Viaje a Shambhala: India & Bután
Del 5 al 24 de octubre de 2026
Día 1, lunes 5 octubre: MADRID – Dubái – CALCUTA
Presentación en el aeropuerto de MADRID tres horas antes de la salida. Trámites de embarque y salida a las 15h25 del vuelo EK142 de la compañía EMIRATES con dirección DUBÁI. Llegada a las 00h25, enlace y salida del vuelo EK570 con destino CALCUTA, a las 02h05.
Día 2, martes 6 octubre: Llegada a CALCUTA
Almuerzo y cena.
Llegada al Aeropuerto Internacional Netaji Subhash Chandra Bose de Calcuta a las 08h10. Después de los trámites de entrada, recepción y asistencia en el aeropuerto a cargo de los representantes de nuestro receptivo.
Comenzaremos la visita de Calcuta con un breve y relajado paseo panorámico que nos permitirá conocer la ribera del río Hooghly, que atraviesa la ciudad. Uno de los tres puentes que lo cruza es el puente Howrah, símbolo de Calcuta, fue construido en 1937 y es uno de los mayores puentes de acero en voladizo del mundo. Nuestra caminata nos llevará a la Plaza Dalhousie, a través de la historia y la arquitectura de la ciudad de los siglos XVIII y XIX. Esta zona fue una vez el Dihi Kalikata, uno de los tres pueblos que más tarde se convirtieron en la metrópolis de Calcuta. Fue aquí donde los británicos levantaron su primer fuerte de barro alrededor de 1700 y comenzaron construir sus almacenes comerciales. Más tarde, cuando la Compañía de las Indias Orientales se hizo cargo de la administración de la región, después de 1757, se erigieron alrededor de la plaza los tribunales de justicia, la sede del gobierno y las iglesias. La plaza, está dedicada a Lord Dalhousie, quien fuera gobernador general en la década de 1850, aunque se rebautizó con el nombre de los nacionalistas que intentaron asesinarlo: B.B.D.Bagh (Binoy, Badal y Dinesh).
Podremos ver algunos de los edificios coloniales más emblemáticos de la ciudad como el Raj Bhavan (1803), que fuera residencia primero del virrey de la India durante el periodo en que Calcuta fue capital del Raj y luego del gobernador de Bengala Occidental cuando la capitalidad se trasladó a Delhi en 1911. Su aspecto tiene un cierto parecido con la Casa Blanca. Destaca especialmente su majestuosa puerta neoclásica. Otro elemento destacado es la Iglesia de St. John (1787), fue la primera iglesia parroquial de Calcuta. Su diseño, basado en la iglesia de St-Martin-in-the-Fields de Londres, combina ladrillo y piedra. Su icónica torre sirvió como faro para barcos en el río Hooghly. La Corte Suprema (1872), un hito arquitectónico de la era colonial, con su característica fachada roja y blanca, mezcló el estilo gótico con elementos indios. La Oficina de Correos (GPO), un edificio neoclásico con una imponente cúpula, se construyó sobre las ruinas del primer fuerte Williams en 1860. El Ayuntamiento (1813), un edificio neoclásico, que destaca por su sobriedad y sus columnas dóricas. También es interesante el Writer’s Building, centro neurálgico de la India colonial desde 1777, toma su nombre de los escribientes (writers) de la Compañía de las Indias Orientales que trabajaban aquí. Hoy alberga las oficinas del Gobierno estatal.
Posteriormente nos trasladamos a nuestro hotel, The Lalit Great Eastern Kolkata.
Después de un tiempo de descanso, saldremos para el almuerzo, y continuar nuestra visita panorámica de la ciudad. Visitaremos el impresionante Templo Pareshnath (1867), un santuario jainista de Śvetāmbara, una de las dos ramas principales del jainismo, que significa “vestido de blanco” y se refiere a la práctica de sus ascetas de usar ropa blanca, lo que lo distingue de los jainistas Digambara o “vestidos de cielo”, que practican la desnudez. Pareshnath es en realidad un complejo de 4 templos dedicados al vigésimo tercer tirthankara (predicador supremo). Esta joya arquitectónica destaca por su rica ornamentación, con pilares con incrustaciones de espejos y vidrieras. Rodeado por tres hermosas galerías, sus paredes presentan mosaicos y otros elementos decorativos. El suelo del templo está elaborado con mármol que le da un aspecto solemne y también una marca de pureza. Dentro del sanctasanctórum, hay una lámpara alimentada con ghee (mantequilla clarificada) que ha permanecido encendida desde la inauguración del templo en 1867.
Realizaremos una parada en Kumartuli, o “el lugar de los alfareros”, un laberíntico barrio de callejuelas, donde los kumar elaboran las esculturas de dioses hindúes, muchas de las cuales se sumergen en el sagrado Hooghly (rio distributario del Ganges) durante las la famosa festividad de Durga Puja. Los cerca de 500 reconocidos alfareros bengalíes modelan con sus manos cada año más de 5.000 piezas, la mayoría de ellas representando a la diosa Durga reteniendo al demonio Mahishasur bajo sus pies, y flanqueada por varios de sus hijos, entre ellos el dios elefante Ganesha, mientras enarbola con sus diez brazos las más variadas armas. Estos alfareros han sido reconocidos por sus diseños y trayectoria en otros estados indios, y sus obras son exportadas regularmente a países como Alemania, Francia, Rusia, Brasil y Estados Unidos.
Para finalizar la jornada, pasearemos por College Street, conocida por los locales como Boi Para (“la colonia de los libros”), un vibrante centro, considerado el mayor mercado de libros de segunda mano del mundo. Muy cerca se halla el histórico College Street Coffee House, un emblemático punto de encuentro cultural de la ciudad desde que se abrió en 1942. En sus altos techos y algo mugrientas paredes, siguen resonando las conversaciones de intelectuales y estudiantes mientras se escuchan de fondo sus antiguos ventiladores de aspa.
Alojamiento en The Lalit Great Eastern Kolkata.
Día 3, miércoles 7 octubre: CALCUTA
Pensión completa.
Después del desayuno, realizaremos la caminata conocida como “Paseo por la confluencia de culturas”, un recorrido a pie desde Bow Barracks hasta Bara Bazar, que explora la rica herencia multicultural de Kolkata, y durante el que recorreremos algunas de las callejuelas más animadas y caóticas de Calcuta, llenas de vendedores, mensajeros en rickshaw y wallas porteadores con inmensos paquetes sobre la cabeza. Rastrearemos la histórica presencia de las diversas comunidades que se establecieron en esta ciudad como los chinos (Tiretta Bazar), parsis, armenios (incluyendo la iglesia cristiana, aún en funcionamiento, más antigua de la ciudad), anglo-indios, judíos, musulmanes, marwaris y biharis, entre otros, quienes en conjunto han dado forma a Calcuta como un vibrante crisol cultural.
Posteriormente, nos desplazamos hasta Maidan, un parque de 3 km de largo situado en pleno corazón de Calcuta, donde se construyó a mediados del siglo XVIII Fort William, después de que el fuerte de barro anterior fuera destruido en 1756. Esta zona posee varios monumentos de interés, entre los que destaca la majestuosa Catedral de San Paul (1847), de estilo indo-gótico, es el templo anglicano más importantes de Calcuta, y la iglesia más grande de Asia. Construida en ladrillo y estuco, y pintada de un blanco inmaculado, su interior posee planta en forma de cruz latina, bóvedas de crucería y arcos apuntados. A destacar, la vidriera en el lado oeste, obra del maestro prerrafaelista sir Edward Burne-Jones. Sufrió importantes daños por los terremotos en 1897 y 1934, lo que llevó algunos ajustes en su diseño, entre ellos, la torre, que se reconstruyó inspirándose en la de la catedral de Canterbury.
Luego, conoceremos el icónico Victoria Memorial (1921), una joya arquitectónica ideada por Lord Curzon, uno de los virreyes más extravagantes de la India británica. Dedicada a la reina Victoria, el edificio se eleva sobre una extensa área salpicada de palmeras, estanques y estatuas. Diseñado por el arquitecto británico William Emerson, es el máximo ejemplo de estilo indo-sarraceno. Combina elementos del renacimiento italiano con influencias mogoles e islámicas que se observan en sus cúpulas, torres de esquina con minaretes y los chhatris (cenotafios con cúpulas). Su cúpula central está coronada por el Ángel de la Victoria, una escultura de 6 m de altura con una trompeta que gira con el viento. Fue construido con mármol blanco de Makrana (Rajastán), de la misma cantera de la que se extrajo la piedra del Taj Mahal y está considerado el monumento más representativo de la era británica en la India. Actualmente funciona como museo, con 25 galerías dispuestas en sus dos plantas. En las mismas se exponen más de 10.000 piezas que representan distintas épocas del Raj. Especialmente interesante es la colección de pintura, que incluye obras de los paisajistas del siglo XVIII Thomas Daniell y su sobrino William Daniell.
También dentro de la zona de Maidan, se halla el Museo Indio, un espectacular palacio con columnatas construido en 1878 que mezcla los estilos neoclásico italiano con toques orientales, y alberga colecciones únicas de arte, historia natural y arqueología india. Fundado en 1814, es el mayor y más antiguo de los museos del país. Entre los muchos objetos excepcionales del museo, destacan las piezas de la civilización del Valle del Indo (2500 a.C.), una colección de esculturas de piedra gandhara que muestran una fuerte influencia griega, la notable balaustrada de la Bharhut Stupa (de hace 2.000 años) tallada con episodios de las escrituras budistas y escenas de la vida cotidiana, y una bella serie de monedas Gupta del siglo V.
Finalizaremos el día en la Casa de la Madre Teresa, sede de la congregación Misioneras de la Caridad, donde los peregrinos acuden en tropel a la tumba de la santa para rendirle homenaje. La exposición del pequeño museo adyacente muestra sus sandalias y un gastado cuenco de porcelana. En el piso superior se encuentra la habitación de la Madre, en la que trabajó y durmió de 1953 hasta su muerte en 1997, conservada con toda sencillez.
Alojamiento en The Lalit Great Eastern Kolkata.
Día 4, jueves 8 octubre: CALCUTA ✈ BHUBANESWAR (vuelo)
Pensión completa.
Después del desayuno, traslado al aeropuerto Netaji Subhash Chandra Bose de Calcuta para tomar el vuelo que nos llevará hasta Bhubaneswar. Salida del vuelo 6E-7351 de la compañía IndiGo a las 09h25, con hora prevista de llegada a Bhubaneswar a las 10h50.
Capital del estado de Odisha, BHUBANESWAR, fue un importante centro de peregrinación hindú desde hace 3.000 años, llegando a albergar más de siete mil templos. Hoy día alrededor de quinientos templos hinduistas salpican el paisaje del casco antiguo. Los templos datan de los siglos VII a XIII, periodo en que decayó el budismo y resurgió el hinduismo bajo las sucesivas dinastías que gobernaron Orissa.
A la llegada nos trasladamos a las afueras de la ciudad donde se hallan los complejos de cuevas-templo de Udayagiri (monte del Amanecer) y Khandagiri (monte Quebrado), excavadas en la roca de ambas colinas gemelas para servir de morada a los monjes jainistas. Las cuevas fueron construidas en el siglo I a.C. durante el reinado del rey Kharavela, de la dinastía Mahameghavahana, reconocido por la expansión del imperio de Kalinga y sus obras públicas. Se han descubierto un total de 35 cuevas de las más de cien de las que hablan los antiguos textos, tanto naturales como talladas, algunas de culto jaina y otras hinduistas y budistas. Las cuevas más importantes se hallan en el complejo de Udayagiri, que será el que visitemos. Destaca especialmente la Rani Gumpha o cueva de la Reina, de dos niveles, posee frisos finamente esculpidos en paredes y techos. La cueva del dios Ganesha, o Ganesh Gumpha, es famosa por los elefantes que guardan la entrada y una curiosa escena de una batalla de una mujer montando en elefante perseguida por soldados con faltas. La Bagh Gumpha o cueva del Tigre, con la entrada esculpida como si fuera la boca de un felino. Históricamente, la más relevante es la Hathi Gumpha o cueva del Elefante, cuya entrada se encuentra flanqueada por hermosas tallas de elefantes, y en la que se halla una inscripción del siglo II a.C. en escritura brahmani que describen las hazañas del rey Kharavela, tercer rey de la poderosa dinastía Chedi. Posteriormente traslado a Bhubaneswar para almuerzo.
