Viaje a Argentina
Del 26 de noviembre al 11 de diciembre de 2026
Día 1, jueves 26 de noviembre de 2026: MADRID – Buenos Aires – USHUAIA
Presentación en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas tres horas antes de la salida. Trámites de facturación y embarque. Salida a las 19h05 horas del vuelo AR1133 de la compañía AEROLÍNEAS ARGENTINAS con dirección Buenos Aires. Noche a bordo.
Día 2, viernes 27 de noviembre de 2026 è Llegada a USHUAIA
Almuerzo en Restaurante Maria Lola o similar.
Llegada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza (Buenos Aires) a las 04h10, hora local. Tras realizar los trámites migratorios y recoger el equipaje, tomaremos el vuelo AR1870 de Aerolíneas Argentinas hacia Ushuaia. Salida a las 06h50 con hora prevista de llegada a las 10h30. Llegada a USHUAIA y traslado al hotel.
El remoto archipiélago de Tierra de Fuego, el punto en el que la enorme cordillera de los Andes se encuentra con el mar, parece evocar la imagen legendaria del fin del mundo. Dividido políticamente entre Argentina y Chile, su pasado, repleto de naufragios, pueblos indígenas y fracasadas misiones, sigue envuelto en el mayor de los misterios. Aquí la naturaleza es llamativa y pródiga. Sus puertos se dedican al comercio y las refinerías de petróleo prosperan, al tiempo que los aventureros acuden para iniciar excursiones por la Antártida.
Los primeros habitantes llegaron por tierra firme hace más de 10.000 años, época en la que se supone que la isla no estaba separada del continente. Mucho más tarde, en 1520, la expedición de Magallanes, se adentró en el estrecho que actualmente lleva su nombre y descubrió la isla. Al observar fuego y humo en sus costas, los exploradores la llamaron Tierra de Fuego. Cuando llegaron los europeos existían varios grupos étnicos que estaban repartidos por toda la región. Luego llegarían los criadores de ovejas y los padres salesianos de Don Bosco, que levantaron su misión cerca de la actual Río Grande, la mayor ciudad de la región.
Con una población de más de 70.000 habitantes, USHUAIA ha sido considerada desde siempre como la ciudad más austral del mundo, título que, con unos 2.000 habitantes, le disputa hoy la localidad chilena de Puerto Williams. Se encuentra ubicada en el extremo inferior de isla Grande, que da a la bahía de Ushuaia en el canal Beagle, a tan solo 1.000 km de la Antártida, y a 4.000 km del Polo Sur. Los argentinos se refieren a ella como “el fin del mundo”, y es que la vista de las cumbres heladas del cerro Martial y el monte Olivia y las aguas heladas del canal de Beagle, crean en el viajero la peculiar sensación de encontrarse en el lugar más remoto del planeta. La ciudad fue fundada el 12 de octubre de 1884 por Augusto Lasserre como Fuerte Ushuaia sobre el asentamiento de una antigua misión anglicana. Entre 1884 y 1947 Ushuaia se convirtió en una colonia penitenciaria en la que se encarceló a criminales y prisioneros políticos. Con ello, el Gobierno argentino intentó poblar el lugar. A partir de 1950 se transformó en una importante base naval.
Después del almuerzo, realizaremos un breve paseo de orientación por la ciudad, una franja de empinadas calles y enmarañados edificios a los pies de los Andes. Durante la caminata tendremos oportunidad de detenernos en el Almacén de Ramos Generales, para disfrutar de un chocolate caliente.
Posteriormente visitaremos el Presidio del Fin del Mundo, que sustituyó las casas de madera y chapa donde se habían estado alojando los primeros presos. Su construcción, realizada por los propios reclusos, se inició en 1902 y concluyó en 1920. Constaba de cinco pabellones dispuestos en forma de estrella en torno a una rotonda central; cada pabellón tenía 76 celdas individuales. Caminaremos por sus pasillos estrechos y nos asomaremos a las celdas para imaginar cómo fue la vida en esta cárcel remota, en un viaje al pasado de la ciudad. La disciplina en el interior del presidio era muy severa, hasta el punto de que los condenados más peligrosos del país perdían su nombre por un número. Los presidiarios contribuyeron a satisfacer las necesidades de la incipiente ciudad: construyeron calles, puentes y otros edificios. El edificio alberga el Museo Marítimo y del Presidio, que repasa la historia de la Tierra de Fuego. Cuenta con distintas salas de exposición, distribuidas en dos plantas, donde se exponen diversos trabajos realizados por los presos, con maquetas de barcos de todas las épocas y mapas que narran las expediciones legendarias en Tierra de Fuego y en el Polo Sur. La visita termina con la réplica del faro del Fin del Mundo, que se hizo famoso por la novela homónima de Julio Verne.
Al término de nuestra excursión, regresamos al hotel.
Alojamiento en Fueguino Hotel Patagónico.
Día 3, sábado 28 de noviembre de 2026: USHUAIA
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en restaurante local.
Por la mañana nos desplazamos al Parque Nacional Tierra del Fuego, ubicado a unos 11 km de Ushuaia, es el único en Argentina que combina paisajes de montaña, bosque y costa marina en un mismo lugar. Es famoso por albergar el “Fin del Mundo”, donde termina la Ruta Nacional 3 y la carretera panamericana, que nace en Alaska y recorre cerca de 18.000 km, hasta llegar a Ushuaia. En el mismo se pueden apreciar lagos, lagunas y ríos, además de su salida directa al Canal Beagle; densos bosques nativos de coihue y canelo de hoja perenne y lenga de hoja caduca; flores como orquídeas, violetas y senecios. También abundan las aves: cóndores, albatros, cormoranes, gaviotas, golondrinas de mar o patos vapor. Las especies invasoras más comunes son el conejo europeo y el castor de Norteamérica que causan estragos ecológicos pese a su belleza y zorros rojos.
Después de cruzar el puente del Río Pipo, llegaremos a la Estación del Ferrocarril Austral Fueguino, para abordar el legendario Tren del Fin del Mundo, el ferrocarril más austral del planeta, una locomotora de época en la que reviviremos los 7 últimos km del antiguo recorrido que realizaban los presos para conseguir los materiales para la construcción del nuevo presidio. Durante algo menos de una hora, disfrutaremos de una experiencia a bordo de este ferrocarril, réplica del que utilizaban los presos a principios del siglo XX. Por medio de un sistema de audio individual podremos conocer la historia del lugar. El tren se interna en el Cañadón del Toro, cruza el río Pipo, sobre el “puente quemado”, donde se podrán observar las ruinas de madera del viejo puente, bajo las nuevas vías. La primera parada es en la Estación Cascada La Macarena, en la que podremos bajar para explorar la zona y ver la cascada, así como subir al mirador y contemplar la panorámica del valle del río Pipo y los cerros Guanaco y Portada. El tren continúa su marcha siguiendo el curso del río, atravesando sectores como el conocido como Cementerio, donde aún se ven los tocones de los árboles talados por los presos hace un siglo. El recorrido finaliza en la estación del parque.
Continuamos nuestra visita del parque, rodeados del bosque fueguino y su bella flora hasta llegar a la bahía Lapataia, donde un cartel indica el final de la mítica carretera panamericana. Desde aquí iniciamos el regreso a Ushuaia, haciendo una parada en el camino para admirar el Lago Roca, que se caracteriza por el color de sus aguas, que varía según el estado del tiempo. Caminaremos por su orilla, desde donde es posible apreciar el Cerro Cóndor, frontera natural con Chile. Aprovecharemos para tomaremos un aperitivo de Caña Legui, un licor fino argentino extraído de la caña de azúcar, y elaborado con una infusión de hierbas aromáticas, caramelo y cítricos, con un gran aporte de mandarinas que se macera en alcohol.
Después del almuerzo nos desplazamos al puerto turístico para comenzar la navegación por el Canal de Beagle, un estrecho paso marítimo de unos 240 km de longitud que conecta los océanos Atlántico y Pacífico. Actúa como una frontera natural entre Argentina (al norte) y Chile (al sur) y separa la Isla Grande de las islas Hoste, Navarino y otras menores. El nombre Beagle le fue dado en homenaje al buque británico HMS Beagle, que realizaba un estudio hidrográfico de las costas de la parte austral de América del Sur entre 1826 y 1830. Su comandante Robert Fitz Roy ordenó inspeccionar la parte norte de la bahía Nassau. Se descubrió un estrecho paso que desembocaba en un canal recto, al que se lo denominó Beagle. Este hallazgo fue crucial para la navegación de la época, ya que ofreció una ruta alternativa al Cabo de Hornos, uno de los puntos más peligrosos de la navegación mundial. Durante nuestro minicrucero tendremos oportunidad de avistar aves y mamíferos en su hábitat. El recorrido comienza navegando por la bahía de Ushuaia desde donde se obtiene una excelente vista panorámica de la ciudad rodeada de montañas. Después de atravesar el Paso Chico, que marca el inicio del Canal Beagle, pasaremos por el archipiélago Bridges hasta alcanzar la isla de los Pájaros, hábitat de cormoranes imperiales (de cuello blanco), cormoranes magallánicos (de cuello negro), albatros, patos o gaviotas, entre otras. Más adelante se accede a la isla de los Lobos, que presenta una importante colonia de lobos marinos. Se trata de una oportunidad única de apreciar, al mismo tiempo, lobos de un pelo y de dos pelos, para poder comprender sus diferencias. Nos emocionará especialmente alcanzar el Faro Les Eclaireurs (también denominado “Faro del Fin del Mundo”), que podremos fotografiar a placer desde todos los puntos de vista, donde naufragó el buque Monte Cervantes, una embarcación mixta de carga y pasajeros alemana, acaecido aquí en enero de 1930.
Finalizada la excursión, regresamos al hotel.
Alojamiento en Fueguino Hotel Patagónico.
Día 4, domingo 29 de noviembre de 2026: USHUAIA – CALAFATE
Desayuno buffet en el hotel. Cena en El Cucharón, o similar.
Por la mañana, traslado al aeropuerto de Ushuaia para tomar el vuelo que nos llevará hasta El Calafate. Salida del vuelo AR1895 a las 12h20 con hora prevista de llegada a El Calafate a las 13h40.
La Patagonia argentina es la región más extensa del país (algo más del doble que España), aunque posee la menor densidad de población (2,5 hab/km²). Abarca prácticamente toda la mitad sur del país, formada por las provincias de Chubut, Neuquén, parte de la Provincia de La Pampa, parte de la Provincia de Buenos Aires, el extremo sur de la Provincia de Mendoza, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur. Aquí la naturaleza es salvaje, árida y hermosa. Los espacios son inmensos, al igual que los silencios que reinan en ellos, con esa sensación extraña de estar más lejos de todo, pero a la vez, más cerca de uno mismo. Este vasto territorio está compuesto por lagos, altas cumbres, grandes glaciares, yermas llanuras y un agreste litoral. Además, la región se ha convertido en un paraíso paleontológico, ya que estuvo habitada por dinosaurios hace millones de años.
Los mapuches y los tehuelches eran los pueblos indígenas que vivían originalmente en Patagonia. El navegante portugués Fernando de Magallanes fue el primer europeo en llegar a la región, en el año 1520. Tras él llegaron aventureros, comerciantes y piratas, aunque no se creó ninguna colonia permanente hasta finales del siglo XVIII. Tras obtener la independencia de España, Argentina intentó poblar el territorio patagónico. En 1865 desembarcó en Puerto Madryn un grupo de colonos galeses. En esa misma década, el gobierno argentino lanzó diversas campañas militares contra los mapuches y los tehuelches, acabando con la resistencia indígena en la región. En el corazón del territorio mapuche se crearon ciudades como Junín de los Andes y Bariloche, que fueron habitadas por inmigrantes europeos. También se construyeron vías férreas, puertos y nuevos asentamientos para favorecer la próspera industria lanera. Hoy el petróleo, el gas y la pesca han desbancado a la lana como principal fuente de recursos de Patagonia. Por otro lado, el floreciente sector turístico está contribuyendo al bienestar de la región.
A la llegada, visitaremos el Museo del Hielo Glaciarium, un moderno centro dedicado al mundo de los hielos patagónicos y los glaciares, que nos ayudará a interpretar estas gruesas masas de hielo y nieve de la Patagonia que descubriremos en los días siguientes. Sus contenidos se presentan de manera artística, con interacciones y exhibiciones que incluye n efectos escénicos, lumínicos y presentaciones audiovisuales y multimedia así como un documental. El recorrido se inicia en la sala “De la nieve al hielo”, luego se pasa por la “Historia del planeta” y “Los glaciares en el mundo”. Además, conoceremos la anatomía de un glaciar a través de maquetas y material interactivo.
