Islas Galápagos, uno de los lugares más fascinantes del mundo

Un paraíso para explorar

El archipiélago de islas Galápagos está situado a casi 1.000 km de la costa de Ecuador, país al que pertenece. Lo conforman 19 islas en total, 13 islas principales y 6 islas medianas. Casi la totalidad de este territorio ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por su enorme valor natural. 

Estas islas son un lugar único y extraordinario, combina paisajes volcánicos, aguas cristalinas y una gran variedad de vida marina y terrestre. Sus islas nacieron por la actividad de volcanes en medio del océano hace 5 millones de años aproximadamente, lo que las convierte en un destino único para quienes sueñan con explorar paisajes y fauna sorprendentes que no existen en ningún otro lugar del mundo

Con el paso del tiempo, llegaron especies desde el continente, como aves, insectos, reptiles, plantas y tortugas. Al quedar separadas en distintas zonas de las islas, muchas evolucionaron de formas diferentes. Gracias a este proceso surgieron especies únicas que solo podemos encontrar en las Islas Galápagos, como las famosas tortugas gigantes, la iguana marina (el único lagarto del mundo que se alimenta en el mar), el pingüino de Galápagos, el cormorán no volador,  el busardo de las Galápagos y varias especies de pinzones, pequeños pájaros con diferentes formas de pico que inspiraron los estudios de Charles Darwin. 

Iguana de las Islas Galápagos tomando el sol sobre una roca.
Iguana de las Islas Galápagos.

Una de las actividades que recomendamos en VAGAMUNDOS es hacer snorkel en el Muelle Tijeretas, concretamente en la isla de San Cristóbal. Allí es posible nadar junto a lobos marinos, tortugas, peces e iguanas marinas. También se pueden ver piqueros de patas azules lanzándose al mar en busca de alimento. Sin duda, una travesía inolvidable.

También existen plantas exclusivas del archipiélago, como las margaritas arbóreas de Scalesia, los cactus de lava y algunas especies de miconia, una planta de grandes hojas verdes y flores rosadas que crece en las zonas húmedas de las islas. Por eso, las Galápagos son uno de los pocos lugares del planeta donde se pueden encontrar tantas especies que no viven en ningún otro lugar del mundo.

Un archipiélago con mucha historia

El archipiélago fue descubierto en 1535 por fray Tomás de Berlanga, que lo visitó en el transcurso de una expedición exploratoria de las costas ecuatorianas. El fraile, asombrado, consignó la existencia de más de medio millón de tortugas gigantes. En el español de aquella época, la palabra “galápago” era sinónimo de “tortuga”, y de ahí procede el nombre con el que se denominan las islas.

Trescientos años más tarde Charles Darwin visitó el archipiélago atraído por la gran diversidad biológica de las islas. Darwin apenas estuvo cinco semanas en las islas, pero fueron suficientes para sembrar en él la inquietud intelectual que le llevó a formular su teoría de la evolución, que publicó en 1859 en su obra “El origen de las especies” y que cambió el curso de la ciencia moderna.

Durante años, las Galápagos fueron una especie de tierra de nadie en la que hallaban refugio piratas y bucaneros, que acudían a ellas. Uno de los más famosos fue el británico Anthony Crowley, que, además de pirata, fue un insigne historiador que nos dejó muchas noticias sobre las islas. Pero hasta fines del siglo XIX los visitantes más habituales de estas tierras fueron los tripulantes de los balleneros, que acudían a las islas a buscar alimentos con los que llenar sus bodegas.

Sumérgete en la auténtica experiencia de las Galápagos 

El archipiélago se divide en islas bajas e islas altas cada una con paisajes y experiencias diferentes. Se diferencian principalmente por la altitud a nivel del mar y el relieve montañoso. Las zonas más bajas suelen estar marcadas por playas, inmensos campos de lava plomiza, manglares y una gran fauna marina. 

Un gran ejemplo de islas bajas es la Isla Bartolomé, su atractivo en sí es su gran volcán extinguido en el centro que conforma el islote deshabitado. Nos quedamos impactados al contemplar las vistas desde el punto más alto, eso sí, hay que subir unos 350 escalones aproximadamente así que asegúrate de llevar calzado cómodo. Desde arriba tendrás la oportunidad de ver el paisaje más conocido de Galápagos, con el emblemático Pináculo o también conocido como Pinnacle Rock, la Isla Santiago al fondo y las bahías gemelas. Si prefieres intensificar la experiencia, te recomendamos hacer este tour con barca, convirtiendo la experiencia en un agradable paseo marítimo. 

Por otro lado, las zonas altas son más verdes y húmedas, ideales para observar tortugas gigantes, aves y paisajes interiores. Entre 200 y 500 m de altitud, abundan especies andinas del territorio sudamericano: matasanos, uñas de gato, guayabillos, huicundos o rodillas de caballo.