A continuación, visitaremos el casco antiguo de Bhubaneswar que nos ofrecerá un cautivador viaje en el tiempo por sus callejones laberinticos, admirando la increíble arquitectura de sus templos, adornados con intrincadas tallas, testimonio del arte y la habilidad de los antiguos artesanos. También podremos conectar con los lugareños para conocer de cerca su estilo de vida tradicional. En el corazón de la ciudad se halla el sagrado Bindusagar Tank, un lago que refleja el cielo y aporta serenidad al entorno. Se dice que contiene agua de todos los ríos sagrados de la India.
Alrededor del lago se hallan algunos destacados templos, como el majestuoso Lingaraj Mandir, del siglo XI, aunque algunas partes son mucho más antiguas. Rodeado por más de cincuenta pequeños santuarios, es el más grande de la ciudad, y representa el momento de mayor esplendor del estilo de Orissa. Está dedicado a Shiva en su manifestación como Tribhuvaneswar (Señor de los Tres Mundos), su grandiosidad reside en el deul (aguja) de 55 metros, con impresionantes esculturas talladas, una verdadera joya del arte kalinga. El bloque de granito que representa a Tribhuvaneswarse se baña a diario con agua, leche y bang (marihuana). Aunque no se permite la entrada a los no hindúes, se puede apreciar desde una plataforma exterior.
En la otra punta del lago se halla el pequeño y hermoso Mukteshwar Mandir (siglos X–XI), uno de los templos más emblemáticos y ornamentados de Bhubaneswar. Destaca por sus elegantes proporciones y exquisitas esculturas que mezclan los estilos, budista, jainí e hinduista. Especialmente llamativos son los relieves del techo, en forma de loto de ocho pétalos, así como el elegante pórtico de piedra (torana) que da acceso al recinto, gracias al exquisito labrado de la arenisca y a la actitud desenfadada de las apsaras (bailarinas celestiales), que lo decoran.
Finalmente, el Parashurameswar Mandir, construido alrededor del año 650 d.C., es uno de los templos más antiguos que se conservan en la ciudad, ejemplo clásico de la arquitectura kalinga temprana. También dedicado a Shiva, se halla ricamente decorado con bajorrelieves de figuras humanas, animales y motivos florales. Es el primer templo en tener una estructura adicional llamada jagamohan (o sala de audiencias), en comparación con los templos anteriores que solo tenían el vimana.
Alojamiento en MAYFAIR Lagoon Bhubaneswar.
Día 5, viernes 9 octubre BHUBANESWAR – Triángulo del Diamante (Lalitgiri, Ratnagiri y Udayagiri) – BHUBANESWAR
Pensión completa (el almuerzo será tipo picnic).
Después del desayuno, salida para visitar el conocido como “Triángulo del Diamante” un importante conjunto arqueológico budista ubicados en tres colinas: Ratnagiri, Lalitgiri y Udayagiri, conocidos por sus complejos monásticos, estupas y centros de aprendizaje del budismo Vajrayana, una rama que surgió en la India entre los siglos V y VII d.C. y es actualmente la forma predominante del budismo en el Tíbet, Mongolia y la región del Himalaya. Es la conocida como corriente del Vehículo del Diamante, muy ligada a prácticas de tipo místico y tántrico. El diamante era la sustancia más dura que se conocía, por lo cual llegó a simbolizar la eternidad y la perfección del universo. Las extensas ruinas de pagodas de ladrillo, portales esculpidos en piedra e imágenes budistas esotéricas, atestiguan su antigua grandeza. El peregrino chino Hiuen T’sang lo identificó como la sede de una próspera universidad budista llamada Puspagiri.
Después de atravesar bonitos parajes de pequeñas colinas y verdes arrozales, llegaremos a Ratnagiri (monte de las Joyas) que se halla entre los ríos Brahmani y Birupa. Se trata, sin duda, el complejo más impresionante y que alberga una mayor concentración de estos arqueológicos budistas. Fundado en el siglo VI d.C., este sitio fue un importante centro de difusión del budismo hasta el siglo XII d.C. Las excavaciones han revelado santuarios, grandes monasterios, así como numerosas pequeñas estupas votivas. En lo alto de un montículo y coronado por una gran estupa, su edificio mejor conservado, se halla el monasterio principal, con un patio central y una sobresaliente columnata en torno a las celdas de los monjes. En el interior se puede ver una imagen de Buda sentado de 4 m de alto, junto con otras divinidades budistas. La puerta de entrada presenta hermosos relieves.
A 12 km se halla Lalitgiri (monte de Gracia) uno de los complejos budistas más antiguos de la región, que data del siglo I d.C. Destaca su enorme monasterio de ladrillo, con los restos de una sala Chaitya (de oración), varias estupas votivas y especialmente, la Maha Stupa, una gran estupa restaurada en la cima de la colina, donde se hallaron importantes ataúdes de piedra que funcionan como cajas chinas, encontrándose en el último nivel un fragmento de hueso carbonizado envuelto en papel de oro, presumiblemente de Gautama Buda.
Nuestra última visita será a Udayagiri (monte del Amanecer) situada a 10 km de Lalitgiri, en el valle de una colina en forma de U. Se distingue por su estupa en forma de campana, símbolo del budismo vajrayana. Conocido antiguamente como Madhavapura Mahavihara, es uno de los mayores complejos budistas de Odisha. Se desarrolló entre los siglos VII y XII d.C. y conserva vestigios de un monasterio de ladrillo, una estupa, esculturas talladas en la roca y un pozo escalonado.
Posteriormente, regresamos por carretera a nuestro hotel, al que llegaremos al atardecer.
(Hoy el almuerzo será tipo picnic, que nos prepararán en el hotel, ya que en la zona no existen restaurantes locales adecuados ni con condiciones higiénicas recomendables.)
Alojamiento en MAYFAIR Lagoon Bhubaneswar.
Día 6, sábado 10 octubre: BHUBANESWAR – Konark – Pipli – BHUBANESWAR
Pensión completa.
Después del desayuno, salida para realizar una excursión de día completo a KONARK, localidad que se encuentra en la costa del Golfo de Bengala, a 60 km de Bhubaneswar. Aquí se halla el templo del Sol, uno de los grandes hitos arquitectónicos de la India de todos los tiempos.
Konark o Konarka deriva de la palabra sánscrita Kona (“ángulo”) y Arka (“sol”) en referencia al templo de que estaba dedicado a Surya, el dios Sol, en su triple aspecto de deidad bienhechora que alumbra, vivifica y alimenta. En tiempos pasados más próxima a la costa (el mar ha retrocedido casi 4 km), la enorme aguja del templo del Sol de Konark (Patrimonio de la UNESCO), que se elevaba 70 m sobre el santuario principal, fue un importante punto de referencia para los marineros europeos que se dirigían a Calcuta, que lo conocían como la “Pagoda Negra”. Este templo es uno de los ejemplos más espectaculares de la arquitectura religiosa en el mundo. Fue construido en el siglo XII por el rey Narasimhadeva I para celebrar su victoria sobre los musulmanes. Concebido como un gigantesco carro cósmico, con Surya, el ancestral dios de los arios, surcando los cielos, tirado por siete magníficos caballos y sostenido sobre 24 ruedas talladas en piedra, simboliza el paso del tiempo. El jagamohan en forma de carruaje, permaneció enterrado bajo la arena durante casi dos siglos, siendo restaurado a principios del siglo XX. Konak alberga tres imágenes del dios sol, que están colocadas de forma que el sol ilumina sus rostros al amanecer, mediodía y atardecer, respectivamente. Las superficies del templo están cubiertas por completo de ricas tallas y esculturas que representan escenas de la vida cotidiana, narrativas mitológicas, figuras de deidades, animales y escenas eróticas muy explícitas.
El poeta Rabindranath Tagore escribió sobre Konark: “Aquí, el lenguaje de la piedra supera el lenguaje del hombre.” En efecto, la grandeza del templo es imposible describirla con palabras; solo puede comprenderse al contemplarlo.
Dentro del conjunto se halla el Museo Arqueológico, que cuenta con cuatro galerías que muestran alrededor de 260 piezas arquitectónicas y esculturas recuperadas durante los trabajos de limpieza del templo. Entre ellas se halla una imagen de Surya en piedra arenisca y ruedas reconstruidas.
Finalizada la visita, regresamos a Bhubaneswar, realizando una parada en el camino en la pintoresca aldea de Pipli. Esta localidad es mundialmente conocida por su exquisita técnica de trabajo en textiles que se conoce como apliqué (conocida localmente como chandua), que consiste en bordar y coser piezas de tela de colores sobre una base para crear diseños vibrantes que incluyen flores, animales y figuras mitológicas. El arte de Pipli tiene raíces históricas ligadas al Templo de Jagannath en Puri, ya que originalmente los artesanos creaban estandartes, paraguas ceremoniales y doseles para las festividades religiosas. Podremos encontrar todo tipo de artículos como lámparas, tapices, sombrillas, ropa de cama, fundas de cojín y bolsos con espejos incrustados. Estas piezas son elaboradas por familias de lugareños en sus propios talleres.
El hinduismo
Más del 80% de la población de la India (aproximadamente 1.100 millones de personas) profesa el hinduismo. Es, por tanto, la religión más extendida del país y la tercera más importante del mundo.
El término hindú inicialmente hacía referencia sólo a los habitantes del subcontinente indio y fueron los ingleses, en el siglo XIX, quienes lo introdujeron para denominar a todos los que no eran musulmanes, ni cristianos, ni judíos, ni budistas y ni jainistas. De hecho, el hinduismo no es una religión homogénea, sino que incluye diversas corrientes y contenidos. Lo que tienen en común todos los hindúes es el reconocimiento de sus escrituras sagradas de más de 3.000 años de antigüedad, los Vedas, los Brahmanas, las Upanishad, el Bhagavad-gītā y los Puranas.
Alojamiento en MAYFAIR Lagoon Bhubaneswar.
Día 7, domingo 11 octubre: BHUBANESWAR – Puri – Raghurajpur – BHUBANESWAR
Pensión completa.
Después del desayuno, salida hacia PURI., una joya situada a orillas del Golfo de Bengala, en la que se respira espiritualidad en cada uno de sus rincones. Esta ciudad forma parte es uno de los cuatro destinos sagrados del Char Dham, establecidos por el místico Adi Shankara (788-820), que cubren los puntos cardinales del país y que son recorridos por millones de peregrinos hindúes que buscan la iluminación espiritual. Puri, con su Santuario dedicado a Jagannath (Visnhu como “Señor del Universo”) cubre el este. Los otros tres son Badrinath (norte): Santuario de Vishnu, en el Himalaya, Dwarka (oeste): Santuario de Vishnu, en la costa y Rameswaram (sur): Santuario de Shiva.
A la llegada a la ciudad, disfrutaremos de un paseo en rickshaw que nos trasladará hasta la calle principal del templo, lo que nos permitirá vivir de cerca la vida cotidiana de esta ciudad sagrada. Visitaremos el Templo de Jagannath, un magnífico santuario dedicado a Jagannath, una deidad negra con grandes ojos blancos y redondos, muy popular en toda Orissa, y en torno a la cual se ha desarrollado un culto muy singular. Construido en 1198 en estilo Kalinga por el rey Anantavaram, de la dinastía Ganga Oriental, se calcula que 20.000 personas dependen del templo para ganarse la vida. Se halla rodeado por un muro de 6 m de alto. Su sikhara (aguja) de 65 m, coronada por el nilachakra (rueda azul de Visnhu), servía como punto de referencia a los primeros marineros europeos, que la llamaban “Pagoda Blanca”, para diferenciarla del templo del Sol de Konark, a la que denominaban “Pagoda Negra”. Anexo a la torre se hallan tres santuarios más pequeños. Guardada por dos leones de piedra y un pilar coronado por la Garuda procedentes del templo del Sol, se halla el jagamohan con las estatuas de Jagannath, su hermano Balbhadra y su hermana Subhadra, que los sacerdotes engalanan con guirnaldas y ropajes a lo largo del día para las distintas ceremonias. Asimismo, cinco veces al día se ofrece a las tres deidades una suntuosa comida que preparan los 400 cocineros del templo. Durante el espectacular festiva Rath Yatra que se celebre en los meses de junio o julio, se saca a los tres dioses en procesión sobre gigantescos carruajes de madera, de los que tiran miles de devotos. El complejo contiene al menos 120 templos y altares, todos cincelados con la riqueza escultórica y el detalle del estilo de Orissa, y repletos de peregrinos. (Los no hindúes no pueden acceder al interior del templo, pero se puede observar desde el otro lado de la calle).