Para completar la visita, accederemos al subsuelo del Glaciarium donde se encuentra el Glacio Bar Branca, un bar de hielo de 80 m2, donde estaremos a 10° bajo cero rodeados de un gélido mobiliario hecho también con hielo. Al ingresar se nos provee de capa y guantes térmicos y durante 15 minutos disfrutaremos en este singular Ice Bar, de tragos libres de bebidas alcohólicas y sin alcohol.
Alojamiento en Imago Hotel & Spa.
Día 5, lunes 30 de noviembre de 2026: CALAFATE: navegación glaciar
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Refugio Spegazzini (frente al glaciar Spegazzini), o similar.
A primera hora partimos hacia el puerto de Punta Bandera, a 47 km de El Calafate, para embarcar en nuestro catamarán e iniciar la excursión de día completo navegación Todo Glaciares, que se realiza por el sector sur del Parque Nacional de los Glaciares. Esta zona se caracteriza por los magníficos glaciares que descienden desde el campo de hielo patagónico sur, una gran llanura nevada situada en lo alto de los Andes meridionales. Estos enormes casquetes de hielo continental son vestigios de la última glaciación, una época en la que se extendían más allá de sus límites actuales, pues ocupaban la estepa patagónica y abrían profundos valles a medida que avanzaban. Con la retirada de los glaciares a finales del pleistoceno, hace 10.000 años, estas grandes depresiones se llenaron de agua del deshielo y formaron los grandes lagos de la región. El lago Argentino, el mayor del país, es alimentado por varios ríos formados por el agua procedente del deshielo glaciar. Navegaremos por esta inmensa masa de agua entre glaciares e icebergs en busca del “Espíritu de los Glaciares”, que nos deparará una experiencia difícil de describir con palabras. Murallas de más de 50 metros de alto, hielos centenarios de azul profundo y majestuosos icebergs de hielo patagónico, son el marco para disfrutar de la naturaleza en toda su magnitud, que nos regalará unas imágenes inolvidables.
Comenzaremos nuestra navegación poniendo rumbo noroeste, hacia Punta Avellaneda. Atravesamos Boca del Diablo –el paso más estrecho del lago (800 m)–, para acceder al brazo Norte del Lago Argentino. Aquí el paisaje cambia y nos sorprenderán bosques, cerros de mayor altura y glaciares. Continuamos hacia el canal Upsala, donde podremos ver los témpanos más imponentes que se desprenden del glaciar Upsala, el segundo en tamaño del hemisferio Sur, con unas dimensiones de 53 km de largo por 13 km de ancho (más extenso que la ciudad de Buenos Aires), y cuyas paredes alcanzan la altura de 40 metros de promedio. Experimentarás la sensación inigualable de navegar entre témpanos.
Después de un tiempo de navegación continuamos rumbo sur y tomamos el canal Spegazzini en cuyas orillas se destaca una densa vegetación que forma espléndidos paisajes; es una de las zonas más húmedas del Parque Nacional y en medio de los bosques se destaca el glaciar Heim Sur, el glaciar Seco y el glaciar Peineta, que son la antesala del espectáculo mayor, el glaciar Spegazzini, que con sus paredes frontales de entre 80 y 130 metros sobre el nivel del lago, es el más alto del Parque Nacional. La vegetación a su alrededor produce un marcado contraste de colores, producido por la erosión del glaciar, la humedad, el viento y el sol. Debe su nombre al botánico Carlos Luis Spegazzini, quien fue el primero en estudiar la flora local. Este glaciar en general ha mostrado un comportamiento relativamente estable, ya que no ha experimentado un retroceso significativo, en comparación con otros glaciares patagónicos.
Y para coronar este momento, desembarcamos en la exclusiva Base Spegazzini, ubicada justo frente al glaciar. Iniciaremos una caminata por las pasarelas de 300 m, sin dificultad, y junto a la costa del lago, deteniéndonos en miradores con vistas a toda la Bahía de los Glaciares, hasta llegar al Refugio Spegazzini, donde disfrutaremos de nuestro almuerzo patagónico, con las increíbles vistas panorámicas de los glaciares Spegazzini y Heim.
Posteriormente, emprenderemos el regreso al Puerto Bandera por el Brazo Norte para luego navegar por el Canal de Los Témpanos hacia la pared norte del glaciar Perito Moreno.
Posteriormente, nos trasladamos al hotel en autobús.
Alojamiento en Imago Hotel & Spa.
IMPORTANTE: para las excursiones de El Calafate, es imprescindible llevar protección solar, ya que el sol es especialmente peligroso cuando se refleja en el hielo.
Día 6, martes 1 de diciembre de 2026: CALAFATE: glaciar Perito Moreno
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo Rte. Nativos de la Patagonia (en el Parque Nacional), o similar.
Después del desayuno partimos en autobús hasta el Parque Nacional Los Glaciares (Patrimonio de la UNESCO), que se encuentra a 80 km de nuestro hotel, para iniciar una nueva jornada inolvidable. Creado en 1937, es uno de los campos de hielo más dinámicos y accesibles de la Tierra.
Al salir de la ciudad, se puede observar el Lago Argentino con su Bahía Redonda, que presenta una interesante variedad de avifauna. Durante los primeros cincuenta kilómetros, el trayecto transcurre a través de la estepa patagónica. A partir del ingreso al Parque Nacional se percibe un drástico cambio en la vegetación que se enriquece con las especies típicas del bosque andino-patagónico: especialmente ñires, lengas y guindos, entre otros.
La mayor atracción del parque es el glaciar Perito Moreno, un impresionante rio de hielo que hunde sus bloques azules en las profundidades del lago Argentino. Posee una superficie de 257 km2, una longitud de 30 km y un frente de 4 km. La altura de la pared frontal oscila entre los 50 y 60 metros sobre el nivel del lago. Pero lo más excepcional es su avance constante: este río congelado desciende desde el campo de hielo continental, con el consiguiente desprendimiento y estallido de grandes témpanos de su cara frontal, que hacen del glaciar una maravilla en constante movimiento. Su contemplación es una experiencia muy emocionante no solo por su belleza visual, sino también por los constantes rugidos que se escuchan desde su interior. Bajo el glaciar, se filtra el agua de modo permanente, con lo que el hielo inferior poco a poco se va derritiendo y no puede soportar el peso, provocando el derrumbamiento del dique en una explosión de hielo y agua. Visualizar los enormes icebergs desprendiéndose y cayendo en el canal de los Témpanos es una experiencia tanto acústica como visual. El Perito Moreno avanza unos 2 m en el centro y 70 cm en los lados hasta tocar en algunos puntos la orilla de la península de Magallanes, obstruyendo el brazo del lago e impidiendo el flujo de sus aguas hacia el mar. Es el fenómeno conocido como ruptura, cuando el puente natural que se ha creado así, se erosiona lentamente bajo la presión del agua, y aparece entonces un arco que acaba por ceder, hundiéndose y creando un espectáculo natural de estremecedora belleza.
A la llegada, realizaremos la excursión conocida como Safari Náutico, que nos brindará la posibilidad de observar con una perspectiva totalmente diferente, las impresionantes paredes sur del glaciar Perito Moreno y sus continuos y estruendosos derrumbes sobre las aguas del lago Rico, uno de los brazos del lago Argentino. Navegaremos durante una hora aproximadamente y el barco se detiene a solo 300 metros de la pared sur del Glaciar Perito Moreno. Si el agua está en calma, se apagarán los motores y en el más profundo silencio podremos percibir con detalle la magia de este paisaje, escucharemos los truenos internos del glaciar y avistaremos de cerca los impresionantes desprendimientos que se producen.
A continuación, nos trasladamos hasta la zona de las pasarelas, que van desde el Brazo Rico hasta el Canal de los Témpanos, permitiendo diferentes vistas a través de distintos miradores ubicados frente al glaciar. Las pasarelas tienen una extensión de 5 km y están constituidas por escalinatas que descienden hasta llegar cerca del glaciar, lo que nos permitirá admirar desde una corta distancia las inmensas paredes de hielo que llegan hasta los 60 metros de altura, que junto con los desprendimientos que se producen constituye uno de los espectáculos más salvajes e increíbles del mundo. Dispondremos de tiempo libre suficiente para pasear, disfrutar del paisaje y hacer cientos de fotografías hasta la hora del almuerzo en el restaurante del Parque Nacional.
Finalizado esta excursión inolvidable, regresamos a EL CALAFATE, localidad que se halla a orillas del lago Argentino y al pie de la cordillera de los Andes. A la llegada, realizaremos un breve tour de orientación por esta pequeña y bulliciosa población turística, cuya denominación se debe a un pequeño arbusto de flores amarillas y bayas negras, símbolo de Patagonia. Sus frutos son comestibles y se utilizan para elaborar dulces y tartas en la zona. Quizás por eso la tradición afirma que quien come calafate alguna vez, siempre regresa. Fundada en 1927, lo que al principio no era más que un punto de aprovisionamiento para las carretas que iban y venían portando lana de oveja, se ha convertido en uno de los centros turísticos más importantes de Argentina. Cuando en 1960 una cadena internacional de televisión bajó a grabar los desprendimientos del glaciar Perito Moreno y la imagen dio la vuelta al mundo, los argentinos descubrieron que existía El Calafate. A partir de aquí, el pueblo experimentó un desarrollo vertiginoso, pasando de una población de 700 habitantes, hasta los 23.000 que posee actualmente. Durante el día permanece casi vacío, ya que casi todos los residentes parten a primera hora a los glaciares y a los lagos. Pero por la tarde-noche el aspecto es completamente diferente, y el lugar queda invadido por los que regresan. El Calafate solo tiene una calle principal importante, la avenida del Libertador, que divide en dos la ciudad. De un lado se recuesta sobre el glaciar, del otro faldea la montaña. Aquí encontraremos tiendas de recuerdos y de chocolates típicos, restaurantes y un microclima relativamente benigno debido a los esfuerzos que se realizaron para su reforestación.
Alojamiento Imago Hotel & Spa.
Día 7, miércoles 2 de diciembre de 2026: CALAFATE – BUENOS AIRES
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo libre. Cena show Tango en El Querandí (bebidas incluidas).
Tiempo libre hasta la hora indicada para el traslado al aeropuerto de El Calafate. Nuestro vuelo AR1895 parte a las 13h30, con llegada prevista a las 16h30 al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery de Buenos Aires. A la llegada, nos trasladamos directamente al hotel.
La Ciudad de BUENOS AIRES fue fundada dos veces. La primera fundación la realizó el español Pedro de Mendoza en 1536, quien la llamó Ciudad de la Santísima Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre. Solo duró solo un año, debido a las difíciles condiciones de vida que imperaban y al ataque de los nativos querandíes. La segunda fundación sucedió en 1580. Esta vez fue Juan de Garay quien, en nombre de la Corona española, la bautizó como Ciudad de Trinidad, empezando a desarrollarse a nivel social y político, en los actuales terrenos de la Plaza de Mayo. Durante los siguientes 196 años, Buenos Aires, dependiente del Virreinato del Perú, se hallaba alejado de los circuitos de comercio, ya que España privilegiaba los puertos del Pacífico, marginando a Buenos Aires, que recibían muy pocos navíos al año. Esto convirtió la ciudad en el paraíso de los contrabandistas que establecieron una red de comercio ilegal con Brasil. En 1776 se la designó como capital del nuevo Virreinato del Río de la Plata, comenzando a crecer comercialmente: su puerto y sus conexiones con las ciudades del interior se convirtieron entonces en su mayor fortaleza. A lo largo del siglo XIX se sucedieron luchas de poder entre Buenos Aires y el resto de antiguas provincias virreinales, que acabaron en una guerra civil. Luego llegaron tiempos de revoluciones buscando la independencia argentina, de la que Buenos Aires fue partícipe necesario y que llegaría el 9 de Julio de 1816.
Con la aparición de las industrias y el ferrocarril, durante la segunda mitad del siglo XIX, el puerto de Buenos Aires se convirtió en el punto estratégico de la actividad económica de un país que se conocía como “el granero del mundo”. Además, fue la puerta de ingreso de la llegada de la primera gran corriente migratoria para poblar la nación que impulsó el Estado argentino, dando lugar a una cultura ecléctica. La misma estuvo nutrida por españoles, italianos, sirios, libaneses, polacos y rusos. Más adelante, durante el siglo XX, tuvieron lugar otras oleadas migratorias que llegaron tanto desde el interior del país, como de otros países latinoamericanos e incluso de Asia. En 1880 se convirtió en la Capital Federal de la República Argentina. En 1910, fecha de su centenario, Buenos Aires era ya la mayor ciudad de América Latina, conocida como “la París de Sudamérica”, gracias a su arquitectura, parques y bulevares que diseñaron las elites porteñas con una fuerte impronta francesa. Tras los años de esplendor, la pobreza provocada por las dos guerras mundiales obligó a numerosos habitantes de los países limítrofes y de las provincias argentinas a emigrar a Buenos Aires, y la ciudad triplicó su población.