Desde los cerros que coronan la Isla Isabela se contemplan limpias playas en las que dormita una multitud de leones marinos, un animal que es bien extraño encontrar en estas islas, pues procede de hábitats glaciales. Pero lo mismo sucede con los pingüinos de las Galápagos, que pasean su extraña silueta justo allí donde rompen las olas; al parecer, ambas especies llegaron de la Antártida y alcanzaron su nuevo hogar dejándose llevar por la corriente de Humboldt, que bordea las costas americanas al sur de las Galápagos.

León marino de las islas galápagos sobre la arena.

Concretamente la Isla Isabela es la más grande de todo el archipiélago, en ella se pueden apreciar distintos fenómenos naturales como:

  • El Volcán Wolf, este volcán activo es el punto más alto de las Islas Galápagos.
  • Los Túneles, flujos de lava volcánica que tras llegar al océano y enfriarse rápidamente, formaron laberintos de arcos y puentes naturales por encima y por debajo del agua.
  • Y las Tintoreras, existe una grieta de lava con agua donde reposan los tiburones de aleta punta blanca conocidos como “tintoreras”, ¡es algo que no te puedes perder!

En Isabela se pueden encontrar joyas como Concha Perla, una isla poco masificada y con aguas transparentes (¡super recomendable!). En ella te aconsejamos hacer snorkel para explorar su gran fondo de coral y nadar con mantarrayas.

En la Isla Española son las aves las que llaman la atención del visitante, como el espléndido albatros y el delicioso piquero de patas azules: son más de 80 especies que iluminan los árboles con sus vivos colores, entre ellos los pinzones de Darwin. Bajo las aguas tropicales, más de 300 especies de peces hacen las delicias tanto de los aficionados a la inmersión como de los oceanógrafos: ballestas, ángel, cirujanos, tiburones y peces martillo se mueven en un entorno rico en anémonas, corales, esponjas y estrellas de mar.

Pájaro bobo Islas Galápagos.

Por los caminos y los prados de la Isla de Santa Cruz transitan, cachazudas, las tortugas gigantes en completa libertad; pueden admirarse a placer desde el cerro Crocker, una espléndida atalaya natural de 860 m de altitud o la reserva de tortugas gigantes El Chato, con 12 hectáreas que se dedican solamente a la protección de la naturaleza autóctona de esta zona de Santa Cruz. Estos habitantes de las islas se cuentan entre los reptiles más grandes de la Tierra, pueden pesar más de 300 kg y su caparazón supera fácilmente los 120 cm de longitud, se alimentan principalmente de plantas de las islas como los nopales, cactus que contienen agua y otras fibras.

Cualquier viajero confirma que explorar las Islas Galápagos es un viaje insólito y espectacular por la docilidad de la fauna. Los expertos afirman que este fenómeno es normal en islas de colonización tardía, y la razón es que los animales no han tenido tiempo de reconocer al hombre como su principal depredador. Por eso, recorrer estas islas en grupo con Vagamundos resulta una experiencia segura y cercana donde es posible observar la vida salvaje y conectar con la naturaleza de una forma respetuosa.

Como se puede observar, el archipiélago de las Islas Galápagos es uno de los destinos más especiales del mundo, donde podrás observar y experimentar escenas únicas en plena naturaleza. Sus paisajes volcánicos, sus aguas llenas de vida, sus especies únicas y la tranquilidad de sus islas convierten cada recorrido en una experiencia inolvidable. 

Viajar a Galápagos es descubrir un rincón del planeta donde la tierra, el mar y la vida salvaje se unen para crear un viaje auténtico, emocionante y difícil de repetir

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Datos interesantes sobre el Parque Nacional de las Islas Galápagos

Extensión: 6.912 km2.

Fecha de fundación: 1935. Incluido por la UNESCO en la lista de Bienes Naturales del Patrimonio de la Humanidad en 1978.

Localización: En pleno océano Pacífico, a 972 km al O de la costa de Ecuador.

Clima: De tendencia tropical, pero influido por la corriente fría de Humboldt; la temperatura media anual es de 23,8ºC, con poca variación estacional. Las lluvias pueden oscilar entre 3.000 mm en un año lluvioso y 100 en uno seco.

Ecología: Se han censado 700 especies de plantas vasculares, de las cuales 500 son endémicas del archipiélago; entre ellas destacan el lechoso, del que existen más de 20 variedades; el mangle blanco y el palosanto. Hay 306 especies de peces, 80 de aves, 22 de reptiles y 11 de mamíferos. Entre sus habitantes más emblemáticos destacan las tortugas gigantes del género Geochelone y las iguanas terrestre y mariana.

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