¿Estás pensando en un destino exótico, lleno de naturaleza, historia y playas paradisíacas a que viajar este verano? Entonces querido amigo, te diremos que tu próximo destino es Filipinas. Si todo esto te gusta y te planteas la idea de cuál puede ser tu próximo destino, te enseñamos aquí qué hacer en Filipinas y los lugares que sí o sí tienes que visitar.
¿Te gustará viajar a Filipinas? Descúbrelo aquí
Elegir Filipinas como destino puede ser una experiencia increíble… o no tanto, según lo que busques. Aquí te contamos lo más importante para saber si es tu tipo de viaje.

Naturaleza en estado puro
Si sueñas con playas cristalinas, selvas tropicales y miles de islas por explorar, Filipinas te va a encantar. Es uno de los países más biodiversos del mundo, con paisajes que parecen sacados de una postal.
¿Eres de playa? Este es tu sitio
Aquí hay más de 7.600 islas y muchas de ellas tienen arenas blancas, aguas turquesas y cero aglomeraciones. Boracay, El Nido y Siargao son solo algunas de las joyas que te esperan.
¿Cuándo es mejor ir?
El mejor momento para visitar Filipinas es entre noviembre y abril, cuando el clima es seco y soleado. Si no te llevas bien con la lluvia, evita la temporada de tifones (de junio a octubre).
¿Se puede hablar español?
Aunque Filipinas fue colonia española durante más de 300 años, hoy en día el español casi no se habla. Algunas palabras han quedado en el vocabulario diario (como mesa, silla, ventana o relos para reloj), pero muy poca gente lo habla con fluidez. Eso sí, no te preocupes: el inglés es idioma oficial y se usa en educación, gobierno y turismo.
La mayoría de los filipinos entienden y hablan inglés bastante bien, sobre todo en las zonas urbanas y turísticas. Si dominas lo básico, podrás moverte y comunicarte sin problema.
Filipinas tiene dos idiomas oficiales:
- Filipino (basado en el tagalo): es el idioma nacional, se habla en todo el país y es la lengua común entre regiones.
- Inglés: se utiliza en la educación, negocios y administración. Está muy extendido.
Además, existen más de 170 lenguas regionales. En cada zona del país pueden hablar su propio idioma local, como cebuano, ilocano, waray, hiligaynon… pero todos manejan el filipino y muchos también el inglés.
Frases útiles en tagalo (filipino) para el día a día
| Español | Tagalo (Filipino) | Inglés |
|---|---|---|
| Hola | Kumusta | Hello |
| Buenos días | Magandang umaga | Good morning |
| Buenas tardes | Magandang hapon | Good afternoon |
| Buenas noches | Magandang gabi | Good evening/night |
| Gracias | Salamat | Thank you |
| Muchas gracias | Maraming salamat | Thank you very much |
| Por favor | Pakiusap | Please |
| ¿Cuánto cuesta? | Magkano ito? | How much is this? |
| Sí | Oo | Yes |
| No | Hindi | No |
| No entiendo | Hindi ko naiintindihan | I don’t understand |
| Hablo un poco de tagalo | Marunong ako ng kaunti | I speak a little Tagalog |
| ¿Dónde está el baño? | Nasaan ang banyo? | Where is the bathroom? |
| Estoy perdido/a | Nawawala ako | I’m lost |
¿Es un destino caro?
Filipinas es bastante económico en comparación con otros destinos asiáticos. Alojamiento, transporte y comida son accesibles, especialmente si viajas con mochila. Pero si prefieres más comodidad, también hay opciones de lujo asequibles.
¿Es un viaje largo?
Desde Europa, el viaje a Filipinas puede durar entre 17 y 20 horas con escalas, así que sí, es un vuelo largo. Si no te gustan los aviones o no estás acostumbrado a vuelos tan extensos, puede parecer un reto… pero ¡no es imposible! Aquí van algunos trucos para sobrellevarlo mejor:
- Elige bien tu asiento: si puedes, opta por pasillo para estirar las piernas o ventanilla si prefieres dormir sin que te molesten.
- Lleva entretenimiento: descarga series, pelis, libros o podcasts que te enganchen. El tiempo vuela cuando estás entretenido.
- Muévete cada pocas horas: caminar un poco o estirar las piernas ayuda a evitar la incomodidad y mejora la circulación.
Así que aunque no sea un trayecto corto, vale muchísimo la pena. ¡Filipinas lo compensa con creces!