En 1946 llegó al poder Juan Domingo Perón que ha pasado a la historia por su populismo y por sus grandes reformas, pero sobre todo gracias a su mujer, Eva Perón. En la década de 1990 la ciudad vivió manifestaciones multitudinarias y alteraciones del orden público, es la época de las caceroladas. Hoy día, Buenos Aires se ha consolidado como una gran urbe cosmopolita y centro cultural, político y económico de América Latina, que ha sabido conservar su carácter portuario, sus antiguas tradiciones y algunos de sus entrañables rincones, componiendo un lugar capaz de sorprender y enamorar a todos los que la visitan.
Por la tarde, traslado al barrio de San Telmo, en el casco histórico de la ciudad, donde se halla El Querandí, (https://querandi.com.ar/), auténtico icono de la ciudad de Buenos Aires, para disfrutar de una inolvidable velada. Esta vieja casona de 1920, con su fachada art-déco, sus columnas salomónicas, sus pisos ajedrezados, sus arcos y escudos, nos invitarán a trasladarnos a otro tiempo, disfrutando de uno de los más auténticos y apasionados espectáculos de tango que la ciudad ofrece.
Iniciaremos la velada con una clase colectiva de tango, que nos permitirá hacer nuestros pinitos en esta enérgica danza, fusión de culturas africanas, criollas y europeas, caracterizada por el abrazo estrecho, la improvisación, el bandoneón y una temática nostálgica de desamor y pasión.
Posteriormente, disfrutaremos de la cena show de tango, que encierra la esencia de Buenos Aires, con la misma atmósfera que poseía a principios del siglo pasado, agregando, un servicio de excelencia, una exquisita carta gastronómica con platos regionales y vinos típicos argentinos y una actuación que brilla por su calidad y autenticidad. Heredero de las antiguas costumbres porteñas, el espectáculo ofrece un repaso de la historia del tango y de la de Buenos Aires, sus personajes y sus circunstancias desde 1860 hasta el día de hoy. El show tiene una duración aproximada de 75 minutos y está dividido en 5 bloques de época: “Orígenes”, “Inmigrantes y Arrabal”, “Gardel, el Tango Canción”, “Salones y Milongas”, “Modernismo”. Cinco parejas de baile, dos cantantes y un cuarteto acústico – piano, bandoneón, violín y contrabajo –, liderado por el maestro Ado Falasca, harán que la velada sea inolvidable.
Al finalizar el espectáculo, regresamos al hotel, que se halla ubicado en la avenida 9 de Julio, en pleno centro de la ciudad, a tan solo 200 metros del Obelisco. Una situación estratégica para que después de las visitas, podáis disfrutar de la atmósfera de Buenos Aires, pasear por sus calles, descubrir cafés o simplemente dejaros atrapar por la magia de la ciudad.
Alojamiento en Hotel Grand Brizo Buenos Aires.
Día 8, jueves 3 de diciembre de 2026: BUENOS AIRES
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Restaurante La Parolaccia, o similar.
Tanto hoy el día de hoy como mañana, los dedicaremos a descubrir la belleza de BUENOS AIRES, una ciudad apasionante, alegre y colorida que hay que degustarla con pasión, deleitándonos mientras percibimos cada uno de sus matices: la personalidad de sus coloridos barrios, el encanto de sus gentes y el sabor de sus ricos platos, mientras la nostalgia de los viejos locales de tango, envuelven la ciudad.
Poco queda en pie en la ciudad anterior a 1870. Los modernistas del siglo XIX contrataron a los mejores arquitectos europeos para que levantaran edificios que pudieran parecerse a Paris, Londres o Roma, y olvidar lo colonial. Así perecieron bajo el fervor europeísta, bellísimas mansiones de principios del siglo XVI.
Buenos Aires está dividida en “varias ciudades”, donde cada una responde a la arquitectura del momento y a los diferentes estilos de vida de sus habitantes. Es un gran conglomerado en forma de anillos concéntricos que la va rodeando y llega hasta un radio aproximado de 30 kilómetros.
Después del desayuno, iniciaremos la visita de la ciudad, por el sur de Buenos de Aires. Partiremos caminando desde nuestro hotel hacia el barrio de Monserrat, en lo que constituye el centro histórico de la capital, donde se asentaron los españoles cuando Juan de Garay fundó Buenos Aires por segunda vez en 1580. Aquí se encuentran las grandes instituciones nacionales, los edificios públicos, culturales y religiosos más antiguos y relevantes de la capital. Comenzaremos por la plaza de Mayo, caja de resonancia de los acontecimientos políticos del país y auténtico corazón de la ciudad. Durante el dominio español era una zona de mercado sin pavimentar que servía de punto de encuentro a marineros, comerciantes y funcionarios de la colonia. En la actualidad es el centro administrativo y comercial de la ciudad. Desde finales de la década de 1970 las mujeres pertenecientes a la asociación Madres de la Plaza de Mayo la recorren cada jueves, a las 15.30 horas, reclamando saber la verdad sobre el paradero de sus familiares desaparecidos durante la terrible dictadura. Su nombre constituye un homenaje al 25 de mayo de 1810, fecha de la independencia del país. Esta fecha simbólica está grabada en la Pirámide de Mayo, situada en el centro de la plaza. Mientras caminamos por ella, observamos los edificios más representativos como la Casa Rosada, palacio de estilo italiano, sede del Gobierno, construida entre 1862 y 1879 sobre el emplazamiento de un viejo fuerte; Domingo Faustino Sarmiento, el presidente del momento, la hizo pintar de rosa salmón para conciliar a los blancos (unitarios) y colorados (federales), las dos fuerzas políticas más influyentes de entonces en el país. El Banco de la Nación, rematado por una gran cúpula, que era la mayor de Latinoamérica cuando el banco se finalizó en 1943. La Catedral Metropolitana, un imponente templo de corte neoclásico, formado por un pórtico con 12 columnas que representan los doce apóstoles. Enfrente se sitúa el Cabildo, construido en 1725, es uno de los últimos edificios supervivientes de la época colonial, donde se celebraron los debates que conducirían a la independencia argentina.
El paseo continúa por el barrio de San Telmo, el más pequeño y otro de los más tradicionales y bohemios, conocido como el “barrio del Tango”. Aquí predomina el estilo colonial, con sus calles empedradas con adoquines, casonas del siglo XIX, patios con aljibes y faroles. Llegaremos hasta el Mercado de San Telmo, un histórico punto comercial techado, que en la actualidad se consagra como centro turístico por su valor cultural y gastronómico, aunque todavía conserva el espíritu de los primeros mercados. Fue construido para abastecer a la creciente cantidad de inmigrantes que venían del Viejo Continente. Inaugurado en 1897, conserva antiguos comercios de venta de verduras y carnes, que conviven con puestos de antigüedades y gastronomía de lo más variada.
Seguimos con el barrio de La Boca, situado en el límite sudeste de la ciudad, es una de las zonas más peculiares y turísticas de Buenos Aires, llena de color y de vida que nos ofrece instantáneas propias, con imágenes de postal. Al mismo tiempo, es uno de los más pobres de la ciudad. Sus habitantes tienen un marcado sentido de pertenencia con el barrio y suelen participar en diferentes actividades comunitarias. Adquirió renombre en el siglo XIX, cuando colonos genoveses comenzaron a construir sus casas a lo largo del muelle. No es posible hablar del barrio de la Boca sin hablar de fútbol. Este deporte es parte de la vida cotidiana del barrio y en especial el Club de Boca Juniors, que genera una verdadera pasión entre los vecinos, y cuyo estadio, conocido popularmente como “la Bombonera, se encuentra en el corazón del barrio. Recorremos su famoso Pasaje Caminito, una hermosa y breve calle peatonal de gran valor cultural, que constituye el único museo al aire libre de Argentina. Sus coloridas casas de chapa acanalada, sus típicas “cantinas” y “conventillos” (casas compartidas) y sus costumbres, reflejan la influencia de la inmigración europea del siglo XIX. Esta calle era una vía de ferrocarril que dejó de funcionar en 1920. En 1950 un grupo de vecinos, entre los que se encontraba el pintor boquense Quinquela Martín, decidieron recuperar esta vía de tren abandonada. En 1959 el gobierno municipal construyó allí una calle museo. A la inauguración acudió también el músico Juan de Dios Filiberto, quien compuso para la ocasión la partitura del tango que lleva el mismo nombre, Caminito. La letra, una melancólica reflexión sobre el paso del tiempo, fue escrita por el poeta Gabino Peñaloza quien, sin embargo, no pensó en este caminito a la hora de escribirla, sino en uno de la provincia de la Rioja.
Después del almuerzo, nos dirigiremos a Puerto Madero, el barrio más nuevo y menos convencional de la capital. En 1887, un comerciante llamado Madero tuvo la idea de construir un puerto moderno para mercantes. Sin embargo, a principios del siglo XX, los estrechos embarcaderos de ladrillo rojo se quedaron obsoletos con la llegada de los grandes cargueros, por lo que se construyó el Puerto Nuevo, cayendo Puerto Madero en el olvido y el abandono y convirtiéndose en una de las zonas de peor fama de la capital. Esta situación se prolongó hasta la década de 1990 cuando el Ayuntamiento lo rehabilitó, con un resultado asombroso: edificaciones entre los antiguos diques, anchos bulevares, paseos peatonales y varias torres, recuperando los adoquines que le dan un valor afectivo extra a la zona. Actualmente está considerado el barrio más caro de toda Latinoamérica, hogar de figuras destacadas del país, artistas, empresarios y deportistas, entre otros. Construido en su totalidad en terrenos ganados al río de la Plata, desde aquí se disfruta de una hermosa vista de los muelles y del propio río.
Finalizada la visita, regresamos a nuestro hotel.
Alojamiento en Hotel Grand Brizo Buenos Aires.
Día 9, viernes 4 de diciembre de 2026: BUENOS AIRES
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Restaurante Gran Paraíso, o similar.
Por la mañana nos sumergiremos en un viaje en el tiempo a la época dorada de las artes escénicas y la arquitectura porteña, visitando el Teatro Colón una de las óperas más grandes y fastuosas del mundo, a la altura de La Scala de Milán y la Ópera de París. Fundado en 1857 en la plaza de Mayo, el teatro se mudó en 1908 al edificio actual ubicado frente a la Plaza Vaticano, al son de las trompetas de Aida de Giuseppe Verdi. A partir de entonces se convirtió en un símbolo de la cultura argentina. Después de largos años de deterioros producto de la falta de mantenimiento, el edificio acometió una importante restauración, y el 24 de mayo de 2010, tuvo lugar la reapertura del teatro con la representación de la ópera La Bohème de Giacomo Puccini. A su escenario han subido incontables artistas de renombre, como los cantantes Enrico Caruso o María Callas, el compositor alemán Richard Strauss o el director italiano Arturo Toscanini. Fue construido durante 20 años por tres arquitectos, los italianos Francisco Tamburini y Víctor Meano, y el belga Julio Dormal, lo que explica su estilo ecléctico, mezcla de neorrenacentista italiano y barroco francés. La fachada, presenta capiteles jónicos y corintios en las plantas superiores sobre la hermosa entrada principal. Al cruzar el umbral, seremos recibidos por el majestuoso vestíbulo, un espacio que deslumbra con sus columnas de mármol rojo veronés. Contemplaremos sus techos altos y lámparas de bronce que nos transportarán en el tiempo. La visita guiada, continúa hacia la Galería de Bustos, donde descubriremos los rostros de las figuras más ilustres de la escena artística, como Mozart, Beethoven, Bellini o Verdi, entre otros. Después, el recorrido nos llevará al Salón Dorado, una auténtica muestra del esplendor del estilo beaux arts. Sus paredes recubiertas con detalles hechos con pan de oro, los imponentes espejos y las arañas de cristal nos envolverán en un ambiente de elegancia absoluta. La impresionante escalera principal, fue construida con mármol de Carrara, con pasamanos de mármol portugués rematados por dos cabezas de león labradas a mano. La Sala Principal, el auténtico corazón del teatro, posee una capacidad para casi de 3.000 espectadores en seis pisos, y una acústica que raya la perfección. Allí, quedaremos sobrecogidos ante la cúpula pintada por Raúl Soldi, decorada con bailarines, músicos y cantantes de ópera. La mirada se nos perderá entre las butacas de terciopelo rojo y los palcos con ornamentos dorados que completan el cuadro de opulencia y elegancia. El escenario tiene 35 m de ancho por 34 m e profundidad, mientras que la araña central, construida en Francia, consta de 700 lámparas eléctricas y está considerada una gran obra de cincelado de la época.