Posteriormente, pasearemos por las animadas callejuelas del viejo Puri para empaparnos del fervor religioso que impregna la ciudad.
Después de la visita, regresamos a Bhubaneswar, realizando una parada en ruta para visitar el pueblo artesanal de Raghurajpur, cuyas estrechas calles se encuentran decoradas con coloridos murales. A la llegada tomaremos un nuevo rickshaw local para llegar al pueblo, ya que los vehículos grandes no pueden acceder. En esta singular aldea cada familia se dedica a algún tipo de arte o artesanía tradicional. Con alrededor de 100 hogares y 300 artesanos, toda la comunidad vive y respira arte y creatividad, que ha sido transmitida de generación en generación. Los hombres y los niños se dedican principalmente a la pintura, mientras que las mujeres preparan los pigmentos naturales y los lienzos. Durante nuestra visita podremos interactuar con los chitrakars (artesanos locales) y seremos testigos de la elaboración en vivo del pattachitra, el tradicional arte pictórico sobre tela, característico de Odisha. Además de estos cuadros típicos, los artesanos también crean grabados en hojas de palma, pintura sobre seda tassar (seda silvestre producida por larvas del género Antheraea), artesanías en conchas de coco y papel maché, tallas y juguetes de madera, muchos de los cuales han sido reconocidos a nivel nacional.
Alojamiento en MAYFAIR Lagoon Bhubaneswar.
Día 8, lunes 12 octubre: BHUBANESWAR – Calcuta – Bagdogra – DARJEELING
Pensión completa (el almuerzo será tipo picnic).
Después del desayuno, traslado por carretera al aeropuerto de Bhubaneswar para tomar el vuelo a Calcuta 6E-6793 (07h55 è 09h10), y enlace con el vuelo 6E-751 con destino Bagdogra (12h40 è 13h45).
A la llegada al aeropuerto de Bagdogra, partimos directamente por carretera hacia Darjeeling, en las estribaciones del Himalaya.
Situada a una altitud de 2.134 metros, DARJEELING —o Dorje Ling, “Lugar del Rayo Celestial”— un encantador enclave montañoso rodeado de esmeraldas plantaciones de té, edificios coloniales, monasterios budistas, con el telón de fondo de las impresionantes vistas de las cumbres nevadas del Himalaya, conserva su magnetismo atemporal. Darjeeling es inspiradora. Lo fue para Lawrence Durrell, que pasó los primeros años de su vida en la ciudad. O para la madre Teresa de Calcuta, que declaró haber tenido el chispazo que le hizo fundar su congregación subiendo sus laderas. Y lo es para el viajero, que se enamora de desayunos con vistas al Kanchenjunga desde la terraza del hotel; de la religiosidad que se vive en los templos budistas que motean las laderas; de los chaparrones improvisados que hacen brillar los jardines de té como una moqueta recién estrenada; de la serenidad de los refugiados tibetanos, que cuentan su triste historia sin odio en la voz.
La historia de Darjeeling está entrelazada con la de Nepal, Bután, Sikkim y Bengala. La zona perteneció a los chogyals (reyes) budistas de Sikkim hasta 1780, cuando fue anexionada por los invasores gurkha procedentes de Nepal. La Compañía de las Indias Orientales consiguió controlar toda la región en 1816 y pocos años después se construyó un sanatorio para soldados británicos. Con el tiempo se convirtió en la capital del verano de Bengala y el Gobierno en pleno se trasladaba a Darjeeling durante los meses más calurosos. Los británicos establecieron las primeras plantaciones té en la zona en 1856. El árbol del té no trepa en estos valles más allá de los 1.970 metros. Darjeeling está a 2.135 de altura, de manera que se halla literalmente tapizada por una alfombra que llega hasta sus pies. Las plantaciones son tan hermosas aquí que las llaman “jardines” y no granjas o explotaciones.
Alojamiento en MAYFAIR Hill Resort Darjeeling.
Día 9, martes 13 octubre: DARJEELING
Pensión completa.
Antes que salga el sol, salida hacia Tiger Hill para presenciar el amanecer sobre el Himalaya. Situado a 13 km de Darjeeling, este mirador ofrece una de las vistas más impresionantes del Himalaya. Antes del alba, cuando comienza a aparecer la primera luz, el horizonte se tiñe de tonos anaranjados y dorados, revelando lentamente las cumbres nevadas del Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del mundo (8.598 metros) y la primera de India, creando un paisaje mágico. Los rayos se reflejan en el blanco de la nieve e iluminan las esmeraldas laderas de cultivo de las plantaciones de té. En días despejados, incluso se puede llegar a ver el Everest. Es un espectáculo inolvidable donde la naturaleza despliega todo su esplendor. Finalizada la experiencia, regresamos al hotel para desayunar.
El Darjeeling Himalayan Railway (Patrimonio de la UNESCO), conocido cariñosamente como el “tren de juguete”, es un emblemático ferrocarril de vía estrecha (60 cm), que atraviesa un espectacular paisaje montañoso. Se estrenó en septiembre de 1881 y es uno de los pocos trenes de montaña que aun funcionan en la India. Pasa a escasos centímetros de las tiendas locales mientras cruza la carretera principal, deteniendo el tráfico y tocando el silbato sin cesar durante casi todo el recorrido. Sus pequeñas locomotoras de 4 ruedas, algunas con más de un siglo de historia, ofrecen una experiencia nostálgica y única, evocando la época colonial y el ingenio técnico de otra era. Subiremos a este icónico tren —sujeto a operación y disponibilidad—, y realizaremos un recorrido a través de impresionantes vistas del Himalaya, densos bosques y terrazas de té, en medio de una niebla que progresivamente va disipándose, hasta llegar a Ghoom. Aquí visitaremos el venerado Monasterio de Ghoom, fundado en 1875, es el más antiguo de la región. Perteneciente a la secta budista tibetana de Gelugpa (la misma que el Dalái Lama), luce antiguos y bellos murales y acoge a 30 monjes. Alberga una impresionante estatua del Buda Maitreya (el Buda del Futuro) de 4,5 metros de altura y conserva un ambiente de profunda espiritualidad tibetana.
Ya por la tarde, pasearemos por Darjeeling, que se desparrama por un risco dando apariencia de un ordenado graderío deportivo, donde casas que todavía recuerdan a la época británica lucen una nostálgica decadencia. Sin un centro urbano propiamente dicho, la ciudad está llena de cuestas, que en poco más de cien años pasó, de simple monasterio solitario, a una de las estaciones de montaña más afamadas de la India y cuna del té con más renombre. Tendremos oportunidad de conocer el Instituto de Montañismo del Himalaya, fundado en 1954, tras la histórica ascensión al Everest de Tenzing Norgay (1914-1986) y Sir Edmund Hillary, con el objetivo de formar montañistas. El instituto goza de prestigio internacional y ha formado a miles de personas de todo el mundo en montañismo y actividades de aventura afines. En su museo se exhiben objetos originales utilizados en la conquista del Everest. Asimismo, cuenta con una fascinante maqueta de los picos del Himalaya. Junto al instituto se halla el Zoológico Padmaja Naidu, fundado en 1958 para estudiar, conservar y proteger la fauna del Himalaya, está considerado uno de los mejores de la India. Se trata de un paraje de roca y bosque, hogar de fauna de cotas altas como el lobo tibetano, el yak del Himalaya, el panda rojo, el tigre de Siberia, o el legendario e imponente leopardo de las nieves.
Ubicados en la colina Jalapahan, se hallan el Templo Budista Japonés, y la Pagoda de la Paz, construidos al estilo tradicional japonés, con un edificio principal y una pagoda de varios niveles. La construcción fue iniciada en 1972 e inaugurada en 1992. Su estructura, de un blanco inmaculado, se halla coronada por una aguja dorada que brilla bajo el sol del Himalaya. Los cuatro lados de la pagoda presentan intrincadas estatuas doradas que representan la vida y enseñanzas de Gautama Buda, cada una narrando un evento significativo en su camino hacia la iluminación (el nacimiento del Príncipe Siddhartha, la iluminación, el primer sermón y el paso al Nirvana). Se trata de un lugar de peregrinación que ofrece un ambiente sereno, cánticos budistas y unas bellas vistas panorámicas de la ciudad y las montañas. Su historia y significado están ligados con el movimiento mundial por la paz iniciado por Nichidatsu Fujii (1885–1985), un monje budista japonés fundador de la Orden Budista Nipponzan Myohoji. Profundamente afectado por los horrores de la II Guerra Mundial, Nichidatsu Fujii dedicó su vida a promover la paz a través de las enseñanzas de Buda.
Alojamiento en MAYFAIR Hill Resort Darjeeling.
Día 10, miércoles 14 octubre: DARJEELING – GANGTOK
Pensión completa.
Después del desayuno, salida por carretera hacia Gangtok, capital del estado de SIKKIM. Será un recorrido de algo menos de 100 km, a lo largo del cual atravesaremos paisajes de ensueño entre montañas, bosques de rododendros y serpenteantes ríos del Himalaya oriental.
En el siglo IX, el santo budista Gurú Rinpoche venerado como el “Segundo Buda”, introdujo el budismo Vajrayana en el Tíbet y predijo la llegada de la monarquía que llegaría en el siglo XIII cuando el Gurú Tashi, un príncipe procedente del este del Tíbet, tuvo una revelación divina una noche que le ordenó viajar al sur para buscar su fortuna. Sus descendientes se convirtieron más adelante en la familia real de Sikkim. Tras la independencia de la India en 1947 Sikkim se mantuvo como estado independiente hasta 1975, cuando se votó mayoritariamente por su incorporación a la Unión India. Sikkim logró su ambición de convertir su agricultura en totalmente orgánica en 2016, siendo el primer estado de la India en lograr esta distinción. A pesar de su pequeño tamaño, es un Estado muy diverso, debido a su ubicación a los pies de los montes Himalaya. El terreno va de tropical en el sur a la tundra en el norte.
La capital, GANGTOK, centro cultural, político y religioso, es el reflejo de la gran diversidad étnica de este diminuto estado. En la abarrotada ciudad, erigida sobre un risco (de ahí su nombre, que significa “colina elevada”) a 1.750 metros de altura, los lepcha (indígenas de la región), viven junto a tibetanos, butaneses, nepalíes e indios de otras regiones. Gracias a su altura y a los alrededores que le sirven de escudo, la ciudad disfruta de un clima templado durante todo el año. La ciudad conserva un aire encantador, con sus edificios tradicionales adornados con símbolos budistas, calles peatonales limpias y miradores desde donde se divisa el majestuoso Kanchenjunga. Rodeada de monasterios, jardines de orquídeas y senderos de montaña, Gangtok es un verdadero deleite para los viajeros en busca de naturaleza y espiritualidad.
Después del almuerzo, visitaremos el Tashi View Point, uno de los mejores miradores de la ciudad. Fue construido por Tashi Namgyal, rey de Sikkim entre 1914 y 1963, y de ahí viene el nombre del lugar. Desde aquí disfrutaremos de una vista impresionante de la cordillera Khangchendzonga, con picos como el del Monte Kanchenjunga, o el Monte Sinilochu, los valles circundantes del norte de Sikkim y de los monasterios Phodong y Labrang. Adornado con coloridas banderas de oración, el lugar es ideal para empaparse del paisaje himalayo y disfrutar de la serenidad que brinda la región.