¿Te van las ciudades o la aventura?
Si eres más de grandes ciudades y vida urbana, puede que te lleves una sorpresa. Filipinas no es Tokio ni Bangkok. Su encanto está más en la naturaleza y la aventura que en las metrópolis.
Lo mejor de Filipinas: su gente
Uno de los grandes tesoros del país es su gente. Amables, sonrientes y hospitalarios, te harán sentir como en casa en cada rincón.
¿Entonces, es para ti?
Si amas la aventura, los paisajes naturales, la playa y descubrir lugares únicos, Filipinas te va a fascinar. Pero si prefieres viajes más urbanos o escapadas rápidas, quizá no sea lo que estás buscando.
¿Por qué viajar a Filipinas?
Viajar a Filipinas no es como ir a cualquier otro destino. Aquí todo tiene un punto especial: playas de arena blanca, aguas cristalinas que parecen sacadas de un sueño y un ritmo de vida que invita a desconectar y disfrutar. Si te gusta nadar, bucear o hacer snorkel, este paraíso te va a enamorar. También puedes apuntarte a alguna excursión en bangka (las barquitas típicas de allí), que te lleva a explorar islas escondidas y rincones mágicos.

Vida marina que te dejará con la boca abierta
Bajo el agua, Filipinas es otro mundo. Puedes ver desde tortugas marinas hasta bancos de peces de mil colores, y si tienes suerte, incluso nadar cerca de los tiburones ballena (¡tranquilo, son gigantes pero inofensivos!). El snorkel aquí no es solo flotar y mirar: es una experiencia completa con corales vivos, estrellas de mar y un silencio que solo rompe tu propia respiración.
Chiringuitos con alma y sabor tropical
Y cuando salgas del agua… te esperan los chiringuitos. Hay de todo: desde los más tranquilos donde ver el atardecer con una cerveza en la mano, hasta los más animados con pufs en la arena, música chill y cócteles servidos dentro de un coco o un mango. ¿Te imaginas? Filipinas es sol, mar, relax y aventura. Si buscas un destino que te lo dé todo, aquí lo tienes.
¿No tienes claro qué ver en Filipinas? Te esperan playas de película, arrozales infinitos y atardeceres que no se olvidan; consulta el itinerario de nuestro próximo viaje y apúntate a una aventura en grupo.
Principales islas que ver en Filipinas
Con más de 7.000 islas, Filipinas no se recorre en un solo viaje. Pero si es tu primera vez, estas paradas te ayudarán a conocer su cara más auténtica, variada y espectacular.

Manila: Caos con hi storia y contrastes
Manila puede ser un poco abrumadora al principio, pero tiene rincones que merecen mucho la pena. En Intramuros, el casco antiguo de herencia española, puedes pasear entre murallas, iglesias barrocas y callejones con siglos de historia. Luego puedes saltar al presente visitando Makati, lleno de centros comerciales, vida nocturna y modernos rascacielos.
- Qué ver en Manila: Intramuros, Fuerte Santiago, Catedral de Manila, Rizal Park y el Museo Nacional.
- Consejo: Dedícale al menos un día antes de moverte a otras islas. Es la puerta de entrada al país.

El Nido (Palawan): El paraíso en estado puro
El Nido es uno de esos lugares que parecen sacados de una postal. Sus acantilados de piedra caliza, playas vírgenes y lagunas de agua turquesa lo convierten en uno de los destinos más bonitos de Asia. La mejor forma de explorarlo es con una excursión en bangka, la barca tradicional filipina, que te lleva por islas escondidas y rincones únicos.
Lo más top sin duda es Big Lagoon, Small Lagoon, Secret Beach, Nacpan Beach y Las Cabañas.

Bohol: Naturaleza con forma de chocolate
Las famosas Colinas de Chocolate parecen salidas de un cuento. Durante la estación seca se vuelven marrones y se asemejan a montañitas de cacao. Además, en esta isla puedes conocer a los tarsiers, unos primates diminutos con grandes ojos que solo encontrarás aquí.
Más allá de las colinas, puedes bucear en Panglao, cruzar el puente colgante sobre el río Loboc y hacer una ruta en moto por la isla.