Posteriormente, ya en la zona Norte y las áreas residenciales, tendremos una panorámica del barrio de Palermo, otro distrito muy diferente de esta camaleónica ciudad, mezcla de bohemia y señorío, y donde se halla el “Barrio Parque” (también conocido como Palermo Chico), un pequeño enclave residencial al norte de Palermo, donde viven los ricos y famosos, y se sitúan muchas embajadas y otros sitios emblemáticos como la Biblioteca Nacional, la Facultad de Derecho, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) y el Parque 3 de Febrero, que alberga el Rosedal, el Jardín Japonés, el Jardín Botánico y el Planetario.
El tour continúa hacia el barrio de La Recoleta, uno de los más sofisticados y cotizados de la ciudad, donde se encuentran algunas de las tiendas más caras. Empezó a desarrollarse hacia finales del siglo XIX, cuando la aristocracia porteña, huyendo de las epidemias de fiebre amarilla, abandonó San Telmo para establecerse en esta zona. El distrito fue llamado así en honor a la orden monástica Agustina de los Recoletos Descalzos, quienes a comienzos del siglo XVIII establecieron una modesta capilla y un pequeño claustro. Todo el barrio se encuentra rodeado de atractivos espacios verdes que exhiben orgullosos sus árboles centenarios. Dispondremos de tiempo libre para visitar la mundialmente famosa Librería El Ateneo Grand Spendid, reconocida como una de las más hermosas del mundo. El edificio fue inaugurado en 1919 como el Teatro Grand Splendid. El teatro cerró en el año 2000 debido a dificultades financieras, siendo remodelado para reabrir como librería ese mismo. Conserva la cúpula con frescos de Nazareno Orlandi, las barandas originales, las molduras doradas y el telón de terciopelo. El antiguo escenario del teatro hoy alberga un café.
Nuestra última parada será para conocer el célebre cementerio de La Recoleta (antiguo huerto monástico) monumento histórico nacional y uno de los puntos más destacados de Buenos Aires. Esta increíble ciudad de los muertos atrae visitantes por su rica arquitectura y por la importancia de las personalidades allí sepultadas. Sus 55.000 m2 albergan más de 6.400 tumbas y mausoleos. Concebido por Bernardino Rivadavia y diseñado por el francés Próspero Catelín, fue abierto en 1822. Es uno de los cementerios con más riqueza histórica y arquitectónica del mundo. Se accede por un espléndido pórtico, y cuenta con amplias avenidas arboladas, estrechas calles flanqueadas por impresionantes estatuas y sarcófagos de mármol, fachadas pulidas y estrechos y oscuros callejones. Las criptas son visitables y podemos ver los polvorientos ataúdes, con restos del sector más elitista de la urbe. Antiguos presidentes, héroes militares, políticos y personajes ricos y famosos, descansan en este lugar. Pero sin duda, la gran estrella del cementerio y lo que todo el mundo quiere ver, es la tumba de Eva Duarte de Perón. A 200 metros de la entrada principal, se alza la bóveda de la familia Duarte –cinco metros bajo tierra en el segundo sótano–, muy sencillo y alejado de la ostentación de otros, pero siempre con gente, y lleno de ramos de flores frescas.
Frente a ella, la plaza de la Recoleta, núcleo de cafeterías y restaurantes que se extienden desde la calle Quintana hasta la calle Vicente López. El más tradicional, La Biela, es el lugar para ver y dejarse ver de la “gente guapa” porteña, y donde podremos tomarnos un café. Inaugurado a comienzos de la década de 1850, el local sigue conservando el encanto propio de otros tiempos. Pero la fama del local le vino durante la década de 1950, cuando los pilotos de coches de carreras se reunían después de correr. Otros famosos personajes como Borges, Cortázar, Bioy Casares, Ernesto Sábato, Joaquín Sabina, Serrat, y una lista interminable, han disfrutado de sus exquisitas pastas y cafés.
Posteriormente, regresamos al hotel para disfrutar del resto de la TARDE LIBRE para que podáis recorrer a vuestro aire la ciudad. Recomendable una visita al Café Tortoni, que se encuentra a 10 minutos de nuestro hotel, para disfrutar de un exquisito alfajor de dulce de leche.
Alojamiento en Hotel Grand Brizo Buenos Aires.
Día 10, sábado 5 de diciembre de 2026: BUENOS AIRES – SALTA
Desayuno picnic. Almuerzo libre. Cena en Restaurante José Balcarce o similar.
A la hora prevista, traslado al Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery para tomar el vuelo con destino Salta. Salida del vuelo AR1498 a las 14h40 con hora prevista de llegada a Salta a las 16h55.
Situada entre las fronteras de Chile, Bolivia y Paraguay, el noroeste de Argentina (conocida como NOA), es una región con una identidad cultural y geográfica única, caracterizada por sus paisajes de montaña, su rica herencia precolombina y sus pueblos tradicionales. Se trata de “otra” Argentina, muy diferentes al resto del país. Agrupa a las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca, una zona de altas montañas, que se desploma desde las estribaciones de la cordillera de los Andes –cuyos gigantescos picos se alzan entre los 3.000 y 6.000 metros–, hasta los apenas 200 m sobre el nivel del mar. El paisaje posee una diversidad extraordinaria: imponentes cimas, volcanes de nieves eternas, colinas áridas cubiertas de cactus, profundas quebradas, desiertos silenciosos de tierra roja, así como fértiles valles con una vegetación exuberante. Una región auténtica y cautivadora, cuna de la Independencia nacional. Sus gentes también son muy distintas a las del resto del país. Muchos de sus habitantes son indios y mestizos que todavía hablan la lengua de sus antepasados –el quechua–, y conservan ritos y costumbres ancestrales, como el de implorar a la Tierra Madre, la Pachamama, para que no permita que les falte el maíz y el ganado; los instrumentos musicales andinos y sus ritmos, los bailes, los telares tradicionales, o el transporte a lomo de burro en las alturas. En épocas prehispánicas, el noroeste era la zona más poblada del actual territorio argentino. A partir de 1470, algunos de los pueblos allí asentados, fueron dominados por el Imperio Inca en su expansión hacia el sur. Tras su colapso, los españoles comenzaron a conquistar y colonizar estas regiones a mediados del siglo XVI. El encuentro entre los conquistadores españoles y las civilizaciones indígenas que se vivió en esta región, provocó una fusión más o menos lograda, originando un cierto mestizaje. Las sucesivas oleadas de inmigración no afectaron demasiado a estas apartadas tierras, con lo que todavía en la actualidad, Argentina no ha conseguido integrar esas regiones a su desarrollo económico y social.
La ciudad de SALTA es la capital de la provincia homónima. Bautizada con el topónimo aimara Sagta, que significa “hermoso”, la ciudad hace honor a este nombre con su impresionante paisaje andino, sus edificios coloniales y neocoloniales bien conservados y su magnífica escena cultural y gastronómica. El 16 de abril de 1582, Hernando de Lerma fundó San Felipe de Lerma, aunque siguió prevaleciendo el nombre aborigen. Fue uno de los nuevos asentamientos en una región de importancia estratégica para los españoles por las rutas de transporte y comunicaciones entre Perú, el rico Potosí (actual Bolivia) y el Río de la Plata. Salta perteneció al virreinato de Perú hasta 1776, año en que el rey de España creó el virreinato del Río de la Plata, al que se adjudicó la ciudad. Entre estas dos fechas, la ciudad prosperó rápidamente pues era abastecedora de materias primas para el opulento Potosí. La rebelión contra el dominio español estalló en esta zona, con la victoria de las tropas argentinas del general Belgrano en la batalla de Salta (1813). No obstante, la independencia, que se logró en 1816, provocó la decadencia de Salta, que quedó arruinada tras la lucha. La recuperación llegó en el siglo XX, con una nueva inmigración extranjera, la construcción de una línea de ferrocarril y el nacimiento de una economía basada en el cultivo del tabaco, caña de azúcar, maíz, cereales y fruta. En las últimas décadas, el desarrollo del sector turístico ha sido una de los motores del crecimiento sostenido de la ciudad. Actualmente cuenta con una población de 540.000 habitantes.
A la llegada realizaremos una breve visita de Salta, una de las ciudades más hermosas de Argentina, y donde la influencia española se encuentra mejor preservada: casas señoriales, balcones de madera, porches y verjas recargadas, con patios interiores decorados alrededor de un aljibe y una fuente. Durante nuestro paseo conoceremos la Plaza Principal 9 de julio, en el centro histórico, con sus majestuosos árboles que arropan la imponente estatua de Juan Antonio Álvarez de Arenales, héroe de la guerra de la Independencia. La plaza se encuentra rodeada de algunos de los edificios más importantes de la ciudad. Entre ellos destaca la alta silueta rosa y blanca, con sus cúpulas de color azul intenso de la Catedral Basílica de Salta, construida en 1882, está dedicada a la virgen del Milagro. La fachada se enmarca en un estilo italiano clásico, con frisos y cornisas muy trabajadas sobre las que se asientan dos campanarios con arcos que rematan en una cruz de hierro forjado. De corte basilical y tres naves, posee una ornamentación exuberante en policromías, creando uno de los entornos religiosos más bellos del país. Otro importante edificio es el Cabildo, reconocible por sus soportales y su torre. El edificio, construido a principios del siglo XIX, se articula en torno a seis patios y un largo balcón cubierto que da a la plaza. Fue el centro administrativo de la ciudad y actualmente es sede del Museo Histórico del Norte. Mientras caminamos por las callecitas de la ciudad podemos admirar algunas de las casas que quedan de la época colonial con sus fachadas ornamentadas, con sus llamativos balcones, hasta llegar a la Iglesia de San Francisco. Levantada en 1592, sufrió dos incendios, adoptando su forma actual en la segunda mitad del siglo XIX, destacando su fachada de estilo barroco italiano, opulenta y recargada. En 1881 se construyó el campanario, de 53 m de altura, que tiene una campana fabricada con el metal fundido de los cañones de la batalla de Salta.
Alojamiento en Casa Real Hotel.
NOTA: esta noche debemos preparar una mochila o bolso de mano con los elementos y ropa necesaria para este recorrido de 2 días y 1 noche, alojados en la Quebrada de Humahuaca.
Día 11, domingo 6 de diciembre de 2026: SALTA – Purmamarca – Salinas Grandes – HUACALERA
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Hostería las Nubes, o similiar.
A primera hora de la mañana salimos por carretera en dirección a Purmamarca. Será una jornada un poco más dura y muy diferente a los días anteriores, aunque verdaderamente apasionantes. A través de la carretera a las nubes, que durante un tiempo corre paralela a las vías del mítico tren de las nubes, disfrutaremos de un paisaje excepcional, que asciende poco a poco por la Quebrada del Toro, un lugar árido y salvaje que sorprende por el brillante azul del cielo y los cerros multicolores cubiertos de cardones y arbustos, en la más prístina atmósfera andina. Después la carretera avanza junto al río Tastil y discurre en medio de un desfiladero de rocalla marrón y ocre que conduce al pueblo de Santa Rosa de Tastil, a 105 km de Salta, que será nuestra primera parada. Aquí encontramos las ruinas de un poblado preincaico, uno de los más importantes de la región. Ubicado a 3.000 metros de altura, en un cerro rodeado por las aguas de los ríos Tastil y Las Cuevas, el asentamiento presenta el aspecto de un inmenso colmenar que se extiende en una superficie de más de cien hectáreas. En los alrededores es posible encontrar numerosos petroglifos. Las ruinas forman parte de Qhapaq Ñan (Patrimonio de la UNESCO), un complejo sistema vial que durante el siglo XV los incas unificaron y construyeron como parte de un gran proyecto político, militar y administrativo. Según las crónicas, Tastil era el sitio de reunión donde los indígenas intercambiaban sus productos. En su época de esplendor llegó a tener más de 2.000 habitantes.
Después de Tastil la carretera asciende hasta los 4.039 m al abra Muñano, en una de las entradas más fascinantes de la Puna. La Puna argentina es una región de los Andes formada por altas mesetas separadas por pequeñas sierras onduladas. La Puna llega hasta Perú y sus altitudes están entre 3.500 y 4.800 metros, lo que la convierte en la segunda altiplanicie de la Tierra detrás del Tíbet. Se caracteriza por una gran variedad de paisajes, desde las inmensas estepas desérticas a los estrechos valles pre-andinos, pasando por los salares y las lagunas pobladas de flamencos rosas. A causa del frío, la altitud y la sequía, la vegetación es escasa, baja y sin vigor. Es posible cruzarse con rebaños de llamas que crían las comunidades de indios kolla, así como guanacos y vicuñas salvajes; también es posible ver planear a los cóndores sobre las sierras. Alrededor de estas extensas planicies desiertas y barridas por el viento, se levantan antiguos volcanes o altas colinas de laderas coloridas que rozan las grandes nubes que atraviesan un cielo inmenso. Llegamos a San Antonio de los Cobres, un pueblo típico de la Puna salteña, que se encuentra a 3.750 m de altura (el centro urbano más elevado del país). El pueblo cuenta con algo más de 5.000 habitantes y sus principales actividades económicas son el tejido y la artesanía. Se trata de un típico enclave del altiplano, con casas de adobe y calles casi desiertas.