Alojamiento en MAYFAIR Spa Resort & Casino Gangtok.
Día 11, jueves 15 octubre: GANGTOK
Pensión completa.
Por la mañana, comenzamos un recorrido completo por Gangtok, explorando su profunda herencia budista y rica tradición artesanal. Nuestra primera parada será en el Monasterio de Rumtek, ubicado en la aldea del mismo nombre, a 24 km de Gangtok. Es el centro mundial del Dharma Chakra (símbolo sagrado del budismo, hinduismo y jainismo que representa la enseñanza de la ley cósmica, la verdad y el camino hacia la iluminación) y sede de su cabeza espiritual, el Gyalwa Karmapa, líder de la orden Kagyupa, una de las más antiguas del budismo tibetano. El decimosexto Karmapa huyó del Tíbet en 1959, tras la invasión china, y construyó aquí una réplica de su monasterio en Tsurphu. Se trata de un laberíntico complejo amurallado con edificios religiosos, escuelas y pequeños hoteles rurales, repleto de tesoros procedentes del monasterio tibetano. Detrás del monasterio se encuentra el lujosamente decorado Instituto Karmae Nalanda de Estudios Budistas, que atrae a estudiantes de todo el mundo. Justo enfrente está la pequeña sala que alberga el hermoso Chorten, una estupa de oro y plata con enormes incrustaciones de ámbar, coral y turquesas que guarda las cenizas del 16º Gyalwa Karmapa. Según la leyenda, se cree que, tras años de meditación, el primer Karmapa recibió la visita de diez mil hadas que vinieron a felicitarle, cada una de las cuales le ofreció un mechón de su cabello como regalo. Se dice que estos cabellos se entretejieron en un sombrero negro que se transmitió de generación en generación y que aún hoy se conserva en el monasterio de Rumtek.
A muy poca distancia, se halla el Chorten Do Drul, una importante estupa construida en 1945 por Thrulshik Rinpoche, uno de los maestros más venerados y respetados del budismo tibetano contemporáneo, para conmemorar la victoria del bien sobre el mal. Los lugareños creían que este lugar estaba habitado por espíritus malignos, por lo que Thrukshik Rinpoche construyó la estupa para ahuyentarlos y proteger la zona. La estupa posee una cúpula dorada superior visible desde varios puntos de Gangtok. Está rodeada por 108 mani lhakor o ruedas de oración que contienen mantras. En su interior alberga conjuntos completos de mandalas, libros sagrados y otros objetos religiosos. Dentro del complejo se halla también el Chorten Jhang Chub, una estupa más pequeña construida en memoria del mismo santo, fallecido en 1962. La zona es conocida por su atmósfera serena, donde los visitantes pueden escuchar a los monjes cantando y observar muchas lámparas de oración encendidas. Cerca se encuentran dos enormes estatuas de Buda y de Padmasambhava (Guru Rinpoche), patrón espiritual del estado de Sikkim.
A continuación, visitaremos el Instituto Namgyal de Tibetología, una singular organización creada en 1958 que se halla en medio de un sereno entorno de robles, abedules y fresnos. Ubicado en un edificio de estilo tradicional tibetano, el Instituto promueve la investigación del budismo Vajrayana y de la lengua y la cultura tibetana. Posee una de las mayores colecciones del mundo de libros raros y manuscritos tibetanos, además de bronces, iconos, thangkas (pinturas budistas tibetanas realizadas sobre algodón o seda) y objetos de rituales tántricos como un Thöpa (cuenco hecho con un cráneo humano) y una kangling (trompeta de fémur humano).
Seguiremos hacia el Monasterio Enchey, situado sobre una colina boscosa con vistas panorámicas espectaculares de Gangtok. Fue fundado en 1910 sobre el antiguo retiro del místico Lama Drutob Karpo, gran maestro tántrico, famoso por sus poderes de levitación. El monasterio pertenece a la orden Nyingmapa del budismo tibetano, conocida como la “secta de los gorros rojos”, prioriza la práctica interna, el yoga, la meditación y la espontaneidad sobre la jerarquía estricta. Su amplio salón de oraciones se halla repleto de llamativos murales e imágenes que representan la totalidad de las deidades budistas de esta secta.
Terminamos el día en la Dirección de Telar y Artesanía, creada para promover la artesanía tradicional de Sikkim. Podremos observar a los artesanos trabajando en hermosas alfombras tejidas a mano, frisos de madera exquisitamente tallados o intrincados trabajos en bambú. Uno de los artículos favoritos que se puede adquirir es el choktse, una mesa de madera con paneles tallados que se puede plegar para transportarla.
Alojamiento en MAYFAIR Spa Resort & Casino Gangtok.
Día 12, viernes 16 octubre: GANGTOK – KALIMPONG
Pensión completa.
Después del desayuno, salida en autobús hacia KALIMPONG, un encantador y apacible destino de montaña ubicado a 1.250 metros de altitud, que combina historia, espiritualidad y belleza natural. Su clima benigno ha dado fama a sus orquídeas y gladiolos que se cultivan en viveros reconocidos a nivel internacional. Hasta principios del siglo XVIII, esta zona formaba parte del reino de Sikkim, pero fue tomada por Bután y más tarde anexionada por los británicos tras la Guerra Anglo-Butanesa de 1865. A finales del siglo XIX llegaron misioneros escoceses que tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de la ciudad, transformándola en un centro educativo y social en la región de los Himalayas. Kalimpong estaba en el inicio de la antigua ruta comercial al Tíbet, por ello tuvo una gran importancia en el comercio de lana con esta región hasta la década de 1950. Hoy sigue teniendo el aire de una ciudad fronteriza, en la que el Raj británico sigue muy vivo, con las encantadoras casitas de piedra y el exquisito ambiente del Mayfair Himalayan Hotel.
A la llegada tendremos el almuerzo, y posteriormente disfrutaremos de un interesante recorrido por los principales sitios de interés de Kalimpong. Nos desplazaremos hasta Durpin Dara, una colina panorámica que ofrece hermosas vistas de Kalimpong, los picos nevados del oeste de Sikkim, el río Teesta y sus valles serpenteantes. Aquí se halla el Monasterio Zang Dhok Palri Fo-Brang, fundado en 1957 por Dudjom Rinpoche, fue bendecido por el Dalái Lama en 1976. En el mismo encontraremos un ambiente sereno y espiritual. Su sala de oración está decorada con frescos y murales budistas, y alberga un raro mandala tridimensional en su planta superior. También alberga los 108 volúmenes del Kangyur budista traducidos al tibetano, que recogen los textos atribuidos a Buda Gautama y otros seres iluminados, con los textos fundacionales de las escuelas budistas primitivas, en forma de sutras (discursos), tantras (enseñanzas esotéricas) y el vinaya (código de disciplina monástica).
A continuación, visitaremos el Monasterio Tharpa Choling, situado en la colina de Tirpai, pertenece a la escuela Gelugpa (“sombrero amarillo”) del budismo tibetano, la misma a la que pertenece el Dalái Lama. Fue construido en 1922 y presenta una arquitectura tradicional tibetana con vibrantes murales e intrincadas tallas y estatuas. Su interior alberga esculturas del Buda del presente, pasado y futuro, encima de cada una de las cuales hay un garuda, el ave divina y vehículo de Vishnu, que devora los nagas (serpientes divinas), símbolos del odio y la ira. El monasterio incluye una escuela monástica donde los jóvenes monjes reciben educación en lengua y escritura tibetana, y estudios modernos
Nuestra siguiente visita será al Monasterio Thongsa Gompa, de origen butanés, fue construido en 1692 (el más antiguo de Kalimpong). Es, por tanto, un símbolo importante del patrimonio religioso de la región. El edificio actual data del siglo XIX, después de que los gurkha arrasaran Sikkim; conserva el estilo tradicional butanés con tallas de madera intrincadas y vibrantes frescos. El monasterio está rodeado de 219 pequeñas ruedas de oración. El interior alberga estatuas, thangkas (tapices religiosos) y manuscritos antiguos. Las paredes están decoradas con murales que representan a diversas deidades budistas. El monasterio está rodeado de exuberantes jardines y ofrece vistas panorámicas de los valles y las montañas circundantes.
Kalimpong es un verdadero paraíso para los amantes de la botánica. Gracias a su clima favorable, aquí se cultivan distintos tipos de flores como lirios amaryllis, anthuriums, rosas, gerberas, dalias, gladiolos, orquídeas y cactus, muchas de las cuales se exportan internacionalmente. Tendremos oportunidad de visitar uno de los muchos viveros que hay en la ciudad aprovechando que en octubre muchas variedades de cactus y flores están en su periodo de floración.
Alojamiento en MAYFAIR Himalayan Spa Resort Kalimpong.
Día 13, sábado 17 octubre: KALIMPONG – PHUENTSHOLING
Pensión completa.
Por la mañana, salida en autobús hacia Phuentsholing, ya en Bután, situada en la base de las estribaciones del Himalaya. La carretera es espectacular, y pasa por cascadas plateadas y helechos, desde las llanuras indias hasta las frescas alturas himalayas cubiertas de pinos.
A la llegada, recepción por parte de nuestro representante local y asistencia con los trámites de inmigración. Posteriormente, traslado al hotel y registro.
Ubicado en la cordillera del Himalaya, entre los dos países más poblados del mundo (India y China), BUTÁN tiene una superficie de 40.994 km2 (algo más pequeño que Extremadura), y alrededor de 800.000 habitantes. Conocido como Druk Yul o “la tierra del Dragón del Trueno”, el lugar estuvo habitado desde tiempos remotos –probablemente alrededor del 2000-1500 a.C.–, y aunque estuvo expuesto a periódicas invasiones (tibetanas, chinas e indo-británicas), nunca fue colonizado. Hasta finales del siglo XVI Bután fue un conjunto de feudos enfrentados. Ngawang Namgyal unificó el país (1616-1634), repelió invasiones tibetanas, promovió la construcción de los famosos dzongs (fortalezas-monasterios) y, sobre todo, estableció una identidad propia. Tras siglos de aislamiento, y de una guerra civil fruto de la lucha de poder entre clanes de distintas regiones, el país se consolidó como monarquía hereditaria en 1907, bajo la dinastía Wangchuck, adoptando el título de Druk Gyalpo “Rey Dragón”. En 1910, se convirtió en protectorado británico bajo el Tratado de Punakha. En la década de 1970, Jigme Singye Wangchuck, cuarto rey de la dinastía, propuso una nueva filosofía de vida, priorizando el bienestar colectivo, la cultura y el medio ambiente sobre el crecimiento económico exclusivo. Este mismo rey en 2008 impulsó la transición a una monarquía parlamentaria con primeras elecciones ese mismo año. Bután es un país confesionalmente budista, en su inmensa mayoría practicantes del linaje Mahayana (“vehículo diamantino”) –una rama esencialmente mágica, también conocida como tantrismo. La mayor parte de la población trabaja para el sector agrícola y ganadero, aunque tienen más peso económico los sectores industrial y de servicios.
Por la tarde, realizaremos un breve recorrido por PHUENTSHOLING, una pequeña y vibrante ciudad fronteriza, con carácter multicultural, cuyo comercio con India ha dado lugar a una economía local próspera. Visitaremos un importante centro espiritual y disfrutaremos del ambiente tranquilo de este núcleo urbano.
Una de las claves para comprender este destino tan especial, son los lugares de peregrinaje. Los butaneses ven su país a través del prisma de la geografía sagrada: tras cada paso de montaña y masa de agua acechan deidades protectoras y espíritus malignos, y las cuevas en acantilados marcan el lugar donde lucharon demonios y santos, que a menudo dejaron sus huellas en las rocas. Uno de esos lugares sagrados en los que uno puede atisbar un mundo de magia es el Zangtho Pelri Lhakhang, un pequeño y sereno templo ubicado en la plaza central, que representa la morada celestial del Guru Rinpoche, del que ya hemos hablado anteriormente, y que también es una las figuras más veneradas del budismo butanés. El templo cuenta con tres niveles: la planta baja alberga estatuas de Guru Rinpoche y sus ocho manifestaciones. La primera planta contiene estatuas de Avalokiteshvara y Buda; y la planta superior, presenta estatuas de Amitabha, el Buda de la Luz Infinita. Es un lugar de oración muy especial, rodeado de jardines, con ruedas de oración y estatuas simbólicas.
