad; Chinatown, que a pesar de ser uno de los barrios más comerciales de la ciudad, sigue manteniendo el encanto con sus casas de colores muy bien conservadas.

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