Después de un ligero almuerzo por la altitud, el viaje continúa hasta Salinas Grandes, justo en el límite entre las provincias de Salta y Jujuy, en una remota zona de la Puna, y a unos 3.350 m sobre el nivel del mar. Es el tercer salar más grande de Sudamérica, con una extensión mayor a las 12.000 hectáreas a cielo abierto. Se trata de un antiguo lago que hace casi 10 millones de años, después de secarse, se convirtió en una corteza de sal de 525 km2 y hasta medio metro de espesor. Su sal es continental, no marina, procedente de la intensa actividad sísmica de los volcanes de los alrededores. Los días claros, el contraste entre el azul del cielo y la extensión blanca y agrietada es cegador, por ello conviene llevar gafas de sol para visitarlo (además de sombrero y crema solar). Al fondo se suceden los estanques que, llenos de agua, desprenden hermosos reflejos azules. El silencio es prácticamente total y cada paso al avanzar sonará crocante a los oídos. Alrededor, los obreros de la explotación, envueltos en telas para protegerse del sol y de las quemaduras vinculadas a la reverberación, tienen una apariencia fantasmagórica. Para recoger la sal, se cortan grandes bloques rectangulares que se transportan con máquinas y camiones o se hacen montículos de sal y se carga a mano en sacos.
A continuación, iniciamos un leve descenso por la Cuesta de Lipán, con vistas espectaculares. El itinerario continúa hasta Purmamarca (2.192 m), un pequeño pueblo de origen prehispánico –fue una antigua posta del Camino del Inca–, que cuenta con algo menos de 2.000 habitantes. Enclavado en una de las numerosas quebradas laterales que mueren en la de Humahuaca, es uno de los pueblos más típicos y hermosos de toda la quebrada. Sumido en una calma absoluta, en su plaza central hay instalado un mercado permanente donde artesanos y comerciantes despliegan sus tesoros: tejidos de vivos colores, muñecas de trapo, alfombras y otros artículos regionales. Frente a la misma, se encuentra el Cabildo, un pequeño edificio de estilo colonial y la iglesia de Santa Rosa de Lima (1648), con una arquitectura de volúmenes sencillos, torre única y gruesos muros de adobe revocados con cal, asentados sobre cimientos de piedra. Las pequeñas casas de adobe están adosadas al abrigo de una curiosidad geológica natural, el Cerro de los Siete Colores, el principal atractivo de la ciudad, cuyo nombre le viene dado por la extraordinaria policromía de la quebrada, cuyos tonos abarcan el gris, marrón, violeta, verde grisáceo en unos casos, rosa, rojo u ocre en otros. Deberemos abrir bien los ojos para no perder detalles de las capas rústicas que conforman las rocas, como también los matices intensos de la escala cromática de cada una de ellas.
Finalizada la visita, continuamos recorrido en ascenso, hasta llegar a nuestro hotel en Huacalera a 2.641 metros sobre el nivel del mar.
Alojamiento Hotel Huacalera.
NOTA: para el tramo Salta-Santa Rosa de Tastil-Huacalera, el transporte será en furgonetas Toyota Hilux 4×4. Para el resto del minicircuito utilizaremos un autobús normal.
Día 12, lunes 7 de diciembre de 2026: HUACALERA – Uquía – Humahuaca – Maimará – Tilcara – SALTA
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo Bodega Kindgard, o similar.
Iniciaremos el día con la visita de UQUÍA (2.858 m), un apacible pueblo perdido de apenas 520 habitantes, construido con adobe en torno a una encantadora plaza. Aquí visitaremos la inusual iglesia de San Francisco de Paula (1691), una de las más hermosas de la región. Tanto la iglesia como su torre están pintadas de blanco. En la decoración interior llama la atención el retablo dorado (1699), con paneles bellamente pintados, probablemente obra de artesanos de Potosí (Bolivia). Pero el verdadero tesoro de la iglesia es su colección de pinturas que representan a 9 arcángeles arcabuceros, unas enormes figuras aladas, armadas hasta los dientes y vestidas como aristócratas del siglo XVII, con brocado, camisas de encaje, sombreros de ala ancha, fajas y cintas de seda. Se presentan en diferentes posturas y enmarcados con cadenas de flores, cada uno identificado con su nombre. Se trata de una representación nada ortodoxa de estas criaturas celestiales mensajeras de Dios que atraen por su carácter casi único. Los óleos son de los siglos XVII y XVIII, atribuidos a la célebre escuela de Cuzco, cuyo estilo barroco integraba iconografía católica con motivos del imaginario indígena.
Toda la zona en la que nos encontramos está dentro de la conocida como Quebrada de Humahuaca (Patrimonio de la UNESCO), un valle andino de 155 kilómetros de extensión, ruta natural de todas las grandes migraciones hacia el sur, que concentra algunas de las últimas tribus andinas de Argentina que reivindican su herencia inca. Por este motivo, es un auténtico reducto de la cultura amerindia del país. A lo largo del valle, además de las huellas de una ocupación prehistórica, se descubren pintorescas y acogedoras poblaciones precolombinas, cada una con su histórica iglesia de adobe, y se comprende cómo utilizaron los incas lo que era entonces una vía comercial de primer orden en su imperio. De la herencia amerindia perdura una artesanía de gran calidad y una agricultura que no ha cambiado desde hace siglos, con un hábitat idéntico y costumbres particularmente pintorescas como las del carnaval o la fiesta de la Pachamama (Madre Tierra). En la música se da también un mestizaje entre instrumentos indígenas, cantos quechua, música aimara de los incas y ritmos españoles, así como una lengua curiosa, un español influenciado por la estructura lingüística del quechua. Pero el valle conserva también la huella de la colonización española que tuvo lugar a mediados del siglo XVI como, por ejemplo, el trazado de los pueblos en torno a una plaza central en la que se alzan el cabildo y la iglesia. En esta época, la Quebrada servía de enlace entre dos posesiones españolas, el virreinato del Perú y el que más tarde sería el del Río de la Plata. Durante las luchas por la independencia argentina, esta ruta natural vio pasar a los ejércitos españoles que llegaban de Bolivia, siendo escenario de batallas decisivas protagonizadas por el ejército del Norte del general Manuel Belgrano. La Quebrada corre paralela a la cadena de los Andes que forma una amplia garganta, cavada laboriosamente por el río Grande que fluye a más de 2.000 m de altura. La intensa actividad geológica de la región, provocó levantamientos y plegamientos sucesivos de las capas de sedimentos, que dieron a las colinas y montañas formas extrañas, todas muy distintas. La composición geológica de sus estratos sedimentarios es muy diversa y da lugar a una fantástica variedad de colores que dependen de los minerales que contiene: hierro, cobre o manganeso. Enmarcado por estas laderas de colores vivos, el río, que permanece seco durante el verano austral, riega la Quebrada durante el invierno y hace surgir un oasis de pálido verdor.
Nuestra siguiente parada será en HUMAHUACA (2.939 m), localidad que se halla en medio de un paisaje sobrecogedor, lleno de colores y bajo un cielo profundamente azul. Se trata de la localidad más antigua e importante históricamente de la Quebrada. Fundada por Juan Ochoa de Zárate en 1591 sobre un asentamiento indígena preexistente a orillas del Río Grande de Jujuy, cuenta hoy día con una población de unos 13.000 habitantes. Se destaca por su puro perfil arquitectónico colonial con casas de adobe, angostas calles adoquinadas y faroles de estilo colonial, pero, principalmente, por la calidez de sus pobladores. Durante nuestro paseo nos detendremos en la plaza principal, pavimentada con adoquines, y adornada con grandes pimenteros. En torno a ella se agrupan los principales monumentos y edificios históricos, como la iglesia de la Candelaria, construida en 1642 por los jesuitas; el Cabildo, edificio de estilo colonial muy particular. Bajo el reloj de la hermosa torre, un autómata con la efigie de San Francisco Solano, todos los días con una precisión mecánica, bendice la ciudad a mediodía.
A partir de aquí comenzamos a descender. Atravesaremos el Trópico de Capricornio (23º, 27´), punto que viene señalado por un monolito y donde, previamente, realizaremos una parada para foto.
Continuaremos el descenso hasta llegar a TILCARA (2.465 m), –“estrella fugaz” en lengua quechua– un animado pueblecito, en el centro de la Quebrada. Aquí visitaremos el Pucará, una antigua fortaleza omaguaca. Fue descubierta en 1908 por Juan Bautista Ambrosetti y su discípulo Salvador Debenedetti, considerados los iniciadores de la ciencia arqueológica en la Argentina. Los pucarás eran asentamientos de altura, situados en lugares estratégicos ya sea para defensa o como punto de control del transporte de mercancías, aunque en ocasiones, tenían fines sociales y religiosos. Desde esa altura también podían controlarse los campos de cultivo circundantes y las viviendas de los campesinos en los terrenos bajos. Construido entre los siglos XI y XV (aunque el lugar fue habitado desde mucho antes), esta fortaleza presenta la mayor densidad de ocupación de todo el valle, y nos da una idea de la organización de estos pueblos. Las estructuras, son parte de las antiguas viviendas, talleres, plazas y espacios ceremoniales. Fuera del área residencial se hallaba la necrópolis con más de un centenar de sepulcros cilíndricos. Asimismo, el sitio está dedicado también a la conservación de la flora nativa de la región, siendo la especie más emblemática y visible el cardón, una especie de cactus que puede alcanzar los 15 metros de altura. Para las comunidades locales, los cardones son considerados “guardianes” o “viejos” que vigilan los cerros.
Finalizada la visita, continuamos ruta hasta llegar a MAIMARÁ (2.383 m), una localidad donde el tiempo parece haberse detenido en sus calles de tierra batida. Aquí se encuentra uno de los lugares más icónicos de la Quebrada: la Paleta del Pintor, en la que los plegamientos rocosos han formado espectaculares ondulaciones de colores. En una ladera próxima descansa el cementerio de la localidad, sembrado de tumbas de diferentes colores y cruces, que le dan un aspecto muy singular. Nos detendremos unos minutos para foto, y continuaremos el camino de regreso hasta la ciudad de Salta.
El almuerzo lo tendremos en el restaurante de la Bodega Kindgård, un lugar con una larga historia que une siete generaciones de cuatro países y un ferroviario trentino que en 1907 miró por la ventanilla del tren y decidió quedarse. Apostaron inicialmente por tres variedades principales; malbec, syrah y cabernet franc. En una segunda etapa ampliaron el horizonte con pequeños viñedos de torrontés, riesling y chardonnay en blancas y merlot, cabernet sauvignon y garnacha en tintas. Una mención particular merece la experimentación actual con uvas criollas. Degustaremos tres vinos emblemáticos de esta bodega maridados con un sabroso menú con productos de la tierra.
Alojamiento en Casa Real Hotel.
Día 13, martes 8 de diciembre de 2026: SALTA – IGUAZÚ
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo libre. Cena en Almacén Yabuticaba, o similar.
Por la mañana, visitaremos el Museo de Arqueología de Alta Montaña, inaugurado en 2004, presenta colecciones asociadas a las ceremonias realizadas en las altas cumbres de los Andes. Su colección principal se refiere al descubrimiento en 1999, cerca de la cumbre del volcán Llullaillaco (6.739 m), de las momias intactas de dos niños (una niña y un niño de 6-7 años) y de una joven, La Doncella (de 15 años), que fueron entregados a los dioses en el contexto de la ceremonia incaica Capacocha. La exposición permanente incluye más de 150 objetos que fueron colocados junto a los pequeños para que los acompañaran en su viaje al otro mundo; entre ellos, tiernos juguetes rituales con los que estos niños seguro que habrán jugado. Los cuerpos fueron enterrados en el siglo XV, poco antes de la llegada de los españoles, y se encuentran en perfecto estado de conservación (sorprendente el pelo, lleno de trenzas) gracias al frío y la sequedad del aire, lo cual ha permitido comprender aspectos de la cultura inca y de sus ritos de sacrificio.
Durante la visita se explica la organización social de los pueblos, la agricultura de montaña y los sacrificios de niños, de matrimonios simbólicos y de ritos de fertilidad. Al final de las ceremonias dedicadas al ancestro inca Mama Huaco, se drogaba a los niños y se les enterraba vivos, a gran altitud, junto a un rico ajuar. Además de objetos y tejidos de esta cultura, por razones de conservación, el museo va rotando la exposición de las tres momias del Llullaillaco, más una cuarta momia, la llamada Reina del Cerro, hallada en 1920 en el cerro Chuscha (5.175 m) en la provincia de Salta.