Después, realizaremos un paseo por el centro de la ciudad, donde se aprecia la convivencia armónica entre las culturas india, nepalí y butanesa. Pasearemos por el mercado local y podremos ver sus pequeños comercios llenos de vida, ideales para una primera inmersión cultural en Bután.
Alojamiento en Hotel Ga Me Ga.
Día 14, domingo 18 octubre: PHUENTSHOLING – THIMPU
Pensión completa.
Después del desayuno, salida por carretera hacia Thimphu, la encantadora capital del Reino de Bután. Desde el inicio, la carretera empieza a serpentear cuesta arriba ofreciendo unas vistas espectaculares del valle del Torsa Chhu a medida que nos dirigimos a las llanuras, donde se halla el corazón cultural de Bután, con algunos de sus templos más antiguos e importantes envueltos en un paisaje de gran trascendencia religiosa. El recorrido parece irreal: los amplios y fértiles valles, cultivados y bordeados de montañas cubiertas de bosques, parecen casi un nirvana rural, un paisaje de postal salpicado por templos y monasterios muy antiguos, en los que la tradición se conserva y se transmite a las nuevas generaciones de monjes y son escenario de fiestas budistas antiguas y espectaculares.
En el trayecto, realizaremos una parada para visitar el Kharbandi Gompa, un hermoso monasterio construido en 1967 por la difunta abuela real Ashi Phuentso Choedron, rodeado de jardines con plantas tropicales y flores de vivos colores. En su interior se conservan pinturas que narran escenas de la vida de Buda, así como estatuas de figuras clave del budismo butanés como Shabdrung Ngawang Namgyal y Guru Rinpoche. Desde sus jardines, se obtiene una panorámica excepcional de Phuentsholing y de las llanuras de Bengala Occidental, con sus famosos campos de té.
Nuestro almuerzo será en ruta. A la llegada a Thimphu, registro en el hotel.
Capital de Bután desde 1962 y ciudad más poblada (115.000 habitantes), THIMPHU es el centro administrativo, espiritual y cultural del país, además de ser su núcleo comercial y económico, ya que representa cerca de la mitad del producto interior bruto nacional. Ubicada a una altura media de 2.400 m, la ciudad combina lo moderno con lo tradicional, siendo posiblemente la única capital del mundo sin semáforos. A pesar de que algunas torres de hormigón han sustituido a parte de las casas tradicionales, esta mezcla entre lo antiguo y lo nuevo le da un sabor especial a esta ciudad, ya que hasta los edificios más modernos están adornados con murales budistas pintados a mano y deidades protectoras.
Por la tarde, visitaremos el Memorial Chorten, una impresionante estupa blanca de estilo tibetano coronada por una aguja dorada, construida en 1974 en memoria del tercer rey de Bután. Este lugar de devoción es frecuentado por locales que giran las ruedas de oración y realizan ofrendas. Las pinturas y esculturas en su interior ofrecen un profundo acercamiento a la filosofía budista.
Finalizamos el día con un paseo por el centro de Thimphu, incluyendo la visita a Ka Ja Throm, el moderno (se inauguró en 2023) y animado mercado al aire libre, antes conocido como el Centenary Farmers Market. Este espacio dinámico situado en el corazón de la capital, combina comercio local, gastronomía, artesanía, y vida cultural, siendo un reflejo vibrante del estilo de vida butanés contemporáneo.
Alojamiento en Norkhil Boutique Hotel & Spa.
Día 15, lunes 19 octubre: THIMPU
Pensión completa.
Hoy tenemos todo el día de visitas en la capital. Por la mañana pondremos rumbo al sur en autobús, hasta el Parque Natural Kuensel Phodrang, donde se halla la enorme escultura del Buda Dordenma, que representa al Buda histórico, sentado en meditación, simbolizando iluminación, serenidad y sabiduría. Construida en bronce en 2015 para conmemorar el 60º aniversario del cuarto rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, sus 51,5 m de altura la convierten en la más grande del Himalaya y una de las más altas del mundo. La estructura principal alberga en su interior una gran capilla con más de cien mil pequeñas estatuas de Buda, cada una de las cuales, está hecha también de bronce y bañada en oro. El tejado de la citada capilla luce bellos mandalas. Los ojos del Buda están adornados con diamantes valorados en 1 millón de dólares. Desde el mirador se obtienen espectaculares vistas de valle de Thimphu y las colinas circundantes.
Desde allí, emprendemos una caminata escénica hasta el templo de Changangkha Lhakhang (duración aprox. 1.5 horas), por senderos fáciles, rodeados de bosques de pinos, abedules y rododendros. A lo largo del recorrido nos saldrán al paso gentes locales, pagodas y miles de banderas de oración ondeando, cuyas bendiciones se elevan al cielo con cada soplo de viento. El camino cuenta con miradores y pequeñas glorietas donde podrás detenerte para disfrutar del paisaje y finaliza en el Changangkha Lhakhang, un dzong (monasterio fortificado) del siglo XII, fundado por el lama tibetano Phajo Drugom Shigpo. Este lugar, sagrado para las familias de Thimphu, alberga una imagen venerada de Chenrezig, el Buda de la compasión con once cabezas. Muchos padres acuden aquí para bendecir a sus recién nacidos, donde se les asignan nombre, reciben las bendiciones del dios protector Tamdrin, por una phurba (daga ritual) y se les hace entrega de una sungke (hilo sagrado).
Bután posee una de las tradiciones textiles más importantes del Himalaya, hasta el punto que durante siglos la tela se usó como moneda y para pagar impuestos. Buena muestra de ello es el Museo Textil Nacional, una verdadera joya cultural fundada en 2001 bajo el patrocinio de la reina Ashi Sangay Choden, que visitaremos por la tarde. El museo está organizado en dos galerías principales que nos permitirá conocer la historia de los tejidos tradicionales a través de cinco temáticas: técnicas de tejido, textiles en la religión, logros artísticos, fibras autóctonas, y una colección real. Una experiencia visual y sensorial que revela la riqueza del arte textil butanés. La planta baja exhibe trajes tradicionales, incluyendo la ropa de boda que llevaron el cuarto rey y sus cuatro esposas. En la galería superior encontramos diversos estilos de tejido de las diferentes regiones del país.
Los dzongs son monasterios fortificados únicos de Bután, que sirven como centros administrativos y religiosos regionales. Combinan templos y oficinas gubernamentales, y se caracterizan por altos muros de mampostería, patios interiores y estructuras de madera construidas sobre cimientos de piedra sin clavos de hierro, que se elevan imponentes sobre los valles. Fueron fundamentales históricamente para la defensa contra invasores y hoy son el corazón de la cultura y la administración butanesa. Cada centro de un distrito tiene un dzong; algunos datan del siglo XVII, otros de hace 30 años
A continuación, visitaremos el Monasterio de monjas de Zilukha, el único de Thimphu. Fundado en 1976 por la 16º encarnación del famoso santo tibetano Thangtong Gyalpo, es hogar de unas 60 anim (monjas), dedicadas a la oración, la meditación y una vida espiritual contemplativa.
Cerramos el día en el imponente Trashichhoe dzong, conocido como la “fortaleza de la religión gloriosa” es, sin duda, el edificio más impresionante de Thimpu. La primera fortaleza se erigió en 1216, aunque en 1641 se trasladó al lugar actual, en la orilla oeste del Wang Chhu. Fue reconstruido en la década de 1960 respetando los planos de su diseño tradicional sin el uso de clavos y representa un símbolo de la unión entre lo civil y lo religioso en el país. Al penetrar en esta fortaleza uno se siente sobrecogido por las espectaculares proporciones de la arquitectura y el silencio, solo roto por el zumbido de las ruedas de oración. Aquí tuvo lugar la coronación del quinto rey en el 2008.
Alojamiento en Norkhil Boutique Hotel & Spa.
Día 16, martes 20 octubre: THIMPU – PUNAKHA
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Después del desayuno, salida hacia Punakha atravesando el paso Dochu-la, situado a 3.088 metros de altitud. Esta parada escénica es célebre por sus 108 chortens (estupas) blancos, conocidos como Druk Wangyal Chortens, y el templo anexo que corona el paso. Fueron erigidos por la reina madre, Ashi Dorji Wangmo Wangchuk para recordar a los soldados que murieron en 2003 luchando contra los insurgentes locales. Desde este punto, si el cielo está despejado, se puede disfrutar de una vista panorámica excepcional de la sección este de la cordillera del Himalaya, incluyendo picos como el Gangkar Puensum (7.570 m), la montaña más alta de Bután y una de las más altas no escaladas del mundo.
Tras dejarnos embelesar por el paisaje y los coloridos banderines de oración, continuamos hacia PUNAKHA, que fuera capital del país durante más de 300 años (entre 1637 y 1955), y la actual residencia de invierno del Je Khenpo, el abad supremo o máxima autoridad religiosa del país. Ubicada a 1.200 m de altura, en un fértil y hermoso valle en la unión del Mo Chhu (río Madre) y el Pho Chhu (río Padre), su clima templado permite el cultivo de abundantes frutas y cereales.
Después del almuerzo, visitaremos al majestuoso Dzong de Punakha, también llamado “El Palacio de la Gran Felicidad”, construido en 1637 por Zhabdrung Ngawang Namgyal, es, sin duda, el dzong más impresionantes de Bután. Para acceder al mismo hay que cruzar el Puente Colgante, una estructura de madera de 160 m suspendida sobre el río Mo Chhu, que ofrece espectaculares vistas del valle. Al caminar sobre el puente acompañado por el sonido del río será como adentrarse en los horizontes lejanos del mítico Shangri-La. Superada el bazam, la colosal puerta colgante, entraremos a descifrar sus calles, plazoletas, templos, conventos, talleres y sobre todo, el arte de sus edificios en madera, aparte de los adornos en bronce y sus pinturas murales. La vida, ya de por si pausada fuera, se ralentiza aún más en el interior. Suenan las ruedas de oración, los monjes caminan en silencio de un patio a otro, o rezan sentados en un rincón con su rosario de madera y su túnica anaranjada. Las vetustas maderas parecen susurrar historias de siglos de aislamiento del mundo exterior. Su estructura mide 180 m de largo por 72 m de ancho y posee una hermosa torre central de seis pisos coronada por una cúpula dorada. A diferencia de otros dzong, el de Punakha es inusual por tener tres docheys (patios), en lugar de los dos habituales, uno para funciones administrativas, otro para dependencias monásticas y un tercero que alberga los restos embalsamados de venerados santos locales. Ubicado estratégicamente entre los ríos Mo y Chhu, actuaba como fortaleza contra los ataques tibetanos. Sus empinadas escaleras de madera de la entrada se retiraban en tiempos de guerra para hacerlo impenetrable.
Más tarde, realizamos una breve caminata hasta el encantador Templo de Chimi Lhakhang, ubicado cerca de la aldea de Spsokha, a 11 km de Panakha. También conocido como el “templo de la fertilidad”, fue fundado en honor del “Loco Divino”, el venerado lama Drukpa Kunley (1455-1529), famoso por sus métodos poco convencionales e irreverentes para enseñar el budismo, utilizando el humor, el sexo y canciones para transmitir sus enseñanzas. Se accede al templo a través de un sendero que atraviesa arrozales y el pintoresco poblado de Pana, brindando una experiencia auténtica del entorno rural butanés. El templo posee una planta cuadrada con muros blancos y un distintivo techo dorado rematado por una aguja del mismo color. Cerca de la entrada se ubica una pequeña estupa de color negro que, según la tradición, marca el lugar donde el “Divino Loco” atrapó a un demonio. El templo está profundamente asociado con el falo como símbolo de fertilidad y protección contra los malos espíritus. Al entrar, se pueden ver pinturas fálicas y tallas de madera dentro del templo. Durante la visita, los monjes ofrecen una bendición especial a los peregrinos utilizando un falo de madera y hueso, junto con el arco y la flecha, que pertenecieron a Drukpa Kunley. Muchas parejas, tanto locales como extranjeras, viajan al templo para rezar y recibir la wang (bendición) con el fin de concebir hijos.