Cebú: Naturaleza, cultura y aventura
Cebú lo tiene todo: historia, playas y emociones fuertes. Puedes visitar su ciudad colonial, hacer snorkel entre bancos de sardinas en Moalboal, lanzarte a las cataratas turquesa de Kawasan o vivir la experiencia de nadar junto a tiburones ballena en Oslob (eso sí, infórmate bien sobre el impacto ambiental antes de ir).
Otra opción: visita Malapascua o Bantayan si quieres playas más tranquilas y menos turísticas.

Siargao: Surf, cocoteros y espíritu libre
Siargao es el alma bohemia de Filipinas. Aunque es famosa por el surf, tiene mucho más que ofrecer: manglares, piscinas naturales como Magpupungko, pequeñas islas cercanas a las que puedes llegar en barco y una comunidad viajera muy acogedora. Perfecto para quienes buscan una mezcla de naturaleza, tranquilidad y buen ambiente.
Además hay muchas cafeterías con encanto, yoga y puestas de sol espectaculares.

Batanes: Verde, remoto y diferente
Casi tocando Taiwán, Batanes es un mundo aparte dentro de Filipinas. Paisajes verdes, colinas redondeadas, casas de piedra tradicionales y un ritmo de vida pausado. Ideal si buscas desconectar y ver una cara distinta del país, más rural y serena.
Puntos clave: Vayang Rolling Hills, el faro de Basco, la playa de Sabtang y los pueblos con arquitectura ivatana.
Vigan: Paseo por la historia colonial
Vigan es como abrir un libro de historia. Sus calles empedradas, balcones de madera y faroles antiguos te trasladan al pasado. Es uno de los pocos lugares en Asia donde la arquitectura colonial española se ha conservado tan bien.
Es un buen plan si te interesa la historia, la cultura y ver una Filipinas distinta al cliché tropical.

Banaue: Terrazas de arroz milenarias
Las terrazas de arroz de Banaue, esculpidas en la montaña por los pueblos indígenas Ifugao hace más de 2.000 años, son un espectáculo. Más que un paisaje bonito, es una muestra viva de cultura ancestral. Puedes hacer rutas de senderismo, dormir en casas locales y empaparte del alma del norte de Filipinas.
Perfecto si te gusta caminar, descubrir otras culturas y ver algo realmente diferente.