Posteriormente nos trasladamos al aeropuerto de Salta. Nuestro vuelo AR1795 parte a las 15h15, con llegada prevista a Puerto Iguazú a las 17h00.
Llegada a la ciudad de PUERTO IGUAZÚ y traslado a nuestro hotel. De camino, realizaremos un par de breves paradas. La primera de ellas en el punto denominado la “Triple Frontera”, lugar desde el que se disfruta de una panorámica de los límites de los tres países: Argentina, Brasil y Paraguay. En la zona se encuentran las ciudades de Puerto Iguazú (Provincia de Misiones, Argentina), Foz do Iguaçu (Estado de Paraná, Brasil) y la Ciudad del Presidente Franco (Departamento de Alto Paraná, Paraguay). Las fronteras de estos tres países, en esta zona, siguen el curso de los ríos Iguazú y Paraná. El puente Tancredo Neves cruza el río Iguazú y conecta las citadas ciudades argentina y brasileña. Sobre el río Paraná, el puente de la Amistad une las mencionadas ciudades brasileña y paraguaya. En el área, hay un obelisco en cada país con los colores de la bandera nacional correspondiente.
Alojamiento en Mercure Iguazu Hotel Iru.
NOTA: este día es festivo en Salta, y desde la municipalidad no nos han podido confirmar si el museo permanecerá abierto. En el caso contrario, sustituiríamos la visita al mismo por otra actividad.
Día 14, miércoles 9 de diciembre de 2026: IGUAZÚ (cataratas del lado brasileño)
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Restaurante Cocar (en el Parque Nacional do Iguaçu), o similar.
El bosque subtropical del Parque Nacional Iguazú (Patrimonio de la UNESCO), creado en 1934, alberga una de las principales maravillas naturales del mundo: las impresionantes cataratas de Iguazú. Es imposible no sucumbir a este potente espectáculo que surge de las entrañas de la Tierra.
Las cataratas se formaron hace unos doscientos mil años, a partir de una falla geológica en el macizo de Brasilia. Esta fractura generó un desnivel en el cauce del río Paraná que hizo que la desembocadura del río Iguazú se convirtiera en una abrupta cascada. Las sucesivas capas de roca volcánica depositadas durante los siguientes millones de año, dieron origen a los distintos saltos.
Fue un español, el adelantado Álvar Núñez Cabeza de Vaca, quien descubrió las cataratas de Iguazú en 1542. Tras haber recorrido América del Norte, desde California hasta Nuevo México, el explorador se dirigió hacia la colonia de Asunción, punto estratégico para conquistar el Imperio Inca, cuando se topó con estos asombrosos torrentes de agua. Fascinado por su belleza las bautizó como Saltos de Santa María. Hasta mucho más tarde no recuperarían su nombre original guaraní (i=agua; guazú=grande). Pero con la expulsión de los jesuitas, las cataratas volvieron a “desaparecer” del mapa y no fueron redescubiertas hasta el año 1881.
En 1934 se crea el Parque Nacional del lado argentino y en 1939 el del lado brasileño. El parque se extiende 50 km a lo largo del río Iguazú y ocupa más de 2.500 km2, de los cuales 676 km2 corresponden al lado argentino y 1.852 km2 al lado brasileño. En conjunto, las cataratas forman un amplio arco de 3 km de extensión en forma de U, en los que se distribuyen 275 saltos, de los cuales el 80% están ubicados en el lado argentino. La altura de estos saltos varía entre 50 y 85 metros, siendo la caída estrella la de la Garganta del Diablo. Las cataratas, están formadas por las aguas del Río Iguazú, que recorre de este a oeste 1.320 km, hasta desembocar en Foz de Iguazú. El río Iguazú sale por el este de la ciudad de Curitiba, cerca de la Serra do Mar, y desemboca en el río Paraná, en la Cuenca del Plata, a 90 m por encima del nivel del mar.
El parque alberga una diversidad impresionante, con miles de especies vegetales y animales. Más de 2.000 especies de plantas han sido identificadas, que van desde árboles que superan los 30 metros de altura como el guatambú, al laurel negro y una enorme variedad de helechos. En cuanto a la fauna, en la actualidad hay censadas unas 257 especies de mariposas, 18 de peces, 12 de anfibios, 41 de serpientes, 8 de lagartos, 450 de aves y 80 de mamíferos. Gran parte de esta fauna, como el oso hormiguero gigante, el tapir o el jaguar, es difícil de ver, pero muchos otros como los tucanes o los loros, y sobre todo los coatíes, que se acercan a los visitantes en busca de alimento, se pueden ver con frecuencia desde los senderos.
A primera hora de la mañana partimos hacia FOZ DE IGUAZÚ, atravesando la frontera, para ver las cataratas desde el lado brasileño. Un dicho popular afirma que, en el espectáculo de las cataratas, del lado argentino se encuentra el escenario, y del brasilero la privilegiada platea. Y es que, si desde Argentina se puede llegar hasta dentro mismo de los saltos, sin duda desde Brasil se obtiene una mejor perspectiva de la totalidad de las cataratas. Una vez en la “Estação Centro de Visitantes”, subiremos a los ómnibus que nos llevaran hasta la parada “Trilha das Cataratas”, aquí comienza el recorrido, con un único circuito de pasarelas de unos 1.250 metros de largo, que se eleva sobre las barrancas del Río Iguazú, ofreciendo una vista panorámica impresionante. Los grandes saltos son 19, de los cuales 3 se hallan del lado brasileño (Floriano, Deodoro y Benjamin Constant). A lo largo del sendero tendremos unas panorámicas fabulosas del conjunto de las cataratas con unas imágenes espectaculares de la Isla San Martín y de los más imponentes saltos: el Bossetti, el San Martín y el Tres Mosqueteros. Hacia el final del recorrido se encuentra el mirador, desde donde se puede apreciar una vista única de la Garganta del Diablo, el corazón de las cascadas, que en este punto se encuentra a tan sólo 150 metros de distancia. Se trata de una fosa en forma de herradura donde el vapor de agua es tan denso que no se llega a ver su profundidad. Este maravilloso escenario está aún más realzado por la permanente formación de arco iris. Sin duda, es uno de los lugares más sorprendentes del planeta, con una caída de 85 m de altura, donde el ruido del agua es estremecedor.
Desde este circuito se puede realizar la excursión “Macuco Safari” (https://macucosafari.com.br/), experiencia que te invita a conocer la belleza del bosque tropical brasileño acompañados de un guía especializado en fauna y flora. Al final del camino os espera una lancha para recibir lo que supone un bautismo en toda regla en el salto Arrechea, una caída de 20 metros escondida entre la exuberante vegetación de Iguazú. Esta actividad es opcional.
Después del almuerzo, volveremos a cruzar la frontera para regresar a nuestro hotel. Antes, realizaremos una parada en una aldea guaraní, una actividad alternativa que nos permitirá conocer cómo viven actualmente los componentes de esta comunidad. Pasearemos por sus huertos, donde descubriremos los ingredientes fundamentales de su dieta, como la mandioca, los porotos, la batata, el maíz, y más. Nos explicarán la historia, la cultura y las costumbres de los guaraníes, una de los pueblos originarios más importantes de América del Sur. Podremos explorar sus chozas tradicionales, aprendiendo sobre los materiales de construcción y sus productos realizados artesanalmente. Con esta visita contribuimos a mejorar la calidad de vida de esta comunidad, y a conservar su cosmovisión indígena.
es de regresamos al hotel,
Alojamiento en Mercure Iguazu Hotel Iru.
NOTA: durante la visita de Iguazú conviene vestir ropa impermeable y llevar bolsas de plástico para proteger las cámaras y los móviles del vapor de agua que levanta la catarata.
Día 15, jueves 10 de diciembre de 2026: IGUAZÚ (cataratas lado argentino) – Buenos Aires – MADRID
Desayuno buffet en el hotel. Almuerzo en Fortín Cataratas (en el Parque Nacional de Iguazú), o similar.
Los argentinos presumen de que su lado de las cataratas no se visita, sino que se siente. Cuando estás frente al espectáculo de agua, ruido y furia, nada de lo que imaginas puede rebajar la impresión que te produce. Es insuperable. Hay que vivirlo, hay que empaparse, ensordecerse, experimentarlo con toda tu capacidad de asombro abierta de par en par. Una experiencia única en el mundo que nos dejará sin palabras.
Después de acceder al parque y pasar por el Centro de Interpretación nos dirigiremos a la Estación Central por el sendero verde donde tomaremos el Tren de la Selva, que es un tren ecológico impulsado a gas, el cual nos llevara por un recorrido de 3.700 metros por la selva, hasta llegar a una de las estaciones para iniciar nuestro recorrido a pie por el lado argentino de las cataratas.
La excursión consta de tres partes: el paseo superior, un recorrido de 800 metros de pasarelas elevadas que nos permitirá admirar las cataratas desde arriba, con magníficas vistas panorámicas de los saltos y del delta del Río Iguazú formado por un conjunto de frondosas islas. Comenzamos con los saltos Dos Hermanas, Chico, Ramírez y Bossetti, que oscilan entre 40 y 60 m de altura, antes de dirigirnos a las cataratas Adán y Eva y M´Bigua. La vista del conjunto es particularmente impresionante desde esta última. El camino acaba frente al arco circular formado alrededor del salto San Martín, una caída de 70 m que origina nubes vaporosas que suelen provocar un arco iris en el cielo. La duración aproximada es de 1:15 horas.
Continuamos con la Garganta del Diablo que nos llevará a la mejor sorpresa, una espectacular caída de más de 85 m de altura. Indescriptible por su belleza y energía, emociona a todos y ofrece una impresionante mezcla de ruidos y paisajes. Por medio de esta pasarela se llega hasta la parte superior de la Garganta del Diablo, teniendo una vista del vacío y de la potencia del agua. Imperdible. Duración: 1:30 horas.
Si disponemos de tiempo, completaremos también el paseo inferior, una caminata de 1.600 metros, que se realiza al pie de las cascadas, atravesando una resplandeciente vegetación tropical, y durante el que se puede apreciar la tremenda fuerza de los saltos de agua, así como disfrutar de un encuentro más cercano con las cascadas. Se pasa por las cascadas Dos Hermanas, Alvar Núñez, San Martín, Bosetti y el Peñón de la Bella Vista, disfrutando de una perspectiva diferente de los saltos. También se obtiene una vista panorámica de la Garganta del Diablo y el Cañón del Río Iguazú Inferior.
Después del almuerzo, nos trasladamos al Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú, para tomar el vuelo que nos llevará a Buenos Aires. Salida a las 18h40 del vuelo AR1787. Llegada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza a las 20h40. Enlace y salida del vuelo AR1132, con destino Madrid a las 23h55.
Día 16, viernes 11 de diciembre de 2026: Llegada a MADRID
Llegada al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a las 16h10. Recogida de equipajes.
FIN DE NUESTRO VIAJE
ARGENTINA – DATOS PRÁCTICOS
Requisitos de entrada
Para viajeros de nacionalidad española, pasaporte en vigor con validez mínima de 3 meses desde la fecha de regreso a España.
Los viajeros de otras nacionalidades, deben consultar con su embajada o consulado.
No es necesario visado para las personas con nacionalidad española.
No se requiere ninguna vacuna.
Idioma
El idioma en Argentina es el español, por lo que no tendrás ningún problema de comunicación.
DINERO
Divisa
Desde 1992 la moneda oficial del país es el peso argentino. El símbolo es “$” y el código es “ARS“. La conversión sería 1 euro (EUR) = 1.281 pesos argentinos aproximadamente (actualizado en mayo 2025).
El valor del peso argentino en relación con otras monedas extranjeras, como el dólar estadounidense o el euro, puede variar según las condiciones económicas del país.
Actualmente, los billetes de curso legal son los de 100, 200, 500, 1.000, 2.000, 10.000 y 20.000 pesos argentinos. Los tres primeros se han dejado de emitir. A su vez, Banco Central está analizando la emisión de billetes de 50.000 pesos, por motivos inflacionarios.
Un peso equivale a 100 centavos; las monedas son de 5, 10, 25 y 50 centavos. En la actualidad y, aunque son aún válidas y pueden depositarse en bancos, ya no son utilizadas debido a su casi nulo valor.
Actualmente se aceptan dólares estadounidenses en muchos negocios relacionados con el turismo, aunque conviene llevar pesos.
Tarjetas de Crédito
Muchos (aunque no todos) de los servicios turísticos, tiendas grandes, hoteles y restaurantes aceptan tarjetas de crédito como Visa y MasterCard. En algunos sitios se puede pagar con American Express y otras.