Alojamiento en Lobesa Boutique Hotel Punakha.
Día 17, miércoles 21 octubre: PUNAKHA – PARO
Pensión completa.
Después del desayuno, salida por carretera hacia Paro, disfrutando de un trayecto escénico que serpentea entre valles, colinas boscosas de rododendros y pinos y campos en terrazas. Al norte se alza majestuoso el Monte Chomolhari (7.314 m), cuyos glaciares dan origen al río Paro, que atraviesa el valle irrigando los cultivos de arroz rojo, característico de la región.
A la llegada, registro en el hotel.
El valle de Paro, uno de los más hermosos y fértiles de Bután, destaca por su impresionante belleza natural y por albergar algunos de los monasterios y templos más antiguos del país. Durante la mayor parte del siglo XIX fue el corazón comercial, cultural y político del país. De aquí surgen varios lugares de peregrinación algunos de ellos en acantilados o cimas en los que uno se siente en conexión con un Bután ancestral.
Después del almuerzo, visitaremos el Ta Dzong, antigua torre de vigilancia construida en 1649 y renovada en 1968 para acoger el Museo Nacional. Su estructura es inusualmente redonda o en forma de caracola, diseñada para eliminar puntos ciegos y facilitar la defensa, con muros de 2,5 m de grosor. La colección del museo abarca una extraordinaria variedad de thangkas (pinturas religiosas), textiles antiguos, armas tradicionales, objetos domésticos y tesoros históricos y naturales que permiten comprender la riqueza cultural de Bután.
Muy cerca se halla el Rinpung Dzong o “fortaleza del montón de joyas”, un punto culminante de la arquitectura butanesa, donde en el pasado se reunía la Asamblea Nacional. Ahora alberga el cuerpo monástico y las oficinas de gobierno del distrito. Aunque sus orígenes se remontan al siglo XV con el Lama Drung Drung Gyal, la estructura actual fue construida en 1644 por Zhabdrung Ngawang Namgyal, el unificador de Bután. Especialmente interesantes son sus murales, reconocidos por su vibrante colorido y su profundo simbolismo religioso y cultural. Destaca, La Rueda de la Vida, situada justo en la entrada del dzong, que representa los seis reinos de la existencia y los doce eslabones del origen dependiente. Este lugar fue uno de los escenarios principales de la película Pequeño Buda (1993) de Bernardo Bertolucci.
Para finalizar el día, visitaremos una casa rural tradicional. Estas viviendas, decoradas con madera tallada y colores vivos, son reflejo del patrimonio arquitectónico del país. Tendrás la oportunidad de degustar platos típicos, presenciar costumbres locales y sumergirte en la hospitalidad butanesa. Además, podrás practicar tiro con arco, el deporte nacional de Bután, utilizando un arco tradicional de bambú en un entorno auténtico y festivo.
Alojamiento en Dawa at Hilltop by Heeton.
Día 18, jueves 22 octubre: PARO
Pensión completa.
Hoy llevaremos a cabo una de las experiencias más emblemáticas de Bután: la caminata al Monasterio Taktshang, conocido como el “Nido del Tigre”, un lugar de peregrinación impregnado de historia y espiritualidad. El recorrido a pie (ida y vuelta aprox. 5 horas) asciende por senderos de montaña entre aromáticos bosques de pinos y banderas de oración hasta alcanzar este impresionante monasterio, suspendido en un acantilado a 3.120 m de altura en el valle de Paro. La subida es algo ardua, ya que se suben 550 metros de desnivel, pero el aire frio de las alturas la suaviza sensiblemente, y además nos espera la recompensa de una de las imágenes más increíbles del Himalaya, que a buen seguro nos dejará sin respiración. Fundado en 1692, el monasterio está construido alrededor de la cueva donde el renombrado Gurú Rinpoche meditó en el siglo VIII. Su nombre le viene dado porque, según la leyenda, voló a este lugar en el lomo de una tigresa celestial. Considerado como uno de los templos más venerados del país, el complejo presenta templos y salas de meditación, interconectados y en su interior se pueden explorar varios santuarios, cada uno dedicado a diferentes deidades del budismo butanés. El olor de las lámparas de mantequilla de yak, el animal que resume la dureza de vivir en el Himalaya, lo inunda todo, mientras los monjes continúan en sus quehaceres diarios ajenos al trasiego de los viajeros sudorosos que han logrado llegar. La ascensión al Nido del Tigre es más que un viaje físico; es una experiencia que desafía al cuerpo y conecta con las tradiciones de Bután, siendo una peregrinación de profunda significación espiritual donde se siente la fuerza telúrica que emana de la creación conjunta del hombre y de la naturaleza. Todos los butaneses procuran peregrinar aquí al menos una vez en su vida.
Por la tarde, visita del Kyichu Lhakhang, uno de los templos más antiguos de Bután, construido en el siglo VII como parte de los 108 santuarios erigidos por el rey tibetano Songtsen Gampo, para extender el budismo en la región del Himalaya. El complejo consta de dos templos gemelos: el original del siglo VII y uno nuevo construido en 1968 por la Reina Madre, Ashi Kesang Choden. El mayor tesoro del templo se halla en el salón interior, una estatua original del siglo XVII de Jowo Jampa (Buda Maitreya) a los 8 años, que se fundió al mismo tiempo que la famosa estatua de Lhasa. Flanqueada por ocho bodhisattvas, su atmósfera serena y su profunda carga mística convierten a este templo en un lugar especial de reflexión y devoción.
Finalizaremos el día con un paseo por la calle principal de Paro, una pintoresca vía con numerosas tiendas y restaurantes, y en la que destaca su arquitectura tradicional butanesa, con edificios de madera pintados de colores y fachadas decoradas, que evoca una atmósfera del siglo XIX. Continuaremos hasta llegar al mercado Ka Ja Throm, situado junto al Palacio Ugyen Pelri. Este colorido espacio comunitario combina la vida comercial con la tradición local. Aquí, entre aromas de especias, productos frescos, artesanía y rostros sonrientes, tendrás una experiencia auténtica de la vida cotidiana en Bután y podrás comprobar el fuerte sentido de comunidad de esta sociedad.
Alojamiento en Dawa at Hilltop by Heeton.
Día 19, viernes 23 octubre: PARO – CALCUTA
Pensión completa.
Después del desayuno, traslado al aeropuerto de Paro para tomar el vuelo que nos llevará hasta Calcuta. Salida del vuelo B3-700 de la compañía Bhutan Airlines a las 10h35, con hora prevista de llegada a Calcuta a las 11h15.
En Calcuta será recibido por los representantes de la agencia local.
Traslado al hotel y tiempo libre para disfrutar de nuestras últimas horas en esta ciudad.
Cena y alojamiento en The Lalit Great Eastern Kolkata.
Día 20, sábado 24 octubre: CALCUTA – Dubái – MADRID
Desayuno bufet en el hotel.
A la hora indicada, traslado al Aeropuerto Internacional Netaji Subhash Chandra de Calcuta. Trámites de aduanas, facturación y embarque en el VUELO EK571 de la compañía EMIRATES, salida prevista a las 09h25. Llegada a Dubái las 13h05 hora local. Enlace y salida del VUELO EK143 de la compañía EMIRATES con destino MADRID, a las 14h35.
Llegada a MADRID a las 20h20. Recogida de equipajes.
FIN DE NUESTRO VIAJE
INDIA & BUTÁN – Datos prácticos
Documentación necesaria para este viaje:
Pasaporte: para este viaje se requiere pasaporte con una vigencia de más de 6 meses desde el día de salida de India y dos páginas en blanco como mínimo.
- – Visado de India: se solicita online. Para obtenerla (eVisa) debes ingresar a la página Indian e-Tourist Visa, seleccionar la opción “e-Tourist Visa Application” y rellenar el formulario. Cuesta aproximadamente 50 euros.
- – Visado Bután: todos los viajeros (excepto los ciudadanos de India, Bangladesh y Maldivas) necesitan visado para entrar en Bután, el cual se tramita online con el departamento de Inmigración https://visit.doi.gov.bt/ . El coste aproximado es de 50 euros.
Nuestro Pequeño Mundo se puede encargar de la gestión de ambos visados.
DINERO
Divisa
La rupia india (INR) se divide en 100 paises, pero actualmente la unidad más pequeña en uso es la moneda de 50 paises. Hay monedas de 1, 2, 5 y 10 INR, y billetes de 5, 10, 20, 50, 100, 500 y 2.000 INR.
A la llegada al país podrás cambiar euros o dólares con facilidad, en cualquier ciudad de la India. Cuando cambies, te aconsejamos que guardes el justificante por si cuando salgas del país te quedan rupias y las quieres cambiar.
En los aeropuertos las tasas de cambio suelen ser muy altas, así como en los bancos. Lo más recomendable es cambiar en las casas de cambio, que además tienen un horario de atención bastante más amplio.
Muchos hoteles cuentan también con este servicio, aunque por lo general cobran una pequeña comisión.
Es interesante que te den billetes pequeños (10, 20 y 50 INR), porque a veces es complicado que nos devuelvan cambio si pagamos con billetes grandes.
OJO! Si alguien se te acerca en la calle para cambiar dinero, es muy probable que se trate de un timo.
El ngultrum butanés (BTN) está dividido en 100 chertum y existen monedas de 5, 10, 20, 25 y 50 chertum y de 1 ngultrum. También encontramos billetes que siguen el mismo patrón que el euro: 5, 10, 20, 50, 100 y 500 ngultrum.
Cambio 1 EURO = 107 rupias indias (20/02/2026).
Cambio 1 EURO = 107 ngultrum butanés (20/02/2026).
Un dato a tener en cuenta es que en Bután las rupias indias se usan indistintamente con ngultrums, por lo que, al entrar en este país, si llevamos rupias, no será necesario cambiar a la moneda local.
Existe la paridad entre ambas monedas: 1 Rupia India (INR) = 1 Ngultrum butanés (BTN)
Cajeros automáticos
En INDIA encontrarás cajeros de bancos en los que podrás extraer dinero en todas las ciudades. Sin embargo, ten en cuenta que los bancos de origen suelen cobrar altas comisiones por esta operación. Lo mejor es que consultes con tu entidad bancaria.
Por su parte el banco del cajero también te cobrará una comisión.
El límite de extracción por transacción es variable: entre 2000 y 10 000 INR, lo más habitual.
Los cajeros automáticos en BUTÁN están disponibles en las principales ciudades, como Thimpu, Paro y Phuentsholing, operados por bancos locales como el Bank of Bhutan.
Tarjetas de Crédito
INDIA: cada vez se aceptan en más tiendas, restaurantes y hoteles. Las más aceptadas son MasterCard y Visa.
BUTÁN: Las tarjetas de crédito internacionales (Visa, MasterCard, RuPay) son aceptadas en los hoteles y muchas tiendas de artesanía, pero se suele aplicar un recargo de hasta el 5% para cubrir la comisión.
Es importante, tanto en la India como en Bután llevar efectivo, ya que no siempre podremos pagar con tarjetas, sobre todo las pequeñas compras.
Horario comercial
Bancos: de las 8.30/9.00 a 16.00/17.00 hrs de lunes a viernes. Los sábados por la mañana abren algunos bancos.
Restaurantes: de 12.30 a 14.30 para comer y de 20.00 a 23.00/24.00 hrs para cenar.
Tiendas: de 8.00/9.00 a 20.00/21.00 hrs, de forma ininterrumpida.
Diferencia horaria
INDIA no cambia de hora. Está adelantada respecto a España: 3.30 horas más en verano (del 25 de marzo al 29 de octubre) y 4.30 horas más en invierno. En nuestro viaje, cuando en España son las 12.00, en la India son las 15.30.
BUTÁN tampoco cambia el horario durante el año. La diferencia es de +4 horas en verano y de +5 horas en invierno. En nuestro viaje, cuando en España son las 12.00, en la India son las 16.00.