Corón (Palawan): Buceo, lagos y barcos hundidos
Corón es otra joya de Palawan. Aquí lo que manda es el agua: lagos cristalinos, cuevas secretas y barcos japoneses hundidos que puedes explorar buceando o haciendo snorkel. Kayangan Lake y Barracuda Lake son espectaculares, y el island hopping por la zona es obligatorio.
Si te gusta el buceo o simplemente el mar en todas sus formas, este sitio te va a encantar.
Camiguín: Pequeña, volcánica y con encanto
Camiguín pasa desapercibida para muchos viajeros, pero es una joyita. Tiene más volcanes por kilómetro cuadrado que cualquier otra isla del mundo, lo que se traduce en paisajes muy especiales. Aquí puedes subir a cráteres, relajarte en aguas termales, visitar cascadas escondidas y acabar el día en una playa tranquila.
Curiosidad: también tiene una cruz sumergida en el mar, un lugar curioso con historia detrás.
La gastronomía filipina: sabores que te sorprenden (para bien)
Comer en Filipinas es toda una aventura. Y no, no esperes solo arroz y pollo (aunque abundan). La cocina filipina es una mezcla sabrosa de influencias españolas, chinas, malayas y americanas, con un toque local que le da identidad propia.
Si tu estómago no está acostumbrado a ciertos sabores, especias o formas de cocinado, mejor ir poco a poco. Empieza con platos más suaves como el arroz, pollo a la plancha, pancit o sopas suaves antes de lanzarte al kare-kare o al balut.
Platos principales que debes probar
Los platos típicos de Filipinas se suelen componer de arroz, marisco o carne, acompañadas con una combinación de verduras que casi siempre suelen cocinarse con condimentos y salsas saladas y picantes.
- Adobo: El plato nacional por excelencia. Carne de cerdo o pollo cocinada a fuego lento con vinagre, salsa de soja, ajo y laurel. Suena simple, pero el sabor es profundo y reconfortante.
- Sinigang: Una sopa ácida, normalmente de cerdo o camarones, cocinada con tamarindo. Perfecta si te gustan los sabores agrios. Muy popular en días de lluvia.
- Kare-kare: Estofado de rabo de buey o tripas con una salsa espesa de cacahuete, acompañado de verduras y bagoong (pasta de gambas fermentada). Suena raro, sabe genial.
- Lechón: Cochinillo asado entero. Es el rey de las fiestas y celebraciones. La piel crujiente y la carne jugosa lo convierten en uno de los favoritos del país.
- Pancit: Fideos salteados al estilo chino con verduras, carne o marisco. Hay muchas variantes (pancit bihon, pancit canton…), y siempre se sirven en celebraciones.
- Bicol Express: Plato picante a base de carne de cerdo con leche de coco y chiles. Proviene de la región de Bicol, conocida por su amor al picante.
Snacks y “street food” que te animas a probar (o no)
La street food filipina es famosa, deliciosa y muy tentadora, pero antes de consumir cualquier tipo de comida callejear usa el sentido común y fíjate en que haya bastante rotación (si hay gente local comiendo, suele ser buena señal), cómo manipulan los alimentos (si usan guantes o pinzas, si cocinan en el momento) y sin duda evita productos crudos en la calle, especialmente mariscos o carnes sin cocinar del todo.
Algunos de los platos que puedes probar en las calles de Filipinas son:
- Balut: El famosísimo huevo de pato fertilizado con el embrión dentro. Suena fuerte, y lo es, pero para muchos locales es una delicia.
- Isaw: Tripas de pollo a la parrilla, bien condimentadas y servidas con salsa. Son muy comunes en puestos callejeros.
- Turon: Plátano frito envuelto en rollito de primavera y caramelizado. Dulce, crujiente y adictivo.
- Banana cue: Plátanos rebozados en azúcar moreno y fritos. Perfectos para picar entre horas.
Postres para los más golosos
Los dulces y postres son caseros con mucha facilidad de producción, esto se debe a que se busca satisfacer el antojo de dulce de forma rápida, saciante y fresquita; sobre todo en las épocas de mayor calor.
- Halo-halo: El postre filipino por excelencia. Una mezcla loca pero deliciosa de hielo picado, leche evaporada, frutas, judías dulces, gelatinas, arroz inflado, leche condensada… y a veces incluso helado. Refrescante y sorprendente.
- Leche flan: Parecido al flan español, pero más denso y dulce. Se sirve en muchas celebraciones.
- Buko pie: Pastel de coco joven, típico de la zona de Laguna. Cremoso y con sabor a verano.
Frutas tropicales frescas (y baratas)
En Filipinas vas a encontrar fruta rica, abundante y baratísima. Desde mangos (dulcísimos), papayas, piñas, cocos, hasta mangostanes, rambutanes y lanzones. Si te gustan los sabores tropicales, aquí vas a ser feliz.