En algunas ciudades pequeñas (sobre todo en pequeños comercios), puede no aceptarse tarjetas de crédito, por lo que es conveniente llevar siempre efectivo y, si es posible, pesos argentinos.
En algunos establecimientos cobran un recargo del 5 al 10% por compras con tarjeta de crédito. Además, el precio final dependerá de la tasa de cambio oficial, no en el momento de la venta, sino cuando se produce el cargo en la cuenta, que puede ser semanas después.
Si se usa una tarjeta de crédito para pagar en restaurantes, hay que tener en cuenta que la propina no puede pagarse con tarjeta: hay que dejarla en efectivo. Muchos hoteles y empresas turísticas pequeñas no aceptan tarjetas. En muchos sitios ofrecen descuentos por pagar en efectivo.
Cajeros automáticos
Se encuentran prácticamente en toda ciudad y pueblo de Argentina, y se pueden usar para retirar dinero con la mayoría de las tarjetas de crédito internacionales; es una buena forma de conseguir efectivo.
En lugares de la Patagonia, como El Calafate, los cajeros automáticos se quedan rápidamente sin efectivo en temporada alta.
Cambio de moneda
Para cambiar dinero se necesita el pasaporte.
La moneda extranjera preferida es el dólar estadounidense, aunque los pesos chilenos y uruguayos también pueden cambiarse en las fronteras.
Una opción común es cambiar dinero en casas de cambio o bancos. Se recomienda comparar las tasas de cambio ofrecidas por diferentes lugares antes de realizar el cambio. También hay que tener cuidado con las casas de cambio no autorizadas, ya que podrían ofrecer tasas desfavorables o incluso ser fraudulentas.
Es posible cambiar dólares y euros en efectivo en casas de cambio o bancos de casi todas las poblaciones grandes. Cualquier otra moneda puede ser difícil de cambiar fuera de Buenos Aires.
Se recomienda comparar las tasas de cambio ofrecidas por diferentes lugares antes de realizar el cambio. También hay que tener cuidado con las casas de cambio no autorizadas, ya que podrían ofrecer tasas desfavorables o incluso ser fraudulentas. Es mejor evitar los cambistas de moneda de las calles.
Detalles a tener en cuenta al manejar el peso argentino
Es importante tener en cuenta algunas precauciones para evitar problemas o fraudes. Aquí tienes algunos consejos para ayudarte a manejar de forma segura:
Verifica los billetes: al recibir billetes de peso argentino, verifica cuidadosamente si son auténticos. Observa los elementos de seguridad, como marcas de agua, hologramas y relieve. Si tienes dudas sobre la autenticidad de un billete, no dudes en pedir ayuda a un empleado del banco o de una casa de cambio.
Evita billetes dañados: en algunos establecimientos, los billetes dañados pueden no ser aceptados como forma de pago. Por lo tanto, se recomienda evitar recibir billetes rasgados, manchados o dañados en general. Al recibir el cambio, verifica que los billetes estén en buenas condiciones.
Mantén billetes pequeños para el cambio: al hacer compras o pagar por servicios, siempre es útil tener billetes pequeños para el cambio. No todos los establecimientos tienen cambio para billetes de valor elevado, por lo que tener billetes de menor valor puede facilitar las transacciones.
DIFERENCIA HORARIA
Argentina corresponde a la zona horaria GMT-3, lo que significa que está tres horas detrás del horario de Greenwich y generalmente no se modifica el horario para aprovechar la luz solar (aunque esta situación puede cambiar fácilmente).
Con ello, la diferencia horaria entre España y Argentina es de dos zonas, lo que equivale a 4 horas en el invierno español. Durante el horario de verano español la diferencia aumenta a 5 horas.
Horario laboral
En ciudades grandes, las tiendas abren de lunes a viernes desde las 9.00 hasta las 20.00 horas. Los sábados las tiendas abren desde las 9.00 hasta la 13.00 horas. Sin embargo, tiendas ubicadas en grandes avenidas permanecen abiertas durante la tarde. En las provincias, es común tomarse un descanso al mediodía, usualmente desde las 13.00 a las 16.00 horas. En los centros comerciales, los horarios de apertura son desde las 10.00 hasta las 22.00 horas, incluso durante los fines de semana y algunos festivos nacionales.
CLIMATOLOGÍA Y VESTIMENTA
Clima
Debido a su gran extensión, Argentina tiene climas muy diferentes. Existen tres tipos de clima principales: el cálido, que se presenta en el norte del país; el clima templado, que encontrarás en el centro, y el frío, en la zona patagónica y antártica. Ten en cuenta que el país se encuentra en el hemisferio sur, por lo cual, cuando en España es verano, en Argentina es invierno y viceversa.
En diciembre, nos encontraremos aproximadamente estas temperaturas:
Ushuaia : Máx 12°C – Mín 6°C
El Calafate : Máx 16°C – Mín 8°C
Buenos Aires : Máx 26°C – Mín 19°C
Salta : Máx 28°C – Mín 16°C
Humahuaca : Máx 19°C – Mín 8°C
Iguazú : Máx 31°C – Mín 20°C
Ropa
Se aconseja llevar ropa cómoda e informal. Para la Patagonia, ropa de abrigo –puede ir muy bien una chaqueta cortavientos–, guantes, gorro y bufanda te pueden venir bien. Todo lo anterior vale también para El Calafate.
En Buenos Aires ropa acorde a la estación que se visite, este caso, como vamos en verano, ropa fresca de algodón. Para el norte debido a la amplitud térmica entre el día y la noche sugerimos llevar ropa liviana y abrigo sobre todo cuando se visita La Puna. En Iguazú protección para el sol y la lluvia, repelente de insectos y ropa cómoda de baño, en caso de que realice La Gran Aventura.
No debemos olvidar el impermeable, gafas de sol y gorro.
Calzado
Hay que prestar especial atención al calzado, que debe ser cómodo, preferentemente de senderismo, impermeable y con la suela gruesa. Debéis tener en cuenta que durante nuestro circuito realizaremos algunas caminatas que, aunque no serán muy largas, el terreno puede ser algo accidentado.
ELECTRICIDAD/ENCHUFES
La corriente eléctrica, es de 220 voltios a 50 Hz. Los enchufes son de tipo C/I.
GASTRONOMÍA
Comida
La gastronomía argentina es muy variada y rica, con influencias de la cocina española, italiana, francesa y de los pueblos indígenas, y destacando su gran variedad de carnes. La salsa que acompaña la carne, el chimichurri, es una de las delicias más conocidas de la gastronomía argentina, donde tampoco faltan los embutidos, sus ricas empanadas rellenas de numerosos ingredientes o sus dulces, donde los alfajores y las facturas se llevan toda la atención. Aunque en Argentina se pueden encontrar diferentes tipos de bebidas, la más consumida de todas es el mate, la infusión que se ha convertido en un símbolo del país y cuyo consumo es todo un ritual para los argentinos.
Asado argentino: es el plato típico argentino por excelencia y una de las delicias del país. Consiste en diferentes piezas de carne que, como su propio nombre indica, se asan a la brasa. Dependiendo de la región, la técnica puede variar. La típica entre los gauchos suele ser el asado a la estaca o a la cruz, que significa colgar la carne en un asador de hierro en la tierra y colocarla alrededor del fuego. En las ciudades también es común ver parrillas, aunque la mayoría de ellas sin cerrar. El tipo de carne que se suele consumir es la de vaca, cordero o el cabrito, aunque en el litoral también es frecuente encontrarse con asados de pescado. El corte también es importante, siendo los más populares la costilla o el vacío. Las asaduras que se sirven como acompañamiento son riquísimas.
Fainá: se trata de una torta fina y sabrosa originaria de la ciudad italiana de Génova. Se elabora con muy pocos ingredientes: harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, sal y pimienta. En ocasiones, se puede utilizar como sustituto del pan o como base para poner otros ingredientes encima, como quesos, embutidos, verduras asadas o frescas y cualquier combinación posible que haga de este un plato único completo.
Torta frita: bocado típico preparado con masa de pan que puede ir acompañado de dulce de membrillo o dulce de leche.
Berenjenas en escabeche: preparadas como tapa, en bocadillos o como guarnición con el asado, las berenjenas en escabeche son uno de los alimentos más conocidos de un menú argentino que suelen acompañar muchos de sus platos. Cocinadas con agua y vinagre blanco, las berenjenas están condimentadas con orégano, pimienta y ajo. Además, se suelen macerar con aceite de oliva. Su sabor es suave y encaja muy bien con otros platos más copiosos.
Carbonada: la carbonada es uno de los guisos más conocidos de la gastronomía argentina. Está compuesto de trozos de calabaza, maíz blando, carne de ternera o cordero, batata –una patata dulce– y durazno que se hierve hasta que el caldo adquiere cierto espesor. Este también suele ir con pimentón, perejil, cebolla, ajo, tomillo y orégano, lo que ofrece un rico sabor a su salsa. Se suele cocinar en una olla sobre fuego de leña y su nombre proviene del aspecto de la madera después de su elaboración.
Chinchulines: es el nombre que recibe el intestino delgado de la carne vacuna. De origen andino, es frecuente encontrarlo en muchos de los restaurantes argentinos, donde lo preparan a la parrilla sobre brasas de leña. Se suelen presentar en forma de trenza y, aunque lleva su tiempo asarlo, es el primer corte que se sirve en un asado argentino. En la Patagonia son muy frecuentes, ya que antiguamente, debido al aislamiento, se solían servir vísceras de animales para evitar la escasez de alimentos durante el invierno.
Choripán: consiste en un chorizo criollo o parrillero asado e introducido entre dos trozos de pan. De textura blanda, generalmente está compuesto de carne vacuna y un 30% de cerdo. Para otorgarle más sabor, éste también puede ir acompañado de salsa chimichurri, elaborada con orégano, ajo y perejil. Esta comida rápida es típica de Río de la Plata, aunque actualmente se puede encontrar en toda Argentina, así como en otros países de Latinoamérica.
Empanadas argentinas: las empanadas son otra de las especialidades gastronómicas de Argentina. De herencia española, este plato cuenta con numerosas variedades dependiendo de la región donde uno se encuentre. Una de las más populares es la de carne, que suele ir aderezada con cebolla, huevo duro y aceitunas. Son las llamadas tucumanas y a veces también pueden contener pasa de uva. El pollo, el jamón, el queso o las verduras son algunos de los ingredientes más comunes y más fáciles de encontrar en los restaurantes y puestos callejeros. Otras empanadillas populares son las cordobesas, de sabor agridulce debido a que contienen azúcar espolvoreada en su parte superior. Si la deseamos dulce, entonces no hay que dejar de probar las rellenas de dulce de leche o de membrillo.
Picada: este entrante típico está compuesto de embutidos como el jamón, el queso, morcilla, salchichón, mortadela, aceitunas, paté o pizza, entre otros, que suelen ir acompañados de pan. Este plato tiene su origen en el antipasto de Italia y el fiambre de España.
Dulce de leche: es una especie de confitura de leche que, después de muchos años, ha atravesado las fronteras sudamericanas. Se sirve con pan como una confitura, se puede añadir chocolate, y ponerse sobre una pila de crêpes. El Rogel de Dulce de leche es una milhojas de dulce de leche.
Dulce de batata: jalea dulce de color oscuro. El “postre vigilante” incluye una porción de queso y una de dulce de batata.
Pastelitos criollos: masa hojaldrada crujiente rellena de membrillo o dulce de batata.
Chancaca: jugo de caña de azúcar deshidratado y solidificado.
Alfajores de maicena: este dulce típico fue introducido en el país durante la época precolombina, pues tiene origen de la antigua Al Andalus. Se trata de galletas elaboradas con mantequilla, huevo, azúcar, almidón de maíz, extracto de vainilla y coco, que se juntan de dos en dos con relleno de dulce de leche. Esta crema de color marrón y sabor a caramelo es una de las más populares del país que suele acompañar muchos de sus dulces. Una vez las galletas están unidas entre sí, los alfajores se cubren de chocolate y se pueden bañar en azúcar o glaseado.
Bolas de fraile: bola de masa dulce frita rellena de dulce de leche, dulce de membrillo o crema pastelera.
Pastafrola: tarta de masa cubierta con dulce de membrillo, dulce de batata o dulce de leche.
Facturas: son los dulces con los que los argentinos suelen acompañar el mate y el café. Los más conocidos son las medialunas, parecidas al cruasán francés; las tortitas negras, las bolas de fraile, los cañoncitos de dulce de leche y las palmeritas, entre otros. Las facturas se pueden encontrar en las panaderías.
Bebidas
Mate: el mate es la bebida por excelencia de los argentinos. Forma parte de su cultura y su preparación, así como su consumo es todo un ritual para los locales. Suelen utilizarlo también para socializar. Esta infusión elaborada con yerba mate posee un sabor un poco amargo debido al tanino de sus hojas. También es espumosa y estimulante, pues contiene cafeína, así como digestiva y depuradora. Los argentinos suelen tomarla a cualquier hora del día, aunque es ideal para acompañar sus populares facturas, así como detrás de una comida. El mate se suele servir caliente en un recipiente redondo llamado mate, en ocasiones de calabaza, y se suele beber a través de una bombilla (una pajita).