Clima y ropa
Clima
El clima de la INDIA es tropical y subtropical, fuertemente influenciado por los monzones, con tres estaciones principales: inviernos frescos/secos (octubre-marzo), veranos muy calurosos (abril-junio) y monzones lluviosos (junio-septiembre). Dada la extensión del país, existen diferencias notables entre las distintas regiones, sobre todo en el norte con respecto al centro y sur del país. La zona que visitamos (Bengala Occidental y Orissa) durante el mes de octubre marca la transición del monzón al otoño/invierno, ofreciendo un clima agradable, más seco y con cielos más claros, siendo una de las mejores épocas para visitar la región. Las temperaturas máximas diarias suelen rondar entre 29°C y 32°C, mientras que las mínimas por la noche pueden descender a unos 19°C – 23°C. Aunque es el final de la temporada de monzones, aún puede haber lluvias ligeras o chubascos, especialmente hacia la primera mitad del mes.
El clima en BUTÁN varía enormemente dependiendo de la altitud, desde subtropical en el sur hasta alpino/polar en el norte, pero en general es templado en los valles centrales con estaciones marcadas. Los mejores momentos para visitar son primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-noviembre) por sus cielos despejados y temperaturas agradables (16-22°C). Octubre es considerado uno de los mejores meses para visitar el país, ya que marca el inicio del otoño, ofreciendo un clima seco, cielos despejados y temperaturas agradables. Es la temporada ideal para el senderismo y para contemplar las vistas del Himalaya. Las mañanas serán generalmente cálidas y soleadas, con temperaturas máximas promedio que oscilan entre 15°C y 22°C. En zonas más bajas como Punakha, pueden ser más altas (alrededor de 24°C). Por las noches las temperaturas bajan considerablemente, especialmente en las zonas altas, con mínimas que pueden rondar los 3°C a 10°C. Octubre es un mes seco, con muy pocas lluvias tras el final de la temporada de monzones.
Las temperaturas estarán en torno:
Calcuta : Máx 31°C – Mín 24°C.
Bhubaneswar : Máx 31°C – Mín 23°C.
Darjeeling : Máx 21°C – Mín 13°C.
Gangtok : Máx 19°C – Mín 11°C.
Kalimpong : Máx 22°C – Mín 13°C.
Thimpu : Máx 21°C – Mín 09°C.
Punakha : Máx 23°C – Mín 12°C.
Paro : Máx 17°C – Mín 10°C.
Ropa
Octubre es un mes ideal para visitar la zona de India que visitamos, así como para Bután. Las temperaturas serán moderadamente altas, y las lluvias escasas, aunque las noches sobre todo en la parte norte de India y Bután refrescan. En general debes llevar ropa fresca de lino o algodón, de manga corta para el calor de las mañanas y alguna capa de abrigo (forro polar o chaqueta) para las noches frescas de Bután. También debemos echar en la maleta un impermeable o bien un paraguas.
Imprescindible calzado cómodo para caminar, gafas de sol, pañuelo, protector solar.
Para la entrada a las mezquitas y en algunos templos hindúes se requiere que tanto hombros como rodillas, deben quedar cubiertos. Un pañuelo (pashmina o dupatta) es indispensable para cubrirte la cabeza o los hombros. También es recomendable llevar un par de calcetines en la mochila ya que, en algunos casos, las visitas a los templos requieren descalzarse antes de entrar.
Calzado
Imprescindible calzado cómodo para caminar, ya que tendremos alguna caminata importante. Lo más recomendable es un buen par de cómodas zapatillas de senderismo (si es posible que lleve GORE-TEX).
Electricidad/Enchufes
La corriente eléctrica tanto en India como en Bután es de 230 voltios y una frecuencia de 50 Hz.
En cuanto a las clavijas de los enchufes, en ambos países suelen ser, tipo D (en la mayoría de los casos), y tipo C (las de España). Sin embargo, para los enchufes con 3 clavijas (tipo D), no necesitarás adaptador, y será suficiente con que dejes libre la de arriba.
Telefonía e Internet
Si quieres mantenerse conectado a Internet durante todo el viaje, tienes básicamente dos opciones:
- Hacerte con una tarjeta SIM con llamadas y datos en un punto de venta del aeropuerto (abierto 24 horas) o en algún kiosco o tienda de telefonía. Para ello, debes llevar un teléfono libre en el que puedas insertar la tarjeta y presentar tu pasaporte para comprarla. Allí mismo te la pueden activar. Airtel y Jio tienen la mejor cobertura y velocidad 4G/5G.
- Comprar un e-Sim con Holafly. Esta empresa española ofrece internet ilimitado para el número de días que dure tu viaje. Se deja preinstalado antes de viajar, mediante un código de barras que recibes por e-mail y nada más aterrizar en Vietnam se puede activar. Previamente debes comprobar que tu móvil admita este tipo de tarjetas e-Sim.
Existen también otras compañías más baratas pero que no ofrecen internet ilimitado.
Por otra parte, en la gran mayoría de cafés y restaurantes la conexión WIFI es buena y gratuita. En los hoteles que estaremos alojados durante nuestro viaje podréis tener conexión a Internet sin problemas.
En BUTÁN, a día de hoy, no existe la posibilidad de conectarte por medio de una tarjeta virtual. Las tarjetas SIM de los operadores locales Bhutan Telecom (B-Mobile) o TashiCell.B-Mobile son los que ofrecen una mejor cobertura. Se pueden comprar y recargar por todo Bután.
Gastronomía
La comida en INDIA es mucho más que especias, picantes y verduras, aunque es cierto que las especias tienen una presencia importante en su cocina. Pueden llegarse a contar más de veinticinco clases diferentes, además de las utilizadas menos comúnmente. Entre ellas la reina es el curry, que en realidad es una mezcla de distintas especias. Pero para entender bien la cocina India hay que repasar su historia, porque en ella han influido todas las civilizaciones que han colonizado el país: hay tradición hindú y musulmana, pero también persa, inglesa, portuguesa. De esta fusión resulta la cocina actual India, única, fuerte y aromática, que o se ama o se odia. Por su parte, la gastronomía bengalí se basa fundamentalmente en el arroz y el pescado, aprovechando los ríos de la región y el uso distintivo del aceite de mostaza.
Repasamos algunos de los platos más habituales:
Macher Jhol: es el plato más emblemático de la cocina bengalí. Es un curry de pescado ligero, a menudo preparado con verduras frescas y cocinado en un caldo sutil pero aromático, lo que lo convierte en una comida reconfortante y saludable.
Shorshe Ilish: se elabora con pescado hilsa y una rica salsa de mostaza. El pescado se marina y se cocina a la perfección, lo que permite que los sabores audaces de la mostaza y las especias infundan cada bocado. Servido con arroz humeante, este plato es una verdadera celebración del arte culinario bengalí.
Kosha Mangsho: se trata de un curry de cordero cocido a fuego lento repleto de especias aromáticas y tiene una salsa rica y espesa que combina maravillosamente con arroz o luchi (pan frito). El secreto está en el proceso de cocción lento, que ablanda la carne y permite que las especias se fusionen, creando un plato lleno de sabor.
Daab Chingri: exquisito plato elaborado con gambas cocidas en una tierna cáscara de coco con especias y leche de coco. El resultado es una deliciosa mezcla de sabores que es a la vez refrescante e indulgente.
Biryani: lleva principalmente arroz, aunque acepta cantidad de especias según la zona de la India. Existen dos versiones, para vegetarianos y para carnívoros, pudiendo contener pollo, pavo o cordero. Puede ir acompañado de especias y de salsas, como la de yogur.
Dosa: especie de crêpe enrollado con patatas, cebolla, curry, cúrcuma, cilantro, arroz y lentejas, acompañados de un chutney de coco. Es un plato que muchos indios lo toman para desayunar. Su variante, la masala dosa, es algo más consistente. Por lo general, ésta viene rellena de patata y verdura, a veces también con queso o champiñones.
Pollo tandoori: consiste en un pollo asado marinado con yogur y sazonado con especias tandoori masala una mezcla de especias que puede contener coriandro, comino, ajo, canela, cardamomo, pimienta, jengibre, clavo y laurel, entre otros. En cada región las proporciones son distintas, aunque en todos los casos son picantes.
En cuanto a las bebidas, el rey indiscutible es el té, en su versión Chai Masala, una mezcla de té con especias y hierbas aromáticas. Es muy consumido por las clases populares y puede encontrarse por todas partes. La versión tradicional del masala chai usa las especies conocidas como calientes: cardamomo, clavo, pimienta, anís estrellado, jengibre y canela. No existe una receta fija y muchas familias hacen su propia versión. Habitualmente se le suele añadir leche. En el caso del té de Darjeeling, se prepara idealmente usando agua a a 85-90°C (antes de hervir) para no quemar sus delicadas hojas, infusionando entre 2 y 4 minutos. Se recomienda tomarlo solo, sin leche ni azúcar, para apreciar sus notas florales, frutales y de moscatel.
La cocina de BUTÁN refleja una gran influencia del Tíbet y la India. Su base es el arroz rojo, una especie de arroz integral muy sabroso, con cierto sabor a nuez, y la única variedad de arroz que crece a grandes alturas. También utilizan el trigo sarraceno, el maíz y el alforfón. La carne también forma parte de los platos típicos de Bután, la carne de ternera, de cerdo, de cordero y sobre todo de yak, son los protagonistas.
Para aderezar los platos, los butaneses utilizan mucho el chile, así como el queso, que son además los ingredientes estrella de su plato nacional: el Ema Datshi (chiles y queso).
El queso hecho con leche de vaca llamado datshi nunca se come crudo, sino que se usa para hacer salsas. Zoedoe es otro tipo de queso, que se agrega a las sopas y es de color verdoso, con un olor fuerte. Otros tipos de queso incluyen tipos occidentales como Cheddar y Gouda.
Pasamos a conocer cuáles son los platos más más típicos y sabrosos:
Momos: al igual que en Nepal y Tíbet, en Bután los momos abundan en todas partes, sobre todo en los puestos de comida callejera. Esta especie de empanadillas rellenas de verduras, o carne, se pueden servir fritas o cocinadas al vapor. Por supuesto el chile forma parte de los ingredientes que comer en Bután.
Ema Datshi: es el plato por excelencia de Bután, y dependiendo de la zona tiene sus variantes. Se puede preparar con brotes de chiles verdes frescos, o chiles rojos secos, a los que se les añade queso y mucha mantequilla. Normalmente son acompañados por arroz rojo.
Kewa Datshi: el queso datshi da mucho juego. En este caso se trata de patatas en lonchas finas y se saltean en mantequilla, luego se les añade el queso, chiles y tomates. Shamu Datshi: aquí el queso es mezclado con champiñones, que se cocinan en una especie de estofado con queso y mantequilla, y se sirve con arroz. Otra variedad es el Shakam Datshi, carne seca deshidratada con queso y mantequilla. Para preparar el plato, se corta la carne en pequeños trozos, que se hierven a fuego lento, para añadirles al final la mantequilla y el queso generosamente.
Phaksha Paa: carne de cerdo cocida con chiles rojos picantes. Este plato también puede incluir rábanos o espinacas. Una variante popular es mediante secado al sol (conocido como Sikam).
Yaksha Shakam: plato tradicional elaborado con carne de yak seca cocinada con queso de yak fermentado. Esta receta destaca por su sabor intenso y ahumado, siendo una especialidad de las regiones altas de la cordillera del Himalaya, a menudo servida con arroz rojo como una opción reconfortante y nutritiva.
Jasha Maru consiste en un estofado de pollo, cuyo sabor más destacado es el jengibre. Aunque también se le conoce como pollo al curry, sin duda tiene un toque especial, que lo hace diferente de los platos típicos hindúes de donde es originario. Normalmente se sirve con arroz.
Las bebidas populares incluyen el té de mantequilla (llamado suja), té de leche (llamado ngaja), té negro, el ara (vino de arroz) de elaboración local y la cerveza.
COMPRAS
INDIA es un país increíble para ir de compras. Sus bajos precios y la gran variedad de sus trabajos artesanales, hace que sea muy difícil que acabemos el viaje sin la maleta repleta de recuerdos.