Las frutas tropicales son una delicia, pero intenta pelarlas tú mismo o asegurarte de que han sido lavadas con agua segura. Lo mismo aplica a ensaladas o verduras crudas en puestos callejeros.
Sabores y especias que se hace uso en Filipinas
La cocina no es muy picante en general, salvo en algunas regiones (como Bicol). Eso sí, el sabor es potente.
- Vinagre y salsa de soja son las reinas de la cocina filipina.
- Ajo, cebolla, jengibre y laurel se usan muchísimo para dar sabor base.
- Leche de coco aparece en muchos platos del sur del país, especialmente en la región de Bicol.
- El azúcar moreno se usa tanto en dulces como en platos salados.
Muchos platos llevan salsas espesas, fritos o mezclas de ingredientes muy contundentes. Están riquísimos, sí, pero pueden resultar pesados para digestiones sensibles. Compensa con fruta fresca, arroz blanco o sopas ligeras.
Bebidas típicas para acompañar
Las bebidas más típicas que podrás encontrar y probar en FIlipinas son:
- San Miguel: Sí, como la de España. Es la cerveza más popular del país y muy barata.
- Tuba: Bebida alcohólica de coco fermentado. Algo fuerte al principio, pero muy tradicional.
- Calamansi juice: Zumo de un cítrico local, entre lima y mandarina. Muy refrescante y algo ácido.
- Buko juice: Agua de coco fresca, servida directamente del coco. Ideal para hidratarse después de una caminata o un día de playa.
En general, no es recomendable beber agua del grifo en Filipinas. Mejor opta siempre por agua embotellada o filtrada, incluso para lavarte los dientes si tienes el estómago sensible. Tip: lleva una botella reutilizable con filtro si vas a hacer excursiones o te alojas en zonas más rurales.
El hielo puede estar hecho con agua no potable, sobre todo en puestos callejeros o bares locales. Si no estás seguro de su procedencia, mejor evitarlo. En restaurantes turísticos o cadenas suele ser seguro, pero conviene preguntar.
¿Es apta para todo el mundo?
La cocina filipina puede sorprender, pero también es bastante versátil. Si no te animas con todo, siempre puedes encontrar platos más suaves, arroces, pescado fresco o recetas simples. Y si te gusta comer… este país te va a encantar.
Consejos y recomendaciones para organizar tu viaje a Filipinas
En Vagamundos tenemos experiencia en viajar a Filipinas, por ello algunos de los consejos que debes tener en cuenta antes de ir a Filipinas son:
Cambia dinero con cabeza
La moneda oficial es el peso filipino. Lo mejor es cambiar en bancos o casas de cambio oficiales. Evita hacerlo en el aeropuerto, donde el cambio suele ser peor.
- 1 peso filipino = 100 centavos
- Se emiten monedas de ₱1, ₱5, ₱10 y ₱20, y billetes de ₱20, ₱50, ₱100, ₱200, ₱500 y ₱1000
El cambio varía, pero para orientarte: 1 euro suele equivaler entre 55 y 65 pesos filipinos, dependiendo del tipo de cambio del momento.
¿Por dónde llegar?
Los dos aeropuertos internacionales principales están en Manila y Cebú. Puedes aterrizar en cualquiera de ellos según tu ruta o los precios que encuentres.
Moverse entre islas
Filipinas es un archipiélago, así que prepárate para combinar vuelos internos (muy baratos si los pillas con tiempo) y ferris. Planifica bien los traslados: a veces tardas más en llegar de lo que parece en el mapa.
Seguro de viaje, sí o sí
No es un gasto extra, es una tranquilidad. Especialmente si vas a bucear, hacer snorkel, surf o explorar zonas remotas. Contrata uno que cubra actividades acuáticas.
¿Qué meter en la mochila?
La lista de imprescindibles que debes llevar en tu mochila para este viaje son:
- Ropa ligera y transpirable (camisetas, pantalones cortos, vestidos frescos…)
- Ropa de secado rápido (ideal si haces excursiones o actividades acuáticas)
- Bañador o bikini
- Chanclas o sandalias cómodas
- Zapatillas cerradas (para caminar o hacer senderismo)
- Gafas de sol
- Gorra o sombrero
- Toalla de microfibra
- Chaqueta impermeable o cortavientos
- Protector solar biodegradable (si vas a hacer snorkel o buceo)
- Repelente de mosquitos
- Mochila pequeña para excursiones diarias
- Botella de agua reutilizable y con filtro
- Neceser con básicos (cepillo, desodorante, jabón…)
- Botiquín de viaje básico (tiritas, antidiarreico, ibuprofeno, suero oral…)
- Adaptador de enchufe (en Filipinas se usan enchufes tipo A, B y C – como los de EE. UU.)
- Documentación (pasaporte, seguro de viaje, copia de reservas)
- Dinero en efectivo y/o tarjeta sin comisiones
- Power bank (batería externa para el móvil)
- Bolsas estancas o zip para proteger cosas del agua o la arena
- Pack de medicinas básicas
Si prefieres despreocuparte de todo, un viaje organizado a Filipinas es la forma perfecta de disfrutar a lo grande sin complicaciones. Apúntate con nosotros y disfruta a lo grande.