Vino: hay una gran variedad de vinos argentinos. Son caldos de calidad reconocidos en todo el mundo. Sus vinos son muy expresivos, con mucha fruta, complejos, con buena estructura y concentración en boca, que está dado mucho por las condiciones climáticas de la Cordillera de los Andes, como los vinos producidos en Mendoza o en Salta. La principal uva tinta es la malbec de Mendoza y la región de Cuyo. La mejor uva blanca es la torrontés, en especial la que se cultiva en Salta.
COMPRAS
Regateo
El regateo es mucho menos habitual en Argentina que en otros países latinoamericanos, por lo que al preguntar el precio de un artículo se suele recibir una respuesta firme. Sólo en los mercados de artesanía y anticuarios o puestos callejeros, los vendedores suelen pedir un precio inicial superior al que pretenden recibir. Debes responder proponiendo un precio menor, especialmente si vas a adquirir varios artículos. También es posible obtener alguna rebaja en las compras de artículos de cuero en Buenos aires, debido a la gran competencia existente.
¿Qué comprar?
Salir de compras en Argentina es una de las actividades favoritas de aquellos que visitan el país y puede resultar muy entretenido dada la gran variedad de artículos disponibles, y la posibilidad de comunicarnos en castellano.
Su capital, Buenos Aires, está repleta de centros comerciales modernos y elegantes y exclusivas boutiques y tiendas para todos los gustos. Desde los diseños más exclusivos del barrio de Palermo, a la ropa y artículos vintage de San Telmo.
En el interior del país se sitúan diversas poblaciones famosas por sus bonitos mercados artesanales. Estos mercados suelen celebrarse entre semana y en ellos se venden productos elaborados en la zona, entre los que podemos encontrar objetos propios de la cultura gaucha, tejidos y cerámica de gran calidad.
Uno de los artículos más valorados que cuenta con marca registrada es la plata argentina. De tradición criolla, antiguamente era utilizada en la decoración religiosa y en utensilios del hogar y hoy en día es uno de los materiales más utilizados en la joyería del país, donde destaca la que incorpora rodocrosita, una piedra rosa rojiza típica.
Otros materiales muy apreciados en el país son la alpaca, que se utiliza sobre todo en la decoración, la cerámica y la madera. Aunque si hay un objeto típico y utilizado por todos los ciudadanos del país es el mate, su cuenco fabricado de calabaza y la bombilla con la que se bebe esta infusión. El vino argentino y el dulce de leche son otros productos destacados de su gastronomía que se pueden encontrar en los supermercados de todo el país.
Artesanía: las tiendas de artesanía están repartidas por toda Argentina. Algunos de los artículos más típicos son los que están confeccionados con alpaca como los marcos de fotos, las cajas para el té o las suelas de algunos zapatos. También se puede encontrar variedad de cerámica y de artículos de madera, sobre todo en muchos de sus pueblos donde aún perdura la figura del gaucho. Un buen recuerdo típico tanto del sur como del norte del país son los instrumentos musicales.
Cuero: es uno de los materiales que más se trabajan en Argentina. Con él se fabrica ropa, carteras, cinturones, bolsos y un sinfín de complementos. En Buenos Aires, la calle Murillo, con más de 50 tiendas, está dedicada exclusivamente a la venta del cuero. Una de las más conocidas es el Murillo 666, un enorme local donde se pueden adquirir todo tipo de prendas y accesorios fabricados en cuero.
Mate: es la infusión más típica de Argentina. Está elaborada con yerba mate y, más que una bebida en sí, se ha convertido en una cultura y tradición del país. Los recipientes en los que se prepara la yerba mate pueden ser de plata labrada o de calabaza. La bombilla es la pajita por la que se bebe. Su conjunto es uno de los objetos más típicos de Argentina, por lo que junto con su hierba es un buen regalo que se puede encontrar en muchas de las tiendas locales, tanto de su capital como en los pequeños pueblos.
Plata Argentina: la plata argentina es marca registrada, ya que cuenta con una larga tradición criolla. Originariamente, muchos de los motivos eran religiosos, pues se utilizaba para altares y en la decoración de muchas iglesias. Con ella también se fabricaban un gran número de utensilios cotidianos como, por ejemplo, las cuberterías de las clases más acomodadas. Hoy, estos objetos de plata son algunos de los más valorados de aquellos que deciden salir de compras por Argentina. En Buenos Aires no hay que perderse el atelier de Juan Carlos Pallarols, uno de los más prestigiosos del país.
Joyería: una de las piezas más codiciadas son las que cuentan con rodocrosita o “Rosa del Inca”, un mineral poco abundante cuya característica principal es su color rosado rojizo con vetas en color blanco. En las ferias artesanales de todo el país se encuentran exquisitas joyas elaboradas a mano con níquel, oro o plata y piedras semipreciosas inspiradas en diseños indígenas.
Ropa argentina: Argentina cuenta con grandes diseñadores de moda porteña. En el barrio de Palermo de Buenos Aires se concentran un gran número de boutiques, así como talleres de jóvenes diseñadores. Los mejores precios, no obstante, se pueden encontrar en el barrio de Once, donde no hay grandes firmas internacionales ni locales, sino algunos de los mayoristas y minoristas de textiles baratos y de buen gusto.
Textiles: la tradición textil, herencia de los pueblos indígenas, pervive en el Norte. Encontraremos bonitos artículos de lana tejidos a mano en vivos colores –alfombras, mantas, chales, fajines– en los mercados de artesanía de la provincia de Salta, que se confeccionan con diversos tipos de lana de oveja, pero sobre todo de llama o, un gran lujo, de vicuña. Los motivos indígenas están presentes en muchos diseños. En Patagonia encontraremos bonitos jerséis o ponchos. Lo tradicional era tejerlos con lana de llama, de guanaco o, más excepcional, de vicuña y teñirlos con colores vegetales, pero los que se encuentran en los mercados suelen ser de lana de oveja y los tintes no siempre son naturales.
Cosméticos: la rosa mosqueta crece principalmente en los Andes y se utiliza mucho en la industria cosmética. El aceite se extrae de los granos de esta planta silvestre de flores blancas y rosadas reconocido por sus propiedades regeneradoras y cicatrizantes. Se emplea para eliminar y prevenir la aparición de arrugas, cicatrices, manchas oscuras y estrías. Se encuentra en diversas formas: aceite, crema nutritiva, leche hidratante, exfoliante o cera.
Principales zonas de compras de Buenos Aires
Calle Florida: agradable calle peatonal repleta de comercios entre los que destacan las tiendas de productos de piel y cuero. Aquí se encuentran las famosas Galerías Pacífico.
Avenida Alvear: ubicada en el barrio Recoleta, representa uno de los destinos de compras más finos y exclusivos de la ciudad. Destacan las joyerías y algunas conocidas boutiques internacionales.
Palermo Viejo: zona tranquila compuesta por modernos bares y restaurantes además de numerosas boutiques de jóvenes diseñadores que ofrecen ropa y objetos de diseño vanguardista. La calle principal es Honduras, aunque también destacan Gurruchaga, Armenia y El Salvador.
Calle Defensa: es el principal eje comercial de San Telmo y cuenta con numerosas casas de antigüedades que ofrecen variados artículos.
Avenida Corrientes: se trata de una de las principales avenidas comerciales de Buenos Aires, en la que se pueden encontrar numerosos comercios de todo tipo.
Centros Comerciales de Buenos Aires
Abasto de Buenos Aires (Avenida Corrientes 3200): ubicado en el antiguo mercado central de la ciudad, el Abasto es un moderno centro comercial de gran tamaño que cuenta con numerosas tiendas de moda, un cine, el Museo de los Niños, un pequeño parque de atracciones y una gran variedad de restaurantes.
Buenos Aires Design (Pueyrredón 2501, Recoleta): curioso centro comercial dedicado exclusivamente a la decoración y elementos de diseño.
Galerías Pacífico (Florida y Av. Córdoba, Centro): ubicadas en el edificio centenario de una antigua galería de arte, las Galerías Pacífico cuentan con locales de excelente nivel rodeados por techos y paredes decorados con hermosas pinturas.
Patio Bullrich (Posadas 1269, Recoleta): inaugurado en 1989, se trata del primer centro comercial que se creó en Buenos Aires. No es demasiado grande, pero cuenta con locales exclusivos e importantes marcas.
Centro Comercial Alto Palermo (Av. Santa Fe 3200, Palermo): Alto Palermo es uno de los centros comerciales más grandes y variados de la ciudad. La Avenida Santa Fe, donde se encuentra, también merece mucho la pena.
SEGURIDAD
Argentina es un país relativamente seguro. Buenos Aires es una ciudad más o menos segura, pero como en toda gran metrópoli, hay que tomar ciertas precauciones. Uno de los barrios donde más precaución debes de llevar es en La Boca, sobre todo de noche; en mercadillos como el de San Telmo, calle Florida, y por la noche, siempre.
El resto de las ciudades que visitamos son muy tranquilas y no suele haber problemas de delincuencia.
Asistencia turistas y números importantes
Código telefónico de Argentina: 54
Servicio de información: 110
Código de acceso internacional: 00
Policía: 101 (911 en ciudades grandes)
Telefonía e Internet
El acceso al teléfono o a Internet es sencillo. En casi todos los sitios hay wifi y es posible comprar tarjetas sim de prepago a un precio razonable.
TEMAS SANITARIOS
Salud
La sanidad pública argentina es relativamente buena; además, es gratuita incluso para extranjeros. Eso sí, las esperas son eternas y la calidad, irregular.
Nunca está de más llevar una nota del especialista, firmada y fechada, donde se detalle cualquier problema médico y la medicación (con su denominación genérica o nombre científico) que haya que tomar.
También conviene llevar las medicinas que se tomen en su envoltorio original, claramente etiquetado y con sus prospectos. Las farmacias en Argentina están bien provistas.
Vacunas
El país no tiene problemas de epidemias o enfermedades, por lo que no tenemos que tomar ninguna precaución especial.
Botiquín
Además de las medicinas específicas de cada viajero, el botiquín deberá incluir: antiséptico, antidiarreico y antiinflamatorios (ibuprofeno).
Imprescindible crema de protección solar.
Si tomas alguna medicación específica, no olvides traerla de casa.
PROPINAS
Es costumbre y apreciado dejar un 10-15% del importe del servicio en cafeterías y restaurantes y dar una propina a porteros, maleteros, conductores y guías.
Algunos aspectos a considerar: cuando se abona el total de los consumos a un camarero y hay una diferencia a favor, decir “gracias” usualmente implica que el camarero debe quedarse el cambio como propina.
Si usted quiere su cambio, no diga “gracias” sino “cambio, por favor”. Además, las propinas no se pueden agregar a los pagos por tarjeta de crédito, se debe llevar efectivo para esto.
El “cubierto” que algunos restaurantes cobran no es una propina: es un tipo de cargo por el uso de los utensilios y el pan.
PUNTUALIDAD
Para el buen desarrollo del programa y por respeto hacia el resto de viajeros, debemos ser siempre superpuntuales y respetar en todo momento los horarios establecidos por el guía. Debéis tener siempre presente que nuestros programas son bastante intensos, con muchas actividades y visitas, y que cualquier retraso pueden incidir negativamente en el desarrollo del circuito.
Compartir habitación
Los precios están basados en alojamientos en habitación doble. Si viajas solo y quieres compartir habitación, se utilizaría una doble con otra persona que se encuentre en tu misma situación. En caso de que sólo desees realizar el viaje si compartes habitación, deberás indicarlo al hacer la reserva.
En algunas ocasiones se pueden utilizar habitaciones triples, aunque no es recomendable, ya que suelen ser en la mayoría de los casos, 2 camas, una de ellas normalmente de matrimonio, a la que se añade una cama mueble, bastante incómoda, y que reduce considerablemente el espacio en la habitación.
UN ÚLTIMO CONSEJO
Este es un consejo “comodín”, que engloba varios y que nos vale para todos los países que podamos visitar: olvidaos de los prejuicios, abrid la mente, mezclaros con la gente, documentaros sobre el país, leed mucho para comprender su historia antigua y reciente, pero también estad alerta para que el mundo os sorprenda; improvisad, atreveos, perder el miedo, dejaos llevar por vuestro instinto y descubrid por vuestra cuenta. El contacto con otras gentes y culturas os hará más ricos, y os ayudará a conoceros mejor a vosotros mismos.
Pero, sobre todo, tenemos una sola vida, ¡aprovecha el momento y disfruta!