Alfombras: introducida por los persas en el siglo XVI, el país cuenta con una gran industria. Se fabrican tanto en lana de oveja como en seda. Dependiendo de la región se pueden encontrar diferentes diseños.
Artesanía: la India cuenta con numerosos mercados donde encontrar artesanías propias de cada lugar. El material más codiciado suele ser el cuero, que se puede encontrar en bolsos, cinturones, sandalias, etc. También destacan los trabajos en madera, con la que se elaboran muchas de las figuras del país y que se puede encontrar en los principales mercadillos. El bronce, el cobre o la alfarería también están muy extendidos.
Té: India es uno de los principales productores de té. Allí podremos encontrar diferentes mezclas para llevarnos a nuestra casa. En Darjeeling podrás comprar una de las variedades más apreciadas y exclusivas del mundo. Procedente de las laderas del Himalaya, este té es conocido como el «Champán de los Tés Negros» debido a su delicado sabor y sus matices florales.
Incienso, aceites y perfumes: la producción de aceites en la India se remonta a las primeras civilizaciones del Valle del Indo. Algunos olores como el sándalo o el alcanfor se han convertido en una seña de identidad del país, debido a los rituales sagrados en los que es esencial su presencia. A lo largo de los años se han ido añadiendo otros como el jazmín, el destilado de rosas o ámbar gris. El incienso, conocido con el nombre de agarbathi, se puede conseguir en muchas variedades. Los aceites de perfumes naturales o attars son derivados de fuentes botánicas y forman parte desde hace muchos años de la tradición india.
Productos ayurvédicos: cuando visites la India, debes probar un masaje ayurvédico. Pero el Ayurveda no consiste solo en un masaje, es un sistema de medicina y curación que se ha practicado durante años con fines terapéuticos y médicos. Esta medicina tradicional india utiliza compuestos y minerales de hierbas antiguas para ayudar en los diferentes problemas de salud. En cualquier caso, hay que tener cuidado donde se adquieren estos productos, ya que, en algunos casos, ciertas sustancias pueden resultar nocivas.
Joyas: existe una gran diversidad de hermosos accesorios con detalles y formas únicas. Las mujeres indias usan muchas joyas, como tobilleras, pulseras, narigueras, joyas para el cabello y collares. El oro es el metal preferido en todo el país, mientras que la plata es el más popular. La plata se puede conseguir bastante más barata que en Europa.
Textiles: La India es un lugar famoso en el mundo por la calidad y belleza de sus textiles con sus típicos estampados y colores. La ropa en la India es muy barata, y en casi todos los mercadillos de las grandes ciudades se pueden encontrar prendas y complementos de todo tipo, que van desde imitaciones de firmas internacionales, hasta creaciones propias realizadas con las telas típicas del país. La seda es muy popular. Se puede comprar por metros o también puedes pedir que te hagan un sari con ellos. India es la tierra de los saris, un vestido de mujer que se envuelve alrededor del cuerpo. Un sari es otro gran recuerdo que comprar en India. Los que se hacen, miden unos 6 metros, luego los sastres los cortan adaptándose a las medidas de sus clientes.
Especias indias: es famoso el sabor y el aroma de las comidas en la India. Y esto se debe a las especias que llevan, cuya variedad en esta zona es famosa en el mundo entero. El azafrán es algo difícil de conseguir en elresto del mundo, pero en la India es un producto que se consigue sin dificultad, en cualquier mercado. El curry es el más solicitado y consiste en una mezcla de especias que puede comprarse lista para usar. También es interesante animarse a comprar las especias por separado y prepararlo uno mismo.
BUTÁN: las compras se centran en artesanía tradicional de alta calidad, reflejando su rica cultura budista. Podrás encontrar un sinfín de figuras de Buda, y todo tipo de objetos religiosos, como malas (rosarios), molinillos de oraciones, tangkas (pinturas religiosas) o incensarios. También destacan los textiles, las máscaras o distintos objetos decorativos. En los mercadillos podrás encontrar todos estos productos, sobre todo en las ciudades de Thimbu y Paro.
Por otra parte, si quieres comprar con certificado de garantía y calidad, puedes hacerlo en la Escuela de Artes y Oficios de Thimbu, además de autenticidad te darán un buen precio. En esta escuela se estudian hasta 13 artes diferentes, que tienen su origen en el budismo y de las cuales te detallamos:
Lha-zo: la pintura en Bután forma parte de una antigua tradición, reflejan tanto la vida cotidiana, como la espiritualidad y las costumbres de los butaneses. Dentro de este arte, están los tangkas, tapiz o pintura tradicional tibetana, generalmente sobre seda o algodón, que representa deidades budistas, mandalas o escenas religiosas. Son obras de arte sagrado utilizadas en monasterios, hogares y altares para la meditación, la enseñanza y la veneración, diseñadas para ser enrolladas y transportadas fácilmente.
Jim-zo y Lug-zo: otra buena opción es la escultura. Los artesanos butaneses trabajan tanto el barro (Jim-zo), como el bronce (Lug-zo), el primero da lugar a piezas para la vida cotidiana, como cuencos o vasijas y se practica tanto por hombres como por mujeres. La escultura en bronce, en cambio, se utiliza más para dar forma a deidades y manifestaciones de Buda. Los escultores son hombres, y generalmente trabajan para los templos. La tradición del arte de la fundición se remonta al siglo XVII. Gracias a este arte se elaboran los famosos cuencos tibetanos, sin duda, algo único que comprar en Bután.
De-zo: la elaboración de papel es otra de las tradiciones más arraigadas en Bután, ligada a los monasterios, se usaba sobre todo para los manuscritos religiosos. Se elabora a mano con la corteza del árbol daphne (y edgeworthia), siguiendo los principios artesanos que han perdurado desde el siglo VIII. Da como resultado un papel resistente, repelente de insectos y duradero. Posteriormente ha derivado en un oficio que se ha adaptado a los turistas, creando bellísimos y delicados objetos de papel, como marcos de fotos, sobres y papel para cartas.
Shing-zo: es el arte tradicional de la carpintería en Bután, fundamental para la construcción de los emblemáticos monasterios (dzongs), templos, puentes y casas del país. Por ello, son verdaderos maestros en el trabajo de la madera, capaces de realizar tallas con los diseños más intrincados. En este sentido, puedes conseguir máscaras religiosas talladas de una belleza inigualable.
Troe-ko: es el arte tradicional de la orfebrería y fabricación de adornos, especializado en el trabajo con oro, plata y cobre. Estos artesanos crean espectaculares piezas como broches (koma) para sujetar la vestimenta tradicional, collares (bjuru), brazaletes (dopchu), pendientes (sinchu), anillos, amuletos y cajas para el betel; todo tipo de abalorios con diseños religiosos, como pequeños molinillos de oraciones preciosamente tallados a mano, hechos de cobre y plata, además de malas (rosarios budistas), tanto de 108 cuentas, para llevar en el cuello, como de 54 cuentas, para llevar en la muñeca. Para hacerlos se utilizan tanto las semillas, como la madera, o las gemas como el cuarzo y la turquesa.
Tshem-zo: la sastrería y los bordados, así como los tejidos (Thag-zo), también forman parte de las artes tradicionales de Bután. Las mujeres llevan el kira, su vestido tradicional hasta el suelo, y los hombres el gho, una bata hasta las rodillas que se ata con un cinturón. Para la confección de estas y otras prendas de ropa se utiliza, lana, algodón o seda. Las botas tradicionales decoradas con bellas telas de colores, son uno de los suvenires de Bután más sofisticados y originales.
Regateo
Excepto en tiendas de precio fijo (emporios gubernamentales y cooperativas de precio justo), en India, la norma es el regateo. En Bután es menos habitual.
Seguridad
Ambos países son países bastante seguros, a pesar de la pobreza existente. Los turistas pueden pasear de día y de noche por ciudades y pueblos sin temor, pero siempre en las zonas turísticas. Se pueden dar casos de pequeños robos en algunas estaciones de autobuses o trenes, y engaños en taxis. Las mujeres deben ser más precavidas, sobre todo si viajan solas. Como siempre decimos, precaución y sentido común.
Como en todos los viajes fuera de Europa, te aconsejamos que dejes tu pasaporte, dinero y otros objetos de valor en el hotel, bien en la caja fuerte o guardado entre tu equipaje, y lleves encima una fotocopia de tu pasaporte. Si llevas la mochila de mano, en los lugares concurridos, colócatela hacia delante.
Adicionalmente puedes escanear todo y enviarlo a tu dirección de correo electrónico o guardarlo en un buzón virtual (ej. iCloud, Dropbox, etc.) para tener todo disponible online en caso de robo o pérdida.
Temas sanitarios
Salud
La gran diversidad geográfica de la India hace que debamos tomar ciertas precauciones como tomar siempre agua embotellada, no poner hielo en las bebidas. Las ensaladas y fruta sin pelar debemos tomarlas solo en restaurantes y hoteles de máxima garantía.
Esto también es aplicable a Bután.
Vacunas
Ambos países no tienen problemas de epidemias o enfermedades, por lo que no hay vacunas obligatorias para ingresar en el país.
Como siempre aconsejamos, para más información, contacta con el Centro de Vacunación Internacional de tu provincia.
Botiquín
Además de las medicinas específicas de cada viajero, el botiquín deberá incluir: antiséptico, antidiarreico y antiinflamatorios (ibuprofeno). Imprescindible, spray anti mosquitos.
Si tomas alguna medicación específica, no olvides traerla de casa.
Transporte público
Taxis
Taxis. Los hay con taxímetro, pero siempre hay que discutir la tarifa o comprobar que bajen bandera, si desean evitarse enojosas discusiones. En la mayoría de las ciudades en la India existen auto-rickshaws (un tipo de tricicleta con motor).
Propinas
En ambos países todos los trabajadores del sector turístico suelen esperar propinas.
En restaurantes y hoteles suele añadirse a la cuenta un cargo por servicio, en cuyo caso dejar propina es opcional. En otros lugares, las propinas se agradecen.
No es necesario dar propina a los conductores de taxis o rickshaws, pero es buena idea hacerlo si no han intentado aprovecharse.
Puntualidad
Para el buen desarrollo del programa y por respeto hacia el resto de viajeros, debemos ser siempre superpuntuales y respetar en todo momento los horarios establecidos por el guía. Debéis tener siempre presente que nuestros programas son bastante intensos, con muchas actividades y visitas y que cualquier retraso pueden incidir negativamente en el desarrollo del circuito.
Compartir habitación
Los precios están basados en alojamientos en habitación doble. Si viajas solo y quieres compartir habitación, se utilizaría una doble con otra persona que se encuentre en tu misma situación. En caso de que sólo desees realizar el viaje si compartes habitación, deberás indicarlo al hacer la reserva.
En algunas ocasiones se pueden utilizar habitaciones triples, aunque no es recomendable, ya que suelen ser en la mayoría de los casos, 2 camas, una de ellas normalmente de matrimonio, a la que se añade una cama mueble, bastante incómoda, y que reduce considerablemente el espacio en la habitación.
Varios
Muchos turistas tienen por costumbre dar a los niños dulces, bolígrafos o dinero, lo que les anima a pedir en lugar de ir al colegio. Si se quiere ayudar, lo mejor es hacer una donación a una escuela acreditada o a una organización benéfica.
Un último consejo
Este es un consejo “comodín”, que engloba varios y que nos vale para todos los países que podamos visitar: olvídate de los prejuicios, abre tu mente, mézclate con la gente, documéntate sobre el país, lee mucho para comprender su historia antigua y reciente, pero también estate alerta para que el mundo te sorprenda; improvisa, atrévete, pierde el miedo, déjate llevar por tu instinto y descubre por tu cuenta. El contacto con otras gentes y culturas te hará más rico, y te ayudará a conocerte mejor a ti mismo. Hacer el viaje inolvidable depende, en gran parte, de ti.
PERO, SOBRE TODO, RECUERDA, TENEMOS UNA SOLA VIDA, ¡¡¡APROVECHA EL MOMENTO Y DIFRUTA!!!